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	<title>Italia &mdash; Ruta Cultural</title>
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	<description>Viajas mejor cuando sabes lo que estás viendo</description>
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		<title>El campanile de San Marcos: todo lo que hay que saber</title>
		<link>https://rutacultural.com/campanile-san-marcos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Bermúdez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 16 Jun 2019 08:08:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Es una torre-campanario muy especial: tiene mil años de una historia de la que podemos aprender mucho. Y, además, es una belleza.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/campanile-san-marcos/">El campanile de San Marcos: todo lo que hay que saber</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="683" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/campanile-portada-1024x683.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Plaza de San Marcos" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/campanile-portada-1024x683.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/campanile-portada-300x200.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/campanile-portada-768x512.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/campanile-portada.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>El <em>campanile</em> de San Marcos es uno de los edificios más queridos por los venecianos. El turista suele encontrar más icónicos la Basílica, el puente de Rialto y el Palacio Ducal, pero, en Venecia, al elegante campanario lo llaman &quot;el patrón de casa&quot;. </p>
<p>Como todo edificio antiguo, tiene una historia variada y complicada. No fue siempre un campanario y ni siquiera se construyó para serlo. Hace poco más de un siglo se cayó por su propio peso, y su reconstrucción abrió un debate que a todos nos resultará muy moderno. Algunos propusieron cambiarlo de sitio; otros, darle un aire más moderno; hubo quien planteó la posibilidad de no reconstruirlo. </p>
<p>Al final ganó la opción más popular en este tipo de casos: levantarlo tal y como era, y así lo tenemos hoy. Una torre que tiene más de un milenio de historia.</p>
<div class="tip">
<p>El <em>campanile</em> es uno de los edificios que &quot;hay que ver&quot; en Venecia, y apreciar las vistas desde sus alturas es muy recomendable. Pero si quieres disfrutar de verdad de Venecia, no dejes de leer <a href="https://rutacultural.com/visitar-venecia">nuestra guía</a> para ir más allá de lo que ve todo el mundo. </p>
</div>
<h2>Sobre la construcción del campanile</h2>
<p>La torre que hoy eleva las campanas de San Marcos no se construyó para albergar un campanario. En el siglo X, cuando se pusieron sus primeras piedras, iba a ser una torre vigía, el más alto baluarte defensivo de un Palacio Ducal por entonces fuertemente amurallado. Y es que, aunque siempre se ha dicho que Venecia no necesita muros de piedra porque tiene por muralla el mar, en una época de inseguridad generalizada, en la que los húngaros y otros pueblos del centro y el este de Europa realizaban frecuentes <em>razzias</em>, la ciudad necesitaba defenderse con algo más que metáforas.</p>
<p>Y, como si los enemigos extranjeros fueran pocos, la política interna de la ciudad era entonces un juego de tronos tan frecuente como despiadado. Las grandes familias encendían las iras del pueblo y lanzaban a las turbas unas contra otras. Durante más de dos siglos la ciudad avanzó a marchas forzadas, entre lealtades divididas al Sacro Imperio y al Imperio bizantino. Y del mismo modo fue creciendo la torre del futuro <em>campanile</em>. Ora se le añadían unos metros, ora se abandonaba en medio de incendios y altercados, ora llegaba un nuevo <em>Dux</em> que volvía a retomar su construcción&#8230;</p>
<figure class="alignleft"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/palacio-ducal-siglo-xii-300x275.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/palacio-ducal-siglo-xii.jpg 640w" alt="El Palacio Ducal en el s.XII" /></figure>
<p>En época, probablemente, del <em>Dux</em> Tribuno Medio, entre el 979 y el 991, la torre fue coronada por primera vez con lo que los italianos llaman una <em>cella campanaria</em>, un espacio para las campanas. En aquel tiempo debía ser un campanario mucho más modesto, parecido al que hoy corona la torre de <em>San Giacomo dell&#8217;Orio</em>, en la misma Venecia, o como el de <em>Santa Maria Assunta</em> en la preciosa isla de <a href="https://rutacultural.com/murano-burano-torcello-laguna-veneciana/">Torcello</a>.</p>
<p>Merece la pena destacar aquí cómo se construyen edificios altos y sólidos en una ciudad que, como dicho <a href="https://es.m.wikipedia.org/wiki/John_Ruskin">John Ruskin</a>, espejea sobre el agua. </p>
<p>En su estado natural de perenne humedad, el suelo veneciano no es precisamente acto para la arquitectura. Los cimientos de cualquier edificio requieren un espacio sólido y liso donde asentarse y el de Venecia es siempre acuoso e inestable. Para solucionarlo, los constructores empiezan excavando tan profundamente como pueden y plantando en el suelo una nutrida colmena de palos de madera. Estos palos solían tener forma de pica para que los encargados de clavarlos, a mano, en el suelo lo tuvieran algo más fácil. Estos operarios, auténticos hacedores de la ciudad, se llamaban <em>battipali</em> y, como los <em>gondolieri</em>, trabajaban en medio de cánticos que aún son <a href="https://rutacultural.com/venecia-musica/">patrimonio </a>de la ciudad. </p>
<p>Con los palos a poca distancia unos de otros, sus intersticios rellenos con cualquier cosa que estuviera a mano (piedras, trozos de madera, incluso conchas) y su altura nivelada, ya se podía iniciar la construcción de unos verdaderos cimientos de piedra. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/battipali-300x214.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/battipali.jpg 640w" alt="Battipali" /></figure>
<p>Si a alguien le parece inestable esta forma de construcción no está solo. Como recoge Peter Ackroyd en su <a href="https://amzn.to/2WEY3KQ" rel="nofollow">Venice: Pure City</a>, muchos poetas y artistas han subrayado el carácter imposible de esta ciudad que desafía a la lógica. </p>
<div class="tip">Si te estás planteando un viaje a Venecia o simplemente quieres saber más sobre la ciudad y su historia, revisa nuestro artículo dedicado a los mejores <a href="https://rutacultural.com/libros-venecia/" rel="nofollow">libros sobre Venecia</a>.</div>
<p>Y sin embargo ahí siguen estas torres, estos palacios y estas iglesias. Después de todo tipo de avatares, de ver cómo ciudades e imperios se levantaban y caían, ahí están aún, sobre palos de madera. </p>
<p>No. El campanile no se cayó por culpa de sus cimientos. Que son los mismos que los de toda Venecia. </p>
<h2>Una torre que ha sido mucho más que un campanario</h2>
<p>Hay pocas noticias de nuestra torre hasta que, en el año 1329, un tal Montagnana completó una restauración que le dio mayor altura y un aspecto más parecido al actual, con una cúspide piramidal que entonces era de madera dorada. </p>
<figure class="alignright"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/campanile-vertical-200x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/campanile-vertical.jpg 640w" alt="" /></figure>
<p>Nos acercamos ya a la edad dorada veneciana y de aquel tiempo datan muchas leyendas de marinos y pescadores, como la que explica los vivos colores de la isla de <a href="https://rutacultural.com/murano-burano-torcello-laguna-veneciana/">Burano</a>. Quizá sea una exageración, pero dicen los cronistas de la época que aquella pirámide de oro refulgía tanto al sol que era como tener un faro diurno que, desde muchas millas de distancia, anunciaba a los marineros el camino a casa.</p>
<p>Lo que no podía saber el tal Montagnana es que esa torre, tan alta y aislada y para colmo recubierta de madera, iba a convertirse en un pararrayos natural. Desde entonces fue rara la década en la que uno no le alcanzaba, raro el siglo en el que no debían acometerse unas cuantas restauraciones. No importaba. Como veremos, cada vez que se caía se reconstruía más ambiciosa y monumental.</p>
<p>La historia del campanile tiene otros episodios curiosos. Durante unos años, cuando la guerra con Génova estuvo en su apogeo, las autoridades mandaron bajar las campanas y las sustituyeron por cuatro grandes cañones. Luego las volvieron a poner en su sitio, pero no sin que antes se incendiara accidentalmente el campanario en las celebraciones de la victoria.</p>
<p>En 1786 subió al campanario el que ha sido uno de sus visitantes más ilustres, Goethe, que dejó escritas unas líneas sobre la experiencia.</p>
<blockquote>
