<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Alemania &mdash; Ruta Cultural</title>
	<atom:link href="https://rutacultural.com/lugares/alemania/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link></link>
	<description>Viajas mejor cuando sabes lo que estás viendo</description>
	<lastBuildDate>Sat, 21 Nov 2020 18:04:05 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.2.9</generator>
	<item>
		<title>12 libros sobre Berlín para conocerla mejor</title>
		<link>https://rutacultural.com/libros-berlin/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[alvaro]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 May 2019 09:08:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=15409</guid>

					<description><![CDATA[<p>Seleccionamos para ti 12 libros sobre Berlín, de diferentes géneros, para que conozcas la ciudad con mayor profundidad</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/libros-berlin/">12 libros sobre Berlín para conocerla mejor</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="440" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/04/libros-sobre-berlin-1024x440.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="libros sobre berlin" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/04/libros-sobre-berlin-1024x440.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/04/libros-sobre-berlin-300x129.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/04/libros-sobre-berlin-768x330.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p><a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-berlin/" rel="noopener noreferrer" target="_blank">Berlín</a> es una de las ciudades más interesantes de Europa. Como capital de Alemania aglutina a una amplia variedad de culturas en sus más de tres millones y medio de habitantes, posee una historia fascinante y tiene algunos de los mejores museos del mundo. Ese conjunto de factores hace que haya mucho que ver en la ciudad, y también bastante que leer. Convencidos de que un buen <a href="https://exploralibros.com/no-ficcion/libros-de-viajes/">libro de viaje</a> es una gran ayuda antes de viajar, te recomendamos 12 libros para saber más sobre Berlín, como hicimos ya con las ciudades de <a href="https://rutacultural.com/libros-venecia/">Venecia</a> y <a href="https://rutacultural.com/libros-sobre-roma/">Roma</a>.</p>
<h2>Novelas ambientadas en Berlín</h2>
<p>Los enamorados de la capital alemana tienen un buen surtido de libros sobre Berlín de diferentes géneros. En novela, y traducidos al español, hay una variedad fantástica que están plena o parcialmente ambientados en la ciudad. La Historia del siglo XX ha dado mucho juego a los escritores, y la selección que os traemos es, precisamente, de la pasada centuria.</p>
<h3><em>Berlín Alexanderplatz</em>, de Alfred Döblin</h3>
<p>Estamos ante el mejor, o uno de los mejores, libro que se ha escrito sobre Berlín. Alfred Döblin fue uno de esos escritores malditos que todavía no tiene un sitio específico en la literatura. Era judío y se convirtió al cristianismo, estuvo en el partido socialista pero lo dejó desilusionado, leyó a <a href="https://exploralibros.com/no-ficcion/filosofia/libros-marx-engels/">Marx</a> pero se consideraba escritor de la burguesía y marxista heterodoxo.</p>
<p>Como médico en Berlín, conocía la ciudad como la palma de su mano y en 1929 publicó esta obra imperecedera. Berlín Alexanderplatz es un canto de amor a la capital alemana, un retrato de la misma en una época tan interesante como fue la República de <a href="https://rutacultural.com/weimar/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Weimar</a>.</p>
<div class="amz-widget">
<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2EjqXK3"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/415dpjNoOtL._SX303_BO1,204,203,200_.jpg" alt="Berlín Alexanderplatz"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2EjqXK3">Berlín Alexanderplatz</a></span><span class="amz-author">Alfred Döblin</span><span class="amz-data">Cátedra. Pgs. 520</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2EjqXK3">Comprar</a></div>
<h3><em>Patria, de Robert Harris</em></h3>
<p>Corre el año 1964 y el Tercer Reich sigue en pie. Quizás sea una de las ucronías más atractivas para el gran público, ¿y si la Alemania nazi hubiera ganado la Segunda Guerra Mundial? Robert Harris explora esa posibilidad en una intensa novela con Berlín de fondo.</p>
<div class="amz-widget">
<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2QdngdF"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/41pOhrCq23L._SX327_BO1,204,203,200_.jpg" alt="Patria"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2QdngdF">Patria</a></span><span class="amz-author">Robert Harris</span><span class="amz-data">Debolsillo. Pgs. 432</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2QdngdF">Comprar</a></div>
<h3><em>El buen alemán</em>, de Joseph Kanon</h3>
<p>Es, sin duda, otra de las grandes novelas ambientadas en Berlín. Es el año 1945 y el Tercer Reich ha caído. La ciudad está rota y se siente el miedo a los ocupantes soviéticos. En las páginas de <em>El buen alemán</em>, Joseph Kanon nos transporta a una Berlín de posguerra en un thriller repleto de berlineses desesperados en busca de sobrevivir en un nuevo mundo.</p>
<div class="amz-widget">
<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2Wb9LAp"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51Qno892RLL._SX316_BO1,204,203,200_.jpg" alt="El buen alemán"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2Wb9LAp">El buen alemán</a></span><span class="amz-author">Joseph Kanon</span><span class="amz-data">Círculo de Lectores. Pgs. 540</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2Wb9LAp">Comprar</a></div>
<h3><em>El espía que surgió del frío</em>, de John le Carré</h3>
<p>Una de las más famosas novelas de espías tiene lugar, en parte, en Berlín. Frente al muro que separó la ciudad sucede un acontecimiento que da forma a la trama. Guerra fría y agentes secretos se entremezclan con la pericia narrativa de uno de los grandes escritores de thrilles de espionaje, John le Carré.</p>
<div class="amz-widget">
<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2Ed1Qsn"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/41N7db8xvQL._SX328_BO1,204,203,200_.jpg" alt="El espía que surgió del frío"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2Ed1Qsn">El espía que surgió del frío</a></span><span class="amz-author">John le Carré</span><span class="amz-data">Booket. Pgs. 304</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2Ed1Qsn">Comprar</a></div>
<h2>Libros sobre la historia de Berlín</h2>
<p>Los interesados en Berlín querrán, además de buenas historias ambientadas en la ciudad, conocer la historia real de la capital alemana. Por suerte hay una buena cantidad de opciones para ello, la única «pega» es que la mayor parte es sobre la Berlín del siglo XX.</p>
<h3><em>Memorias</em>, de Albert Speer</h3>
<p>No es un libro de Historia al uso, pero las memorias del arquitecto del Tercer Reich son un documento esencial para conocer una parte de la Berlín que todavía está en pie. Ni más ni menos que tenemos ante nosotros las palabras de quien planificó una Berlín que durase mil años. Sin embargo, de su obra apenas queda nada en pie.</p>
<p>Las memorias de Albert Speer son un testimonio indispensable para comprender una de las mentes más complicadas del partido nazi, y para obtener un vistazo de la Berlín que nunca fue. Lee la reseña de nuestros amigos de <a href="https://reasilvia.com/2017/06/memorias-albert-speer/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Rea Silvia</a>.</p>
<div class="amz-widget">
<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2Wc11dw"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51MomfVYRqL._SX309_BO1,204,203,200_.jpg" alt="Memorias"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2Wc11dw">Memorias</a></span><span class="amz-author">Albert Speer</span><span class="amz-data">Acantilado. Pgs. 936</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2Wc11dw">Comprar</a></div>
<h3><em>La caída del Muro de Berlín</em>, de Ricardo Martín de la Guardia</h3>
<p>En el 30º aniversario de la caída del <a href="https://rutacultural.com/muro-berlin/" rel="noopener noreferrer" target="_blank">muro de Berlín</a>, Ricardo Martín de la Guardia desmenuza los pormenores que llevaron a uno de los momentos más recordados de la Historia europea reciente. Con un estilo sencillo, el autor ha conformado un libro para todos los públicos con una extensión más que asequible. Lee la <a href="https://reasilvia.com/2019/01/la-caida-del-muro-de-berlin-ricardo-martin-de-la-guardia/" rel="noopener noreferrer" target="_blank">reseña</a> de nuestros amigos de Rea Silvia.</p>
<div class="amz-widget">
<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2JuXLnE"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51a1BlIk18L._SX331_BO1,204,203,200_.jpg" alt="La caída del Muro de Berlín"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2JuXLnE">La caída del Muro de Berlín</a></span><span class="amz-author">Ricardo Martín de la Guardia</span><span class="amz-data">La Esfera de los Libros. Pgs. 334</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2JuXLnE">Comprar</a></div>
<h3><em>Berlín. La caída: 1945</em>, de Anthony Beevor</h3>
<p>De mano de uno de los historiadores militares más reconocidos y exitosos nos llega este libro sobre la caída de Berlín. Anthony Beevor narra en su habitual estilo ágil la última gran batalla en Europa durante la Segunda Guerra Mundial.</p>
<div class="amz-widget">
<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2WRykj3"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/516R4J7d2ML._SX310_BO1,204,203,200_.jpg" alt="Berlín. La caída: 1945"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2WRykj3">Berlín. La caída: 1945</a></span><span class="amz-author">Anthony Beevor</span><span class="amz-data">Booket. Pgs. 800</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2WRykj3">Comprar</a></div>
<h3><em>El expediente: Una historia personal</em>, de Timothy Garton Ash</h3>
<p>Estamos ante un libro esencial para comprender el sistema de espionaje de la Stasi en la República Democrática Alemana. En él, Timothy Garton Ash descubre, trabajando en los archivos, cómo algunos amigos cercanos habían informado sobre sus actividades cuando estudió en Berlín.</p>
<p>Lo que se encuentra en este libro es una ventana no tanto a la maldad sino a la debilidad humana. Es un trabajo de investigación que ofrece un testimonio demoledor de la vida bajo el totalitarismo.</p>
<div class="amz-widget">
<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2VyTP6M"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51GPicUzzHL._SX338_BO1,204,203,200_.jpg" alt="El expediente: Una historia personal"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2VyTP6M">El expediente: Una historia personal</a></span><span class="amz-author">Timothy Garton Ash</span><span class="amz-data">Barlin. Pgs. 288</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2VyTP6M">Comprar</a></div>
<h3><em>El Reino de Hierro</em>, de Cristopher Clark</h3>
<p>El Reino de Hierro no es una historia sobre Berlín, pero está intrínsecamente relacionado. Es una obra gigantesca en la que Cristopher Clark recorre la historia de Prusia, desde el margraviato de Brandeburgo hasta su disolución como estado federal alemán. </p>
<p>Junto a la historia de este Estado, esencial para entender Europa, también vemos cómo Berlín cambia a lo largo de los siglos y recibe la impronta de los diferentes gobernantes prusianos.</p>
<div class="amz-widget">
<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2VAWrBh"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51gfSGoDpqL._SX331_BO1,204,203,200_.jpg" alt="El Reino de Hierro"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2VAWrBh">El Reino de Hierro</a></span><span class="amz-author">Cristopher Clark</span><span class="amz-data">La Esfera de los Libros. Pgs. 944</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2VAWrBh">Comprar</a></div>
<h2>Guías de Berlín</h2>
<p>Si estás pensando en visitar la capital alemana, además de una buena novela y un gran libro de historia sobre Berlín puede que te interese una guía de la ciudad. Te recomendamos que empieces por esta <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-berlin/" rel="noopener noreferrer" target="_blank">guía online</a> de Ruta Cultural y, si necesitas más, te dejamos tres guías en papel.</p>
<h3><em>Berlín 8</em>, de Andrea Schulte-Peevers</h3>
<p>Lonely Planet presenta esta guía completa y extensa de la ciudad. Tienes todo lo necesaria para desplegar el callejero e improvisar o para planear con antelación tu visita. Es una opción fantástica.</p>
<div class="amz-widget">
<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2WaPpHz"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51tx3yrcFxL._SX323_BO1,204,203,200_.jpg" alt="Berlín 8"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2WaPpHz">Berlín 8</a></span><span class="amz-author">Andrea Schulte-Peevers</span><span class="amz-data">Planeta. Pgs. 336</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2WaPpHz">Comprar</a></div>
<h3><em>Guía Visual Berlín Top 10</em>, de VV.AA.</h3>
<p>Esta guía de DK es una opción para los que buscan algo más manejable y compacto. También viene con mapa desplegable y se distingue por ser una guía visual con un top 10 de los diferentes tipos de lugares que visitar.</p>
<div class="amz-widget">
<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2VAR1WS"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/41zDKI3vZIL._SX262_BO1,204,203,200_.jpg" alt="Guía visual de Berlín TOP 10"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2VAR1WS">Guía visual de Berlín TOP 10</a></span><span class="amz-author">VV. AA.</span><span class="amz-data">DK. Pgs. 192</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2VAR1WS">Comprar</a></div>
<h3><em>Berlín 1933-1945. Tras las huellas del pasado. Guía histórica</em>, de Maik Kopleck</h3>
<p>A pesar de todos los libros de Historia que se puedan leer, no hay nada como visitar la ciudad con esta guía histórica bajo el brazo, especialmente si te interesa hacer un recorrido por el Berlín del Tercer Reich.</p>
<div class="amz-widget">
<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2W7Klnx"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51C6QBwYzJL._SX220_BO1,204,203,200_.jpg" alt="PastFinder Berlín 1933-1945"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2W7Klnx">PastFinder Berlín 1933-1945</a></span><span class="amz-author">Maik Kopleck</span><span class="amz-data">Links Christoph Verlag. Pgs. 91</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2W7Klnx">Comprar</a></div>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/libros-berlin/">12 libros sobre Berlín para conocerla mejor</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Neuschwanstein, el castillo en las nubes de Luis II de Baviera</title>
		<link>https://rutacultural.com/neuschwanstein-castillo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[alvaro]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 23 Dec 2018 07:03:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=15199</guid>

					<description><![CDATA[<p>Al sur de Baviera, en lo alto de un desfiladero, un castillo de ensueño es uno de los símbolos nacionales de Alemania</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/neuschwanstein-castillo/">Neuschwanstein, el castillo en las nubes de Luis II de Baviera</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="683" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-1024x683.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="neuschwanstein" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-1024x683.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-300x200.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-768x512.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>Al sur de Baviera, muy cerca de la frontera con Austria, el <strong>castillo de Neuschwanstein</strong> es uno de los monumentos más famosos y visitados de Alemania. Con aspecto de cuento de hadas, fue una de las construcciones que comisionó <strong>Luis II de Baviera</strong>, uno de sus sueños.</p>
<p>Baviera es una de las regiones <strong>más visitadas de Alemania</strong>. Paraíso terrenal de la cerveza con una ciudad tan bella como Múnich y un entorno natural con los Alpes bávaros como telón de fondo. Está salpicada por construcciones de la casa de Wittelsbach, que gobernó aquí durante siglos, una familia que supo, en general, administrar sus recursos mejor que sus vecinos.</p>

<p>También con una importante parte de pasado sombrío durante el siglo XX, y es que fue en Múnich donde <strong>Adolf Hitler</strong> realizó parte de su recorrido nacionalsocialista. En una región con tanto que ofrecer al viajero, es Neuschwanstein uno de sus destinos <strong>más conocidos y hermosos</strong>. Te contamos por qué.</p>
<h2>Neuschwanstein, castillo en las nubes</h2>
<p>Luis II de Baviera, muy a menudo referido como &quot;el rey loco&quot;, creció en una familia con <strong>pasión por las artes</strong> y la búsqueda de la belleza. De hecho nació en el precioso <a href="https://rutacultural.com/palacio-nymphenburg-munich/" target="_blank">Nymphenburg</a>, algo que tiene que marcar. En una tradición en la que, además, los diferentes miembros supieron administrar muy bien los recursos de Baviera, se pudieron permitir grandes obras como la Residenz (residencia) de Múnich.</p>
<p>A Luis le tocó vivir una época, no obstante, <strong>difícil para Baviera</strong>. Prusia ganaba protagonismo en el escenario alemán y llegó a formar el Imperio Alemán. Él quería ser un monarca absoluto pero tenía poderes limitados. Debía engendrar descendientes pero todo parece indicar que era homosexual. </p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-1024x683.jpg 640w" alt="neuschwanstein" /></figure>
<p>Asumir que estaba loco es mucho asumir, ya que fue su familia junto al gobierno, probablemente para apartarlo del poder, la que lo declaró loco. Es lógico pensar que, a lo largo de su vida, <strong>sufriera una fuerte depresión</strong> por sentirse apresado en la situación que le tocó vivir. Debido a esto buscó, en cuanto subió al trono, la manera de evadirse y huir a sus refugios. Así nacieron <a href="https://rutacultural.com/palacio-linderhof-baviera/" target="_blank">Linderhof</a> y Herrenchiemsee, y así nació Neuschwanstein. </p>
<h3>La Piedra del Cisne</h3>
<p>El nuevo castillo de Luis II de Baviera se alzaba sobre las ruinas de Vorderhohenschwangau (frente &quot;vorder&quot; a Hohenschwangau), un lugar que conocía bien. Siendo niño pasó mucho tiempo en el <strong>castillo de Hohenschwangau</strong>, que su padre había remodelado sobre otra construcción fortificada llamada Schwanstein (piedra &quot;Stein&quot; del cisne &quot;Schawn&quot;).</p>
<p>Después de algunos viajes, en los que conoció el <strong>castillo de Pierrefonds</strong> y el de <strong>Warburg</strong>, Luis II de Baviera proyectó una de sus más ambiciosas obras. El rey también buscaba retratar la identidad de los castillos medievales alemanes, y estuvo influenciado por las óperas &quot;Lohengrin&quot; y &quot;Tannhäuser&quot; de <strong>Wagner</strong>. Un ideal mucho más romántico que histórico, pero que dio lugar a Neuschwanstein, la &quot;Nueva Piedra del Cisne&quot;.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-frente-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-frente-1024x683.jpg 640w" alt="neuschwanstein frente" /><figcaption>La entrada a Neuschwanstein con Hohenschwangau al fondo.</figcaption></figure>
<p>La construcción del castillo dio comienzo en 1869 y debía terminar, originalmente, en 1872. Sin embargo, hubo estancias que nunca se terminaron. Esto se debe, en buena medida, a que durante la obra Luis II hizo cambios que <strong>alteraron sobremanera el plan original</strong>. Si Neuschwanstein de por sí iba a ser muy caro, esto llevó al rey a agotar los recursos de la familia e incluso pedir préstamos.</p>
<figure class="alignleft"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-luis-198x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-luis.jpg 640w" alt="neuschwanstein luis" /><figcaption>Luis II de Baviera</figcaption></figure>
<p>Mientras las obras parecían prolongarse eternamente, el sueño de Luis II de Baviera se tornaba imposible. Residió el mínimo posible en Múnich (ser el rey le obligaba a pasar unos días al año en la capital) y realizó, en cambio, numerosos viajes y estancias por los Alpes bávaros. Vivió en <a href="https://rutacultural.com/palacio-linderhof-baviera/" target="_blank">Linderhof</a> en ocasiones y <strong>apenas pudo hacerlo en Neuschwanstein</strong> debido a esta situación.</p>
<p>Tras casi dos décadas de retrasos, remodelaciones de salas y un estado financiero casi ruinoso, parte del gobierno bávaro, se dice que con el beneplácito de su familia, <strong>consiguió declarar loco a Luis II de Baviera</strong> en 1886. Por aquel entonces, el rey vivía en el castillo mientras supervisaba las obras. El 11 de junio, por la noche, Luis, depuesto como rey, fue obligado a abandonar su amado castillo en las nubes, y nunca más volvió.</p>
<h3>Neuschwanstein después de Luis II de Baviera</h3>
<p>Luis II murió poco después, el 13 del mismo mes, en circunstancias &quot;sospechosas&quot;. Por entonces Neuschwanstein seguía sin estar terminado. No obstante, seis semanas después de su muerte, su familia <strong>abrió las puertas del castillo al público</strong>, siendo de este modo un reclamo turístico desde el principio. Fue así como los Wittelsbach, en 1889, ya habían saldado la deuda de siete millones de marcos que Luis II había contraído en la construcción de sus residencias, comúnmente conocidas como &quot;los castillos del rey loco&quot;.</p>
<p>Fue Neuschwanstein, Herrenchiemsee y <a href="https://rutacultural.com/palacio-linderhof-baviera/" target="_blank">Linderhof</a> los que casi llevan a la ruina a la familia y los que, paradójicamente, <strong>salvaron sus finanzas</strong>. Desde el momento de su construcción fueron grandes reclamos turísticos de Baviera, aunque todo no quedó ahí.</p>
<p>Durante la <a href="https://reasilvia.com/temas/segunda-guerra-mundial/" target="_blank">Segunda Guerra Mundial</a>, Neuschwanstein fue utilizado por los nazis para <strong>almacenar obras de arte robadas en Francia</strong>, aunque luego fueron trasladadas. También, hacia el final de la contienda, se usó para guardar reservas de oro. Ante el avance del ejército de Estados Unidos, se había dado la orden de demolerlo para que las obras de arte alemanas que había en el interior no cayeran en manos estadounidenses. Por suerte, el oficial al mando de las tropas <strong>obvió esa orden</strong> y todavía podemos disfrutar del castillo.</p>
<p>Una vez recobrada la normalidad, Neuschwanstein volvió a ser lo que Luis II de Baviera nunca quiso: <strong>una atracción turística</strong>. Y a día de hoy lo sigue siendo. Como comentábamos al principio del artículo, es uno de los monumentos más visitados de toda Alemania, y por muy buenas razones.</p>
<h2>Qué ver en Neuschwanstein</h2>
<p>Una de las cosas que más se disfrutan de Neuschwanstein son sus exteriores. Da igual desde donde mires o a qué altura estés, <strong>la vista siempre es embaucadora</strong>. El castillo se encuentra en el desfiladero de Pöllat, a los pies de los Alpes bávaros y, prácticamente, entre dos lagos. El paisaje es espectacular y, al estar en un promontorio rocoso en el desfiladero, domina por completo los alrededores. La gran presencia de piedra caliza hace que el edificio se mimetice a la perfección con su entorno natural.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-marienbrucke-300x199.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-marienbrucke-1024x680.jpg 640w" alt="neuschwanstein marienbrucke" /><figcaption>El Marienbrücke, desde donde se toman la mayoría de fotografías de Neuschwanstein.</figcaption></figure>
<p>A Neuschwanstein se accede a través de una barbacana (fortificación avanzada para defender las puertas) que hace de puerta de acceso. Con dos torreones grises es imponente pero cálida al mismo tiempo, ya que la mayor parte del edificio <strong>viste ladrillo rojo</strong>, lo que rompe la sintonía del resto del castillo, y lo hace con acierto.</p>
<p>Tras la barbacana se abre un patio de armas rodeado de altos muros con una enorme torre cuadrada en el lado derecho. Esta torre, de 45 metros de altura, no sirve a ningún propósito real. Y así es Neuschwanstein, un castillo residencial que rescata formas defensivas pero <strong>no sirve a ningún propósito defensivo</strong>. De hecho, hacía ya siglos que los castillos no eran defensivos, y se construían fortificaciones en zonas específicas con tropas acantonadas.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-patio-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-patio-1024x683.jpg 640w" alt="neuschwanstein patio" /><figcaption>Patio de armas.</figcaption></figure>
<p>A pesar de esta búsqueda formal de construir un castillo defensivo, es decir, un verdadero castillo medieval (con el tiempo se transformaron en palacios), Luis II de Baviera lo quiso hacer hermoso. Y casi todos están de acuerdo en que lo consiguió. Su situación casi inaccesible en un risco conjugada con sus torres esbeltas y puntiagudas hacen de Neuschwanstein &quot;<strong>un castillo de cuento de hadas</strong>&quot;, que casa con el ideal caballeresco romántico, más relacionado con las leyendas de Camelot que con la Historia. De hecho, inspiró, en buena medida, a <strong>Walt Disney</strong>.</p>
<p>Tras la primera parte del patio de armas, dividido en dos niveles, se accede por unas escaleras al siguiente nivel. Es una de las zonas más espectaculares de Neuschwanstein, y una de las estampas más típicas. Esta zona del patio está <strong>dominada por el palacio</strong>, el edificio más grande e importante del castillo. Es aquí dentro donde ocurre la magia.</p>
<h3>Wagner, leyendas germánicas y Bizancio</h3>
<p>Hay quien dice que los interiores de Neuschwanstein no son tan impresionantes como el exterior. Lo cierto es que, como todo, es cosa de gustos, pero hay ciertos datos a considerar que nos ayudan a entender mejor esta situación: no todas las habitaciones y salas quedaron terminadas, sólo se invirtió dinero en algunas zonas del castillo a la muerte de Luis II, lo suficiente para que fuera visitable. No obstante, hay <strong>verdaderas joyas del historicismo alemán</strong>.</p>
<p>Como hemos comentado con anterioridad, Luis II de Baviera tomó diferentes inspiraciones a la hora de diseñar Neuschwanstein. Entre toda la amalgama, la obra de Wagner fue una <strong>constante referencia</strong> para el rey, y esto es algo que se puede apreciar con claridad en los interiores del castillo. La visita guiada al interior es para lo que compras la entrada, y sólo se puede hacer en grupos por razones de seguridad</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-cantores-300x222.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-cantores-1024x757.jpg 640w" alt="neuschwanstein cantores" /><figcaption>La Sala de los Cantores en un fotocromo.</figcaption></figure>
<p><strong>La Sala de los Cantores</strong> es uno de los grandes atractivos de Neuschwanstein, y hace que merezca la pena entrar. Aquí Luis II se explayó al realizar una sala dedicada a los ideales caballerescos medievales y al amor cortés. Está ampliamente revestida de madera en un encuentro de estilos con muchas referencias a &quot;Lohengrin&quot;, de Wagner, y al poema épico medieval &quot;Parzival&quot;. Aunque no fue pensada para acoger actos, se produjo una representación en 1933 con motivo del 50º aniversario de la muerte de Wagner.</p>
<p>Por otra parte, la <strong>Sala del Trono</strong> también es sobrecogedora. Una vez más, una mezcla de estilos e influencias que dejan anonadado al visitante. El espacio ocupa dos plantas del castillo y está fuertemente inspirado en la Iglesia de todos los Santos de la Residenz de Múnich. Tiene un ábside con una clara <strong>influencia bizantina</strong>, y la lámpara tiene la forma de la corona de Bizancio. Así mismo, también se inspira en la Sala del Grial de Parzival. Un conjunto cuyo mensaje era claro: el rey lo es por derecho divino. No obstante, aunque Luis II de Baviera tuviera estos ideales absolutistas, era un monarca constitucional, y no contaba con tal derecho.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-dormitorio-300x223.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/neuschwanstein-dormitorio-1024x762.jpg 640w" alt="neuschwanstein dormitorio" /><figcaption>Dormitorio de Luis II de Baviera.</figcaption></figure>
<p>El resto de estancias de Neuschwanstein no son tan grandes, aunque algunas también presentan un gran interés. A lo largo de estas habitaciones y salas, en lugares como la sala de estar, el dormitorio o el despacho, encontramos nuevamente referencias a &quot;Lohengrin&quot; y, como en <a href="https://rutacultural.com/palacio-linderhof-baviera/" target="_blank">Linderhof</a>, <strong>a</strong> &quot;<strong>Tannhäuser</strong>&quot;, incluso encontramos <strong>grutas que conectan estancias</strong>. En toda esta mezcla de estilos, el visitante encuentra la constancia de esos temas, lo sagrado y lo caballeresco medieval, todo entre una decoración de madera con magníficos artesonados.</p>
<p>Lo hemos dicho y lo volvemos a decir. Es cierto que los exteriores de Neuschwanstein son espectaculares, especialmente por ese entorno natural privilegiado en el que está, pero el interiores del castillo de Luis II de Baviera <strong>también merece toda nuestra atención</strong>.</p>
<h2>Horarios y precios de Neuschwanstein</h2>
<p>Visitar Neuschwanstein puede ser algo confuso si no sabes cómo funciona antes de ir. Las entradas <strong>sólo se pueden comprar en Hohenschwangau</strong>, el pueblo a los pies del castillo. Dada la alta demanda (especialmente en temporada alta), te recomendamos que vayas con tiempo. </p>
<p>Es aconsejable <strong>salir pronto</strong> si estás en Múnich, ya que son casi dos horas de viaje en coche. También hay un tren hasta Füssen, que está a tan solo cuatro kilómetros de Neuschwanstein. Y también hay un autobús que roza las dos horas y cuarenta minutos de trayecto.</p>
<div class="tip">Si prefieres ahorrarte dolores de cabeza siempre puedes optar por comprar una visita guiada. <a href="https://www.civitatis.com/es/munich/excursion-castillo-neuschwanstein?aid=1263" target="_blank" rel="nofollow">Esta excursión</a> de Civitatis es una buena opción si estás en Múnich y también te interesa conocer el precioso Palacio de <a href="https://rutacultural.com/palacio-linderhof-baviera/" target="_blank">Linderhof</a>.</div>
<p><strong>Los horarios</strong> de la taquilla para comprar las entradas son, de abril al 15 de octubre, de 8 de la mañana a 5 de la tarde y, del 16 de octubre a marzo, de 9 de la mañana a 3 de la tarde.</p>
<p>El horario del castillo no es tan importante, ya que cuando saques la entrada tendrás en ella <strong>la hora a la que podrás acceder</strong> para hacer la visita. De todos modos, abre siempre una hora más tarde que la taquilla y cierra igual, una hora más tarde. </p>
<p>Las visitas <strong>duran alrededor de media hora</strong> y, como comentábamos antes, tendrás que ir en un grupo. La audioguía es gratuita y está en español.</p>
<p>El castillo está <strong>cerrado</strong> el 1 de enero y el 24,25 y 31 de diciembre.</p>
<p><strong>El precio</strong> de la entrada normal es de 12€ y la reducida es de 11€. Los menores de 18 años entran gratis. Si te interesa visitar también Hohenschwangau y el Museo de los Reyes Bávaros, en la taquilla te pueden informar para pasar de un completo día en la zona. Todo se encuentra en el mismo pueblo.</p>