<p>Hoy, admirando su planta, me hecho una mejor idea de la profundidad de Venecia. Después de haberla estudiado, subí al campanile de San Marcos, desde el cual se aprecia un espectáculo único. Era cerca del mediodía y el sol brillaba luminoso, tanto que no necesité los prismáticos para distinguir lo cercano y lo lejano. La marea cubría la laguna, y cuando me volví a mirar la zona que llaman el Lido vi por primera vez el mar y sobre él algunas velas (Goethe, Viaje a Italia). </p>
</blockquote>
<p>El <em>campanile</em> vio después llegar a los franceses, que instalaron en su cúspide una antena telegráfica, y a los austríacos, y luego vio la segunda dominación de los franceses y la segunda dominación de los austriacos. Un sábado de finales de octubre, en 1866, las campanas hicieron sitio a una pléyade de banderas tricolores. Se había proclamado la unificación y el Reino de Italia.</p>
<h2>La estructura del <em>campanile</em>, o en qué debes fijarte cuando lo mires</h2>
<p>En Italia, es bastante común que los campanarios de las iglesias se construyan separados de éstas, y la razón tiene que ver muchas veces con lo que ya hemos explicado aquí: que, cuando se construyeron, no iban a ser campanarios sino torres de vigilancia. En cualquier caso, a esta forma de edificación se la llama exenta y la encontramos también en el <em>campanile</em> de Florencia y en muchos otros ejemplos, tanto del <a href="https://rutacultural.com/joyas-romanico-italiano/">Románico</a> como del <a href="https://rutacultural.com/gotico-italiano/">Gótico</a>. Así es el de Venecia, que está más cerca del Palacio Ducal que de la Basílica de San Marcos. </p>
<p>La torre está compuesta de tres partes. La principal y más alta es un prisma de doce metros de lado y cincuenta de altura. La versión actual está hecha de hormigón y revestida de ladrillo rojo, típico de la región del Véneto. Antiguamente este ladrillo era el único material, lo que causó el desastre del que luego hablaremos. </p>
<p>El campanario propiamente dicho se encuentra a cincuenta metros de altura y está hecho de piedra blanca de Istria. En total consonancia con el resto de la plaza, sus elegantes arquerías y balaustradas entablan un diálogo continuo con los edificios que lo circundan. </p>
<p>Justo encima, un nuevo tramo del mismo ladrillo rojo contiene en cada lado uno los símbolos de la ciudad: el león de San Marcos, repetido en dos lados, y la imagen de la justicia. </p>
<div class="tip">
<p>San Marcos está omnipresente en Venecia, tanto en la toponimia de la ciudad como, literalmente, en la forma de su símbolo, el león. Si quieres saber por qué, te recomendamos la lectura de <a href="https://rutacultural.com/pax-tibi-marce-evangelista-meus/">este artículo</a>. </p>
</div>
<p>Y como guinda, arriba del todo, una enorme cúspide piramidal corona con elegancia el edificio y soporta la figura dorada del arcángel Gabriel, que hace de veleta o, como se dice en italiano, <em>segnavento</em>.</p>
<h3>Las cinco campanas históricas</h3>
<p>Las campanas que hoy resuenan entre los arcos del campanario tienen sólo un par de siglos. En su día, la sustitución de las viejas campanas causó verdadera pena entre los venecianos, porque aquellos trozos de metal eran historia viva de la ciudad y un verdadero símbolo de la Serenissima. </p>
<p>Eran cuatro y cada una tenía un nombre, y una función.</p>
<p>La tutora, la más importante, se llamaba la <strong>Marangona</strong>. Debía a su nombre a los carpinteros que trabajaban en el Arsenale, las grandes atarazanas de Venecia. Dice mucho de la ciudad que la campana mayor del principal campanario reciba ese nombre: la madera de los barcos era el soporte de la ciudad, la flota marítima su principal defensa. La Marangona marcaba el inicio y el final de la jornada de trabajo en el puerto y, justo con la Trottiera, avisaba de las reuniones del Consejo Mayor con una serie de cincuenta repiques.</p>
<p>La <strong>Trottiera</strong> se encargaba casi siempre de anunciar las reuniones de los consejos en el Palacio Ducal. Era la campana institucional y también la más exigente: cuando dejaba de sonar se cerraban las puertas del Palacio y no se dejaba entrar nadie. Muchos nobles, por necesidad y para remarcar su privilegiada posición, venían a caballo, así que la respuesta a la llamada fuera un infinito trote de los caballos. De ahí el nombre, claro; la Trottiera.</p>
<p>También estaba la <strong>Nona</strong> o Mezzana, que se llamaba así porque sonaba cerca del mediodía. Su sonido indicaba que se acababa el tiempo para enviar cartas desde la Posta de Rialto. Y también estaba la <strong>Mezzaterza</strong>, que sonaba para anunciar las reunione del Senado. </p>
<p>La última campana, la quinta, era especial. Servía para anunciar las ejecuciones capitales, que se llevaban a cabo en la misma plaza de San Marcos. Sonaba tres veces y para cada una de ellas tenía un nombre distinto. Era la <strong>Renguera</strong> en honor de la &quot;renga&quot;, el discurso que se hacía en defensa del imputado. Era la campana <strong>Del Maleficio</strong> cuando era condenado, y era la <strong>Preghiera</strong>, de <em>pregare</em>, rezar, cuando el rezo era lo único que le quedaba a éste antes de ejecutarse la condena.</p>
<h3>La preciosa <em>loggetta</em> del Sansovino</h3>
<p>La alternancia del ladrillo y el mármol es la seña de identidad del <em>campanile</em>, que en su base tiene un extraño, único y precioso adorno que lo hace aún más especial. Se llama la <em>loggetta</em> del Sansovino: se trata de una pequeña logia, de ahí su nombre, edificada por uno de los mejores arquitectos del Renacimiento, <strong>Jacobo Sansovino</strong>, autor también de la Biblioteca Marciana.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/loggetta-sansovino-300x197.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/loggetta-sansovino-1024x673.jpg 640w" alt="" /><figcaption>Loggetta. Foto de <a rel="nofollow" href="https://www.flickr.com/photos/69184488@N06/">MCAD Library</a>.</figcaption></figure>
<p>Hoy día sirve de entrada al <em>campanile</em>, pero este extraño añadido sirvió en su día para dar asiento a los procuradores de la República en las ocasiones en las que el Consejo Mayor, el principal órgano de gobierno, se reunía en el Palacio Ducal. La política veneciana de la Edad Media y de la Edad Moderna era un complejo juego de tronos basado en la sospecha y la eterna vigilancia de unos órganos y otros. El <em>Dux</em> era el representante de la ciudad en el exterior y el comandante en jefe en tiempos de guerra, pero tenía, más allá de estas, pocas prerrogativas. Quien gobernaba era el Consejo Mayor, vigilado de cerca por los procuradores, el Senado, los magistrados y una nutrida serie de consejos menores. Parece complicado y lo era, pero duró varios siglos casi sin alteración, y le valió a la ciudad el título de que ostentó con mayor orgullo, <em>La República Más Serena</em>, la <em>Serenissima</em>.</p>
<p>La <em>loggetta</em> de Sansovino tiene la estructura de un arco de triunfo romano y, en su friso superior, pueden verse una serie de bajorrelieves que ilustran el dominio de la República en tierra firme y en el mar. En su día no fue ninguna exageración: Venecia llegó a ser la reina de Italia y la gran potencia marítima europea. </p>
<p>Más abajo, entre sus nichos e intercolumnios, se conserva un precioso ejemplo de la <em>concordatio</em> renacentista, como en la <a href="https://rutacultural.com/la-primavera-botticelli/">Primavera</a>, se alternan imágenes de los dioses grecolatinos (Apolo, Minerva, Mercurio) con la iconografía cristiana de la <em>Madonna</em> y el <em>bambino</em> (la Virgen y el Niño).</p>
<h2>Sobre la caída y la reconstrucción</h2>
<p>El debate que ha surgido este año tras el trágico incendio de Notre-Dame ha puesto en la luz pública argumentos a favor y en contra de diferentes tipos de restauración. Pero esto no es nada nuevo. Cuando, hace poco más de un siglo, cayó el campanile veneciano, surgieron las mismas voces, a favor y en contra de restaurar el edificio tal y como era.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/campanile-escombros-300x91.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/campanile-escombros.jpg 640w" alt="" /></figure>
<p>Al contrario de lo que a veces se piensa, no fue un terremoto lo que hundió el <em>campanile</em>, sino los propios defectos de su construcción. Fue probablemente el excesivo peso de su prisma central, el gran rectángulo de ladrillo, el que terminó cediendo. No hay fotografías del momento, pero sí ilustraciones que, según el testimonio de testigos, dibujan una enorme brecha a lo largo de la pared sur de la torre, que se derrumbó por completo y dejó en la plaza una gran pirámide de escombros.</p>
<p>Un debate sorprendentemente moderno ocupó los meses posteriores. Con la Primera Guerra Mundial en ciernes y el nacionalismo a flor de piel, muchos recurrieron a los argumentos identitarios y reclamaron una restauración inmediata, una nueva torre situada en el mismo sitio y con el mismo aspecto que la antigua. La frase <em>&quot;com&#8217;era dov&#8217;era&quot;</em> (como era, donde estaba) fue todo un éxito y consiguió informar el proyecto final de restauración, que, con cambios estéticos menores (el viejo ladrillo bizantino se sustituyó por un ladrillo local, más rojo) reedificó un <em>campanile</em> de estilo renacentista.</p>
<p>Sin embargo, hubo voces discrepantes. Como en el caso reciente de la catedral de Notre-Dame, algunos se aventuraron a diseñar propuestas exóticas que sólo buscaban llamar la atención. Otros en cambio alentaron, con argumentos racionales, un cuestionamiento más radical. Otto Wagner se preguntó si la plaza verdaderamente necesitaba un campanario. Y de ser así, si este debía estar en el mismo sitio o mejor en el otro extremo de la plaza, dejando así abierto un corredor para admirar la esquina de la <em>piazzetta</em>. Varios arquitectos proyectaron nuevos <em>campaniles</em> en estilos modernos o eclécticos, y el propio Wagner se cuestionó por qué en una ciudad que contaba con edificios románicos, góticos, bizantinos, renacentistas, barrocos y neoclásicos no podía construirse a la manera contemporánea. &quot;Los arquitectos del Gótico&quot;, dijo, &quot;nunca habrían reconstruido una iglesia en estilo Románico&quot;.</p>

<img width="384" height="175" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/propuesta-jankovich.jpg" class="attachment-full size-full" alt="Propuesta de Sardi" decoding="async" loading="lazy" columns="2" link="none" size="full" ids="15514,15515" orderby="post__in" include="15514,15515" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/propuesta-jankovich.jpg 384w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/propuesta-jankovich-300x137.jpg 300w" sizes="(max-width: 384px) 100vw, 384px" />
<img width="384" height="175" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/propuesta-sardi.jpg" class="attachment-full size-full" alt="Propuesta de Jankovich" decoding="async" loading="lazy" columns="2" link="none" size="full" ids="15514,15515" orderby="post__in" include="15514,15515" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/propuesta-sardi.jpg 384w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/propuesta-sardi-300x137.jpg 300w" sizes="(max-width: 384px) 100vw, 384px" />

<p>Racionalmente impecable, Wagner pero no tuvo en cuenta que los constructores del Gótico no eran nacionalistas y tampoco atribuían a los edificios elementos identitarios o patrimoniales. Hoy Venecia sigue igual –o eso creemos, porque los restauradores con frecuencia cambian, aligeran o incluso corrigen– que hace quinientos años. La ideología del <em>&quot;com&#8217;era dov&#8217;era&quot;</em> ha desestimado interesantes proyectos de Le Corbusier o Frank Lloyd Wright, y sólo en épocas muy recientes ha permitido alteraciones estéticas de la ciudad, como en el polémico puente de Calatrava.</p>
<h2>Algunos consejos para visitarlo</h2>
<p>El campanile mide 98 metros pero tiene ascensor, por lo que subir a admirar las vistas es fácil. Sin embargo, a día de hoy no es posible reservar entradas, y las colas suelen ser importantes. Nuestro consejo aquí es madrugar y ser de los primeros: no sólo habrá menos colas, sino que, con una luz menos intensa, las vistas serán más bonitas y las fotos inolvidables.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/campanile-vistas-300x225.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2019/06/campanile-vistas.jpg 640w" alt="Vistas desde el campanile de San Marcos" /><figcaption>Vistas desde el campanile de San Marcos</figcaption></figure>
<p>Si no quieres esperar, hay otra opción. Al otro lado de la laguna está la preciosa iglesia de San Giorgio Maggiore, una de las grandes obras de Andrea Palladio. Allí hay otro campanile de la misma altura, que también tiene ascensor pero que suele atraer a menos turistas. Y las vistas son incluso mejores.</p>
<p>Durante el <em>Carnevale</em> se celebra el llamado <em>volo dell&#8217;angelo</em>, un espectáculo que tiene siglos de historia y que, en su forma actual, consiste en el lanzamiento con tirolina, desde lo alto del <em>campanile</em> y hasta el Palacio Ducal, de la vencedora del concurso de belleza carnavalesco del año anterior. </p>
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		<title>Diez libros para enamorarte de Venecia</title>
		<link>https://rutacultural.com/libros-venecia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carmen Caballero]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 22 Dec 2018 18:45:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=15181</guid>

					<description><![CDATA[<p>Te recomendamos diez libros sobre Venecia, para que disfrutes de la ciudad flotante mientras preparas tu viaje</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="490" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/venice-3857643_1920-1024x490.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Venecia" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/venice-3857643_1920-1024x490.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/venice-3857643_1920-300x144.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/venice-3857643_1920-768x368.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/venice-3857643_1920.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>Decía Henry Miller que «nuestro destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas». Hoy viajamos a través de diez libros a Venecia. Son libros sobre Venecia, inspirados por ella o en ella, libros que pueden hacer que encuentres <em><strong>una nueva forma de verla</strong>.</em> </p>
<p>Inspiradora de artistas de todos los tiempos y de todas las artes es una ciudad tan especial, tan atractiva y única que parece una ciudad imposible.</p>
<p>En Ruta Cultural insistimos mucho en que saber lo que vamos a ver, cuando viajamos, ayuda a que nuestro paso por los lugares a los que llegamos no sea únicamente una suma de imágenes. Aunque las que quedan al pasear Venecia sean siempre un espectáculo. Por eso recomendamos pasear, antes de un viaje, por <a href="https://exploralibros.com/no-ficcion/libros-de-viajes/">algún libro </a>que nos abra el apetito por saber más del lugar al que nos dirigimos.</p>
<p>Como ya hicimos con <a href="https://rutacultural.com/libros-sobre-roma/">Roma</a> y con <a href="https://rutacultural.com/libros-berlin/">Berlín</a>, vamos a ver hoy un ramillete de libros sobre <a href="https://rutacultural.com/visitar-venecia-consejos/">Venecia</a> o inspirados por ella, para que puedas elegir entre tus temas favoritos, antes de recorrer de nuevo, o or primera vez, sus calles y canales.</p>
<h2>Libros sobre Venecia que dibujan su Historia</h2>
<h3>Historia de Venecia, de John Julius Norwich</h3>
<p>Con su obra <a href="https://amzn.to/2GwvoVv" rel="nofollow">Historia de Venecia</a> Norwich nos dejó un clásico, que está entre lo mejor que se ha escrito sobre la Serenísima, una auténtica maravilla que despertará el deseo de conocer o descubrir de nuevo esta ciudad increíble. </p>
<p>Norwich, un erudito sobre Venecia y un extraordinario divulgador, trazó un recorrido brillante desde los comienzos del mito del Adriatico en el siglo V, hasta la disolución de la República Veneciana, llevada a cabo en 1797 por Napoléon. </p>
<p>Te atrapará el magnetismo de esta narración y conocerás la ciudad a través de personajes extraordinarios envueltos en intrigas, aventuras y heroicidades, tan misteriosas y seductoras como la misma Venecia. </p>
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<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/38mrGqc"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51sZEQUDXRL._SY344_BO1,204,203,200_.jpg" alt="Historia de Venecia"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/38mrGqc">Historia de Venecia</a></span><span class="amz-author">John Julius Norwich</span><span class="amz-data">Tapa dura. 832 páginas. Ático de los Libros.</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/38mrGqc">Comprar</a></div>
<h3>Venecia en el siglo XIX. El paraíso de las Ciudades, de John Julius Norwich </h3>
<p>El mismo autor, la misma ciudad, que ya no era la misma, caminan juntos en este espectacular recorrido por el siglo XIX, en una Venecia que retrata el autor a través de biografías de visitantes ilustres. Célebres viajeros como lord Byron, John Ruskin, Henry James o Richard Wagner que pasaron temporadas atrapados por la magia veneciana, y través de grandes hechos históricos.</p>
<p>En <a href="https://amzn.to/2STUGxS" rel="nofollow">Venecia en el siglo XIX</a>, Norwich comienza el recorrido con la entrada en la Serenísima de un joven Napoleón, con el que abre una apasionante y recomendable lectura, para acercarse a Venecia a través de las biografías de aquellas figuras que, por uno u otro motivo, se rindieron a su hechizo.</p>