<p>Aunque es muy habitual visitar Neuschwanstein desde Múnich, quizás te interesa hacer una escapada por los Alpes bávaros. Es algo que te recomendamos si tienes tiempo y quieres hacer turismo natural. Al igual que en <a href="https://rutacultural.com/palacio-linderhof-baviera/" target="_blank">Linderhof</a>, la zona se presta a caminatas y <strong>disfrutar de la vida tranquila</strong> en esta región de Baviera. Aquí tienes una <a href="https://www.booking.com/landmark/de/castle-neuschwanstein.es.html?aid=809259" target="_blank" rel="nofollow">lista</a> con hoteles cerca del castillo.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/neuschwanstein-castillo/">Neuschwanstein, el castillo en las nubes de Luis II de Baviera</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Weimar, un tesoro cultural en el centro de Alemania</title>
		<link>https://rutacultural.com/weimar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[alvaro]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 14 Dec 2018 07:04:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciudades]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=15136</guid>

					<description><![CDATA[<p>En el centro geográfico alemán, Turingia esconde una acogedora ciudad con uno de los legados culturales más impresionantes del país</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/weimar/">Weimar, un tesoro cultural en el centro de Alemania</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="446" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-goethe-schiller-1-1024x446.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="weimar portada" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-goethe-schiller-1-1024x446.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-goethe-schiller-1-300x131.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-goethe-schiller-1-768x334.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-goethe-schiller-1.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>En el medio-este de Turingia, en el centro de <a href="https://rutacultural.com/lugares/alemania/" target="_blank">Alemania</a>, <strong>la ciudad de Weimar</strong> se encuentra cobijada por el monte Ettersberg. Con unos 65.000 habitantes, la pequeña localidad es un importantísimo destino cultural que, sin embargo, no amasa una ingente cantidad de turistas.</p>
<p>Esto se debe, en buena medida, a que está en una de las regiones menos visitadas de <a href="https://rutacultural.com/lugares/alemania/" target="_blank">Alemania</a>. Lo que, según cómo se mire, puede ser una suerte o una desgracia. Turingia suele pasar más desapercibida en las guías de viajes, pero lo bueno es que <strong>viajar aquí significa desconectar</strong>, visitar lugares con tranquilidad.</p>

<p>Y dentro de esa poca relevancia en el plano turístico alemán, Weimar es <strong>la ciudad más visitada de Turingia</strong>, que además queda muy cerca de la vecina Sajonia con su interesantísima <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-leipzig/" target="_blank">Leipzig</a>. Bienvenido a la ciudad de <strong>Goethe</strong>, <strong>Schiller</strong> y el &quot;clasicismo de Weimar&quot;.</p>
<h2>Weimar, ciudad fortificada entre reyertas señoriales</h2>
<p>Aunque se conocen restos de vida humana anteriormente en la zona, la primera mención, con lo que vino el inicio oficial de su historia conocida, a Weimar <strong>data del año 899</strong>. Además, desde el 946, fue un condado con su ciudad fortificada que estuvo envuelta en varios asedios.</p>
<p>Durante los siguientes trescientos años la ciudad continuó un desarrollo inmersa en diferentes guerras entre señores. En estos conflictos acabaron por aparecer con fuerza <strong>los Wettin</strong> en el siglo XIV. </p>
<p>Finalmente, los Wettin consiguieron el dominio de Weimar en el año 1365 y llegaron a controlar buena parte de la Turingia actual. Desde entonces, los duques de Sajonia gobernaron sobre unas vastas extensiones, que podría haber llegado a convertirse en un <strong>serio contrapoder de Austria</strong>.</p>
<p>No obstante, <strong>la casa se bifurcó</strong> en 1485 en la División de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-leipzig/" target="_blank">Leipzig</a>. Nacieron así las ramas Ernestina y Albertina. La primera, de <strong>Ernesto I</strong> de Sajonia-Wittenberg y la segunda, de <strong>Alberto I</strong> de Sajonia-Meißen. </p>
<p>Ambos eran duques de Sajonia, pero de diferentes partes del anterior Gran Ducado de Sajonia. El caso es que gran parte del actual estado de <strong>Sajonia-Anhalt</strong> junto a buena parte de <strong>Turingia</strong>, quedó en la rama Ernestina, de la que una de sus descendientes es, ni más ni menos, <strong>Isabel II</strong> del Reino Unido.</p>
<p>En lo que respecta a Weimar, la ciudad continuó su desarrollo y, en 1552, el duque <strong>Juan Federico I</strong> la convirtió en <strong>capital y residencia ducal</strong>, lo que mantuvo hasta el siglo XX. </p>
<h3>La edad de oro de Weimar</h3>
<p>Andando en el tiempo, lo más interesante para Weimar ocurrió en el siglo XVIII, durante la regencia de <strong>Ana Amalia de Brunswick-Wolfenbüttel</strong>. En este periodo la ciudad comenzó a convertirse en una <strong>centrifugadora cultural</strong> de la que salieron alguna de las mentes que más aportaron a las artes y las letras alemanas.</p>
<p>Gracias al mecenazgo de Ana Amalia y su hijo, el duque <strong>Carlos Augusto</strong>, la ciudad se convirtió en el centro del &quot;<strong>Clasicismo de Weimar</strong>&quot;. Aunque algunos autores han puesto en duda cómo de clásico fue este movimiento, lo que es cierto es que aportó mucho a la cultura alemana. </p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-goethe-schiller-1-300x131.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-goethe-schiller-1-1024x446.jpg 640w" alt="weimar portada" /><figcaption>Goethe y Schiller.</figcaption></figure>
<p>De este clasicismo salieron Goethe y Schiller, considerados como los dramaturgos más importantes de la historia de Alemania, ambos prerrománticos. Weimar vivió así su <strong>edad de oro</strong>, y tuvo vecinos tan señalados como <strong>Wieland</strong>, <strong>Herder</strong> y el científico <strong>Humboldt</strong>.</p>
<p>Tanto marcó esta época la ciudad que la UNESCO nombró <strong>Patrimonio de la Humanidad</strong> buena parte del casco antiguo, conocido como el &quot;Weimar clásico&quot;. Una zona de la que quedan edificios en pie de aquella época que aportó tanto a Alemania y al conjunto de la humanidad.</p>
<p>A la muerte de Ana Amalia, y algo más tarde, Carlos Augusto, la ciudad no cayó inmediatamente en un retroceso cultural. <strong>María Pavlovna</strong> también fue regente, y ya había protagonizado antes un intenso mecenazgo, de hecho Schiller le dedicó uno de sus poemas. Durante su regencia, fue mecenas de <strong>Franz Liszt</strong>, quien estrenó en Weimar la ópera &quot;Lohengrin&quot; de <strong>Wagner</strong>, que también pasó un tiempo en Weimar. Desgraciadamente, María no pudo disfrutar de tamaño estreno debido a una sordera que desarrolló con la vejez.</p>
<p>El hijo, <strong>Carlos Alejandro</strong> de Sajonia-Weimar-Eisenach fundó la <strong>Escuela Gran Ducal Sajona de Artes</strong>, donde autores como <strong>Böcklin</strong> (influenciado por <a href="https://rutacultural.com/friedrich/" target="_blank">Friedrich</a>), <strong>Lenbach</strong> y <strong>Begas</strong> fueron catedráticos, e influyeron enormemente en el realismo de la escuela de pintura de Weimar. Además, de manera inteligente, Carlos Alejandro comisionó esculturas que han llegado a nuestros días, de Goethe, Schiller, Wieland y Herder, como <strong>santo y seña de aquel siglo de oro</strong>. </p>
<h3>De la fama al terror</h3>
<p>El hijo de Carlos Alejandro, <strong>Guillermo Ernesto</strong>, continuó con el apoyo a las artes ya en el siglo XX. Elevó a la categoría de superior la escuela fundada por su padre, y, durante su gobierno, Weimar se comenzó a convertir en un <strong>centro de arte moderno</strong>. No obstante, renunció al ducado en 1918 tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial.</p>
<p>En el Teatro Nacional de Weimar se firmó, en 1919, la Constitución de la llamada &quot;<strong>República de Weimar</strong>&quot;, que seguía siendo el II Imperio Alemán, solo que no tenía emperador. </p>
<p>Ese mismo año, <strong>Walter Gropius</strong> fundó en Weimar el <strong>movimiento Bauhaus</strong>, que renombró así a la escuela ducal, con la intención de crear un movimiento modernista en arquitectura y diseño, y en todas las artes. En 1922, el reconocido pintor ruso <strong>Kandisnky</strong> se unió al proyecto, que se trasladó a Dessau en 1925, cuando las autoridades nazis presionaron de diferentes modos a la institución.</p>
<p>Bajo el nazismo, ya en el III Imperio Alemán (III Reich), <strong>Hitler</strong> proyectó una serie de reformas debido al gusto que tenía por Weimar como centro cultural alemán. Paralelamente, los nazis construyeron el cercano <strong>campo de concentración de Buchenwald</strong>, donde cientos de miles de judíos pasaron algunos de los peores momentos de sus vidas, y en torno a 56.000 murieron.</p>
<p>Sin embargo, ese no fue el fin de Buchenwald. Turingia quedó bajo la ocupación de la Unión Soviética, que usó el campo de concentración hasta 1950 para encerrar a <strong>prisioneros de guerra y presos políticos</strong>, con un total de 28.455 personas que vivieron parte del otro terror totalitario.</p>
<p>Gracias a la gran fama de Weimar, y a que no sufrió los terribles bombardeos de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a>, la República Democrática Alemana (controlada por la URSS) empleó dinero en <strong>arreglar los desperfectos</strong> causados en la guerra y en mantener edificios icónicos. Sin embargo, la RDA trasladó la capital a la cercana Erfurt. </p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-bauhaus-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-bauhaus-1024x683.jpg 640w" alt="weimar bauhaus" /><figcaption>La Universidad Bauhaus <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Escuela_de_la_Bauhaus#/media/File:Bauhaus_weimar.jpg">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>En la actualidad, y tras la reunificación de Alemania, Weimar ha continuado siendo una pequeña ciudad, tranquila y respetuosa con su pasado. Francamente orgullosa de su edad de oro y <strong>en constante renovación</strong> gracias a la Universidad Bauhaus, que recuperó su nombre en 1996. Weimar es una ciudad que mira al futuro con su universidad y no deja de lado el pasado de su edad de oro.</p>
<h2>Qué ver en Weimar</h2>
<p>Una de las mejores cosas que tiene Weimar es que, al ser una pequeña ciudad, no hay nada que quede demasiado alejado para visitar. Y es más, al igual que en <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a>, casi todos los puntos de interés están muy cerca unos de otros: en el Weimar clásico. Si sumamos esto a lo tranquila que es, Weimar es, sin duda, una de las ciudades <strong>más fáciles de visitar</strong> de Alemania.</p>
<h3>Tras los pasos de Goethe y Schiller</h3>
<p>Weimar tiene bastante que ver, y buena parte de esos puntos de interés están relacionados con los dos dramaturgos más importantes de Alemania: Goethe y Schiller. Ninguno nació aquí, pero <strong>ambos murieron en la antigua capital de Turingia</strong>. El apoyo recibido por los duques que ambos autores encontraron hizo de Weimar su hogar, y dejaron en ella una huella imborrable. </p>
<p>En 1775 Goethe llegó a Weimar y su vínculo con la rama Ernestina de la casa de Wettin y con Weimar fue indeleble. Hoy podemos <strong>visitar su casa</strong> (aunque vivió en varias) y que hoy es el Museo Nacional de Goethe, el mejor lugar para conocer su vida. Está dentro del Weimar Clásico y queda muy cerca del <strong>Park an der Ilm</strong> (Parque en el Ilm, un río que lo cruza). Se trata de un parque paisajista de estilo inglés cuyo diseño fue influenciado por Goethe. De hecho, en el recinto, el dramaturgo tenía una casa de verano que también es visitable.</p>
<p>Entre la casa de Goethe y la Theaterplatz (plaza &quot;Platz&quot; del teatro &quot;Theater&quot;), están, apenas separados, la <strong>Casa de Schiller</strong> y el <strong>Museo Schiller</strong>, el otro gran dramaturgo que vivió en Weimar. El museo está dedicado a la obra del autor, mientras que la casa a la su vida más íntima y cotidiana. Con la entrada del museo se visita también la casa, lo que facilita mucho las cosas.</p>
<p>Un poco alejado del entorno de la Theaterplatz y las casas de Schiller y Goethe, hacia el sur, está <strong>la Cripta de los Príncipes</strong>, que alberga las tumbas de los duques de Sajonia-Weimar-Eisenach. Y justo aquí también están enterrados Goethe y Schiller, entre la nobleza, lo que dice mucho de lo que significaron ambos dramaturgos para Weimar.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-cripta-200x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-cripta-683x1024.jpg 640w" alt="weimar cripta" /><figcaption>La Cripta de los Príncipes.</figcaption></figure>
<p>Rozando con el Park an der Ilm se encuentra la <strong>Biblioteca Ana Amalia</strong>, que construyó en 1691 el duque Guillermo Ernesto. Se trata de un precioso edificio que merece la pena visitar, y que lleva el nombre de Ana Amalia porque fue su mayor patrocinadora. Otra de las muestras de la intensa labor que hizo la duquesa por las artes y las letras. Algo más al norte, muy cerca de la biblioteca, está el <strong>Palacio de Weimar</strong>. Es el lugar en el que vivieron los duques hasta 1918, y hoy es visitable.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-palacio-201x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-palacio-687x1024.jpg 640w" alt="weimar palacio" /><figcaption>Palacio de Weimar.</figcaption></figure>
<h3>La República de Weimar</h3>
<p>En la Theater Platz, prácticamente el centro geográfico del Weimar clásico, está el <strong>Teatro Nacional</strong>, resguardado por el <strong>monumento a Goethe y Schiller</strong>. Fue la duquesa Ana Amalia la que impulsó la construcción de este teatro, y fueron los famosos dramaturgos, que custodian su entrada, los que lo convirtieron en un teatro reconocido en toda Alemania. Sirvió y sirve también como sede de la orquesta, y tal fue su éxito que aquí se presentó &quot;La flauta mágica&quot; de <strong>Mozart</strong>.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-teatro-nacional-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-teatro-nacional-1024x683.jpg 640w" alt="weimar teatro nacional" /><figcaption>Teatro Nacional.</figcaption></figure>
<p>Dos siglos después, tras la Primera Guerra Mundial, en Teatro Nacional se reunieron las autoridades que firmaron la nueva constitución alemana. Aunque siguió siendo el II Reich, al no tener emperador y haberse firmado en esta ciudad, se la conoció como la República de Weimar. No demasiado lejos de la Theaterplatz, hacia el norte, el Stadtmuseum alberga una <strong>exhibición centrada en este periodo histórico</strong>.</p>
<p>Para conocer más sobre la historia de la ciudad, la <strong>Weimarhaus</strong> (casa de Weimar) se encuentra muy cerca de la Theaterplatz, pegada a la casa de Schiller. Se trata de una parada recomendable si te interesa conocer el pasado de la localidad, y además está contado <strong>de una forma muy interactiva</strong>, lo que es de agradecer.</p>
<h3>Otros lugares que ver en Weimar</h3>
<p>En las afueras de Weimar, hacia el sur, encontramos la residencia de verano de los duques. El <strong>Palacio Belvedere</strong> es una preciosa y pequeña construcción en estilo barroco ideada para ser una casa de placeres. Sus parterres, su orangería y su colección de porcelana lo hacen un lugar que merece la pena visitar.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-belverede-300x198.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-belverede-1024x675.jpg 640w" alt="weimar belvedere" /><figcaption>Palacio de Belvedere.</figcaption></figure>
<p>Frente a la Universidad Bauhaus está el <strong>Museo Franz Liszt</strong>, una casa-museo que nos acerca a la vida del principal compositor de Weimar en su época. El recorrido es ameno e interesante para los amantes de la música. Muy cerca de la biblioteca Ana Amalia, la Escuela Superior Franz Liszt forma nuevos músicos en el precioso edificio de la Casa  de los Príncipes, continuando el legado de Weimar también en música. </p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-casa-principe-300x201.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-casa-principe-1024x685.jpg 640w" alt="weimar casa principe" /><figcaption>Escuela Superior Franz Liszt.</figcaption></figure>
<p>Al otro lado de la calle está el <strong>edificio principal de la Universidad Bauhaus</strong>, que mantiene Weimar con el influjo de lo nuevo. De la escuela gran ducal que fundó Carlos Alejandro salió el embrión de la actual universidad. Aquí se generó la movida Bauhaus y el edificio presenta un modernismo temprano muy interesante para el viajero. Para los más interesados en el movimiento, el <strong>Museo Bauhaus</strong> se encuentra al norte del Weimar clásico, no muy lejos de la Theaterplatz.</p>
<p>En pleno centro del Weimar clásico, merece la pena parar durante un rato a cargar las pilas <strong>en el Markt</strong> (plaza del mercado). El precioso y pequeño ayuntamiento está custodiado por algunas de las casas más bonitas de la ciudad (como la Cranach), la fuente de Neptuno y varias cafeterías para tomar algo.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-ayuntamiento-300x202.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/weimar-ayuntamiento-1024x690.jpg 640w" alt="weimar ayuntamiento" /><figcaption>Ayuntamiento de Weimar.</figcaption></figure>
<p>En una ciudad tan centrada en la creación artística es paradójico y enormemente triste que haya que hablar de destrucción cultural y humana. El <strong>campo de Concentración de Buchenwald</strong> comenzó a funcionar en 1937 para apartar a los judíos de la sociedad. Nunca fue un campo de exterminio, pero se hicieron terribles experimentos médicos y se produjeron fusilamientos y ahorcamientos, dejando decenas de miles de muertos. Allí fue liberado por las fuerzas estadounidenses, junto a otros muchos, <strong>Elie Wiesel</strong>, que desarrolló una exitosa carrera literaria y en &quot;La noche&quot; dejó una frase lapidaria:</p>
<p>&quot;Nunca olvidaré aquella noche, la primera noche en el campo, que convirtió mi vida en una larga noche cautiva bajo siete sellos.&quot;</p>
<p>Muy cerca de Buchenwald, también en el monte Ettersberg, se levantó, en época soviética, el un <strong>memorial a las víctimas</strong> del campo de concentración. No estuvo exento de polémica ya que, las estatuas de los presos liberados parecen estar celebrando alguna especie de triunfo revolucionario cuando en realidad salieron del campo con claras muestras de inanición. Para empeorar las cosas, las fuerzas soviéticas usaron el mismo campo durante cinco años para encerrar prisioneros de guerra y presos políticos que no estaban de acuerdo con el régimen comunista. </p>
<h2>Los mejores hoteles en Weimar</h2>
<p>Weimar es una ciudad <strong>pequeña</strong>, <strong>acogedora</strong> y <strong>tranquila</strong>. Gracias al monte Ettersberg, mantiene una temperatura media más alta que en el resto de la zona, con lo que la visita es, si cabe, más agradable. </p>
<p>A pesar de que gran parte de sus puntos de interés están muy cerca unos de otros, esperamos haberte dado suficientes motivos para que prefieras quedarte una o dos noches. Te seleccionamos <strong>tres de los mejores hoteles de Weimar</strong>.</p>
<p>El <a href="https://www.booking.com/hotel/de/amalienhof-und-apartment.es.html?aid=809259" target="_blank" rel="nofollow">Hotel Amalienhof</a> se encuentra <strong>en pleno Weimar clásico</strong> y ofrece un precio magnífico para la situación y la calidad que provee. </p>

<p>También en el Weimar clásico, el <a href="https://www.booking.com/hotel/de/russischerhof.es.html?aid=809259" target="_blank" rel="nofollow">Best Western Premier Grand Hotel Russischer Hof</a> es una muy buena opción para pasar unas noches. Algo más caro, también cuenta con unas <strong>reseñas excelentes</strong>.</p>
<p>Un poco hacia el norte de Weimar se encuentra el <a href="https://www.booking.com/hotel/de/dorotheenhof.es.html?aid=809259" target="_blank" rel="nofollow">Romantik Hotel Dorotheenhof</a>. Algo alejado del Weimar clásico, es uno de los más solicitados por su <strong>aire romántico</strong>, un hotel en el que descanso significa eso, descanso.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/weimar/">Weimar, un tesoro cultural en el centro de Alemania</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El Palacio de Moritzburg, la perla barroca de Sajonia</title>
		<link>https://rutacultural.com/palacio-moritzburg/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[alvaro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Dec 2018 07:03:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[Destacados]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=15103</guid>

					<description><![CDATA[<p>Consagrado a la caza y a los placeres, este palacio cerca de Dresde es una de las joyas de Alemania</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/palacio-moritzburg/">El Palacio de Moritzburg, la perla barroca de Sajonia</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="478" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-portada-1024x478.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="palacio de moritzburg portada" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-portada-1024x478.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-portada-300x140.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-portada-768x358.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-portada.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>Prácticamente en el centro de Sajonia, el pequeño <strong>pueblo de Moritzburg</strong> se extiende entre bosques y lagos. Muy cerca de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Dresde</a> y de <a href="https://rutacultural.com/meissen/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Meißen</a> (casi a la misma distancia de ambas), esta pequeña localidad guarda uno de los tesoros del Estado Libre de Sajonia, y uno de los palacios alemanes que más merece la pena visitar.</p>
<p>Te puede interesar: <a href="https://rutacultural.com/palacios-alemania/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">los palacios más bonitos de Alemania</a>.</p>
<p><strong>El Palacio de Moritzburg</strong> es una joya del barroco en un escenario natural inigualable, un espacio, además, al que se adapta en una perfecta sintonía. Es un destino perfecto para una escapada de un día, para así conocer también sus jardines con calma, desde las vecinas <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Dresde</a> y <a href="https://rutacultural.com/meissen/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Meißen</a> o incluso <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-leipzig/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Leipzig</a>, algo más alejada.</p>

<p>Pero antes de entrar en los detalles del palacio y qué puedes ver en sus salas y jardines, te ofrecemos un <strong>repaso a su historia</strong> para que, cuando vayas, sepas mejor qué estás viendo.</p>
<h2>De pabellón de caza a palacio de los placeres</h2>
<p>Es algo que ocurre en muchas ocasiones con los palacios de casas nobiliarias y reales, y en el Palacio de Moritzburg encontramos un caso similar al del propio Versalles o al de Linderhof de <strong>Luis II de Baviera</strong>. El edificio que vemos hoy día <strong>empezó como un pabellón de caza</strong>, un lugar de recreo para el duque de Sajonia.</p>
<p>Fue <strong>Mauricio</strong> (Moritz) de Sajonia quien mandó levantar un pabellón de caza en este lugar. Las obras comenzaron en 1542 y terminaron en 1546, en lo que fue una <strong>sencilla construcción renacentista</strong> sobre un lago artificial. Algunos dicen que es un palacio de cuento de hadas, precisamente por dónde está, y es probable que ya por entonces diera esa sensación a pesar de todos los cambios que ha sufrido.</p>
<p>Desde entonces Moritzburg se convirtió en una <strong>zona de caza para la casa Wettin</strong> (gobernantes de Sajonia), un lugar al que iban de manera recurrente a relajarse y olvidar, por unos días, el ambiente de la corte. Además, estando tan cerca de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Dresde</a> era un lugar idóneo para ello.</p>
<p>Un siglo más tarde, el elector <strong>Juan Jorge II</strong> de Sajonia realizó una ampliación entre 1661 y 1671. Entre otras cosas, incluyó una capilla que es un buen ejemplo de barroco temprano. Esta capilla, protestante, fue consagrada al catolicismo en 1697 por el nieto de Juan Jorge, <strong>Augusto II el Fuerte</strong>, quien lo hizo para asegurarse el trono de Polonia, país católico.</p>
<p>A pesar de este cambio de fe, Augusto II el Fuerte no impuso su nueva religión entre sus súbditos sajones y no se olvidó de su lugar de origen. Al contrario, <strong>dejó un sello imborrable en Sajonia</strong>, donde acometió una enorme cantidad de obras que embellecieron la región, especialmente en <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Dresde</a>.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-1024x683.jpg 640w" alt="palacio de moritzburg" /></figure>
<p>Fue, de hecho, Augusto II el Fuerte quien acometió la gran renovación de Moritzburg, que lo dejó tal y como lo vemos hoy día. El mismo rey que levantó el <a href="https://rutacultural.com/zwinger-palacio-dresde/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Zwinger</a> en <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Dresde</a> y remodeló <a href="https://rutacultural.com/castillo-de-pillnitz-dresde/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Pillnitz</a> en las afueras de la misma ciudad, <strong>convirtió Moritzburg en un palacio barroco</strong> entre 1723 y 1733.</p>
<p>Lo que antes era un pabellón de caza levantado por Moritz se había convertido en el Palacio de Moritzburg. Y junto a la gran remodelación de Augusto, también se hizo un <strong>parterre en forma de &#39;U&#39;</strong>.</p>
<p>Lo que quería hacer Augusto II el Fuerte en Moritzburg era un <strong>palacio de los placeres</strong>, una idea no del todo alejada a lo que pretendía para <a href="https://rutacultural.com/castillo-de-pillnitz-dresde/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Pillnitz</a> y el <a href="https://rutacultural.com/zwinger-palacio-dresde/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Zwinger</a>. No obstante, Moritzburg iba más encaminado a los placeres mundanos y a festejos relacionados con la caza. Su idea era la de tener un templo a Diana (diosa de la caza) rodeado de animales exóticos, con lo que iba a ser una especie de zoológico. Aunque, tras su muerte, en 1733, los trabajados quedaron paralizados para siempre.</p>
<p>Los últimos cambios en el Palacio de Moritzburg fueron hechos por el nieto de Augusto II el Fuerte, el elector <strong>Federico Augusto III</strong>. Entre 1770 y 1776, amplió los terrenos, dejándolos con una extensión cercana a lo que podemos visitar hoy.</p>
<h2>El Palacio de Moritzburg</h2>
<p>La pequeña localidad de Moritzburg se abre al lago artificial que domina el palacio. Una <strong>pasarela amplia y alargada</strong> llega hasta el islote del edificio, cuyas verjas reciben a los visitantes.</p>
<p>El <strong>aspecto sencillo y alegre</strong> de este barroco no hace menos imponente al Palacio de Moritzburg, cuyas torres le dan cierto aspecto de castillo. No obstante, prima la delicadeza y la belleza con la que está diseñado.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-entrada-300x143.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-entrada-1024x488.jpg 640w" alt="palacio de moritzburg entrada" /><figcaption>Entrada al palacio.</figcaption></figure>
<p>Un gran edificio rectangular es el punto de acceso, que a su vez está atravesado por otro edificio más grande, también rectangular, y que forma dos patios en el interior. De las esquinas de esta sección <strong>nacen las cuatro torres</strong>.</p>
<p>En el interior, una de las salas más llamativas es la del comedor, donde hay una de las mayores colecciones de <strong>trofeos de ciervos</strong> del mundo, así como el más pesado de ciervo rojo (19.8 Kg). </p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-ciervos-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-ciervos-1024x683.jpg 640w" alt="palacio de moritzburg ciervos" /><figcaption>El comedor de Moritzburg

<a href="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/d/d4/Moritzburg-Geweihe.jpg/1024px-Moritzburg-Geweihe.jpg">Foto</a>. </figcaption></figure>
<p>Buena parte de los interiores tienen una decoración <strong>cuyo leitmotiv es la caza</strong>, los animales, lo salvaje. Se puede ver también una interesante colección de porcelana asiática y de la vecina <a href="https://rutacultural.com/meissen/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Meißen</a>.</p>
<p>Por otra parte, también podemos contemplar algunas habitaciones en un <strong>barroco más recargado que en el exterior</strong>. Guirnaldas de oro, tapices y grandes lámparas que, no obstante, no llegan al <em>horror vacui</em>, al contrario, suelen ser salas y habitaciones con mucha luz, alegres.</p>
<h3>Los jardines del Palacio de Moritzburg</h3>
<p>En el mismo islote donde se alza el palacio, en ambos lados hay dos embarcaderos que se funden con el lago. En la parte trasera, un corto camino salva un delgado canal y nos lleva hacia el <strong>jardín francés</strong> en forma de &#39;U&#39;. A pesar de su hermosa apariencia, nunca llegó a terminarse, ni en tiempos de Augusto, ni en los de su nieto Federico Augusto.</p>
<p>Desde este parterre en forma de &#39;U&#39; el visitante tiene un varias posibilidades para disfrutar del resto de los jardines, que son, prácticamente <strong>un bosque</strong> trazado por caminos.</p>
<p>Lo más interesante del conjunto está en línea recta hacia el este. Allí, después de una buena caminata, encontramos el <strong>Palacete de los Faisanes</strong> y el <strong>Faro de Moritzburg</strong>. Este pequeño palacio en estilo rococó fue mandado construir por Augusto II el Fuerte como un lugar de celebraciones alrededor de los faisanes, y como punto de caza de dichos animales, casi a las orillas de otro lago.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-faisanes-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-faisanes-1024x683.jpg 640w" alt="palacio de moritzburg faisanes" /><figcaption>Palacete de los Faisanes <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/File:Moritzburg-Fassanenschloss.jpg">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>En los alrededores podemos encontrar la <strong>fuente de Venus</strong>, que está conectada mediante canales a los diferentes lagos de la zona.</p>
<p>Por su parte, tanto el faro (el único en toda Sajonia) como los embarcaderos de la zona, servían a los Wettin para <strong>navegar por los lagos</strong> que rodean Moritzburg, pero hay algo más. Este lago sirvió para recrear la batalla de los Dardanelos en 1770, que terminó en victoria de Rusia sobre Turquía (enemigo de la cristiandad). Aquí se organizó una batalla naval a pequeña escala en la que los barcos disparaban fuegos artificiales.</p>
<p>En el parque también se puede ver un antiguo edificio barroco tapiado, llamado <strong>casa del infierno</strong>. Sólo se puede ver por fuera pero la vista es cautivadora, incluso podría haber salido en alguno de los cuadros de <a href="https://rutacultural.com/friedrich/">Caspar David Friedrich</a>.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-faro-300x225.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-faro-1024x768.jpg 640w" alt="palacio de moritzburg faro" /><figcaption>El único faro de Sajonia.</figcaption></figure>
<h2>Horarios y precios del Palacio de Moritzburg</h2>
<p>El Palacio de Moritzburg abre todos los días del año de <strong>10 de la mañana a 6 de la tarde</strong>, y está cerrado del 5 al 17 de noviembre.</p>
<p>El Palacete de los Faisanes está abierto del <strong>1 de mayo al 31 de octubre</strong>, así como el faro, pero este además puede estar cerrado según la situación del clima. El palacete, además, puede estar disponible para visitar sólo en grupos guiados, así que te recomendamos que preguntes al llegar si es visitable y cómo.</p>
<p>El precio para visitar Moritzburg depende de la temporada, ya que según esta, lo que podemos ver es diferente. No obstante siempre cuesta <strong>8€ la normal y 6,50€ la reducida</strong>.</p>
<p>En verano, del 19 de marzo al 25 de octubre, podemos comprar la entrada para la <strong>exhibición Barroca</strong>, lo que sería el Palacio de Moritzburg como residencia eventual de la corte de los Wettin. Te puedes enganchar a un tour guiado por 2€ más, aunque no están en español.</p>
<div class="tip">Lo más habitual es visitar Moritzburg en una escapada de un día desde Dresde, Meißen o Leipzig, pero quizás te interese pasar algún día rodeado por la zona boscosa del pueblo. En tal caso, el hotel <a href="https://www.booking.com/searchresults.es.html?aid=809259" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Eisenberger Hof</a> es uno de los más recomendados de la zona por los clientes.</div>

<p>En invierno, del 17 de noviembre al 3 de marzo, se puede comprar la entrada para la exhibición &quot;<strong>Tres nueces para Cenicienta</strong>&quot;. El palacio se convierte en un cuento de hadas centrado en la película de 1973.</p>
<p>Por último, siempre que esté disponible, se puede comprar una entrada combinada para ver el Palacio de Moritzburg y el Palacete de los Faisanes por <strong>11€ la normal y 9€ la reducida</strong>.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-invierno-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/palacio-de-moritzburg-invierno-1024x683.jpg 640w" alt="palacio de moritzburg invierno" /><figcaption>Moritzburg en invierno, feudo de los cuentos de hadas.</figcaption></figure>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/palacio-moritzburg/">El Palacio de Moritzburg, la perla barroca de Sajonia</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Friedrich, el romántico que nunca se dejó doblegar</title>
		<link>https://rutacultural.com/friedrich/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[alvaro]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 09 Dec 2018 07:03:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=15016</guid>

					<description><![CDATA[<p>A través del paisaje el pintor alemán nos invita con sus pinceladas a plantearnos algunas de las preguntas más antiguas de la humanidad</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/friedrich/">Friedrich, el romántico que nunca se dejó doblegar</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="802" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-luna-1024x802.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="friedrich luna" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-luna.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-luna-300x235.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-luna-768x602.jpg 768w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>A pesar de que nació en una familia acomodada (aunque esto se ha puesto en duda), <strong>Caspar David Friedrich</strong> no tuvo una infancia fácil ni feliz. Mucho tiempo después, tras una vida adulta exitosa en la que alcanzó el reconocimiento con sus pinceladas, murió olvidado y desprestigiado por un mundo al que ya no le interesaba su obra, rozando la pobreza en una resplandeciente y lujosa <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a>. Así de crueles son a veces las modas.</p>
<p>Hoy se le conoce como uno de los pintores alemanes más famosos de todos los tiempos y, probablemente, el más representativo de la <strong>Alemania del romanticismo</strong>. La mayor parte de su obra se puede encontrar hoy en su país natal, en buena medida debido al enorme interés que suscitó su trabajo en un momento de incipiente nacionalismo alemán, pero no son pocos los museos todo el mundo que estarían encantados de tener un Friedrich.</p>

<p>En sus pinceladas, Friedrich no sólo plasmó la importancia de la naturaleza en su vida y la romántica idea del ser humano frente esa enorme fuerza y la inmensidad de la Tierra. En las pinturas del alemán hay tanto mensaje espiritual y religioso como político y, por supuesto, su personalidad, marcada fuertemente por sus vivencias, transpira con claridad en toda su obra. En Friedrich, <strong>el paisaje es el medio para expresarse</strong>, para alzar la voz y, de algún modo, la manera de encontrar el equilibrio.</p>
<h2>Pomerano entre dos mundos: Suecia y Alemania</h2>
<p>Durante la guerra de los Treinta Años, el rey sueco <strong>Gustavo II Adolfo</strong> entró como un torbellino en el Sacro Imperio Romano Germánico. El &quot;León del norte&quot; reactivó, en 1630, el conflicto centroeuropeo para &quot;salvaguardar&quot; el protestantismo, y para adquirir puertos esenciales en el Báltico y así hacer frente al indiscutido poderío comercial de su rival, Dinamarca. </p>
<p>Dos años después, Gustavo II Adolfo murió en la batalla de Lützen, a pesar de lo cual, sus tropas ganaron y Suecia obtuvo una buena porción de la costa norte alemana, en la <strong>región de Pomerania</strong>. </p>
<p>Cuando Caspar David Friedrich nació, en 1774, vino al mundo en la que todavía era la <strong>Pomerania sueca</strong>, heredera de aquella aventura del rey sueco más conocido y querido en su país, aunque no era ya tan extensa como quedó tras la guerra de los Treinta Años. </p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-kugelgen-231x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-kugelgen-790x1024.jpg 640w" alt="Friedrich kugelgen" /><figcaption>Retrato de Friedrich &#8211; Kügelgen</figcaption></figure>
<p>Aquella región no trajo grandes ingresos a Suecia, y la población alemana que continuó su vida allí <strong>no fue especialmente rica</strong>. El padre de Friedrich hacía velas y jabones, y se pensó que fue suficiente para garantizar la tutela privada de los diez hijos del matrimonio. Sin embargo, otras fuentes dicen que los niños se criaron al borde de la pobreza. </p>
<h3>Friedrich y la muerte</h3>
<p>En cualquier caso, las dificultades que sufrió el joven Friedrich estuvieron más <strong>ligadas a lo personal</strong> que a lo económico. Con tan solo siete años perdió a su madre, y un año después murió su hermana <strong>Elisabeth</strong>. En 1791, el tifus se llevó por delante a su hermana <strong>Maria</strong>, pero lo que más marcó a Friedrich ocurrió unos años antes.</p>
<p>En 1787, con 13 años, mientras patinaban sobre el hielo, parece ser que Caspar David cayó en agua helada, o al menos corría peligro de caer bajo el hielo. Su hermano <strong>Johann Christoffer</strong> se apresuró a salvarlo, de tal manera que acabó cayendo él mismo al agua y murió. </p>
<p>Algunos apuntan a que esta dramática experiencia, de la que Friedrich se pudo sentir responsable por la muerte de su hermano, <strong>le persiguió toda la vida</strong>. La muerte estuvo presente en su obra, lo que pudo deberse a los numerosos fallecimientos a los que hizo frente desde pequeño, o en especial al de su hermano Johann Christoffer. </p>
<p>Lo que queda patente es que su infancia fue difícil, dura y triste, algo que se plasmará en su pintura. A pesar de lo hermoso de sus paisajes, buena parte de su obra <strong>emana tristeza</strong>.</p>
<h3>Primeros pasos</h3>
<p>En 1790, Friedrich comenzó a estudiar bajo la tutela de <strong>Johann Gottfried Quistorp</strong> en la Universidad de Griefswald, su ciudad natal. Ya por entonces realizó numerosas excursiones para dibujar la naturaleza, en lo que el joven pintor encontró una de sus grandes pasiones y se convirtió en uno de los sellos de su pintura.</p>
<p>También gracias a Quistorp conoció a <strong>Ludwig Gotthard Kosegarten</strong>, un teólogo que pensaba que la naturaleza es una revelación divina. Las ideas de Kosegarten, que también influenciaron al compositor <strong>Franz Schubert</strong>, fueron uno de los ladrillos que formaron la personalidad de Friedrich, en el que también influyó el pintor alemán <strong>Adam Elsheimer</strong> (del que se dice que también tuvo importancia para <a href="https://rutacultural.com/rembrandt-barroco/">Rembrandt</a> y Rubens)y su tratamiento del paisaje.</p>
<p>En 1794 entró en la Academia de Copenhague, donde aprendió mucho sobre dibujo anatómico, con modelos de esculturas antiguas, y también a dibujar observando de la vida real. También entró allí en contacto con un <strong>grupo de paisajistas</strong> que se alejaban del neoclasicismo y comenzaron a adentrarse en la estética romanticista. </p>
<p>Tras un corto paso por Griefswald, en 1798 se trasladó a <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a>, donde se gestaba buena parte del <strong>movimiento romanticista alemán</strong>. Por entonces ya había hecho, al menos, &quot;Paisaje con templo en ruinas&quot; y quizás algunas otras obras como &quot;Naufragio en el mar de hielo&quot; aunque no está claro ya que, por entonces, Friedrich se centró en realizar dibujos en sepia.</p>
<p>Fue con estos dibujos, con viajes y con el contacto con ese surgir cultural del romanticismo en <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a> con lo que Friedrich terminó su formación. Fueron unos años en los que el pintor dibujó muchos paisajes con gran importancia de <strong>puertos</strong>, <strong>montañas</strong> y <strong>bosques</strong>.</p>
<h2>Cruz en la montaña y la fama</h2>
<p>Fueron los dibujos en sepia los que le otorgaron el primer reconocimiento a Friedrich. <strong>Goethe</strong> (uno de los mayores exponentes del romanticismo alemán) organizó un concurso artístico en Weimar (no muy lejos de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a>) en el que Caspar David <strong>obtuvo un premio</strong>.</p>
<p>No obstante, fue en 1808 cuando Friedrich se hizo realmente conocido. Ese año presentó &quot;Cruz en la montaña&quot;, un óleo sobre lienzo que levantó mucha polémica. Como en tantos otros casos, fue la controversia <strong>la mejor publicidad</strong> para el pintor.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-cruz-288x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-cruz-982x1024.jpg 640w" alt="friedrich cruz" /><figcaption>Cruz en la montaña &#8211; Friedrich</figcaption></figure>
<p>&quot;Cruz en la montaña&quot; (se puede ver en la Galería de los Nuevos Maestros de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a>) se trata de un crucificado, y el problema que algunos le vieron es que ni Cristo ni la cruz son los elementos más destacados. La presencia de la montaña, los árboles y los rayos del sol <strong>se llevan toda la atención</strong> de los que lo ven, lo que no gustó a todos.</p>
<p>No obstante, esta polémica lo convirtió, en parte, en el foco de atención, con lo que su obra fue <strong>ampliamente comentada</strong>. En otras palabras, se situó en el mapa, lo que le dio la opción de ser reconocido (positivamente) por otros trabajos en el futuro.</p>
<h3>Pintura política, Napoleón y el nacionalismo</h3>
<p>El reconocimiento por parte de la crítica, el público e incluso del <strong>príncipe heredero de Prusia</strong> le llegó a Friedrich poco después. En 1810, presentó en una exposición de la Academia de Berlín &quot;Monje en la orilla del mar&quot; y &quot;Abadía en el robledal&quot;, dos de sus pinturas más famosas.</p>
<p>Te puede interesar: <a href="https://rutacultural.com/museos-de-berlin/" target="_blank">8 museos de Berlín para conocer Alemania</a>. </p>
<p>Fue con su pintura de ese monje frente al mar con la que consiguió que todos se quitaran, de manera unánime, el sombrero. Y es que todavía es considerada como <strong>una de las grandes obras de todos los tiempos</strong> sobre la insignificancia del ser humano frente a la naturaleza, el destino y la muerte.</p>
<p>En este óleo sobre lienzo, Friedrich presenta a un monje cuya figura muestra una curva, que da la apariencia de ser un <strong>pequeño interrogante</strong>. Se sitúa en una playa frente al mar con las olas rompiendo a escasa altura. El resto, alrededor del 70%, es un cielo azul que acaba en negros nubarrones que se funden con el mar.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-monje-300x191.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-monje-1024x651.jpg 640w" alt="friedrich monje" /><figcaption>Monje frente a la orilla del mar &#8211; Friedrich</figcaption></figure>
<p>Del mismo modo que con &quot;Cruz en la montaña&quot;, aquí Friedrich pone al monje casi en miniatura, tanto que incluso podría pasar desapercibido, en cambio su presencia es tan <strong>importante y enigmática</strong>. La inmensidad del mar prácticamente engulle a la figura humana, que viste tonos similares. Y sin embargo, destaca.</p>
<p>El monje es una pregunta, <strong>quizás muchas</strong>, algunas de las más importantes de la humanidad. ¿Hacia dónde vamos, qué nos depara el futuro, qué somos en la vida, ante la naturaleza, y ante el destino? Y nosotros nos hacemos esas preguntas con el monje, porque <strong>todos somos él</strong>.</p>
<p>Se ha discutido mucho sobre ese monje, algunos incluso han argumentado que podría tratarse del propio Friedrich. También tiene fuerza la teoría de que <strong>es Kosegarten</strong>, el teólogo que, sin ningún género de duda, influyó en el pintor pomerano.</p>
<p>A pesar de esa importancia del existencialismo, y esas ideas del romanticismo con el hombre frente a la naturaleza, en &quot;Monje en la orilla del mar&quot; también hay un <strong>sustrato político</strong>.</p>
<p>Cuando se organizó esta exposición en <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-berlin/">Berlín</a>, Alemania estaba <strong>ocupada por las fuerzas napoleónicas</strong> y Friedrich, como tantos otros alemanes, no tenía ninguna simpatía por Napoleón, algo que mostró en su pintura. No obstante, la presencia francesa hizo que el pintor tuviera que ser muy discreto con su pensamiento político. </p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-abadia-300x192.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-abadia-1024x656.jpg 640w" alt="friedrich abadia" /><figcaption>Abadía en el robledal &#8211; Friedrich </figcaption></figure>
<p>De modo que esos negros nubarrones que se aproximan, además de llevar un innegable contenido existencialista, también son las tropas napoleónicas, que comienzan a <strong>alterar un mar antes en calma</strong>, y a tapar un cielo antes azul.</p>
<p>Además, &quot;Abadía en el robledal&quot; forma parte de la obra, pues Friedrich concibió ambas pinturas como dos escenas. En esta segunda, una abadía en ruinas se alza entre un robledal completamente demacrado, sin hojas, sin vida. <strong>La muerte domina todo el conjunto</strong> y unas figuras, quizás monjes, están cerca de la abadía de camino a la zona más luminosa del cuadro, en lo que podría representar la otra vida, como dijo el poeta Theodor Körner:</p>
<blockquote><p>La fuente de la gracia se ha derramado en la muerte,