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<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/38dBVwD"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/41uABYPhQwL._SY344_BO1,204,203,200_.jpg" alt="Venecia En El S.Xix El Paraiso De"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/38dBVwD">Venecia En El S.Xix El Paraiso De</a></span><span class="amz-author">Jhon Julius Norwich </span><span class="amz-data">Tapa dura. 400 páginas. Editorial Alamed</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/38dBVwD">Comprar</a></div>
<h2> Libros sobre Venecia y las artes</h2>
<h3>Venecia Deseada, de Tony Tanner</h3>
<p><a href="https://amzn.to/2QDhvJL" rel="nofollow">Venecia Deseada</a> es una auténtica &quot;joyita&quot;, un acercamiento a la ciudad cuya presencia material está en la obra de autores fundamentales de la literatura moderna: como Melville, Lord Byron, Ruskin, Henry James, Marcel Proust, Hofmannsthal, Ezra Pound, Rilke, Mann, o Sartre entre otros.</p>
<p>Tanner, un eminente crítico literario, analiza cómo la historia, la arquitectura, los jardines, la pintura, la escultura, la política, el mar, o las plazas venecianas generan una literatura personal y original en cada uno de estos autores, que vivieron en algún momento de sus vidas en Venecia.</p>
<p>&quot;Venecia Deseada&quot; rastrea en los caminos de esas joyas literarias la huella veneciana, las relaciones que tuvieron entre ellos, los diálogos entre sus obras. Y a través de estos caminos, el lector se <strong>inunda de la ciudad y con ella</strong>, y cuando la visite, se sentirá cómplice, con ellos, de ese deseo veneciano.</p>
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<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2VFxGav"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51%2BEoejan6L._SX349_BO1,204,203,200_.jpg" alt="Venecia deseada"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2VFxGav">Venecia deseada</a></span><span class="amz-author">Tony Tanner</span><span class="amz-data">Tapa blanda. 432 páginas. A. Machado Libros </span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2VFxGav">Comprar</a></div>
<h3>Marca de agua, de Joseph Brodsky</h3>
<p>Premio Nobel de Literatura en 1987, Joseph Brodsky, poeta ruso-estadounidense, nacido en Leningrado y fallecido en Nueva York, dejó el encargo de ser enterrado en el cementerio de San Michele en Venecia, al que nos acercamos<a href="https://rutacultural.com/15-cementerios-del-mundo/"> en esta lista</a>. Allí descansa este escritor enamorado de la Serenísima, bajo una sencilla losa de mármol que rememora su nombre y sus años de vida: de 1940 a 1996. Sobre ella se ven habitualmente bolígrafos y rosas.</p>
<p><a href="https://www.amazon.es/Marca-agua-Ojo-del-Tiempo/dp/8498411459/ref=sr_1_1?s=books&#038;ie=UTF8&#038;qid=1545251928&#038;sr=1-1&#038;keywords=marca+de+agua" rel="nofollow">Marca de Agua</a> es un libro hermoso, escrito desde el deslumbramiento y la adoración por la ciudad de los canales. Durante diecisiete años, Brodsky pasó en Venecia largas temporadas, siempre en invierno, cuando la ciudad estaba &quot;libre&quot; de turistas. </p>
<blockquote><p>&#8230;nunca vendría aquí en verano, ni aunque me apuntaran con una pistola. Tolero muy mal el calor, y las fuertes emisiones de hidrocarburos y sobacos aún peor. Las hordas en pantalón corto, especialmente cuando relinchan en alemán, también me atacan los nervios, entre otras cosas por la inferioridad de su anatomía -la de cualquiera- frente a la de las columnas, pilares y estatuas.</p></blockquote>
<p>Marca de agua es una guía de Venecia, pero no es una guía cualquiera, no hay en ella itinerarios concretos, ni descripciones de monumentos o de obras de arte.</p>
<p>Brodsky escribió cincuenta y un textos breves, meditaciones inundadas por el espíritu de Venecia, que te harán amar a esta ciudad única. Con estos textos traza un personal y hermoso recorrido por un espacio de agua, que ve unas veces marrón, otras azul o gris, agua que trata y maltrata a Venecia:</p>
<blockquote><p>&#8230;la golpea y la rompe en pedazos, aunque al final la recoja y la lleve consigo hasta depositarla, intacta, en el Adriático.</p></blockquote>
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<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2TfXKYp"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51BhlkulNoL._SY344_BO1,204,203,200_.jpg" alt="Marca de agua"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2TfXKYp">Marca de agua</a></span><span class="amz-author">Joseph BrodskyMenchu Gutiérrez</span><span class="amz-data">Tapa blanda. 112 páginas. Siruela.</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2TfXKYp">Comprar</a></div>
<h3>Arte y vida en la Venecia del Renacimiento, de Patricia Fortini Brown</h3>
<p>Un viaje al Renacimiento Veneciano que va respondiendo a lo largo de sus páginas a muchas preguntas, sobre la vida cotidiana de sus habitantes y sobre el aspecto de la ciudad en su momento cumbre, cuando era la República más cosmopolita de Europa y su puerto era la vía de entrada a Bizancio.</p>
<p>Fortini describe en <a href="https://amzn.to/2SYIsEl" rel="nofollow">Arte y vida en la Venecia del Renacimiento</a>, aquellos años venecianos mediante un análisis de pinturas, ilustraciones de libros, dibujos y distintas obras renacentistas, para enseñar la extraordinaria belleza de esta cultura y la diferencia con otras zonas de Italia.</p>
<p>Una época que aún hoy se encuentra en muchos de sus edificios y de sus plazas, en las obras de sus museos y entre la placidez de sus canales más recónditos.</p>
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<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/39lvTeU"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/315fkXtTr6L._BO1,204,203,200_.jpg" alt="Arte y vida en la Venecia del Renacimiento: 11"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/39lvTeU">Arte y vida en la Venecia del Renacimiento: 11</a></span><span class="amz-author">Patricia Fortini BrownBeatriz Mariño</span><span class="amz-data">Tapa blanda. 176 páginas. Ediciones Akal.</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/39lvTeU">Comprar</a></div>
<h3>La Venecia de Vivaldi: Música y fiestas barrocas, de Patrick Barbier</h3>
<p>Para conocer la última época de gloria veneciana, traemos este interesante y entretenido paseo por el siglo XVIII a través de la música. En <a href="https://amzn.to/2BuYdf6" rel="nofollow">La Venecia de Vivaldi</a> Barbier nos muestra una ciudad que nunca se había divertido tanto; fiestas y música ocupaban un lugar impresionante en la vida cotidiana, como si intuyeran su habitantes que se les acababa la vida que conocían.</p>
<p>Un Carnaval que duraba entre cinco y seis meses, conciertos, ópera, teatro, ceremonias religiosas, recepciones en las embajadas. Un ir y venir constante de alegría sin freno, en una ciudad de la que se dice, por muchos motivos, que <a href="https://rutacultural.com/venecia-musica/">es la música</a>.</p>
<p>Y Vivaldi en medio de todo ese festín de cultura y diversión. Patrick Barbier recompone entre documentos y epistolarios de la época la vida musical de Venecia, que parecía sonar tras la batuta de Vivaldi, salpicada de jugosas anécdotas.</p>
<p>Una lectura más que interesante que hará que la próxima vez que visites Venecia, lo hagas atento a sus sonidos.</p>
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<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/39kAVbq"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/319NdvpU95L._SX186_BO1,204,203,200_.jpg" alt="La Venecia de Vivaldi: Música y fiestas barrocas"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/39kAVbq">La Venecia de Vivaldi: Música y fiestas barrocas</a></span><span class="amz-author">P. Barbier</span><span class="amz-data">Tapa blanda. 208 páginas. Ediciones Paidós </span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/39kAVbq">Comprar</a></div>
<h2>Novelas en las que Venecia es una protagonista más</h2>
<h3>Los Gondoleros Silenciosos, de William Goldman</h3>
<p><a href="https://amzn.to/2QJyH0c" rel="nofollow">Los gondoleros silenciosos</a> es una fábula que ocurre en esta ciudad fascinante a partir de uno de sus colectivos más legendarios: los gondoleros, con fama de ser los mejores cantantes del mundo. De pronto y sin saber porqué empezaron a desafinar y optaron todos por guardar silencio mientras remaban.</p>
<p>El protagonistas es Luigi, joven aspirante a gondolero, que guía al lector por una Venecia entre la fantasía y la realidad, mientras busca la respuesta del maleficio en una taberna secreta de los gondoleros, en la iglesia de las almas de los que murieron en el mar, y en muchos otros rincones mágicos de esta fabulosa ciudad, que seguro buscarás en tu próxima visita. </p>