y alcanzan la beatitud

los que por la tumba pasan a la luz eterna</p></blockquote>
<p>Tanto en &quot;Monje en la orilla del mar&quot; como en &quot;Abadía en el robledal&quot;, el monje y la abadía <strong>muestran dignidad</strong>. El edificio y los robles están en pie a pesar de la clara presencia de la muerte, o de las tropas napoleónicas. Del mismo modo, a pesar de la dureza de las preguntas a las que se enfrenta el monje, se mantiene en pie, en pie frente a la invasión francesa. Fue algo percibido claramente por Ivan Shishkin (más tarde F.G. IV), heredero al trono de Prusia, quien compró las dos obras, por lo que hoy se pueden ver en la Antigua Galería Nacional de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-berlin/" target="_blank">Berlín</a>. </p>
<h2>La frustración política de Friedrich</h2>
<p>Después de haber pasado por territorio alemán con arrogancia e incluso con episodios de saqueo, las tropas francesas volvieron sobre sus pasos tras la fallida invasión de Rusia. Como bien cuenta <strong>Christopher Clark</strong> en &quot;El Reino de Hierro&quot;, en esta ocasión fueron los vecinos alemanes, la gente sencilla que antes fue pisoteada, los que increparon, insultaron e incluso agredieron a unos soldados invasores <strong>ahora en desventaja</strong>.</p>
<p>Un año después, la presencia francesa tocó a su fin en la Alemania al este del Rin tras la batalla de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-leipzig/" target="_blank">Leipzig</a>. Para el grupo de románticos a los que Friedrich pertenecía, de corte liberal-republicano, parecía que las cosas se enderezaban. Pero el Congreso de Viena (1814-1815) trajo la Restauración, <strong>la vuelta del antiguo régimen</strong>, lo que chocó con las aspiraciones de los nacionalistas liberales.</p>
<p>De hecho, dos años más tarde, en los Decretos de Karlsbad la Confederación Germánica (nacida del Congreso de Viena) introdujo una serie de <strong>medidas anti-liberales</strong>. Entre ellas, la prohibición del traje típico alemán, muy presente en la obra de Friedrich en lo que fue un claro posicionamiento político. </p>
<p>Esa postura puso freno a la carrera del pintor. Aunque todavía gozó de amplio reconocimiento, su descontento con el nuevo <em>status quo</em> le granjeó la <strong>desconfianza de otros nacionalistas</strong> y de los gobernantes. </p>
<p>Tras el Congreso de Viena, buena parte de Pomerania se incorporó a la corona prusiana, con lo que la región donde nació Friedrich volvió a ser alemana tras dos siglos. Sin embargo el pintor <strong>nunca abandonó su nacionalidad sueca</strong>, llamó a su único hijo varón &quot;Gustavo Adolfo&quot;, como Gustavo Adolfo IV de Suecia, y aplicó por la ciudadanía de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a> (en Sajonia) en vez de nacionalizarse prusiano. </p>
<p>De hecho, accedió a una plaza en la Academia de Sajonia, pero <strong>nunca consiguió la cátedra</strong> que quiso durante años. Algunos creen que fue debido a esos ideales políticos que chocaron con la Restauración.</p>
<h3>Amor y color en un Friedrich más alegre</h3>
<p>En 1818, con 44 años, <strong>se casó con Caroline Bommer</strong>, con quien tuvo 3 hijos: <strong>Emma</strong>, <strong>Agnes Adelheid</strong> y <strong>Gustavo Adolfo</strong>. Fue un momento en el que Friedrich, al menos eso indica su pintura, encontró cierta paz personal.</p>
<p>Su viaje de bodas, a la costa del Báltico (incluidos Griefswald y Rügen)le sirvió como gran fuente de inspiración. En ese mismo año pintó &quot;Acantilados blancos en Rügen&quot; (en la Fundación Oskar Reinhart, Winterthur, Suiza) una de las obras <strong>más coloridas</strong> de Friedrich.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-acantilados-238x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-acantilados-813x1024.jpg 640w" alt="friedrich acantilados" /><figcaption>Acantilados blancos en Rügen &#8211; Friedrich</figcaption></figure>
<p>De esta pintura hay muchas teorías. En ella, una mujer, un joven y un anciano se encuentran en los acantilados de Rügen enmarcados entre dos árboles. Se dice que podría ser una <strong>pintura de bodas</strong>, en la que Friedrich es al mismo tiempo el joven y el anciano (tenía 44 años), y la mujer Caroline, porque además los árboles y los acantilados parecen tener una forma de corazón.</p>
<p>También se dice que uno de los dos hombres podría ser alguno de los amigos que acompañaron a la pareja en ocasiones durante el viaje. O que, al pintar a todos sus personajes de espaldas, <strong>no quería concretar</strong>, más bien que los que vieran sus cuadros se identificaran dentro de la pintura, y se cuestionaran las mismas preguntas que se hacen esos personajes.</p>
<p>De ese mismo año es «Caminante sobre el mar de nubes» (en el Kunsthalle de Hamburgo);. Quizás es la obra con la que muchos estudiantes conocen por primera vez el romanticismo, ya que <strong>es una de las más representativas</strong> no sólo de Friedrich o de Alemania, sino de todo el romanticismo.</p>
<p>En esta pintura, un hombre con una levita alemana (prohibida un año antes)se encuentra en lo alto de unas rocas y contempla un mar de nubes entre las montañas. Su posición, en el centro de la pintura <strong>hace que domine la escena</strong>. Algo que queda muy lejos de &quot;Monje en la orilla del mar&quot;. </p>
<p>También queda lejos el tono, mucho menos oscuro, en lo que es una aproximación al existencialismo más positiva. Friedrich nos anima, una vez más, a tomar el lugar del caminante y <strong>hacernos esas mismas preguntas</strong>, a experimentar esas sensaciones. </p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-caminante-234x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-caminante-799x1024.jpg 640w" alt="friedrich caminante" /><figcaption>Caminante frente a un mar de nubes &#8211; Friedrich </figcaption></figure>
<p>El ambiente mistérico del paisaje nos invita a reflexionar. Hay varias teorías acerca de qué quiere decir Friedrich con ese paisaje, si las nubes representan a Dios, lo divino o el más allá y, nosotros, como humanos, estamos entre el cielo y la tierra.</p>
<p>Pero lo mejor de la obra de Friedrich es que, como decíamos antes, de algún modo nos invita a ponernos en el lugar de sus personajes. Así que las preguntas y las sensaciones que nos transmite el paisaje <strong>pueden ser completamente personales</strong>.</p>
<h2>El paso al olvido</h2>
<p>En 1820, Friedrich entró en una depresión de la que no terminó de recuperarse. Los ideales del primer romanticismo, también llamando prerromanticismo, iban siendo <strong>dejados de lado</strong> y a Friedrich se le comenzaba a ver como un melancólico. </p>
<p>Alemania seguía inmersa en la cultura de la Restauración y, como señalábamos antes, Friedrich no conseguía la cátedra que anhelaba. Pero el mayor golpe fue el asesinato de <strong>Gerhard von Kügelgen</strong>, un pintor amigo suyo y autor de su retrato más famoso, asaltado y asesinado por un ladrón.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-luna-300x235.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-luna-1024x802.jpg 640w" alt="friedrich luna" /><figcaption>Dos hombres contemplando la Luna &#8211; Friedrich </figcaption></figure>
<p>A pesar de la felicidad pasajera de su matrimonio y sus hijos, el cúmulo de circunstancias negativas pesó mucho en el pintor. No obstante, contó durante varios años con compradores, amigos y un <strong>grado importante de reconocimiento</strong>, especialmente en Rusia. </p>
<p>De esta época es una de sus más famosas pinturas: &quot;Dos hombres contemplando la luna&quot; (en la Galería de los Nuevos Maestros de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a>), y también una de sus mayores rarezas, &quot;Mujer asomada a la ventana&quot; (en la Antigua Galería Nacional de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-berlin/" target="_blank">Berlín</a>, <strong>uno de los poquísimos interiores</strong> que hizo Friedrich.</p>
<p>Este último nos indica que el pintor, a pesar de esa depresión, <strong>tuvo momentos de esperanza</strong> y que su familia le trajo alegrías y el disfrute por la vida. En &quot;Mujer asomada a la ventana&quot;, su mujer Caroline mira un paisaje verde, con un vestido verde, desde una habitación verde. Contempla los barcos pasar por el río Elba, algo que a Friedrich le gustaba hacer.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-mujer-206x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-mujer-703x1024.jpg 640w" alt="friedrich mujer" /><figcaption>Mujer asomada a la ventana &#8211; Friedrich</figcaption></figure>
<p>Fue con &quot;Mar de hielo&quot; (1823-24), un duro paisaje ártico, cuando buena parte de la crítica <strong>dejó de comprenderlo</strong> y comenzaron a etiquetarlo en un misticismo melancólico. Empezó a ser visto como un pintor pasado de moda y poco a poco dejó de estar cotizado, lo que, con los años, le llevó a una situación de relativa pobreza.</p>
<h3>La etapa final de Friedrich</h3>
<p>A pesar de todo, Friedrich continuó pintando. Realizó durante esta etapa obras más tendentes a una <strong>paleta de colores oscura</strong>, a la representación de mausoleos, cementerios y ruinas, aunque tampoco dejó de retratar el paisaje en su más pura esencia. </p>
<p>Esta situación le llevó a pintar, más que nunca, lo que quiso. De 1835 data una de sus mejores obras y quizás no tan reconocidas. Es una de las pinturas donde más personas hay, &quot;Las tres edades&#038;quot (en el Museum der bildenden Künste de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-leipzig/" target="_blank">Leipzig</a>); representa, con personas y con barcos, la <strong>juventud</strong>, la <strong>edad adulta</strong> y la <strong>vejez</strong>.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-edades-300x232.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/friedrich-edades-1024x793.jpg 640w" alt="friedrich edades" /><figcaption>Las tres edades &#8211; Friedrich </figcaption></figure>
<p>En &quot;Etapas de la vida&quot; dos de los niños alzan una bandera de Suecia, a orillas del Báltico. Una muestra de esa realidad de Friedrich, que nunca dejó de ser <strong>alemán pomerano y sueco</strong>, algo que le granjeó cierta antipatía en la corte prusiana.</p>
<p>Ese mismo año sufrió una apoplejía que redujo de manera drástica su capacidad para pintar. De hecho, la obra de sus últimos años se redujo a la <strong>acuarela y dibujos en sepia</strong>, hasta que murió cinco años después, a la edad de 65 años.</p>
<h2>Friedrich después de Friedrich</h2>
<p>Los últimos años del pintor fueron duros aunque nunca fue del todo olvidado. Se consideró que <strong>ya no estaba a la moda</strong> y cada vez tuvo menos compradores, dificultando su situación económica.</p>
<p>A pesar de esto, Friedrich dejó huella ya en vida en las futuras generaciones. El caso más claro de esto se encuentra en el pintor danés <strong>Christian Dahl</strong>, con quien fue muy cercano en sus últimos años de vida. </p>
<p>Dado que en su etapa final, una parte de su obra fue comprada en Rusia, tuvo influencia en algunos pintores rusos como <strong>Arkhip Kuindzhi</strong> o <strong>Ivan Shishkin</strong>.</p>
<p>Fueron los <strong>pintores simbolistas</strong>, algunas décadas más tarde, los que más aprecio mostraron por la obra de Friedrich. Esto fue debido especialmente a las alegorías que escondían sus paisajes, que no eran &quot;meros paisajes melancólicos&quot;. Uno de ellos fue Edvard Munch, cuya influencia se puede apreciar con claridad en «Los solitarios».</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/The_Lonely_Ones-300x227.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/The_Lonely_Ones.jpg 640w" alt="friedrich munch" /><figcaption>Los solitarios &#8211; Edvard Munch</figcaption></figure>
<p>Por su patriotismo, quizás mal entendido en mentalidades totalitarias (como hemos visto, nunca dejó de sentirse medio sueco), los nazis vieron su obra profundamente admirable. Lo que, a la postre, devino en que <strong>no gustara su obra</strong> en buena parte del siglo XX por estar &quot;relacionada&quot; con el nazismo.</p>

<p>Pero con el tiempo la crítica y el público se reconcilió con Friedrich y su obra, visto no sólo como un pintor de paisajes místicos, sino con un enorme contenido en cada pincelada, y como un <strong>eslabón fundamental en la Historia del Arte</strong>. Tanto es así, que es uno de los pintores esenciales incluso en los resúmenes más pormenorizados del discurrir histórico de la pintura.</p>
<p>Contemplar un cuadro de Friedrich no sólo es deleitarse con la belleza que desprende, <strong>es entrar en un universo de preguntas</strong>, y es que, como dice el historiador del Arte <strong>Christopher John Murray</strong>, &quot;dirige la mirada del espectador hacia su dimensión metafísica&quot;. Friedrich, ineludiblemente, te hace pensar.</p>
<p>Dijo <strong>Heinrich von Kliest</strong>, poeta prusiano contemporáneo suyo, las siguientes palabras:</p>
<blockquote><p>Otorgó a lo familiar la dignidad de lo desconocido</p></blockquote>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/friedrich/">Friedrich, el romántico que nunca se dejó doblegar</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Rembrandt, la luz dorada del barroco holandés</title>
		<link>https://rutacultural.com/rembrandt-barroco/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carmen Caballero]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 02 Dec 2018 07:00:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=14921</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un genio de la pintura, un rebelde con causa; la de mirar con libertad la vida y la historia y escribirla así con sus pinceles</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/rembrandt-barroco/">Rembrandt, la luz dorada del barroco holandés</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="493" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-autorretrato-1024x493.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Autorretrato de Rembrandt" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-autorretrato-1024x493.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-autorretrato-300x145.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-autorretrato-768x370.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-autorretrato.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>Rembrandt nos mira desde el autorretrato que encabeza este post, que se encuentra en la <a href="https://rutacultural.com/coleccion-frick-obras-maestras/">Colección Frick</a> de Nueva York, envuelto en una inmensa majestad. La del artista que ha conseguido pintar para sí mismo, lejos de las exigencias del mercado, y se retrata desde la serenidad de haberse sido fiel. Grande en su humildad, nos brinda toda una lección de honestidad. </p>
<p>El cuatro de octubre de 1669 fallecía en Amsterdam el más grande pintor de los Países Bajos, Rembrandt Harmenszoon van Rijn. <a href="https://rutacultural.com/vincent-van-gogh/">Van Gogh </a>dijo sobre el trabajo de Rembrandt: &quot;hay que haber muerto varias veces para pintar así&quot;.</p>
<p>El próximo año se celebrarán un buen número de exposiciones con motivo de la conmemoración de los 350 años de su muerte, en Amsterdam, la ciudad donde se hizo inmortal, en La Haya, en <a href="https://rutacultural.com/delft-canales-arte/">Delft</a>, en Dordrecht, en Leiden, donde nació y en Leeuwarden. También los <a href="https://rutacultural.com/museos-de-amsterdam/">museos de Amsterdam</a> y otras ciudades, donde se exponen sus obras, celebrarán actividades especiales. Todo un despliegue festivo en honor del maestro barroco cuyas obras se exhiben en los museos más importantes del mundo.</p>
<p>Un viaje para conocer su obra recorrería gran parte de Europa y algunas ciudades de América. En Londres hay<a href="https://rutacultural.com/diez-museos-de-londres/"> varios museos</a> que exhiben obras importantes de Rembrandt: La National Gallery, el Victoria and Albert, la Wallace Collection y el Kenwood House. En la Colección Frick, en <a href="https://rutacultural.com/edificios-historicos-nueva-york/">Nueva York</a> hay uno de sus impresionantes autorretratos, y dos más en el Metropolitan de la misma ciudad. Nos lo encontramos también en el Museo del Prado de Madrid, en el Louvre de París, en museos de Washington, Boston, Los Ángeles, en <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/">Dresde</a>, en Estocolmo, en Varsovia, en Haarlem, en La Haya, en Kassel, en <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-berlin/">Berlin</a>, en <a href="https://rutacultural.com/museos-colonia-alemania/">museos de Colonia</a>, de Munich o de San Petesburgo. </p>

<p>Pero su vida y su crecimiento como artista se fraguaron entre Leiden y Amsterdam. </p>
<div class="tip">Si vas a Amsterdam y quieres visitar el Rijksmuseum, acompañado por un experto y sin hacer colas, y acercarte a conocer Rotterdam, La Haya y algunas ciudades más relacionadas con el mundo de Rembrandt. En Civitatis tienes <a href="https://www.civitatis.com/es/amsterdam?aid=1263" rel="nofollow">todas estas actividades</a>.</div>
<p>Rembrandt nos dejó una biografía de sí mismo a través de sus magníficos autorretratos. Y son magníficos más allá de su extraordinario dominio técnico, lo son por la demoledora honestidad de su mirada, en ninguno de ellos, y nos dejó autorretratos durante veinte años, hay el más mínimo rastro de autocomplacencia. Del joven bohemio de los primeros, al viejo sabio del final, la tremenda humanidad de su mirada es el mejor testimonio biográfico que nos ha dejado este artista, que vivió en la cumbre y descendió a los infiernos de la soledad y el olvido. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt.autorretrato-249x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt.autorretrato-850x1024.jpg 640w" alt="Rembrandt. Autorretrato entre 1665 y 1669. Kenwood House. Londres" /><figcaption>Rembrandt. Autorretrato entre 1665 y 1669. Kenwood House, Londres</figcaption></figure>
<h2>El encuentro con los pinceles en Leiden</h2>
</p>
<p>Rembrandt nació el 15 de julio de 1606 en Leiden, que hoy es una ciudad de la provincia de Holanda Meridional, concretamente la cuarta más poblada de esta provincia, después de <strong>Róterdam</strong>, <strong>La Haya y Dordrecht</strong>. </p>
<p>La vida de Rembrandt se desarrolló en el siglo XVII, un periodo conocido como la <strong><em>Edad de oro neerlandesa</em></strong>. Una época en la que el país vivió su momento más brillante en ciencia, comercio, cultura e influencia política.</p>
<p>Rembrandt nació en el seno de una familia acomodada. Su padre era molinero y su madre era hija de un panadero, entonces actividades muy lucrativas. Estudió el primer curso de Filosofía y Letras en la Universidad de Leiden. Pero desde muy joven sintió afición por la pintura y dejó la universidad para entrar en el estudio del pintor <strong>Jacob van Swanenburgh</strong>.</p>
<div class="tip">En el centro de Amsterdam y con las mejores críticas, se encuentra el <a href="https://www.booking.com/hotel/nl/amsterdam-central-bed-and-breakfast.es.html?aid=809259" rel="nofollow">Hotel Amsterdam central bed and breakfts</a>, que es una buena opción para moverse desde aquí por los lugares de Rembrandt. Otra posibilidad es alojarse en Leiden, su patria chica, donde recomendamos este <a href="https://www.booking.com/hotel/nl/boutique-d-39-oude-morsch.es.html?aid=809259" rel="nofollow">pequeño hotel</a>, muy bien valorado por los clientes.</div>
<p>Allí estuvo tres años, pasando luego a Amsterdam donde durante seis meses afianzó su aprendizaje en el estudio de <strong>Pieter Lastman</strong>, un pintor especialista en cuadros de historia, donde al parecer conoció las técnicas del claroscuro del italiano <a href="https://rutacultural.com/roma-la-obsesion-de-caravaggio/">Caravaggio</a>.</p>
<p>De vuelta a Leiden, en 1625 abrió su estudio a medias con su amigo <strong>Jan Lievens</strong>. Además de dar clases de pintura, se hizo un hueco en el mercado por su extraordinaria habilidad como retratista, y en 1629 el estadista <strong>Constantijn Huygens</strong> lo introdujo en la corte. Apenas tenía veinticinco años y su fama creció hasta el punto de que el príncipe <strong>Frederik Hendrik</strong> le hiciera importantes encargos. </p>
<p>En sus años de Leiden, Rembrandt trabajó en temas religiosos y alegóricos de pequeño formato. Pintó también muchos <strong>tronies</strong>; un tipo de retratos, típicos del barroco holandés, en los que el pintor resalta una expresión facial exagerada, bien por unas facciones muy hermosas o por alguna pieza llamativa de su atuendo, o alguna actitud o gesto grotesco del retratado. Valga como ejemplo que en un catálogo de la obra de <a href="https://rutacultural.com/vermeer-el-misterio-de-delft/">Vermeer</a> aparecen como tronies &quot;La joven de la perla&quot; y &quot;La joven de la flauta&quot;.</p>
<p> Cuando se trasladó a Amsterdam llevaba consigo bien aprehendida la lección barroca, una muestra es «El Rapto de Europa», todavía de pequeño formato, que realizó Rembrandt entre Leiden y Amsterdam, considerada como un «Brillante ejemplo de la Edad de Oro del Barroco» </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt.el-rapto-de-europa-300x234.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt.el-rapto-de-europa-1024x800.jpg 640w" alt="Rembrandt. El rapto de Europa" /><figcaption>Rembrandt. El rapto de Europa. 1632. Getty Center de Los Ángeles, California</figcaption></figure>
<h2> Rembrandt se trasladó a Amsterdam, donde ya era un pintor famoso</h2>
<p>Su fama le llevó en 1631 a trasladarse a Amsterdam, donde siguió ascendiendo su prestigio por su gran dominio en el arte del retrato. Amsterdam crecía vertiginosamente como centro de negocios, y su prosperidad se reflejó en el éxito de Rembrant. A su llegada se alojó temporalmente en casa de su amigo, el marchante de arte <strong>Hendrik van Uylenburg</strong>, primo de la que sería su esposa, Saskia.</p>
<p>De estos primeros años en Amsterdam es la <strong>Lección de Anatomía del Dr. Nicolaes Tulp</strong>, de 1632, la obra que lo elevó a lo más alto de la escala artística en su país. Cambió la composición tradicional de los retratos de grupo, en los que los personajes aparecían en fila, el joven Rembrandt los agrupa alrededor del doctor Tulp, que pagó el retrato, a quien escuchan atentamente con expresiones de sorpresa y atención los alumnos de esta lección en directo, a la que invita también al espectador. Las distintas expresiones de los rostros son magistrales.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-leccion-de-anatomia-300x226.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-leccion-de-anatomia-1024x771.jpg 640w" alt="Rembrandt. Lección de Anatomía" /><figcaption>Rembrandt. Lección de Anatomía. 1632. Mauritshuis, La Haya</figcaption></figure>
<p>En la medida que ascendía su fama, crecían su fortuna y sus contactos sociales. Era tal su reputación que, para poder atender los encargos que le llegaban, tuvo que abrir un taller con más de cincuenta alumnos.</p>
<p>En esta etapa de sus primeros años en Amsterdam dirigió su mirada hacia una representación más dramática en las escenas bíblicas y mitológicas y <strong>aumentó los tamaños de sus lienzos</strong>. Lo vemos en &quot;Sansón y los filisteos&quot; de 1636, para cuya composición, eligió el momento en que es abatido por los filisteos, después de que Dalila le cortara su poderosa melena. </p>
<p>La luz, que entra desde fuera del cuadro, se centra en el gesto de dolor del israelita, mientras roza tan solo a sus verdugos y a Dalila, en un claro uso de las técnicas del claroscuro del maestro italiano Caravaggio, que difundieron en el Norte de Europa los &quot;Caravaggistas de Utrech&quot; </p>
<p>A lo largo de su vida buscó siempre un lenguaje propio sin traicionar la tradición clásica. Minucioso en los detalles, en este cuadro vemos esa <strong><em>marca de la casa</em></strong>, aquí visible en las armaduras y los cascos e incluso en el bordado de la ropa de Dalila. La luz barroca se vuelve dorada en los pinceles de Rembrandt y la utiliza, como nadie, para retratar las emociones humanas.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-el-cegamiento-de-sanson-300x263.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-el-cegamiento-de-sanson-1024x897.jpg 640w" alt="El Cegamiento de Sansón" /><figcaption>El Cegamiento de Sansón. (Detalle). 1636. Städelsches Kunstinstitut, Frankfurt</figcaption></figure>
<h2>La pintura de historia de Rembrandt</h2>
<p>Como pintor de historia Rembrandt fue un artista muy personal. Muy influido por <strong>Rubens</strong>, en su obra se advierten también fuertes influencias de <strong>Tiziano</strong>,<strong> Tintoreto,</strong> <strong>Velázquez</strong>, <strong>Ribera</strong> y <strong>Veronés</strong>. Su búsqueda de una mirada propia hacia la historia le llevó a utilizar para sus cuadros modelos cercanos: su hijo Titus, su esposa, sus padres y amigos y sus amantes, con los que representó a personajes históricos. </p>
<p><a href="https://rutacultural.com/roma-la-obsesion-de-caravaggio/">Caravaggio</a> ya había hecho algo similar, pero el italiano fue más lejos, buscó modelos en los bajos fondos, tabernas y prostíbulos para representar personajes bíblicos.</p>
<p>Rembrandt encontró una forma nueva y personal de narrar los hechos. Añadió <strong>teatralidad y espontaneidad </strong>a lo que había aprendido de Rubens, Tiaziano o Tintoretto. Los modelos no posaban para él, se movían como en una obra de teatro. Vestidos con telas y abalorios orientales (que coleccionaba) , descontextualizaba la vestimenta y &quot;olvidaba&quot; los atributos de los santos y personajes, lo que ha complicado su identificación a los historiadores. </p>
<p>La imagen de abajo, muestra esta dificultad de la que hablamos. Es su hijo Titus representando, según unos a Palas Atenea, según otros a Alejandro Magno. Se puede ver en   Museu Calouste Gulbenkian, de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-lisboa/">Lisboa</a>.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/pallas-atenea-rembrandt-230x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/pallas-atenea-rembrandt-786x1024.jpg 640w" alt="Pallas Atenea. 1655.Museu Calouste Gulbenkian, Lisboa" /><figcaption>Palas Atenea. 1655.Museu Calouste Gulbenkian, Lisboa</figcaption></figure>
<h2> De los años felices al dolor y la soledad </h2>
<p>Con veintiocho años, en 1634, se casó con <strong>Saskia van Uylenburg</strong>, hija de un acaudalado burgomaestre, que llevaba consigo una dote importante. Tuvieron cuatro hijos y vivieron en un acomodado barrio judío de Amsterdam.</p>
<p>El enamoramiento de Rembrandt por aquella chiquilla arrobada ante un artista de éxito es palpable en las múltiples ocasiones en que la retrató. Abajo dejamos un retrato del principio de esta relación en el que Rembrandt convierte a Saskia en la diosa Flora. Una Flora del Norte, vestida con suntuosas y tupidas telas, provocando desde la inocencia de su mirada. Tan alejada de la sensualidad de la mirada de Flora en la <a href="https://rutacultural.com/la-primavera-botticelli/">Primavera de Boticcelli.</a> </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/flora-rembrandt-247x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/flora-rembrandt-844x1024.jpg 640w" alt="Flora de Rembrandt. 1634.  Hermitage de San Petersburgo" /><figcaption>Flora de Rembrandt. 1634. Hermitage, San Petersburgo</figcaption></figure>
<p>Durante los ocho años siguientes la desgracia se cebó con el matrimonio: fallecieron tres de sus cuatro hijos, la madre de Rembrandt, su cuñada favorita y finalmente en 1642 la misma Saskia, cuando Tito, el único hijo que les vivió tenía tan solo un año.</p>
<p>Unido a estas desgracias encadenadas en su vida personal, su popularidad como pintor comenzó a apagarse. Después de pintar su obra maestra en 1642, <strong>Ronda de noche</strong> (cuyo tema era la formación de una compañía de la milicia holandesa bajo el mando del Capitán Banning Cocq). Fue difícil entender aquel enorme avance pictórico para una sociedad que disfrutaba con el estilo de pintura elegante (amable), o de esplendorosos paisajes.</p>
<h2>La Ronda de noche</h2>
<p>Enmarcado en la tradición de los retratos de grupo tan de moda en la &quot;Edad de Oro neerlandesa&quot; aparece este retrato que Rembrandt realizó entre 1640 y 1642, en plena debacle emocional. Su título original fue &quot;La compañía militar del capitán Frans Banninck Cocq y el teniente Willem van Ruytenburgh&quot;, según consta en un boceto preparatorio. Pero fue rebautizado en el siglo XIX como Patrouille de Nuit por la crítica francesa, y Night Watch por <strong>Sir Joshua Reynolds</strong>, de donde viene su nombre popular &quot;Ronda de noche&quot;.</p>

<p>En realidad Rembrandt no pintó una escena nocturna. La verdad es que en el siglo XIX el cuadro estaba en una situación de pésima conservación; los barnices oxidados y la suciedad acumulada oscurecían de tal modo la escena que la hacía parecer nocturna.</p>
<p>Al restaurarla en 1947 se descubrió que no se desarrolla de noche sino de día. Los personajes se preparan para salir de un portalón en penumbra que recibe un potente rayo de luz que los ilumina con intensidad. </p>
<p>El cuadro fue un encargo de la Corporación de Arcabuceros de Ámsterdam para decorar el Gran Salón, del Kloveniersdoelen, sede de la milicia. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/ronda-de-noche-rembrandt-300x244.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/ronda-de-noche-rembrandt-1024x833.jpg 640w" alt="Ronda de Noche. Rembrandt. 1642. Rijksmuseum .Amsterdam" /><figcaption>Ronda de Noche. Rembrandt. 1642. Rijksmuseum, Amsterdam</figcaption></figure>
<p>En el se ve al capitán <strong>Frans Banninck Cocq</strong> dando la orden de marchar al alférez <strong>Willem van Ruytenburch</strong>. Detrás se preparan los dieciocho integrantes de la Compañía. Esta obra, que sigue siendo propiedad del Ayuntamiento, permanece cedida al Rijksmuseum.</p>
<p>Lejos del estatismo propio de los retratos corporativos, Rembrandt le otorgó un <strong>movimiento muy original</strong>, para lo que hizo una composición en la que puso el ordenamiento de los personajes al servicio de la plástica y no del protocolo. Esto no gustó mucho a algunos de los miembros de la Compañía, que tuvieron que pagar unos cien florines cada uno (pagaron más los personajes principales que aparecen en el centro de la escena), porque algunos son difíciles de identificar. </p>
<p>En aquel momento La Ronda de Noche pasó casi desapercibida para la crítica que en todo caso fue negativa. La atrevida composición del «rebelde» Rembrandt no la entendieron bien. Algo que suele pasar en todos los cambios de la historia del arte </p>
<h2>Retratos y autorretratos de Rembrandt</h2>
<p>No creemos que haya ningún pintor de su siglo que mirara con más profundidad un rostro  humano que Rembrandt van Rijn. Y lo hizo además con una creatividad que le llevó a ir en contra de las modas, lo que le costó más de un desaire. Desde hace tiempo la fotografía utiliza su sistema de iluminación para el retrato, que se bautizó como «el triángulo de Rembrandt», cuando se quiere añadir dramatismo y profundidad al retratado. </p>
<p>Con una luz lateral dejaba medio rostro iluminado mientras el otro medio, casi en penumbra, reflejaba la sombra producida por la nariz. También utilizó la iluminación frontal, consiguiendo la misma demoledora emoción. Para eso, supo penetrar, como nadie, en lo más hondo del ser humano a través de la mirada.</p>
<p>Dejamos una imagen de «Chica apoyada en un marco», la pintó en 1641, utilizando un triángulo frontal de luz, que marca su rostro y sus manos. En su dilatada historia ha compartido momentos de zozobra con la <a href="https://rutacultural.com/la-dama-del-armino/">Dama del Armiño</a> de Leonardo, por su relación con la familia Czartoryski. Cayó, como la ilustre dama leonardesca, en manos de los nazis. Hoy, mientras saca sus manos del marco, clava su mirada al espectador en el Museo del Castillo Real de Varsovia.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-chica-apoyada-en-un-marco-216x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-chica-apoyada-en-un-marco-739x1024.jpg 640w" alt="Chica apoyada en un marco" /><figcaption>Chica apoyada en un marco. 1641. Castillo Real de Varsovia</figcaption></figure>
<p>Sólo él fue capaz de representar a las diosas como mujeres de carne y hueso, con la piel de gallina y con rostros y cuerpos muy alejados de la belleza ideal. Fue elegido por aristócratas y ricos comerciantes de su época para pasar a la posteridad, vestidos a la moda del momento o disfrazados con ropas y atributos orientales, que el maestro coleccionaba con avidez. </p>
<p>Sus autorretratos son dignos de un artículo aparte. Las caracterizaciones con las que aparece en ellos, gracias a sus disfraces, han hecho correr ríos de tinta. Se ha mostrado vestido de burgués, de mendigo, de apóstol, de pintor orgulloso de su profesión. ¿Está haciendo con ellos un retrato de las clases sociales, para demostrarnos al final de sus días que todo es vanidad, que lo que importa es ser uno mismo?. No dejó de retratarse hasta los últimos días de su vida.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-autorretrato-1-232x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-autorretrato-1-790x1024.jpg 640w" alt="Autorretrato, 1658. Colección Frick, Nueva York" /><figcaption>Autorretrato, 1658. Colección Frick, Nueva York</figcaption></figure>
<h2>Rembrandt a partir de 1645</h2>
<p>Sus experiencias personales le reafirmaron como artista en su búsqueda de un realismo alejado de la idealización clásica. Perdió aún más interés por la belleza idealizada, e insistió en la belleza de lo cotidiano. Se alejó del canon clásico y realizó una pintura empastada, buscando la relación que existe entre la vista y el tacto.</p>
<p>Fue un gran coleccionista de obras artísticas caras, tenía obras entre otros de Rubens y Van Eyck, telas y objetos raros y costosos, que utilizaba para sus cuadros. Todo lo perdió por sus deudas. </p>
<p>Después de la muerte de Saskia empezó a <strong>descuidar sus encargos</strong>. Tuvo problemas con algunos de sus mecenas porque se dedicó a <strong>pintar para sí mismo</strong>. Esto era una rareza en aquel momento en el que no se entendía su profesión sin un objetivo mercantil.</p>
<p>Estas circunstancias, unidas a algunos errores económicos con sus inversiones, le llevaron al principio de su decadencia social y económica, por contra alcanzó la plenitud de su lenguaje pictórico. Aquí empieza la etapa más triste y la más original. </p>
<h2>Última etapa, a partir de 1650</h2>
<p>Rembrandt dejó atrás su carácter extrovertido y esto se reflejó en sus obras, que perdieron el movimiento agitado para encontrarse con la reflexión, la introspección y el pensamiento.</p>
<p>Ya no se ven los atributos de sus personajes, iba en busca del alma y aparece lo más íntimo de ellos. La evolución es una clara búsqueda de la mirada interior del ser humano. Sus personajes históricos aparecen solos, consiguiendo así un monólogo interior, como en esta «Cabeza de Cristo», nostálgico, melancólico y sin ningún atributo que lo identifique.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-cabeza-de-cristo-255x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-cabeza-de-cristo-872x1024.jpg 640w" alt="Rembrandt. Cabeza de Cristo. 1648. Gemäldegalerie de Berlín" /><figcaption>Rembrandt. Cabeza de Cristo. 1648. Gemäldegalerie, Berlín</figcaption></figure>
<p>Su pintura aparece cada vez más empastada. Se reivindica como artista, pinta lo que él quiere y como él quiere.</p>
<h2>Los amores de Rembrandt</h2>
<p>El gran amor de Rembrandt fue su esposa Saskia, que ha pasado a la historia por ser su modelo, su inspiración y su alegría. Hoy Saskia nos mira desde sus cuadros encarnando a mujeres bíblicas y mitológicas desde una cercana realidad; la de una mujer normal, para nada perfecta físicamente, que despertó el más sincero amor en un genio que retrató como nadie <strong>los estados de ánimo</strong>.</p>
<p>Maestro en captar expresiones, Rembrandt pintó la inocencia, la ingenua malicia, la melancolía y la felicidad de esta mujer que habita en la historia de la pintura despierta, dormida, enferma, madre, sana, diosa y virgen. </p>
<p>Durante la enfermedad de Saskia contrataron como niñera a <strong>Geertje Dircx</strong>, para ayudarle con el único hijo que les quedaba, su querido <strong>Titus</strong>. Geertje se convirtió en su amante y acabó denunciando por perjurio a Rembrandt porque no cumplió su promesa de matrimonio. Le condenaron a pagarle doscientos florines al año como indemnización, pero enterado el maestro de que había empeñado algunas joyas de Saskia, consiguió encerrarla en un hospicio para pobres en Gouda.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-su-hijo-titus-251x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-su-hijo-titus-858x1024.jpg 640w" alt="Rembrandt. Su hijo Titus en 1657. Wallace Collection de Londres" /><figcaption>Rembrandt. Su hijo Titus en 1657. Wallace Collection, Londres</figcaption></figure>
<p>A finales de 1647 Rembrandt comenzó una relación con <strong>Hendrickje Stoffelsdochter Jaegher</strong>, veinte años más joven que él, a quien había contratado como asistenta doméstica. Tuvieron una hija en 1654 llamada Cornelia (Rembrandt tuvo otras dos hijas con ese nombre con su esposa Saskia, que fallecieron). Su relación le costó a Hendrickje la excomunión por parte de la iglesia calvinista, por vivir con un hombre sin estar casada.</p>
<p>No sabremos si fue por amor, por valentía o por miedo a verse sola con una niña sin padre, el que caso es que a Hendrickje no le importó el escándalo que supuso seguir viviendo con Rembrandt sin estar casada. </p>
<p>Lejos de dejar al artista, cuando este más necesitaba su apoyo, asumió el &quot;castigo&quot; social que le infringió la iglesia, siguió junto a él y fundó un negocio de arte a medias con Titus. Le hicieron un contrato para que pudiera vender sus cuadros y se convirtió así en su jefa. Fue una manera de mantener alejados de Rembrandt a sus acreedores: Los biógrafos del artista han escrito: <em><em>&quot;Ella organizó su vida para él y lo salvó de la caída total después de su bancarrota&quot;</em></em>.</p>
<p>Fue también, o eso se cree, modelo del maestro en múltiples obras de su etapa juntos. Como su &quot;Betsabé&quot; de 1654 y &quot;Mujer bañándose&quot; del mismo año, en el que sólo terminó de modelar las piernas y el pecho, dejando el resto como abocetado, lo que le ha valido a este cuadro ser considerado un preludio del impresionista <strong>Degas</strong>. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-mujer-en-el-agua-223x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-mujer-en-el-agua-763x1024.jpg 640w" alt="Rembrandt. Mujer bañándose. 1654. National Gallery, Londres" /><figcaption>Rembrandt. Mujer bañándose. 1654. National Gallery. Londres</figcaption></figure>
<p>Hacia 1662 todavía recibía encargos importantes. De esta fecha es otra de sus obras maestras: &quot;Los Síndicos de los pañeros&quot; </p>
<p>Un encargo de la <strong>Corporación de Fabricantes de Paños</strong>, en el que retrató a cinco síndicos y un empleado de la Corporación, al fondo de pie y sin sombrero, que había desarrollado un nueva técnica para tejer los paños. </p>
<p>Rembrandt puso en este cuadro especial atención para que quedaran contentos los clientes de los que capta con habilidad su personalidad. Entre todos forman una muestra de las clases sociales y religiosas de Amsterdam: menonitas, católicos, reformistas, etc. Construido a base de manchas de color y de luz con una pincelada suelta, como lo había hecho Tiziano.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-los-sindicos-de-los-pañeros-1-300x203.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/rembrandt-los-sindicos-de-los-pañeros-1-1024x694.jpg 640w" alt="Rembrandt. Los Síndicos de los Pañeros" /><figcaption>Rembrandt. Los Síndicos de los Pañeros. 1662. Rijksmuseum, Amsterdam</figcaption></figure>
<p>Fue un regreso a los grandes formatos, utilizó colores más intensos y sus pinceladas eran más pronunciadas, alejándose de los rasgos distintivos de su primera época, cuando trabajaba más los detalles. Algunos historiadores creen que fue un posicionamiento en el debate que surgió entonces sobre la primacía del &quot;acabado&quot; o la <strong>calidad matérica</strong> de la pintura, que él defendía.</p>
<p>Todavía en 1667, sólo dos años antes de su muerte, Cosme III de Médici, gran duque de <a href="https://rutacultural.com/pueblos-de-la-toscana/">la Toscana</a>, visitó a Rembrandt en su domicilio cuando viajó a Ámsterdam, para hacerle algún encargo.</p>
<p>En sus últimos años, su amigo Van Loon lo visitaba con frecuencia y comentó: <strong><em>&quot;en aquel miserable cuarto veía milagros de color tan grandes que dejarían mudo de asombro al mundo&quot;</em></strong>.</p>
<h2>El legado de Rembrandt</h2>
<p>Rembrandt sobrevivió casi a toda la familia, salvo a su nieta Titia, hija de Titus, y a su última hija Cornelia. Hendrikje Stoffels, falleció en 1663, Titus en 1668 y sólo un año después falleció Rembrandt, que fue enterrado en una tumba sin nombre en la iglesia <strong>Westerkerk</strong> de Amsterdam.</p>
<p>En el arte dejó una herencia de más de seiscientas pinturas, mil cuatrocientos dibujos y al menos treinta aguafuertes (láminas grabadas), técnica que manejó de manera extraordinaria, y en la que también innovó en el mismo camino que en la pintura. </p>
<p>Con todo ese legado pictórico Rembrandt nos dejó no sólo un reflejo social de su época, nos dejó también una invitación a profundizar en la psicología y el aspecto anímico del ser humano. Aprovechó la clave de la pintura barroca: la luz y la sombra, con ellas nos abrió la puerta para acercarnos a los cambios que el tiempo marca en el cuerpo y el alma del hombre, retratando el bien y el mal, dos valores perennes en la historia de la humanidad.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/rembrandt-barroco/">Rembrandt, la luz dorada del barroco holandés</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Seiffen, donde la Navidad cobra vida</title>
		<link>https://rutacultural.com/seiffen/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[alvaro]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Nov 2018 07:02:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Naturaleza]]></category>
		<category><![CDATA[Pueblos con encanto]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=14918</guid>