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<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2vvkXfW"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/517znt4ls-L._SY344_BO1,204,203,200_.jpg" alt="Los gondoleros silenciosos"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2vvkXfW">Los gondoleros silenciosos</a></span><span class="amz-author">William GoldmanPaul GiovanopoulosMercedes Herrera</span><span class="amz-data">Tapa blanda. 160 páginas. Atico de los Libros </span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2vvkXfW">Comprar</a></div>
<p><h3>El impresor de Venecia, de Javier Azpeitia</h3>
<p><a href="https://amzn.to/2QJ2XYQ" rel="nofollow">El Impresor de Venecia</a> es una novela sobre el nacimiento del negocio de los libros. Ambientada a principios del siglo XVI y protagonizada por Aldo Munizio, en cuya imprenta nacieron auténticos hitos de la edición moderna, como la cursiva o el libro de bolsillo.</p>
<p>Munizio fue un humanista obsesionado con la recuperación del saber de los clásicos: Aristóteles, Aristófanes, Epicuro. Pero se encontró con la censura y el mercantilismo, como le pasaría hoy, para complicarle su sueño editor. </p>
<p>En una Venecia fascinante y enloquecida, más idónea para espíritus mercantiles y amantes furtivos, que para los pioneros de la edición, Azpeitia, irónico y erudito, te lleva por un apasionante recorrido entre los canales y las calles de la Venecia del Renacimiento tras los pasos de un editor legendario.</p>
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<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2PHVTcu"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51r%2BgOZIe7L._SX331_BO1,204,203,200_.jpg" alt="El impresor de Venecia"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2PHVTcu">El impresor de Venecia</a></span><span class="amz-author">Javier Azpeitia</span><span class="amz-data">Tapa blanda. 352 páginas. Tusquets Editores </span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2PHVTcu">Comprar</a></div>
<h2>Guías sobre Venecia</h2>
<h3>El Sabor de Venecia, de Donna Leon y Roberta Pianaro</h3>
<p>Esta guía culinaria veneciana, recoge las recetas de cocina de un célebre comisario: El comisario Brunetti, personaje de las novelas de Donna Leon, que ha resuelto tantos casos difíciles en la ciudad de Venecia. </p>
<p>El libro te invita a entrar en la cocina de Brunetti para aprender los secretos de la pasta favorita de los Brunetti (los penne rigate), o un recomendable pastel de manzana, los secretos de la lasaña que cocina la madre de Brunetti, el risotto favorito de la autora, (risotto de zucca) y los mejores clásicos de la auténtica cocina italiana en versión veneciana.</p>
<p>Y además de otras muchas sorpresas, <a href="https://amzn.to/2GxXsrl" rel="nofollow">El Sabor de Venecia</a>, te pasea por los mercados de Venecia y te cuenta los secretos de un pescador de la zona.</p>
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<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2uMhNEp"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/514OEfUm3yL._SY344_BO1,204,203,200_.jpg" alt="El sabor de Venecia: A la mesa con Brunetti"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2uMhNEp">El sabor de Venecia: A la mesa con Brunetti</a></span><span class="amz-author">Donna LeonRoberta PianaroPedro DonosoGuadalupe Ramírez</span><span class="amz-data">Tapa blanda. 352 páginas. Seix Barral </span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2uMhNEp">Comprar</a></div>
<h3>Venecia es un pez. Una guía de Tiziano Scarpa</h3>
<p>Este es un paseo insólito por la intimidad de un ser maravilloso que el autor compara con un lenguado colosal tendido sobre el mar. Visto desde el avión, o en un mapa, efectivamente tiene forma de pez. </p>
<p>En <a href="https://amzn.to/2Sdb5h8" rel="nofollow">Venecia es un pez</a>, Scarpa se pregunta <strong><em>¿Cómo es posible que este animal prodigioso haya remontado el Adriático para venir a guarecerse justo aquí?</em></strong> </p>
<p>Es un libro de amor a Venecia, que está ordenado por etapas que concuerdan con los órganos del visitante: de los pies a los ojos. Conducido por la prosa flexible y socarrona de Scarpa, tus sentidos disfrutarán de Venecia como no te lo imaginas.</p>
<p>Secretos y revelaciones de la mágica ciudad van apareciendo a lo largo de sus páginas, entre ellos la sorprendente afirmación de que Venecia no es buen sitio para una declaración de amor. ¡Pero si es la ciudad más romántica del mundo!.</p>
<p>Lo enfoca el autor desde la violencia que implican algunos actos de amor, como intentar retener a alguien a quien amamos, que es lo que dice Scarpa que han hecho ellos a Venecia:</p>
<blockquote><p>Hemos hecho cosas peores que atarla a tierra firme: literalmente, la hemos clavado al fondo del mar.</p></blockquote>
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<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2TfaoXo"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/5198mXJWeHL._SY344_BO1,204,203,200_.jpg" alt="Venecia es un pez: Una guía"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2TfaoXo">Venecia es un pez: Una guía</a></span><span class="amz-author">Tiziano ScarpaCelia Filipetto</span><span class="amz-data">Tapa blanda. 109 páginas. Editorial Minuscula</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2TfaoXo">Comprar</a></div>
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			</item>
		<item>
		<title>Catedral de Amalfi, una joya frente al mar Tirreno</title>
		<link>https://rutacultural.com/catedral-de-amalfi/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carmen Caballero]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Dec 2018 07:00:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El conjunto monumental que compone esta catedral es un resumen de la historia de Amalfi</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="768" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/catedral-de-amalfi-1024x768.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Catedral de Amalfi" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/catedral-de-amalfi-1024x768.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/catedral-de-amalfi-300x225.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/catedral-de-amalfi-768x576.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/catedral-de-amalfi.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>La Catedral de Amalfi domina el centro urbano la ciudad, que coincide con el de la antigua ciudad medieval. Hoy forma parte del escenario en el que algunos afortunados pasan las horas plácidamente, leyendo la prensa o charlando, en cualquiera de las terrazas que se extienden en la <strong>Plaza del Duomo</strong>, a los pies de los cincuenta y siete escalones que conducen a este templo lleno de historia, bajo los que se encuentra la cripta.</p>
<p>Amalfi es con <strong>Positano</strong> y <strong>Ravello</strong> uno de los sitios más demandados por el turismo en la conocida <a href="https://rutacultural.com/costa-amalfitana-italia/">Costa Amalfitana</a>, a la que le da nombre esta preciosa ciudad. Los habitantes de esta costa llaman a la carretera que los une el <strong>Sendiero degli Dei</strong> (Camino de los Dioses), el espectacular paisaje desde luego es digno de dioses. A setenta y cinco kilómetros de <a href="https://rutacultural.com/ver-napoles-ciudad-infinita/">Nápoles</a>, por carretera, y a una hora en barco de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-capri/">Capri</a>, Amalfi, que forma parte de la lista del Patrimonio de la Humanidad, se cobija entre el Monte Cerreto y el infinito azul del mar Tirreno.</p>
<p>Su catedral es el reflejo de su encrucijada histórica entre Oriente y Occidente, entre Bizancio y Sicilia, entre sus épocas de esplendor y sus momentos de crisis.</p>
<p>Fundada en el 339 por los romanos y dominada durante siglos por los lombardos, que para sofocar sus luchas intestinas recurrieron a los sarracenos, Amalfi se liberó de la dominación lombarda a finales del siglo IX, cuando se convirtió en una de las cuatro Repúblicas Marítimas: Amalfi, Génova, Pisa y <a href="https://rutacultural.com/visitar-venecia-consejos/">Venecia</a>, que rivalizaron por el control del comercio en el Mediterráneo.</p>
<p>Para entonces la influencia de la arquitectura lombarda y los ecos del mundo árabe, ya habían calado en la ciudad. </p>

<div class="tip">
<p>Amalfi es un buen lugar donde pernoctar para recorrer la Costa Amalfitana. Tiene una oferta hotelera con precios para todos los bolsillos. Te dejamos <a href="https://www.booking.com/hotel/it/il-nido.es.html?aid=809259" rel="nofollow">aquí una muestra</a> de ellos.</p>
</div>
<h2> Historia de la Catedral de Amalfi</h2>
<p>Y es a partir del siglo IX, con el comienzo del periodo de prosperidad más grande de Amalfi, cuando se proyecta un edificio catedralicio que reflejara la importancia de la ciudad. El templo, en realidad una suma de edificios, acabaría siendo un complejo monumental compuesto hoy día por el Claustro del Paraíso, la Basílica del Crucifijo, la Iglesia Catedral y la Cripta de San Andrés.</p>