					<description><![CDATA[<p>En los Montes Metálicos, al este de Alemania, esta pequeña localidad sajona crea Navidad con sus juguetes de madera desde hace siglos</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/seiffen/">Seiffen, donde la Navidad cobra vida</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="594" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-postal-1-1-1024x594.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="seiffen postal" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-postal-1-1-1024x594.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-postal-1-1-300x174.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-postal-1-1-768x445.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-postal-1-1.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>En plenos Montes Metálicos, al sur de Sajonia, se encuentra <strong>Seiffen</strong>, un pequeño pueblo alemán de postal. Con apenas 2.000 habitantes esta localidad, cerca de la frontera con la República Checa, es muy reconocida en Alemania y en el resto del mundo, al menos entre los apasionados de la Navidad y sus cuentos, especialmente en su vertiente centroeuropea.</p>
<p>Los Montes Metálicos son llamados así por un rico pasado en la <strong>minería metalífera</strong>, cuyas betas llamaron la atención de pobladores en busca de un sustento. Aunque la economía de la zona cambió hace tiempo, se les sigue conociendo por su pasado minero. Cerca de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a> y de la Suiza Sajona, es una de las regiones más bonitas del Estado Libre de Sajonia. Como decíamos antes, un lugar de postal.</p>

<p>Entre los diferentes pueblos de la zona, uno de los que más fama ha tenido siempre ha sido Seiffen. Es uno de los principales centros productores de <strong>juguetes de madera artesanos</strong>, muy enraizado en la tradición regional y con una importancia especial de los juguetes y adornos navideños. Se puede decir que, de alguna manera, en Seiffen se da vida a la Navidad.</p>
<h2 id="de-mineros-a-artesanos">De mineros a artesanos</h2>
<p>La primera vez que se menciona Seiffen en documentos es en 1324, y por aquel entonces era conocida como «Cynsifen». Como en otros lugares de los Montes Metálicos, la «fiebre metalúrgica» atrajo a pobladores para explotar las betas de minerales, con una <strong>gran importancia de la plata</strong>.</p>
<p>No obstante, los depósitos metalúrgicos no duraron para siempre. Al mismo tiempo que Castilla y Aragón se embarcaban en el ciclo de la exploración, conquista y colonización de América (donde se encontraron grandes depósitos de plata), <strong>las minas centroeuropeas comenzaban a decaer</strong>.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-postal-1-1-300x174.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-postal-1-1-1024x594.jpg 640w" alt="seiffen postal" /><figcaption>Seiffen, un pueblo de postal.</figcaption></figure>
<p>En el mismo corazón de la región montañosa que antaño había alimentado a sus habitantes gracias a los minerales, los vecinos de Seiffen buscaron otra salida para subsistir: <strong>la madera</strong>. Si había algo que abundaba en la zona, además de metales, eran bosques. Los mineros se convirtieron en artesanos en una tradición que dura ya alrededor de medio milenio.</p>
<p>El reconocimiento internacional no tardó demasiado en llegar. En 1699, <strong>Johann Friedrich Hiemann</strong> llevó juguetes de madera a la feria de Nuremberg, donde estos objetos artesanos <strong>triunfaron</strong>. La clave residió en dos factores: la depresión económica del lugar permitía poner los juguetes a un precio bajo, y la calidad de los mismos, a pesar de tener un precio tan competente, era muy alta.</p>
<p>Desde entonces el mundo ha cambiado mucho, así como la categoría de Seiffen. Ahora sus juguetes y objetos navideños son caros, especialmente si lo comparamos con manufacturas de países asiáticos, pero siguen siendo <strong>ejemplo de la mayor calidad</strong> y a pesar de los cambios económicos, el pequeño pueblo sajón sigue siendo un referente de artesanía en un mundo industrial.</p>
<h2 id="seiffen-y-la-navidad">Seiffen y la Navidad</h2>
<p>Entre la producción artesana en madera de Seiffen siempre ha destacado la temática de <strong>la Navidad</strong>. Allí las tradiciones alemanas se mezclan con lo checo (así como en la comida) dada la natural porosidad de las zonas fronterizas, aunque lo alemán es lo que más peso tiene.</p>
<p>En Seiffen se hacen algunas de las mejores <strong>Pirámides Navideñas</strong> de Alemania. Se trata de una decoración navideña más con forma de carrusel que de pirámide. El juguete suele tener al menos dos (lo hay de uno) niveles (cada nivel se estrecha, de ahí lo de «pirámide») y una hélice en lo alto.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-piramide-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-piramide-1024x683.jpg 640w" alt="seiffen piramide" /><figcaption>Pirámide Navideña sencilla <a href="https://www.flickr.com/photos/belboo/6514993131/in/photolist-aVH3tM-8UsaYY-8XtSiU-aCeu9B-aVGZ2z-aVH2JT-aVH1Qa-aVGZfn-c6R3LJ-aVGYJi-aVH2GD-93Fzrf-9q7CkM-aVH1Cv-aVGYSB-c6R1Gd-aVGYBX-aVH2BT-aVH2sp-8X5HKn-oVX8VU-aVGZb6-ihueGC-aVH1XK-bRAGbV-aVGZx6-aVH1N2-7e8okN-8YVT42-7TcMmd-85378S-dzkciH-dzkbqF-8wVKsX-93or1j-8sRT15-aVH3pP-8xSf1y-7WKXJ-bCd6vd-ihuktW-dzqGk1-dzkaTi-aVGYWR-6A88C7-aVH1VD-dzkcqn-9RSY76-8UKv4a-dzqGdm">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>Cada nivel de una Pirámide Navideña tiene diferentes representaciones navideñas centroeuropeas y todo el conjunto está rodeado de velas. Al encender estas velas, el impulso que genera el fuego mueve la hélice, que a su vez hace girar los diferentes niveles y <strong>el carrusel cobra vida</strong>. Es un objeto típico de las navidades alemanas y en Seiffen se manufacturan algunos de los mejores del país.</p>
<p>De la zona de los Montes Metálicos también es el <strong>Schwibbogen</strong>, un candelabro decorativo que, aunque hay de muchos tipos, suelen estar más relacionados con la minería. De hecho, son de metal, y es que a pesar de la decadencia minera, tanto en Seiffen como en toda la zona se siguió trabajando el metal. Estos candelabros son semicirculares, de este modo <strong>representan una cavidad</strong> (una mina) y en el interior figuras realizando labores mineras. No obstante, también se pueden encontrar este tipo de candelabros con motivos navideños.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-candelabro-300x165.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-candelabro-1024x563.jpg 640w" alt="seiffen candelabro" /><figcaption>Candelabro en Seiffen.</figcaption></figure>
<p>En 1816, <strong>Ernst Theodor Amadeus Hoffmann</strong> escribió «El Cascanueces y el rey de los ratones» un cuento de navidad que se convirtió en un clásico navideño alemán y que no tardó en trascender sus fronteras. En 1892, el ballet «El Cascanueces» se presentó en San Petersburgo, con música de <strong>Tchaikovsky</strong>, uno de los ballets más famosos del mundo y que <strong>Walt Disney</strong> también usó en la gran pantalla (de hecho, la empresa acaba de sacar otra película &#8216;El Cascanueces y los cuatro reinos&#8217;).</p>
<p>El caso es que desde que Hoffman popularizó este cuento navideño alemán, se hicieron juguetes del Cascanueces. Soldados, con uniformes al gusto y la tradición de cada región, que muestran sus grandes dientes con los que, por un hechizo, cascan nueces. Y, por supuesto, Seiffen manufactura desde entonces algunos de <strong>los mejores Cascanueces del mundo</strong>, muñecos de madera que se suelen ver mucho por Alemania en Navidad y que se venden a todo el orbe.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-cascanueces-300x238.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-cascanueces-1024x811.jpg 640w" alt="seiffen cascanueces" /><figcaption>Gran Cascanueces en Seiffen.</figcaption></figure>
<p>A pesar de que fue Nuremberg donde los juguetes de madera de Seiffen entraron por la puerta grande en el mercado alemán y europeo, y podemos encontrar sus productos en lugares de todo el mundo, el pueblo sigue haciendo su <strong>feria navideña</strong>, muy pintoresca y visitada. No es la más grande ni la más famosa, pero es una de las más auténticas de Alemania.</p>
<p>En Seiffen se hacen desfiles navideños con una gran importancia de la tradición mineras; se iluminan antiguas rutas a las minas y se hacen desfiles festivos. La zona nevada, los bosques y las pequeñas casas pintorescas junto a las luces de Navidad convierten al pueblo en un <strong>lugar mágico</strong>. El mercado navideño y el <strong><a href="https://www.spielzeugmuseum-seiffen.de/index.cfm?s=e" target="_blank" rel="nofollow">Museo del Juguete</a></strong> son lugares preciosos para ver, comprender y vivir la Navidad. Y, claro está, para volver a casa con un recuerdo, pero no uno cualquiera: uno con siglos de tradición, confeccionado con esmero, mimo y tiempo.</p>
<p>Otro de los atractivos de Seiffen es su <strong>Bergkirche</strong> (Iglesia &#8216;Kirche&#8217; de la Montaña &#8216;Berg&#8217;). Es una congregación luterana pensada para la música, en lo que podríamos decir que es una <a href="https://rutacultural.com/frauenkirche-dresde/" target="_blank">Frauenkirche</a> de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a> en miniatura y mucho más sencilla. Antes de la Navidad, sus misas o <strong>músicas de Adviento</strong> son famosas y recomendadas por los viajeros.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-bergkirche-217x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-bergkirche-740x1024.jpg 640w" alt="seiffen bergkirche" /><figcaption>La Bergkirche.</figcaption></figure>
<h2 id="hoteles-en-seiffen">Hoteles en Seiffen</h2>
<p>Aunque Seiffen se puede ver en un día y la mayoría de viajeros escoge esa opción de escapada, también hay un atractivo inherente en la localidad que a más de uno hará dudar. Pasar unos <strong>días de relax</strong> en medio de la naturaleza en un pueblo tan pintoresco es una opción muy interesante, así que te dejamos los mejores hoteles de Seiffen para que planees bien tu viaje.</p>
<p>El <a href="https://www.booking.com/hotel/de/hotel-sonne.es.html?aid=809259" target="_blank" rel="nofollow">Hotel Sonne</a> es una opción muy buena y ampliamente recomendada por los clientes, y está a solo <strong>250 metros del centro</strong>. El <a href="https://www.booking.com/hotel/de/landhotel-zu-heidelberg.es.html?aid=809259" target="_blank" rel="nofollow">Landhotel zu Heidelberg</a> es también otra opción interesante y que cuenta con unas <strong>opiniones muy buenas</strong>, la única pega es que está a 2 km del centro, pero en este ambiente natural puede incluso ser una ventaja si te gustan las caminatas. Lo mismo ocurre con el <a href="https://www.booking.com/hotel/de/berghof.es.html?aid=809259" target="_blank" rel="nofollow">Berghof</a>, que también está respaldado por <strong>magníficas críticas</strong>.</p>

<p>Lo último que te queremos recomendar es que, si estás pensando una escapada que incluya alojamiento en un hotel en Seiffen, <strong>lo planees con tiempo</strong>. Tiene una oferta hotelera fantástica para ser un pueblo tan pequeño, pero sigue sin ser mucha, especialmente si piensas ir en Navidad.</p>
<h2 id="qu-hacer-cerca-de-seiffen">Qué hacer cerca de Seiffen</h2>
<p>La zona alrededor de Seiffen se presta, especialmente, a dos cosas: <strong>senderismo</strong> en los Montes Metálicos y <strong>rutas en coche</strong> a lo largo de la frontera con República Checa. El turismo rural y natural está en boga y esta región es un lugar magnífico para ello. Además quedarse en la zona es la mejor excusa para disfrutar de las riquezas culinarias, algo que te recomendamos hacer en el <strong>Restaurante Schwartenberg</strong>, muy cerca de Seiffen.</p>
<p>Cogiendo el coche hacia suroeste está <strong>Olbernhau</strong>, un pueblo más grande con un casco antiguo precioso y, también, muy pintoresco, que merece la pena visitar. Seguidamente está <strong>Marienberg</strong>, con el castillo <strong>Scharfenstein</strong> cerca, en lo que es una más que recomendable visita.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-montes-metalicos-300x169.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/seiffen-montes-metalicos-1024x576.jpg 640w" alt="seiffen montes metalicos" /><figcaption>Fichtelberg, cerca de Marienberg

<a href="https://www.flickr.com/photos/abejorro34/6317235911/">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>El camino hacia el suroeste continúa con diferentes pueblos y algunos castillos que merece la pena. No obstante, al estar tan cerca también te recomendamos cruzar la frontera checa y conocer pueblos como <strong>Chomutov</strong>, <strong>Litvínov</strong> o el precioso <strong>Kadaň</strong>.</p>
<p>Sería un pecado no decir que, si estás en Sajonia, visites <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a> o <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-leipzig/" target="_blank">Leipzig</a>, <strong>o ambos</strong>, a ser posible. Aunque lo más normal es que si viajas a Seiffen lo hagas desde una de esas dos ciudades, que son dos de los destinos más bonitos e interesantes que hay en Alemania, que no se puede conocer sólo a través de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-berlin/" target="_blank">Berlín</a>.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/seiffen/">Seiffen, donde la Navidad cobra vida</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El Palacio de Linderhof, el refugio barroco de Luis II de Baviera</title>
		<link>https://rutacultural.com/palacio-linderhof-baviera/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[alvaro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Nov 2018 07:02:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=14866</guid>

					<description><![CDATA[<p>En el Valle de Graswang se esconde uno de los "castillos del Rey loco", un precioso palacio barroco en los Alpes bávaros</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/palacio-linderhof-baviera/">El Palacio de Linderhof, el refugio barroco de Luis II de Baviera</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="683" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-1024x683.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="palacio de linderhof" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-1024x683.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-300x200.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-768x512.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>En el valle de Graswang, muy cerca de Ettal y Oberammergau y a unos 100 Km de Múnich, el <strong>Palacio de Linderhof</strong> (en nuestra lista de <a href="https://rutacultural.com/palacios-alemania/" target="_blank">palacios alemanes</a>) domina el precioso valle bávaro que se extiende ante el edificio. Es uno de los «castillos del Rey Loco», aunque no es un castillo y es probable que <strong>Luis II de Baviera</strong> (quien nació en <a href="https://rutacultural.com/palacio-nymphenburg-munich/" target="_blank">Nymphenburg</a>) no estuviera loco. Lo que está claro es que se trata de una de las mayores joyas de Baviera.</p>
<p>En la zona norte de este valle, surcado por el río Linder, Luis II de Baviera mandó construir este <strong>pequeño palacio</strong>. Aunque Neuschwanstein (que sí es un castillo) es el edificio más conocido del reinado del monarca bávaro y se lleva a la mayoría de turistas, un viajero que busque contemplar la belleza debería visitar Linderhof (y Neuschwanstein).</p>