<p>Sus etapas constructivas son un reflejo de la historia de Amalfi desde el sigo IX. <strong>Mansone I</strong>, duque de Amalfi y príncipe de Salerno, mandó construir en el año 981 una catedral aneja a una anterior, que había sido construida sobre otra antigua iglesia paleocristiana, datada en el siglo VI. </p>
<p>Uno de los elementos artísticos de la nueva catedral es su puerta de bronce construida en Constantinopla, donada por un rico comerciante que hizo fortuna en Bizancio. </p>
<p>Las dos iglesias, ambas de tres naves, tenían cultos separados, hasta que en el año 987 fueron unidas, lo que dio como resultado que la Catedral de Amalfi fuera una iglesia románica de seis naves.</p>
<p>Varios acontecimientos históricos acabaron con el esplendor económico y con su andadura como República Independiente. En 1131 fue tomada por los normandos y en 1137 dominada por los pisanos, con lo que dejó ser una potencia marítima. </p>

<p>De su puerto salían cereales, sal, esclavos y madera traídos de otras partes de Italia, a cambio de dinares de oro de <a href="https://rutacultural.com/diez-lugares-antiguo-egipto/">Egipto</a> y Siria. Con ellos compraban sedas del Imperio bizantino para después venderlas en Occidente. Los comerciantes de Amalfi usaban monedas de oro para comprar tierras en el siglo IX, mientras la mayoría de Italia todavía se organizaba a base de trueque. </p>
<p>Aquel puerto era sin duda uno de los más importantes del Mediterráneo, pero un tsunami acabó con él, y con una gran parte de la zona baja del pueblo, en 1343, y ya nunca recuperó su importancia.</p>
<h2> La primera catedral de Amalfi y su claustro-cementerio</h2>
<h3>Claustro del Paraíso </h3>
<p>En 1266, una de las naves de la primera iglesia fue eliminada para construir el <strong>Claustro del Paraíso</strong> como cementerio para familias nobles. El claustro es un pórtico de cuatro lados, cubierto con bóvedas de crucería. Sus arcos apuntados entrelazados (típicos del arte árabe-normando), se apoyan en sesenta pares de columnas de mármol coronadas con capiteles de muleta. </p>
<p>En su lado sur hay seis capillas funerarias decoradas con frescos. Fueron financiadas por familias aristocráticas entre los siglos XIII y XIV. Entre todas destaca la <strong>Capilla de la Crucifixión</strong>, decorada con un fresco de la escuela de Giotto, que representa la escena de la Crucifixión. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/claustro-del-paraiso-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/claustro-del-paraiso-1024x683.jpg 640w" alt="Claustro del Paraíso. Catedral de Amalfi" /><figcaption>Claustro del Paraíso. Catedral de Amalfi <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Amalfi_Chiostro_del_Paradiso_04.JPG?uselang=it">Fuente</a>.</figcaption></figure>
<p>Otros frescos de la época representan un Pantocrator y relatos de los Santos Cosme y Damián. Hay en estos pórticos un anticipo del Museo Diocesano, en el que se conservan sarcófagos romanos cuyos relieves narran la boda de Peleo y Tetis o la violación de Ariadna. Además de fragmentos del púlpito de piedra antiguo, y el suelo de la catedral románica, que se exponen en las paredes.</p>
<h3>Basílica del Crucifijo. Primera Catedral de Amalfi</h3>
<p>Desde el claustro se accede a la es Basílica del Crucifijo donde se encuentra el Museo Diocesano. Construida sobre una antigua iglesia paleocristiana, de la que se conservan algunos elementos, perdió una de sus tres naves para la construcción del claustro, como hemos visto antes. En su lugar quedan dos capillas medievales cubiertas de frescos de los siglos XIII y XIV.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/museo-catedral-amalfi-300x225.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/museo-catedral-amalfi-1024x768.jpg 640w" alt="Altar de plata en el Museo de la Catedral de Amalfi" /><figcaption>Altar de plata en el Museo de la Catedral de Amalfi <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Church_Museum_Amalfi_04.jpg?uselang=it">Fuente</a>.</figcaption></figure>
<p>En 1931 se emprendió una reforma en esta iglesia para eliminar la capa barroca que había escondido a la primitiva iglesia románica, gracias a lo cual se pueden ver hoy los frescos de siglos anteriores y la primitiva estructura.</p>
<h2>Exterior de la Catedral de Amalfi</h2>
<h3>Un Atrio que reinterpreta el pasado recibe a los peregrinos.</h3>
<p>Desde la escaleras o también desde la primera iglesia románica, se accede al atrio donde están las tres entradas a la catedral nueva. Un accidente ocurrido el 24 de diciembre de 1861, provocado por un fuerte viento, hizo que se cayera una parte del techo y una columna que se volcaron sobre el atrio, causando serios desperfectos.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/catedral-amalfi-300x219.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/catedral-amalfi-1024x747.jpg 640w" alt="La Catedral de Amalfi antes de las intervenciones del siglo XIX" /><figcaption>La Catedral de Amalfi antes de las intervenciones del siglo XIX</figcaption></figure>
<p>La circunstancia fue aprovechada para eliminar, aquí también, los añadidos renacentistas y barrocos, con idea de devolver a la fachada de acceso su sabor románico. </p>
<p>Se remodeló el atrio o pórtico de la Catedral de Amalfi con una estructura que recuerda a los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Iwán">iwan</a> islámicos. Mientras dos columnas de mármol sujetan el enorme arco de acceso, son pilares envueltos en mármoles bicolores los que mantienen las cresterías de los vanos, de claro sabor gótico oriental. El conjunto de la fachada evoca claramente los mármoles que envuelven el Conjunto Monumental del Duomo de <a href="https://rutacultural.com/como-visitar-florencia/">Florencia</a>.</p>
<p>Sobre la puerta central de acceso a la iglesia (realizada en Constantinopla), un mosaico de ecos bizantinos rinde honores a San Andrés. Sobre éste un fresco de la Ascensión de la Virgen decora el final del arco gótico de esta entrada.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/exterior-catedral-de-amalfi-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/exterior-catedral-de-amalfi-1024x683.jpg 640w" alt="Exterior de la Catedral en la actualidad." /><figcaption>Exterior de la Catedral en la actualidad <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:84011_Amalfi_SA,_Italy_-_panoramio.jpg?uselang=it">Fuente</a>.</figcaption></figure>
<p>El frontón que remata la fachada con un mosaico que representa una escena del Apocalipsis bajo la que aparecen, entre los huecos que propician sus arcos entrecruzados, otros doce mosaicos que representan a los doce apóstoles.</p>
<p>Errico Alvino, artífice de esta remodelación, consiguió una bella unidad compositiva entre la fachada y el atrio, que conecta todos los espacios del conjunto monumental. El proyecto es una mirada &quot;muy libre&quot;, propia de la época de los Neo-románticos que se atrevieron a &quot;corregir&quot; a los viejos arquitectos románicos. En su decoración hay elementos góticos, árabes, bizantinos y clásicos. Es un eclecticismo, que como decimos resulta hermoso, pero no estuvo a salvo de duras críticas. </p>
<h3> EL Campanario de la Catedral de Amalfi</h3>
<p>Construido entre 1108 y 1276, la base está formada por piedras macizas. Al mirar hacia arriba se ve como se abren vanos geminados, de estilo románico, que van aumentando los huecos conforme asciende en altura: bíforas y tríforas que le le dan luz a la torre mientras aligeran el peso. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/torre-campanario-catedral-de-amalfi-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/torre-campanario-catedral-de-amalfi-1024x683.jpg 640w" alt="Torre campanario de la Catedral de Amalfi" /><figcaption>Torre campanario de la Catedral de Amalfi <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Amalfi_catedral_torre_20.jpg?uselang=it">Fuente</a>.</figcaption></figure>
<p>Coronada por una cúpula rodeada por cuatro pequeñas torres de forma circular, y decorada con azulejos polícromos que forman arcos entrecruzados, como los del Claustro del Paraíso, a los que probablemente miró Errico Alvino para su diseño del los del atrio, en el siglo XIX.</p>
<h2> El interior de la Catedral de San Andrés de Amalfi</h2>
<p>Desde el atrio hay tres accesos a la Catedral del siglo X. Uno de ellos es la puerta de bronce, que hemos visto arriba, tallada en Constantinopla en el año 1060. Está anclada en una puerta de mármol del siglo IX con figuras antropomorfas y motivos geométricos florales, propios del arte normando.</p>