<p>El Palacio de Linderhof fue el único de los proyectos que Luis II de Baviera vio terminado, e incluso vivió durante ocho años en él. En buena medida se debe a que fue su proyecto más sencillo y su construcción se llevó a cabo en diferentes fases cortas. Eso no quiere decir que, como sus otras construcciones, no sea un verdadero espectáculo, <strong>un tesoro en mitad de la naturaleza</strong> donde comienzan los Alpes bávaros.</p>
<h2 id="de-pabell-n-de-caza-a-residencia-real">De pabellón de caza a residencia real</h2>
<p>Es algo habitual en las familias nobiliarias. Lo que comienza como un pabellón de caza, con el tiempo, se convierte en algo mucho mayor. Versalles es quizás el ejemplo más obvio de este tipo de transformación, y es un buen ejemplo porque con Linderhof sucede algo parecido, y Luis II de Baviera fue un <strong>gran admirador de Luis XIV de Francia</strong>, o el «Rey Sol».</p>
<p>Y es algo habitual porque hay un impulso, quizás inherente al ser humano, por el que queremos <strong>quedarnos para siempre en nuestros lugares de descanso</strong>. Eso era, en gran medida, un pabellón de caza de la realeza. Un lugar al que escapar del ajetreo de la corte, el bullicio de las ciudades y, a veces, de las intrigas cortesanas. Hay algo que atrapa en estas zonas de relax.</p>
<figure class="alignleft"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-luis-198x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-luis.jpg 640w" alt="palacio de linderhof luis" /><figcaption>Luis II de Baviera.</figcaption></figure>
<p>A todos, más de una vez, se nos ha pasado por la cabeza eso de «me quedaría aquí el resto de mi vida» al estar en uno de estos lugares de descanso, escapadas o vacaciones. Existe una enorme probabilidad de que, si dispones de los medios de los que disponía Luis II de Baviera, <strong>no resistas la tentación de hacerlo</strong>.</p>
<p>Luis II de Baviera accedió al trono con 18 años. Su padre <strong>Maximiliano II</strong> había sido un gran mecenas de las artes, que tuvieron una gran importancia en la educación del joven Luis, junto con una inmensa presencia de la responsabilidad de ser el Rey. Algunos apuntan que ya fue aquí cuando Luis buscó refugio en un mundo paralelo de belleza que acabó por absorberlo, pero la realidad no está ni mucho menos clara.</p>
<p>El caso es que al poco de acceder al reinado comenzó a desarrollar sus proyectos para construir grandes edificios <strong>dignos de un monarca absoluto</strong>, aunque él era constitucional y su poder limitado. Junto a Neuschwanstein (en nuestra lista de <a href="https://rutacultural.com/castillos-alemania/" target="_blank">castillos alemanes</a>), Herrenchiemsee e incluso un gran palacio bizantino (que no llegó a construir) proyectó Linderhof, un pequeño refugio lo suficientemente alejado de Múnich como para disfrutar de la serenidad.</p>
<p>A pesar de que fuera su proyecto más pequeño y fácil de realizar, Linderhof fue construido entre 1869 y 1886, debido a numerosas ampliaciones y rediseños. De hecho, la última ampliación, para remodelar la habitación de Luis II de Baviera, <strong>fue terminada después de su muerte</strong>.</p>
<p>La construcción del Palacio de Linderhof estuvo en un inicio junto al Pabellón de Caza original; remodelado y ampliado. Al final este pabellón fue reubicado porque su proyecto palaciego comenzó a tener una entidad propia. En total el proceso llevó <strong>seis fases</strong> hasta alcanzar su configuración actual. Paralelamente también se desarrolló un plan para convertir el entorno boscoso y relativamente poco alterado en unos jardines reales.</p>
<h2 id="el-palacio-de-linderhof">El Palacio de Linderhof</h2>
<p>Aunque algunos piensan que Linderhof fue hecho a imagen y semejanza de Versalles, realmente <strong>tiene poco que ver</strong> más allá de algunas referencias a Luis XIV, que para Luis II de Baviera era la referencia del monarca absoluto que quería ser. Su proyecto versallesco fue Herrenchiemsee, del que sólo pudo construir el edificio principal, pero incluso inacabado se puede apreciar su gran parecido a Versalles.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-frontal-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-frontal-1024x683.jpg 640w" alt="palacio de linderhof frontal" /></figure>
<p>Agobiado y apesadumbrado por la época en que le tocó vivir (ni él ni Baviera tenían mucho poder), Luis II de Baviera no tardó demasiado en alejarse de Múnich para <strong>pasar la mayor parte del tiempo en los Alpes bávaros</strong>, incluidos ocho años en Linderhof. Oficialmente tenía que asistir un tiempo mínimo a la capital bávara, pero el resto del tiempo lo pasó como quiso y como pudo.</p>
<p>Más allá de un retrato mental del monarca, pues no es el objetivo del artículo y es complejo de realizar, Luis II de Baviera creó con el Palacio de Linderhof ese refugio del ajetreo y las intrigas cortesanas. En medio del valle de Graswang, rodeado de naturaleza, levantó su residencia de monarca absoluto de <strong>clara influencia francesa</strong>. Allí era lo que no podía ser en Múnich.</p>
<p>El Palacio Linderhof mezcla la sutileza del rococó con el <em>horror vacui</em> del barroco más grandilocuente. Apenas cuatro de las once estancias del palacio tenían una función estatal o pública, lo que denota el concepto de residencia privada que Luis II le dio al complejo. Más que para impresionar al visitante, Linderhof fue hecho para vivir, <strong>de manera íntima</strong>, en una corte barroca.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-1024x683.jpg 640w" alt="palacio de linderhof" /><figcaption>El Palacio de Linderhof desde el Templo de Venus.</figcaption></figure>
<p>Hay dos salas de tapices sin funciones específicas, una de audiencias el ala oeste y una de los espejos en el acceso. Aunque la habitación sigue formalmente la idea de Luis XIV (en el que levantarse, vestirse&#8230; era una ceremonia a la que asistían miembros de la corte), Luis II de Baviera no le dio esta función; <strong>su dormitorio era privado</strong>, aunque la cama parece una especie de altar donde se venera al rey.</p>
<p>Todo el Palacio de Linderhof tiene esa dicotomía, esa esencia contrapuesta de Luis II de Baviera. Buscaba un lugar en el que refugiarse, como Federico el Grande en <a href="https://rutacultural.com/palacio-sanssouci-potsdam/" target="_blank">Sanssouci</a>, <a href="https://rutacultural.com/que-ver-potsdam/" target="_blank">Potsdam</a>. Ambos palacios tienen elementos rococó, la búsqueda de la sencillez y la privacidad, y existen en cierta armonía con la naturaleza. Sin embargo Linderhof <strong>al mismo tiempo es exagerado</strong>, con elementos (especialmente en el interior) extremadamente barrocos. Incluso los jardines desentonan a veces con el entorno natural. Todo el conjunto camina entre la sencillez y la contención y lo pomposo y desorbitado.</p>
<h2 id="los-jardines-de-linderhof">Los jardines de Linderhof</h2>
<p>Es en los jardines donde más se parece Linderhof a Versalles y, más que ciertas influencias, hubo una intención formal de Luis II de Baviera de <strong>recrear un jardín de la corte de los borbones</strong>. No obstante, también dio rienda suelta a otros intereses, como la época medieval y lo oriental. Una vez más, fue en Herrenchiemsee donde el monarca más se ajustó al modelo versallesco.</p>
<p>Donde más se parece al palacio de Luis XIV es en la disposición de los jardines <strong>en busca de simetría</strong>. A los lados del palacio hay dos parterres y una clara línea atraviesa el conjunto de norte a sur. Por lo demás, los jardines son bastante menos simétricos de lo que podría parecer (casi «campo abierto»), y desde luego con poco que ver con Versalles.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-jardines-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-jardines-1024x683.jpg 640w" alt="palacio de linderhof jardines" /><figcaption>Jardines de Linderhof.</figcaption></figure>
<p>Frente a la fachada frontal del Palacio de Linderhof el visitante accede al complejo a través de un <strong>parterre con una gran fuente</strong>. A esta zona se baja a través de un desnivel, cuya elevación vuelve a subir un poco en la zona del palacio a través de unas elegantes escaleras. En el lado este hay una <strong>Capilla de Santa Ana</strong>, que Luis II de Baviera rediseñó con ciertos elementos del gótico.</p>
<p>Como decíamos antes, a ambos lados del palacio hay dos pequeños parterres. Ambos se conectan detrás el edificio en una <strong>fuente de Neptuno</strong>, que recibe el agua de una cascada artificial escalonada, en cuyo punto más alto está el pabellón de la música, un pequeño y delicado quiosco en madera pintada de verde.</p>
<p>Justo en el lado opuesto el pabellón de la música, un <strong>templo de Venus</strong> cierra esta línea recta que atraviesa el Palacio de Linderhof, y que se conecta al parterre de la fuente a través de tres terrazas ajardinadas.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-neptuno-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-neptuno-1024x683.jpg 640w" alt="palacio de linderhof neptuno" /><figcaption>La fuente de Neptuno <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/Schloss_Linderhof#/media/File:Linderhof-13.jpg">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>Uno de los elementos más curiosos de Linderhof es la <strong>Gruta de Venus</strong>, que por desgracia está cerrada por restauraciones hasta 2022. Se trata de una gruta artificial que Luis II de Baviera mandó construir inspirada en la ópera «Tannhäuser» de <strong>Richard Wagner</strong>, de quien el monarca fue un mecenas (algunos apuntan a una posible relación sentimental entre ambos).</p>
<p>No muy lejos de la Gruta de Venus está el <strong>Quiosco Morisco</strong>, un edificio de la Exposición Universal de París de 1867 que Luis II de Baviera compró para su Palacio de Linderhof, y que redecoró según sus propios gustos. Hizo algo parecido con la <strong>Casa Marroquí</strong>, esta vez de la Exposición Universal de París de 1878 y que todavía se puede ver en los jardines del palacio, muy cerca de la entrada al complejo.</p>
<p>En los jardines también se puede visitar la <strong>Choza Hunding</strong>, inspirada en la «Cabalga de las Valkirias» de la ópera «El Anillo del Nibelungo» de Richard Wagner, basada en mitología germánica. También inspirado en la obra «Parsifal» de Wagner, Luis II de Baviera levantó la <strong>Herencia de Gurnemanz</strong>.</p>
<p>Finalmente, también se puede visitar el antiguo Pabellón de Caza que usaron Maximiliano II y Luis II de Baviera, hasta que, en medio de la construcción del actual Linderhof, Luis mandó trasladarlo a su actual ubicación. Ahora contiene una <strong>exposición sobre la historia de su uso</strong>, desde sus orígenes como granja hasta cuartel general de los proyectos de Luis.</p>
<h2 id="horarios-y-precios-del-palacio-de-linderhof">Horarios y precios del Palacio de Linderhof</h2>
<p>El Palacio de Linderhof es sencillo de visitar a pesar de contar con diversos edificios en sus jardines, especialmente en <strong>temporada de verano</strong>, cuando todo está abierto.</p>
<p>El horario de apertura del palacio en verano (<strong>de abril al 15 octubre</strong>) es todos los días de <strong>9 de la mañana a 6 de la tarde</strong>. Sólo en el horario de verano hay espectáculos de agua en la fuente principal. En invierno (del 16 de octubre a marzo) es de 10 de la mañana a 4:30 de la tarde.</p>
<p>El Quiosco Morisco y la Casa Marroquí sólo abren del 15 de abril al 15 de octubre, todos los días de <strong>9 de la mañana a 6 de la tarde</strong>.</p>
<p>La Choza Hunding y la Herencia de Gurnemanz abren del 15 de abril al 15 de octubre, todos los días de <strong>11 de la mañana a 6 de la tarde</strong>.</p>
<p>La exposición en el Pabellón de Caza está abierta de abril al 15 de octubre, todos los días de <strong>11 de la mañana a 6 de la tarde</strong>.</p>
<p>El precio de la entrada combinada al parque y los edificios de los jardines es de <strong>8.50€ y 7.50€</strong> la reducida.</p>
<p>La entrada sólo a los edificios de los jardines es de <strong>5€ y 4€</strong> la reducida. Para entrar sólo a la exposición del Pabellón de Caza la entrada es de <strong>2€ y 1€</strong> la reducida.</p>
<p>En invierno, cuando <strong>sólo el Palacio de Linderhof</strong> puede ser visitado, la entrada es de <strong>7.50€ y 6.50€</strong> la reducida.</p>
<p>De todos modos, siempre te recomendamos consultar la web oficial, ya que los precios y los horarios podrían variar, así como algunas zonas quedar abiertas o cerradas por restauraciones. Puedes consultar aquí los <a href="http://www.schlosslinderhof.de/englisch/tourist/admiss.htm" target="_blank" rel="nofollow">precios</a> y aquí los <a href="http://www.schlosslinderhof.de/englisch/tourist/opening.htm" target="_blank" rel="nofollow">horarios</a>.</p>
<h2 id="c-mo-llegar-a-linderhof-y-d-nde-alojarse">Cómo llegar a Linderhof y dónde alojarse</h2>
<p>Lo habitual es hacer una <strong>escapada de un día desde Múnich</strong> para conocer el Palacio de Linderhof. Las dos mejores opciones para esto son el tren hasta Oberammergau y desde allí un autobús o el coche en dirección Oberau y Ettal (puedes consultar la ruta <a href="https://www.google.es/maps/dir/M%C3%BAnich,+Alemania/Linderhof,+12,+82488+Ettal,+Alemania/@47.5638282,11.095634,5062m/data=!3m1!1e3!4m14!4m13!1m5!1m1!1s0x479e75f9a38c5fd9:0x10cb84a7db1987d!2m2!1d11.5819805!2d48.1351253!1m5!1m1!1s0x479c559dd9ffaa2b:0xa0c51deeabc1159c!2m2!1d10.9608242!2d47.5716123!3e0" target="_blank" rel="nofollow">aquí</a>), desde donde se llega muy pronto al recinto del palacio.</p>
<div class="tip">
<p>Si no quieres dolores de cabeza mirando billetes o coches de alquiler, Civitatis ofrece <a href="https://www.civitatis.com/es/munich/excursion-castillo-neuschwanstein?aid=1263" target="_blank" rel="nofollow">esta excursión</a> con transporte y guía en español desde Múnich, que también incluye la visita a Neuschwanstein. Una opción cómoda y ampliamente recomendada por los clientes.</p>
</div>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-alpes-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-de-linderhof-alpes-1024x683.jpg 640w" alt="palacio de linderhof alpes" /><figcaption>Alpes bávaros cerca de Ettal.</figcaption></figure>
<p>Aunque otra opción que recomendamos si vas con tiempo y si te gusta el turismo natural es <strong>pasar varios días en los Alpes bávaros</strong>. Hay varias actividades y lugares muy recomendables, y sólo la zona de Linderhof-Ettal-Oberammergau merece la pena dedicarle dos o tres días.</p>
<div class="tip">
<p>En el propio recinto del Palacio de Linderhof hay un <a href="https://www.booking.com/hotel/de/schlosshotel-linderhof.es.html?aid=809259" target="_blank" rel="nofollow">hotel</a> si quieres <strong>pasar unos días en plena naturaleza alpina</strong>. También es una opción aconsejable el <a href="https://www.booking.com/hotel/de/ludwig-der-bayer.es.html?aid=809259" target="_blank" rel="nofollow">Klosterhotel Ludwig der Bayer</a> si en su lugar quieres alojarte en el pequeño Ettal, y el <a href="https://www.booking.com/hotel/de/minotelturmwirt.es.html?aid=809259" target="_blank" rel="nofollow">Akzent Hotel Turmwirt</a> por si te interesa más Oberammergau que, ciertamente, tiene más puntos de interés y puede ser la opción más lógica.</p>
</div>

<p>El impresionante <strong>monasterio de Ettal</strong> y el precioso pueblo de Oberammergau son dos destinos culturales de lo más interesantes, y hay una gran cantidad de <a href="https://www.wikiloc.com/trails/hiking/germany/bavaria/linderhof" target="_blank" rel="nofollow">rutas de senderismo</a> alrededor de estos lugares y también del propio Palacio de Linderhof. La zona, además, no está demasiado lejos de Neuschwanstein, en una de las regiones más bonitas de Baviera, aunque para eso ya es recomendable un traslado a otro hotel.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/palacio-linderhof-baviera/">El Palacio de Linderhof, el refugio barroco de Luis II de Baviera</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El Palacio Real de Dresde, vestigio histórico de Sajonia</title>
		<link>https://rutacultural.com/palacio-real-dresde/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[alvaro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 21 Nov 2018 07:03:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=14794</guid>

					<description><![CDATA[<p>En el centro de Dresde, el Palacio Real de la casa de Wettin es un resumen de la historia de Sajonia y una rica mezcla de estilos arquitectónicos y decorativos</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/palacio-real-dresde/">El Palacio Real de Dresde, vestigio histórico de Sajonia</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="608" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-1-1024x608.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="palacio real de dresde" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-1-1024x608.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-1-300x178.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-1-768x456.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-1.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>En la plaza más interesante, poblada y, quizás, la más representativa de la ciudad (en dura competencia con la Theaterplatz y el Neumarkt) está una de sus joyas: <strong>el Palacio Real de Dresde</strong>. La Schlossplatz (plaza &#8216;platz&#8217; del palacio/château «schloss») es uno de los enclaves más importantes de la capital de Sajonia; allí nace el Augustusbrücke (puente de Augusto) y están el Palacio de la Justicia, la Hofkirche y el Palacio Real.</p>
<p>En esta maravillosa plaza de la «<a href="https://rutacultural.com/como-visitar-florencia/" target="_blank">Florencia</a> del Elba», en la que <strong>se respira barroco</strong>, sirve como punto neurálgico que conecta a sus ciudadanos y viajeros con todo lo que ofrece <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a>. A la derecha, por un callejón que pasa bajo un pasarela que conecta Hofkirche y el Palacio Real, se llega a la Theaterplatz, con la Ópera de <strong>Semper</strong> y el <a href="https://rutacultural.com/zwinger-palacio-dresde/" target="_blank">Zwinger</a>. En línea recta se pasa bajo parte del Palacio Real y se llega al Altmarkt (mercado antiguo). Si se coge la calle de la izquierda se llega al Neumarkt (mercado nuevo), donde está la <a href="https://rutacultural.com/frauenkirche-dresde/" target="_blank">Frauenkirche</a>.</p>

<p>Y en esta Schlossplatz, el Barroco se mezcla a la perfección con el Renacimiento y el Gótico en uno de los grandes atractivos turísticos de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a>, su Palacio Real. Residencia durante generaciones de la <strong>casa de Wettin</strong>, en él han vivido duques, electores y reyes, ha visto crecer la ciudad y es un reflejo del paso del tiempo. Una visita más que recomendable si viajas a Dresde.</p>
<h2 id="de-torre-n-a-palacio-de-reyes">De torreón a palacio de reyes</h2>
<p>La historia del Palacio Real no es una de las más conocidas de entre los edificios de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a>, pero ha estado junto a ella desde casi siempre, <strong>después del año 1200</strong>. Por aquel entonces los Wettin todavía no se habían dividido (faltaban algo más de 200 años para eso) y la localidad apenas se había desarrollado. Se sabe que existían dos poblaciones, una a cada lado del río Elba, que acabaron uniéndose (algo parecido a lo que ocurrió con <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-berlin/" target="_blank">Berlín</a>) y 1207 es la primera vez que Dresde aparece como tal citada en un documento oficial.</p>
<p>Conforme Dresde avanzó, <strong>construyó un torreón</strong> en el actual lugar del Palacio Real. Se trataba de una especie de fortificación en estilo románico que hacía las veces de residencia para el señor local. Dresde estaba por aquel entonces dentro de los dominios de la casa de Wettin, aunque su titularidad cambió de manos a lo largo de los dos siglos siguientes, hasta volver a los Wettin.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-1-300x178.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-1-1024x608.jpg 640w" alt="palacio real de dresde" /><figcaption>El Palacio Real de Dresde <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:DD-Schloss-gp.jpg">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>Poco antes de que los Wettin se separasen dando origen a los actuales estados alemanes de Sajonia y Turingia, el recinto fue expandido en un <strong>edificio gótico</strong> rectangular de cuatro alas. Un siglo más tarde, ya con <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a> bajo la órbita de la rama albertina de los Wettin, y como capital del Ducado de Sajonia, se volvió a expandir el edificio, esta vez ya en estilo renacentista.</p>
<p>Poco cambió del Palacio Real de Dresde hasta la llegada de <strong>Augusto II el Fuerte</strong>, cuyas obras arquitectónicas todavía relucen en Sajonia, especialmente en Dresde. El Elector de Sajonia y Rey de Polonia reformó profundamente el palacio tras un incendio en 1701 (más o menos al mismo tiempo que el Castillo de Pillnitz). Además de levantar de nuevo lo que el fuego se llevó por delante, ordenó que buena parte fuera <strong>redecorado en estilo barroco</strong> aunque la forma siguiera siendo anterior. Por eso podemos apreciar algunas formas góticas que tienen decoraciones renacentistas y barrocas.</p>
<p>Durante esta reconstrucción de Augusto II el Fuerte, el Palacio Real de Dresde sufrió una nueva expansión; el anterior edificio de cuatro alas unidas con una torre se había convertido en todo un conglomerado de espacios, salones y estilos arquitectónicos. Para rizar el rizo, durante el 800 aniversario de la casa de Wettin se proyectó una nueva reforma entre 1898 y 1901: el palacio se modernizó con calefacción y electricidad y algunos edificios fueron redecorados en estilo neo-clásico, <strong>en busca del Renacimiento <a href="https://rutacultural.com/pueblos-de-la-toscana/" target="_blank">toscano</a></strong>.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-destruccion-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-destruccion-1024x682.jpg 640w" alt="palacio real de dresde destruccion" /><figcaption>El palacio en 1965 <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_de_Dresde#/media/File:196511_Ruine_des_Dresdner_Schlosses.JPG">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>Como otros tantos edificios de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a>, <strong>se vino abajo casi al completo</strong> durante el 13 de febrero de 1945, cuando las bombas incendiarias de los Aliados desataron una tormenta ígnea que redujo Dresde a un amasijo de escombros. El Palacio Real se vio severamente afectado y no hubo un plan de reconstrucción pronto, más allá de poner algunos techos para evitar mayores daños. A partir de los años 60 se comenzó a hablar con seriedad de levantar lo caído y restaurar lo que quedaba en pie, aunque fue un proceso muy largo que no cogió fuerza hasta la Reunificación de Alemania y que terminó en 2013.</p>
<h2 id="el-palacio-real-de-dresde-y-sus-museos">El Palacio Real de Dresde y sus museos</h2>
<p>Como resultado de todas sus reformas y expansiones lo que hoy podemos contemplar y visitar en Dresde es el <strong>edificio</strong> «<strong>original</strong>» de cuatro alas. Se extiende hacia el sur con más alas de menor tamaño que forman otros dos complejos rectangulares con sus respectivos patios, uno de ellos cubierto con un techo que imita los grandes pabellones de hierro y cristal, tan populares desde mediados del XIX. En uno de sus lados, en la zona noreste, un edificio cuadrado entre el gótico y el barroco que expande el palacio y se alarga en una delgada y preciosa galería renacentista.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-patio-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-patio-1024x683.jpg 640w" alt="palacio real de dresde patio" /><figcaption>Patio principal del palacio.</figcaption></figure>
<p>Los elementos más destacables que ver en el exterior del palacio son, principalmente, sus patios o plazas. El principal podría tratarse más bien de una plaza, sea como sea, es espectacular. Es aquí donde podemos apreciar la decoración neoclásica de corte <a href="https://rutacultural.com/pueblos-de-la-toscana/" target="_blank">toscano</a>. Esto, junto a la galería renacentista, es uno de los principales motivos por los que <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresd</a>e se ha ganado ese sobrenombre de «la <a href="https://rutacultural.com/como-visitar-florencia/" target="_blank">Florencia</a> del Elba». Pero volviendo al patio principal, la torre que emerge de uno de los lados es de una <strong>visita más que recomendable</strong>; en lo alto tendremos una de las mejores vistas de Dresde, en dura competencia con las de la cúpula de la <a href="https://rutacultural.com/frauenkirche-dresde/" target="_blank">Frauenkirche</a>.</p>
<p>En la galería porticada renacentista (no hace falta entrar al palacio para verla) que se extiende hacia el este en dirección al Neumarkt, donde está la <a href="https://rutacultural.com/frauenkirche-dresde/" target="_blank">Frauenkirche</a>, tenemos, en su lado sur, los cuidados y sencillos pórticos renacentistas. En la cara sur está la Fürstenzug (cabalgata «Zug» de los príncipes «Fürsten»), un <strong>mural de cerámica</strong> de <a href="https://rutacultural.com/meissen/" target="_blank">Meißen</a> donde están representados buena parte de los duques, electores y reyes de la casa de Wettin, hecho con motivo del 800 aniversario de la familia.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-galeria-300x225.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-galeria-1024x768.jpg 640w" alt="palacio real de dresde galeria" /><figcaption>Galería porticada renacentista.</figcaption></figure>
<p>Visitar el Palacio Real de Dresde es, como en el <a href="https://rutacultural.com/zwinger-palacio-dresde/" target="_blank">Zwinger</a>, <strong>entrar en un espacio museístico</strong>. Aquí no sólo entrarás pasillos, salas y habitaciones ricamente decoradas que, desde luego, tienen una gran interés, estarás entrando a un complejo lleno de colecciones de diferente índole. Un lugar donde se puede comprobar en primera mano la capacidad que llegó a tener la casa de Wettin para amasar obras de arte, objetos de interés y para atraer a artistas y artesanos de Europa a su corte.</p>
<div class="tip">Si quieres conocer Dresde en un día (aunque te recomendamos reservarle más espacio), con esta <a href="https://www.civitatis.com/es/dresde/visita-guiada-dresde?aid=1263" target="_blank" rel="nofollow">visita guiada</a> de Civitatis recorrerás los puntos esenciales de la capital de Sajonia con un guía en español.</div>
<h3 id="la-b-veda-verde">La Bóveda Verde</h3>
<p>En el ala oeste del edificio principal del Palacio Real de Dresde está la Grünes Gewölbe (Bóveda «gewölbe» Verde «grün»), el museo más interesante de todos. Se trata de la <strong>colección de joyas de Augusto II el Fuerte</strong>. Es uno de los primeros edificios destinados a ser un museo, de hecho, el monarca lo dispuso poco después de terminarlo para ser visitado.</p>
<p>La colección de joyas se encuentra ahora divida en dos: la Bóveda Verde Histórica y la Nueva. Se hizo de este modo tras su reconstrucción, lo que tiene puntos positivos y negativos. Lo malo es que para acceder a la Histórica hace falta pagar una entrada aparte (que vale lo mismo que la del palacio entero), lo bueno es que la Nueva (sin cargo extra) supone una aproximación nada desdeñable (son ni más ni menos que 1.100 piezas de la colección) a lo que es <strong>una de las muestras más importantes del mundo</strong> de joyas barrocas.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-boveda-300x186.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palacio-real-de-dresde-boveda-1024x635.jpg 640w" alt="palacio real de dresde boveda" /><figcaption>Servicio de café expuesto en la Bóveda Verde <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Gr%C3%BCnes_Gew%C3%B6lbe#/media/File:Pretiosen_Coffe_Zeug01b.jpg">Foto</a></figcaption></figure>
<p>Además de ser una colección tan importante (en magnitud y riqueza), son joyas que <strong>han pasado por mucho</strong>. Durante la Segunda Guerra Mundial se trasladaron para evitar su destrucción, y menos mal. El problema es que el ejército soviético se llevó buena parte de las joyas a Rusia, que no fueron devueltas hasta décadas más tarde; quizás una de las pocas veces que los alemanes del este pudieron tener «suerte» de haber caído bajo el control de la URSS, quién sabe si de haber sido enemigos ideológicos las habrían devuelto.</p>
<p>Por su parte, la Bóveda Verde Histórica contiene unos 3.000 objetos en su colección, además de algunos de los más interesantes. Merece pagar la entrada, además hay una combinada (como te comentamos al final del artículo) que <strong>lo hace más económico</strong>. Eso sí, una visita con tantas posibilidades te puede llevar medio día, e incluso uno entero si eres un entusiasta.</p>
<h3 id="la-armer-a">La Armería</h3>
<p>A lo largo y ancho de varias alas del complejo palaciego, la Armería contiene una <strong>amplia variedad de colecciones</strong> en exhibición permanente. Todas son interesantes pero, al ser tan diferentes, quizás no todos quieran verlas todas o, simplemente por tiempo, prefieran priorizar unas muestras sobre otras. Os resumimos qué contiene cada colección.</p>
<ul>
<li><strong>El auge del poder electoral en Sajonia</strong>. Se trata de la mayor colección de armas y trajes ceremoniales de la época de la reforma protestante y el barroco temprano.</li>
<li><strong>Concepto y Encuentro: el mundo alrededor del 1600</strong>. La muestra se centra en presentar objetos de diversa índole, con cierta proximidad al concepto de museo etnográfico, para trazar un esbozo del mundo en torno al año 1600.</li>
<li><strong>El ropero electoral</strong>. Es una colección que presenta trajes de la nobleza electoral sajona del periodo renacentista y del barroco temprano.</li>
<li><strong>La nueva Sala de los Gigantes</strong>. Se trata de una exposición de armas y armaduras ceremoniales y de torneos, principalmente del Renacimiento. Desde las ventanas de la sala se puede ver el patio donde los caballeros portaban las armas y se enfrentaban.</li>
<li><strong>La cámara turca</strong>. En posición de electorado de importancia en Alemania, Sajonia tuvo importantes relaciones con algunos países orientales, especialmente con el Imperio Otomano. Esta muestra expone algunos de los objetos que quedaron en Sajonia fruto, en gran medida, de conflictos armados.</li>
</ul>
<h3 id="kupferstich-kabinett">Kupferstich-Kabinett</h3>
<p>En otra de las alas del Palacio Real de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/" target="_blank">Dresde</a> se encuentra esta colección de obras maestras en papel. Es una muestra permanente que <strong>contiene medio millón de dibujos</strong>, impresiones y fotografías desde la Edad Media a nuestros días. Podemos encontrar trabajos de <strong>Durero</strong>, <strong>van Eyck</strong>, <a href="https://rutacultural.com/friedrich/" target="_blank">Friedrich</a>, <a href="https://rutacultural.com/rembrandt-barroco/" target="_blank">Rembrandt</a> y de otros más modernos como <strong>Glöckner</strong> y <strong>Kotzsch</strong>.</p>
<h3 id="m-nzkabinett">Münzkabinett</h3>
<p>En el edificio que sobresale en el lado noreste del palacio (y del que sale la galería renacentista) está el último de los museos. Contiene una colección de unos 300.000 objetos desde la Antigüedad hasta nuestros días. Se trata, en general, de <strong>monedas</strong>, cuyo ejemplar más antiguo proviene del Reino de Lidia (noroeste de Anatolia), de unos 2.500 años de antigüedad. También hay diferentes tipos de <strong>medallas y condecoraciones</strong> militares.</p>
<h2 id="precios-y-horarios-del-palacio-real-de-dresde">Precios y Horarios del Palacio Real de Dresde</h2>
<p>El Palacio Real de Dresde abre todos los días <strong>de 10 de la mañana a 6 de la tarde</strong>, exceptuando los martes, cuando cierra. <a href="https://www.skd.museum/en/besuch/residenzschloss/#c6138" target="_blank" rel="nofollow">Aquí</a> tienes más información y la posibilidad de reservar las entradas para evitar colas.</p>
<p>La entrada normal al palacio y todos los museos (excepto la Bóveda Verde Histórica) cuesta <strong>12€</strong> en taquilla (14€ si reservas), la reducida cuesta <strong>9€</strong>, y los menores de 17 entran gratis. La audioguía es gratuita.</p>

<p>La entrada a la Bóveda Verde Histórica cuesta <strong>12€</strong>, la reducida <strong>9€</strong>, los menores de 17 entran gratis y la audioguía también es gratis.</p>
<p>Por último, la entrada combinada (palacio, museos y Bóveda Verde Histórica) cuesta <strong>21€</strong>, los menores de 17 entran gratis y la audioguía es gratuita.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/palacio-real-dresde/">El Palacio Real de Dresde, vestigio histórico de Sajonia</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El Palacio Nymphenburg de Múnich</title>
		<link>https://rutacultural.com/palacio-nymphenburg-munich/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[alvaro]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 18 Nov 2018 07:03:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=14730</guid>

					<description><![CDATA[<p>En plena ciudad de Múnich, una isla de vegetación y agua emerge con uno de los tesoros de Baviera, el palacio que fuera residencia veraniega de los Wittelsbach</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/palacio-nymphenburg-munich/">El Palacio Nymphenburg de Múnich</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="718" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-1024x718.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="nymphenburg" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-1024x718.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-300x210.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-768x538.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>En plena ciudad de Múnich, capital del Estado federado de Baviera, se abre un enorme parque que contiene una de las joyas de la ciudad y uno de los mayores legados de la casa Wittelsbach. El <strong>Palacio Nymphenburg</strong> es un ensueño de verano cuyo nombre, tan evocador, significa «el castillo de las ninfas».</p>
<p>Hoy está en pleno tramado urbano de Múnich, pero cuando se comenzó a levantar, allá por 1664, la ciudad aún quedaba algo alejada del palacio. Por suerte, a pesar de que el desarrollo urbanístico ha rodeado al conjunto arquitectónico y sus jardines, <strong>ha respetado su entorno</strong> y todavía cuenta con sus 229 km cuadrados de lagunas, canales y arboledas y, por supuesto, con sus espléndidas construcciones.</p>

<p>Si visitas Múnich, apunta el Palacio Nymphenburg en tu agenda y <strong>reserva un buen espacio</strong>, ya que vas a querer muchas horas para visitarlo con calma y así conocer a fondo esta joya, impregnarte de su esencia y sentir un gran pesar a la hora de marcharte. Es probable que una parte de ti se quede para siempre en este rincón de Múnich.</p>
<h2 id="de-palacete-a-joya-de-los-wittelsbach">De palacete a joya de los Wittelsbach</h2>
<p>Como adelantábamos unas líneas arriba, la historia del Palacio Nymphenburg comenzó en 1664. Por aquel entonces, el Elector <strong>Fernando María de Baviera</strong> y su esposa <strong>Enriqueta Adelaida de Saboya</strong>, encargaron un palacete de estilo italiano al arquitecto <strong>Agostino Barelli</strong>, que diseñó el elemento central del conjunto que hoy vemos: un edificio cuadrado en un estilo barroco sencillo de colores claros.</p>
<p>En 1675 esa primera parte del palacio fue completada. Era una <strong>pequeña residencia veraniega</strong> rodeada de jardines y separada de Múnich por campo abierto. No obstante, ya en aquella época no se encontraba demasiado alejado de la ciudad.</p>
<figure class="alignleft"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-maximiliano-231x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-maximiliano.jpg 640w" alt="nymphenburg maximiliano" /><figcaption>Maximiliano II Emanuel</figcaption></figure>
<p>Fue en 1679 cuando el heredero (<strong>Maximiliano II Emanuel</strong>) del matrimonio que comenzó el Palacio de Nymphenburg accedió al trono, y fue él uno de sus <strong>principales impulsores</strong>. A lo largo de los siglos, Nymphenburg ha sido ampliado y reformado en diferentes ocasiones pero, incluso a lo largo de 300 años, los diferentes miembros de la casa de Wittelsbach han mantenido, a pesar de los cambios, la línea original del palacio.</p>
<p>En 1701, Maximiliano II Emanuel mandó ampliar el Palacio de Nymphenburg con dos nuevos pabellones, uno al norte y otro al sur, conectados al central. Estos nuevos pabellones eran también cuadrados, lo que confirió mucha solidez al conjunto. El nuevo Elector se desligó de la tendencia italiana que sus padres (él prefería lo francés) y afrancesó el palacio, pero siempre con un <strong>profundo respeto por lo estructural</strong> y es lo que, a simple vista y sin conocer su historia, nos podría llevar a pensar que todo el edificio se levantó de una sola vez.</p>
<p>En mitad de la reforma, Maximiliano II Emanuel partió a la guerra de Sucesión Española, en la que participó del lado de los Borbones (su abuela era hija del primer Borbón). A su vuelta a Múnich en 1715, llegó con <strong>artistas franceses</strong> y de otras procedencias conocedores de lo último en moda francesa. La reforma y la expansión del Palacio de Nymphenburg continuó.</p>
<p>Las obras de expansión continuaron, y esta vez se delimitó un nuevo espacio para los jardines, obra de la que viene su extensión actual. Los principales artífices de esta fase de las obras fueron el arquitecto <strong>Joseph Effner</strong> y el paisajista <strong>Dominique Girard</strong>. Del plan que trazaron Joseph y Dominique salió, en buena medida, el Palacio Nymphenburg que conocemos hoy día, en un barroco francés.</p>
<p>Entre 1726 y 1745, el Elector (y más tarde emperador del SIRG) <strong>Carlos Alberto</strong>, continuó con el plan ideado en tiempos de su padre, como la luna en cuarto creciente que se adentra en una laguna artificial frente a la fachada principal del Palacio Nymphenburg. De aquí partiría una <strong>ciudad ideal</strong> que se llamaría Carlstadt (ciudad de Carlos), aunque el complejo nunca llegó a ser esa ciudad y, como ya hemos visto, acabó integrado en Múnich.</p>
<p>También de esta fase es el <strong>Amalienburg</strong>, que lleva el nombre de su esposa <strong>María Amalia de Austria</strong>. Se trata de un pequeño palacio exento en estilo rococó, muy cerca del conjunto principal de Nymphenburg. Esta pequeña construcción se convirtió, al igual que <a href="https://rutacultural.com/palacio-sanssouci-potsdam/" target="_blank">Sanssouci</a> en <a href="https://rutacultural.com/que-ver-potsdam/" target="_blank">Potsdam</a>, en una de las joyas del barroco rococó europeo, cuya sola presencia hace que toda la visita merezca la pena.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-canaletto-300x170.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-canaletto-1024x579.jpg 640w" alt="Nymphenburg canaletto" /><figcaption>El Nymphenburg en 1760 pintado por Canaletto</figcaption></figure>
<p>Más adelante, el hijo de Carlos Alberto, <strong>Maximiliano III José</strong>, continuó con las reformas en el Palacio Nymphenburg. Este, en inicio, pequeño pabellón, se había convertido en una de las residencias favoritas de la casa Wittelsbach, y hubo pocos miembros de la familia que no aportaran parte de su personalidad al conjunto arquitectónico, cuidándolo y enriqueciéndolo dentro de la línea marcada por Fernando María y Enriqueta Adelaida allá por 1664.</p>
<p>A Maximiliano III José le debemos la decoración rococó (cogiendo el testigo de su padre) del <strong>gran salón</strong> (o salón del mármol) del Palacio Nymphenburg. Asimismo, introdujo esculturas de dioses olímpicos a lo largo y ancho de los jardines que, por entonces, tenían un trazado francés, con una gran importancia de la simetría.</p>
<p>Entre finales del XVIII y principios del XIX, el Palacio Nymphenburg terminó de alcanzar el aspecto que tiene hoy. Algunas habitaciones fueron redecoradas en estilo neoclásico (especialmente con los muebles) y, en tiempos de <strong>Maximiliano I José</strong> (primer rey de Baviera), los jardines fueron completamente remodelados en estilo inglés: menos simetría, más boscoso y con lagunas irregulares, pero todavía con algunas reminiscencias del anterior trazado francés.</p>
<p>Aunque tras la muerte de Maximiliano I José el Palacio Nymphenburg no se sometió a nuevas reformas permaneció como una de las <strong>residencias preferidas</strong> por la casa de Wittelsbach, y fue cuidado hasta 1918, cuando pasó a manos del Estado.</p>
<h2 id="el-palacio-nymphenburg">El Palacio Nymphenburg</h2>
<p>El conjunto arquitectónico de Nymphenburg se compone de un elemento central del que irradia todo: <strong>el pabellón cuadrado</strong> de 1664. A pesar de las numerosas ampliaciones y las reformas que ha sufrido el palacio desde entonces, este elemento ha quedado como el más grande y ricamente decorado de todos los edificios palaciegos. Como decíamos antes, los miembros de la casa Wittelsbach mostraron un profundo respeto por la idea original a pesar de las transformaciones que acometieron.</p>
<p>Frente a este pabellón se extiende la Luna en cuarto creciente con una fuente en su interior, elemento que está en un semicírculo cuya parte central es un estanque y el resto césped. Se trata de una especie de <strong>abanico que da la bienvenida</strong> al visitante y que ofrece una panorámica del Palacio de Nymphenburg al completo, de los anexos (que hoy son museos) al cuerpo central del edificio.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-300x210.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-1024x718.jpg 640w" alt="nymphenburg" /><figcaption>Fachada frontal del Palacio Nymphenburg</figcaption></figure>
<p>Todo el conjunto palaciego está conectado por galerías, dos de ellas (las que juntan el centro con los anexos) pasan por encima de unos canales que rodeaban en origen el palacio. En suma, y si lo viéramos a vista de pájaro, Nymphenburg parece, precisamente, <strong>un ave batiendo las alas</strong>.</p>
<p>Al otro lado del pabellón central, donde empiezan los jardines de Nymphenburg, se extiende una explanada ajardinada en estilo parterre en cuyo centro hay una fuente. Tanto esta parte como el semicírculo frontal donde está la Luna en cuarto creciente son los restos del trazado francés de los jardines.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-canal-300x171.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-canal-1024x582.jpg 640w" alt="nymphenburg canal" /><figcaption>Isar y Danubio alimentan el Nymphenburg con sus aguas <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/File:Muenchen_Nymphenburg_Durchblick_Grosse_Kaskade-1.jpg">Foto</a></figcaption></figure>
<p>Esta explanada trasera se abre a un estanque alargado (o canal) que, tras cientos de metros, se abre un poco casi al final de los jardines, donde dos esculturas del río Isar (recorre Múnich y es afluente del segundo) y el Danubio. En realidad, el estanque nace aquí, y crea una <strong>sutil cascada</strong> que alimenta con agua el gran canal que llega y rodea el Nymphenburg. Las esculturas, con una clara reminiscencia helenística, representan a esos ríos alimentando con sus aguas los jardines, llevando la vida.</p>
<p>El interior del pabellón central guarda una de las salas más hermosas del Palacio Nymphenburg, el llamado <strong>salón del mármol</strong>. Es el espacio más representativo del conjunto, que fue encargado por Maximiliano III José en rococó, estilo que su padre introdujo en el complejo en el también precioso Amalienburg.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-marmol-300x199.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-marmol-1024x678.jpg 640w" alt="nymphenburg marmol" /><figcaption>El salón del mármol <a href="https://www.flickr.com/photos/lifetravelandmore/35836228501/">Foto</a></figcaption></figure>
<div class="tip">Si quieres conocer el Palacio Nymphenburg pero no quieres ir por tu cuenta, en este <a href="https://www.civitatis.com/es/munich/tour-bicicleta-munich?aid=1263" target="_blank" rel="nofollow">tour privado</a> en bicicleta de Civitatis tendréis la ocasión de conocerlo junto a otros puntos de interés de Múnich.</div>
<p>En esta zona del palacio también está la <strong>Galería de Bellezas de Luis I</strong>, una colección de 36 retratos de las mujeres más bellas del mundo, según el rey y su corte. Entre estas pinturas, destaca el retrato de <strong>Lola Montez</strong> (en realidad <strong>Elizabeth Rosanna Gilbert</strong>), una bailarina irlandesa de la que el rey quedó enamorado. De hecho, fueron amantes y le concedió el condado de Landsfeld.</p>
<figure class="alignleft"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-lola-montez-244x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-lola-montez-832x1024.jpg 640w" alt="nymphenburg lola montez" /><figcaption>Lola Montez</figcaption></figure>
<p>Aquello no sentó bien entre parte de la corte ni entre los súbditos. No querían que Lola Montez se entrometiera en los asuntos de Baviera y, a este problema, a Luis I se le sumó la <strong>ola de revoluciones de 1848</strong>. Al final, el rey abdicó en su hijo, Maximiliano II, que hizo más o menos lo que quiso. En realidad, buscó un equilibrio entre las pretensiones liberales de la revolución y entre el absolutismo católico.</p>
<p>También en esta zona del palacio se encuentra la habitación en la que nació <strong>Luis II de Baviera</strong>. No es de extrañar que, rodeado de tanta belleza al nacer, la siguiera buscando durante el resto de su vida. Se trata de uno de los reyes más famosos de Europa al que le tocó vivir una época que no le gustaba. Prusia ganaba el pulso por el dominio sobre Alemania a Austria, frente a lo que Baviera quedó cada vez con menos independencia. De hecho, aunque mantuvo su título real de manera honorífica, murió en lo que ya era el Imperio Alemán, dirigido por los prusianos.</p>
<p>En cualquier caso, el rey nacido en esta habitación de Nymphenburg no realizó obras en el palacio. En su lugar, se centró en levantar otros edificios. Descontento con la política europea, <strong>residió en Múnich lo menos que pudo</strong>, y construyó el precioso Palacio de <a href="https://rutacultural.com/palacio-linderhof-baviera/" target="_blank">Linderhof</a> (que está en nuestra lista de <a href="https://rutacultural.com/palacios-alemania/" target="_blank">palacios alemanes</a>), el de Herrenchiemsee y el reconocido Castillo de Neuschwanstein (que está en nuestra lista de <a href="https://rutacultural.com/castillos-alemania/" target="_blank">castillos alemanes</a>).</p>
<h2 id="museos">Museos</h2>
<p>En el anexo sur hay dos museos, y son los que están dentro de lo que todavía se considera el Palacio de Nymphenburg, no obstante, se pueden comprar entradas generales o sólo al palacio o los museos. En realidad se trata de un único museo, el <strong>Marstall</strong>, con dos colecciones separadas pero relacionadas con la casa Wittelsbach.</p>
<p>La primera de las colecciones, y la principal, presenta <strong>carruajes y trineos</strong> de la casa Wittelsbach. De entre el espectacular conjunto, destaca el carruaje que usó Carlos Alberto en su coronación como emperador, así como los que encargó Luis II de Baviera para sus travesías por los Alpes.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/Nymphenburg-marstall-300x194.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/Nymphenburg-marstall.jpg 640w" alt="Nymphenburg marstall" /><figcaption>Carruajes del Museo Marstall <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Nymphenburg-Ecuries.jpg">Foto</a></figcaption></figure>
<p>En el mismo edificio, pero en la planta alta, está la segunda colección, de <strong>porcelana de Nymphenburg</strong>. Como en el Albrechtsburg de <a href="https://rutacultural.com/meissen/" target="_blank">Meißen</a>, Maximiliano III José, fundó en 1747 una factoría de porcelana estatal, del todavía Electorado de Baviera, y lo hizo en este palacio. Es una ocasión única para conocer una de las mejores colecciones de porcelana de Nymphenburg.</p>
<p>Por otra parte, en el anexo norte hay otro museo. No forma parte ya del conjunto palaciego (y por lo tanto, no hay entrada combinada para este museo), aunque esté dentro de uno de los edificios que formaron parte del mismo. Se trata de un museo de historia natural muy recomendado e interesante para ir con niños. El problema es que <strong>si no sabes alemán quizás no te merezca la pena</strong>.</p>
<h2 id="jardines">Jardines de Nymphenburg</h2>
<p>Los jardines, ahora conocidos como el Parque de Nymphenburg, son de <strong>libre acceso</strong>, con lo que la visita para conocer el conjunto palaciego, aunque sea por fuera, es casi obligatoria si estás en Múnich. No nos gusta decirte a dónde tienes que ir pero, sin duda, te recomendamos, aunque sea, dedicarle unas horas a Nymphenburg.</p>
<p>El parque comienza en la fachada trasera del palacio y se extiende en 229 Km cuadrados en lo que, prácticamente, es un bosque. Sus principales atractivos son el gran estanque alargado (o canal) que termina en la cascada que alimenta el resto del complejo. Esta cascada, a su vez, está <strong>alimentada por el río Würn</strong>, que es afluente del Ammer, que alimenta al Danubio. A ambos lados del estanque hay dos lagos, el Badenburger y el Kleiner. A orillas del primero hay un templete de Apolo y el Palacio de Badenburg, una casa de baños. A orillas del segundo, el Palacio de Pagodenburg, un edificio octogonal con azulejos de <a href="https://rutacultural.com/delft-canales-arte/" target="_blank">Delft</a>.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-amaliemburg-300x139.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-amaliemburg-1024x474.jpg 640w" alt="nymphenburg amalienburg" /><figcaption>Galería de los espejos del Amalienburg <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Amalienburg_(Nymphenburg)#/media/File:0283D700_AmalienburgSpiegelsaal_2_20100103_panorama_retouschiert_2_v1000.jpg">Foto</a></figcaption></figure>
<p>Ya muy cerca de Nymphenburg, a la altura del jardín en estilo parterre, se encuentra Amalienburg, el palacio que Carlos Alberto construyó para su mujer María Amalia de Austria. Este pequeño palacio rococó es una de las grandes joyas del conjunto del Nymphenburg y su interior merece la pena. Contiene una pequeña <strong>galería de los espejos</strong> que es una auténtica maravilla.</p>
<p>En paralelo al Amalienburg, pero al otro lado del parterre está la <strong>Magadalenenklause</strong>, uno de los edificios más peculiares del Nymphenburg. Se trata de un <a href="https://rutacultural.com/vanitas-vanitatis-arte/" target="_blank">vanitas</a> arquitectónico, una ermita dedicada a María Magdalena y, aunque parezca estar en estado ruinoso, no es así. Fue construida con la idea de que pareciera una ruina para recordar la fragilidad de lo que construimos sobre la Tierra y, por supuesto, nuestra propia fragilidad. Por dentro encontramos una decoración grutesca claramente barroca. Un edificio único que se construyó en época de Maximiliano II Emanuel, el gran impulsor del Nymphenburg.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-magdalenenklause-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/nymphenburg-magdalenenklause-1024x683.jpg 640w" alt="nymphenburg magdalenenklause" /><figcaption>Interior de la Magdalenenklause <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Magdalenenklause?uselang=de#/media/File:Magdalenenklause_innen.jpg">Foto</a></figcaption></figure>
<p>Junto a esto, también se pueden realizar <strong>travesías en góndola</strong> por el canal central del Palacio Nymphenburg. Sólo se puede en temporada de verano, duran 30 minutos y cuestan 15€ por persona. Puede ser caro, pero la oportunidad, desde luego, lo merece.</p>
<h2 id="precios-y-horarios">Precios y horarios del Palacio Nymphenburg</h2>
<p>Los <a href="http://www.schloss-nymphenburg.de/englisch/tourist/opening.htm" target="_blank" rel="nofollow">horarios</a> y precios del Palacio Nymphenburg son flexibles en caso de que no nos interese todo el conjunto por falta de tiempo o cualquier otro motivo. Se trata de un conjunto grande en el que <strong>podemos pasar todo el día</strong>, de hecho, hay un restaurante cerca del parterre por si necesitamos cargar las pilas.</p>
<p>La <strong>entrada combinada</strong>, que da acceso a todo, cuesta 11,50€ y 9€ la reducida en horario de verano: del 1 de abril al 15 de octubre. Durante el invierno cuesta 8,50€ y 6,50 la reducida, esto se debe a que los palacios del parque están cerrados, con lo que sólo se puede acceder al Nymphenburg y al Museo Marstall.</p>
<p>La entrada <strong>sólo al Palacio Nymphenburg</strong> cuesta 6€ y 5€ reducida.</p>
<p>La entrada <strong>sólo al Museo Marstall</strong> (con la colección de porcelanas) cuesta 4.50€ y 3.50€ reducida.</p>

<p>Por último, la entrada a los <strong>palacios del parque</strong> (Pagodenburgo, Badenburgo, Amalienburg y Magadalenenklause) cuesta 4,50€ y 3,50€ la reducida. Vale la pena recordar que estos sólo están abiertos en verano, del 1 de abril al 15 de octubre.</p>
<p>Los <strong>horarios</strong> en verano van de 9 de la mañana a 6 de la tarde en todos los elementos visitables (Nymphenburg, palacios del parque y museo) y en invierno van de 10 de la mañana a 4 de la tarde (salvo los palacios del parque están cerrados).</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/palacio-nymphenburg-munich/">El Palacio Nymphenburg de Múnich</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>

<!--
Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: https://www.boldgrid.com/w3-total-cache/

Caché de objetos 40/256 objetos usando disk
Almacenamiento en caché de páginas con disk: enhanced 

Served from: rutacultural.com @ 2026-03-14 06:58:18 by W3 Total Cache
-->