<p>Las tres naves de esta iglesia estuvieron separadas por columnas clásicas pero, en el siglo XVIII, fueron transfiguradas a un lenguaje barroco que cambió las columnas por pilares con incrustaciones de mármoles de colores. El artesonado del techo se cubrió de pinturas y oro desapareciendo cualquier eco románico.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/interior-catedral-amalfi-300x241.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/interior-catedral-amalfi-1024x823.jpg 640w" alt="Nave Central de la Catedral de Amalfi" /><figcaption>Nave Central de la Catedral de Amalfi <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Amalfi_-_Duomo_di_Sant%27Andrea_3.jpg?uselang=it">Fuente</a>.</figcaption></figure>
<p>Algunos restos supervivientes de la &quot;invasión barroca&quot; permanecen a la vista, como unos arcos entrelazados que permanecen bajo los estucos barrocos en el presbiterio. </p>
<p>Esta iglesia es un contenedor de obras de arte barrocas y de piezas de orfebrería de siglos anteriores que bien merecen la pena. Entre ellas destaca un lienzo que narra la <strong>intervención milagrosa</strong> de San Andrés y San Mateo en el año 1544 cuando la ciudad se libró de un ataque de Barbarroja, gracias a una marejada imprevista.</p>
<h3> Las reliquias de San Andrés, motivo de peregrinación a la Catedral de Amalfi</h3>
<p>La catedral es conocida como Doumo Sant’Andrea, porque en su cripta se veneran, además de las de otros santos, las reliquias del apóstol San Andrés, patrono de la ciudad, motivo por el cual acuden muchos peregrinos. Las reliquias de este santo, primer patriarca de la iglesia ortodoxa y patrono de pescadores, pescaderos y fabricantes de cuerda, se reparten entre la Catedral de Amalfi (católica) y la Catedral de San Andrés de Patras en Grecia (ortodoxa), donde fue martirizado.</p>
<p>Las reliquias de San Andrés viajaron primero a Constantinopla y de allí a Amalfi gracias al <strong>Cardenal Pedro Capuano</strong>. Nacido en Amalfi, Capuano participó en la Cuarta Cruzada que conquistó Constantinopla, entonces capital del Imperio Bizantino, lo que explica el viaje de los restos del santo.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/cripta-catedral-de-amalfi-300x225.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/12/cripta-catedral-de-amalfi-1024x768.jpg 640w" alt="Cripta de la Catedral de Amalfi" /><figcaption>Cripta de la Catedral de Amalfi  <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Amalfi_crypte.jpg?uselang=it">Fuente</a>.</figcaption></figure>
<p>Capuano ordenó la construcción de la cripta alrededor de 1203 y las reliquias de San Andrés recibieron sepultura en ella en 1208. Alrededor de la tumba se levantó un rico altar y una escultura del santo realizada por <strong>Michelangelo Maccerino</strong> (discípulo de Buonarroti), y las esculturas de san Esteban y San Lorenzo que realizó <strong>Pietro Bernini</strong>, el padre del genial Gian Lorenzo Bernini.</p>
<p>Los techos de la cripta están decorados con frescos del siglo XVII. </p>
<p>Sobre el sepulcro del Apóstol hay una ampolla de cristal, donde en la Vigilia de la festividad de San Andrés, y en otras ocasiones, <strong>se recoge Maná</strong>. Este es un hecho que viene sucediendo desde 1304 y cuentan que también sucedía en Constantinopla, el tiempo que estuvieron allí las reliquias.</p>
<h2>Paseando por Amalfi</h2>
<p>Hoy hemos visitado la Catedral de la ciudad de los limones gigantes, las escaleras empinadas, la brisa del mar en sus rincones llenos de historias. Cuando hablamos de la <a href="https://rutacultural.com/costa-amalfitana-italia/">Costa Amalfitana</a>, contamos que desde Amalfi se puede visitar toda la costa desde el mar por su buen servicio marítimo. Navegar por su gruta esmeralda y saborear la estupenda cocina local. Recomendamos desde aquí entrar en cualquier tratoría de sus callejuelas donde veas gentes del lugar. (No falla en ningún lugar del mundo). </p>
<p>
Si quieres una recomendación concreta, en <strong>Pizza Expres</strong> en Via Pietro Capuano 46, encontrarás pizzas artesanas, con las tres BBB. Y para una cena tranquila <strong>Cielo Mare Terra</strong> en Via Giovanni Augustariccio 21, fue nuestra última experiencia. Inolvidable.</p>
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		<title>Diez joyas del arte griego, y dónde verlas</title>
		<link>https://rutacultural.com/arte-griego/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Bermúdez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Nov 2018 07:00:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=14885</guid>

					<description><![CDATA[<p>Diez maravillas del arte griego que hoy, milagrosamente, aún podemos ver en muchos museos de Europa.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="530" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-portada-1024x530.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-portada-1024x530.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-portada-300x155.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-portada-768x397.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-portada.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>La arquitectura, la cerámica y la escultura occidentales hunden sus raíces en el arte griego, cuyas obras, tras más de dos milenios, están dispersas por una miríada de museos y galerías. Francia, Inglaterra, Alemania, Italia y Grecia conserva las principales obras maestras, aquellas que pudieron conservarse en su estado original o esas otras que, perdidas, podemos aún disfrutar gracias a las copias que hicieron los romanos.</p>
<p>Lo que sigue no es un ranking, pues faltan muchas maravillas. Pero sí es una selección de lo mejor de las distintas y variadas épocas y estilos por los que atravesó ese fenomenal conjunto de creaciones que hoy llamamos arte griego.</p>
<h2>Cleovis y Bitón, un sensacional ejemplo del arte griego arcaico</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/cleovis-biton-300x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/cleovis-biton.jpg 640w" alt="Cleovis y Bitón" /></figure>
<p>El grupo escultórico de <strong>Cleovis</strong> y <strong>Bitón</strong> es uno de los mejores representantes que aún puede verse del arte griego arcaico. Representan un tipo muy común en aquel tiempo: el <em>kuros</em> u hombre joven desnudo, una representación idealizada del atleta y del soldado, fuerte, viril y en plenitud. </p>
<p>Estos dos en concreto son figuras mitológicas. Hijos de una sacerdotisa de Hera llamada <strong>Cídipe</strong>, la historia cuenta que en una ocasión fueron capaces de tirar del carro que llevaba a su madre a honrar a la diosa, una vez que sus bueyes habían quedado exhaustos.</p>
<p>Son esculturas muy parecidas al estilo de los egipcios. Se caracterizan por una postura rígida y tirante, brazos caídos y pegados al cuerpo, avance ritual de la pierna izquierda y un carácter compacto que impide olvidar que antes de un <em>kuros</em> la escultura fue un bloque de piedra.</p>
<p>Al modelado se le prestaba entonces poca atención. El escultor, de nombre <strong>Polimedes de Argos</strong>, trazó simplemente unos gruesos incisos allí donde el cuerpo solicita juegos de relieve, como los pectorales o el encuentro de las ingles y el abdomen.</p>
<p>Aunque no es lo habitual, de estas piezas se conoce, gracias a <strong>Heródoto</strong>, que fueron un encargo de la ciudad de Argos para adornar el Santuario de Delfos. Allí se colocaron aproximadamente en el año <strong>600 a.C.</strong> Allí mismo fueron encontradas en el año 1893, y allí se pueden ver aún, más de 2600 años después, en el Museo Arqueológico de Delfos.</p>
<h2>El Vaso François, la joya de la cerámica griega</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/vaso-françois-300x292.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/vaso-françois.jpg 640w" alt="Vaso François" /></figure>
<p>El <strong>Vaso François</strong> es uno de los más impresionantes ejemplos de la cerámica griega. Mide nada menos que 66 centímetros de alto y está decorado al completo con historias de la mitología griega, monstruos e incluso escenas cómicas. Hasta las asas y la base están profusamente decorados.</p>
<p>En su fabricación se sabe que intervinieron dos autores porque ambos dejaron constancia de su firma. Se trata del alfarero <strong>Ergótimos</strong> y el pintor <strong>Clitias</strong>, que colaboraron en esta y otras obras alrededor del año <strong>570 a.C.</strong></p>
<p>Según <strong>Antonio Blanco Freijeiro</strong>, autor de uno de los mejores <a href="https://exploralibros.com/no-ficcion/arte/libros-arte-clasico/">libros sobre arte clásico</a>, el Vaso François destaca por &quot;su proporción, elegancia, firmeza y grandiosidad [&#8230;] pero a este conjunto de perfecciones constructivas se le une la exquisita decoración de Clitias, que envolvió la superficie externa del vaso en un álbum de más de un centenar de miniaturas dispuestas en franjas horizontales&quot;. </p>
<p>Que un vaso de este tamaño y con este imponente y minucioso programa decorativo acabara en <strong>Etruria</strong> es un ejemplo más de lo bien conectada que estaba por entonces la economía mediterránea, y el alto desarrollo que habían alcanzado los etruscos, capaces de importar semejantes objetos de lujo. Hoy se puede ver en el impresionante <strong>Museo Arqueológico de Florencia</strong>, <a href="https://rutacultural.com/museos-florencia/">uno de los mejores</a> de la ciudad del Renacimiento.</p>
<p>No servía simplemente para decorar. El Vaso François era una crátera de volutas (así llamada por las asas), un recipiente en el que se depositaba el vino, normalmente mezclado con agua, para que los asistentes a un banquete se fueran sirviendo.</p>
<p>Quizá este uso justifica la presencia de varias escenas marcadamente cómicas entre sagrados mitos como el de las exequias de Patroclo. O tal vez sea una prueba más del escaso fanatismo que envolvía la religión griega, sin exigencias morales y tolerante incluso con la ironía.</p>
<p>Para saber más sobre las imágenes representadas, recomendamos la lectura de <a href="https://rutacultural.com/vaso-francois/">este artículo</a>.</p>
<h2>El ¿Poseidón? del Cabo Artemisio</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/poseidon-artemisio-300x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/poseidon-artemisio.jpg 640w" alt="Poseidón de Artemision" /></figure>
<p>Se llama <strong>Poseidón</strong> de Artemision pero sólo la segunda parte de su nombre es segura, pues fue descubierto bajo el mar, en 1928, muy cerca del cabo del mismo nombre. </p>
<p>La identidad de la figura es complicada. Se ha dicho que es Poseidón en el acto de arrojar su tridente, pero ese acto de arrojar el tridente no era nada habitual. Y un tridente no encaja bien con la composición de la figura, como descubrió un grupo de historiadores. Lo que sí sabemos es que el <a href="https://rutacultural.com/templo-de-poseidon-cabo-sunion/">Templo de Sunión</a> estaba dedicado a él.</p>
<p>Se ha dicho también que podría ser <strong>Zeus</strong> en el acto de lanzar un rayo, pero la posición de las manos tampoco sería idónea. En realidad, el acto que más concuerda con la figura es el lanzamiento de una jabalina, pero la figura no es la de un atleta, que habría de ser más joven, sino la de un dios. Últimamente se le llama <strong>Dios de Artemisio</strong>.</p>
<p>En cualquier caso, es un figura valiosísima no sólo por su antigüedad (se ha datado en el año 460 a.C.) sino porque representa perfectamente la transición entre el estilo arcaico y el clasicismo. La figura es todavía rígida y carece del naturalismo que estaba por venir, pero ya hay una intención clara de romper el estatismo de la vieja escultura y añadir acción y movimiento.</p>
<p>Está en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.</p>
<h2>Los Bronces de Riace o el anuncio del clasicismo</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/bronces-riace-300x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/bronces-riace.jpg 640w" alt="Bronces de Riace" /></figure>
<p>Han sobrevivido milagrosamente tres maravillas del arte griego realizadas en bronce. Una es el Poseidón de Artemisio, otra el Auriga de Delfos. La tercera son estos misteriosos personajes que fueron encontrados por un submarinista cerca de <strong>Riace</strong>, en la actual Italia, y que son la gran joya del Museo Arqueológico de Reggio Calabria.</p>
<p>A pesar de haber realizado numerosos y concienzudos estudios, los expertos no se ponen de acuerdo sobre la identidad de los dos individuos. Unos dicen que son atletas. Otros dicen que son guerreros. Otros, que son dioses o figuras mitológicas. </p>
<p>Nada está claro excepto su maravillosa calidad y su incalculable valor histórico, pues aquí tenemos, uno frente a otro, el paso del estilo severo, o de transición, al inconfundible estilo clásico. De hecho, el llamado Bronce B es tan, tan asimilable a las esculturas clásicas que hay quien ha defendido la autoría de <strong>Fidias</strong>, el mayor exponente del arte clásico. </p>
<p>Aquí ya está casi todo lo que hará del arte griego clásico inolvidable: el naturalismo, la elasticidad de los músculos, el apoyo en uno de los dos pies, la ruptura total de la vieja ley de la frontalidad, etc.</p>
<p>Tal vez te interese leer también este recopilatorio: <a href="https://rutacultural.com/templos-griegos/">diez templos griegos para viajar al mundo antiguo</a>. Seguirás viajando por Sunión, Atenas, Delfos y otros rincones de Grecia.</p>
<h2>El Discóbolo, la obra que hizo trizas la ley de la frontalidad</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/discobolo-236x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/discobolo.jpg 640w" alt="Discóbolo" /></figure>
<p>A mediados del siglo V a.C. <strong>Atenas</strong> brilló entre todas las ciudades de Grecia, y en Atenas, en aquel tiempo, empezó a florecer <strong>Mirón</strong>. Esculpiendo dioses, atletas y animales se hizo pronto un hueco entre los grandes del arte griego. Fue verdaderamente profuso y variado en la elección de sus temas, aunque se mantuvo a la vez más apegado a ciertas rigideces del arte clásico. </p>
<p>El Discóbolo, famosísimo, representa a un lanzador de disco en plena acción. En en suelo solo apoya el pie derecho y los dedos del izquierdo. Con la mano derecha impulso el disco hacia atrás para ganar inercia. Su cuerpo, en postura inverosímil para la estatutaria anterior, se inclina y se contrae en el momento previo al violento lanzamiento.</p>
<p>Este atleta es muy distinto a todos los anteriores. Debió sorprender y asombrar a sus contemporáneos, pues cambia radicalmente la relación del espectador y la obra. Si las antiguas estatuas frontales fueron concebidas para verse de frente y solo de frente, el Discóbolo no solo puede admirarse desde cualquier lado sino que casi parece que incita a hacerlo.</p>
<p>Y a pesar de todo, al margen de la postura, el Discóbolo no es una obra excesivamente novedosa. La anatomía sigue siendo casi pre-clásica: los músculos son planos; las facciones, esquemáticas e inexpresivas, y el conjunto no alcanza gran profundidad en el espacio. Admiración y asombro era lo que buscaba, no emoción. Hoy puede verse no el original, pero sí una excelente copia romana en el <em>Museo Nazionale Romano</em>, situada en el <em>Pallazzo Massimo alle Terme</em>.</p>
<h2>La Atenea Lemnia, la más bella de las estatuas femeninas</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/atenea-lemnia-300x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/atenea-lemnia.jpg 640w" alt="Atenea Lemnia" /></figure>
<p>Así lo pensaba al menos <strong>Pausanias</strong>, que la ensalzó como la mejor de todas las obras de Fidias. La <em>Lemnia</em> se esculpió en época de Pericles para adornar, aún más, la <strong>Acrópolis de Atenas</strong>. Pero al contrario que la <em>Parthenos</em>, diosa guerrera escondida en el colosal <a href="https://rutacultural.com/partenon/">Partenón</a>, esta versión de la diosa se representó como una dispensadora de paz. Por ello lleva la cabeza descubierta, el casco en una mano y la égida sobre el pecho. </p>
<p>La cabeza tiene todos los rasgos propios del arte griego clásico: frente alta, barbilla pequeña, labios menudos y carnosos, mejillas lisas y una línea del perfil casi perpendicular al plano horizontal. El finísimo modelado y la elegante <em>taenia</em>, la cinta lisa y ancha que sujeta el pelo, terminan de acentuar la plasticidad de todo el conjunto.</p>
<p>Contemplar la <em>Lemnia</em> es emocionante, y eso que solo se conservan un par de fragmentos y no del original, sino de copias romanas posteriores. La cabeza se encuentra en el Museo Cívico Arqueológico de <strong>Bolonia</strong> y, lo que parece ser una copia del cuerpo se puede ver en la <strong>Staatliche Kunstsammlungen</strong> de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/">Dresde</a>.</p>
<h2>Las Parcas de Fidias y sus &quot;paños mojados&quot;</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-fidias-300x167.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-fidias.jpg 640w" alt="Parcas" /></figure>
<p>De los frontones del Partenón ya hablamos largo y tendido en el artículo que le dedicamos a <a href="https://rutacultural.com/partenon/">dicho edificio</a>. Pero hay un grupo de esculturas que merece ser individualizado y situado aquí, brillando con luz propia entre lo mejor del arte griego.</p>
<p>Estos tres cuerpos mutilados todavía impresionan por la corporeidad y por la vida que transmiten. Se los conoce como <strong>Las Parcas</strong>, aunque seguramente representan a <strong>Afrodita</strong> y <strong>Artemisa</strong>. En ellos se percibe bien la técnica de los llamados “paños mojados”, consistente en esculpir los ropajes con tal finura que parecen mojados, pegados por tanto al cuerpo y dibujando sus curvas y ondulaciones. Fidias llevó a esta técnica a una excelencia nunca antes vista, y luego fue imitado una y mil veces. La propia <strong>Victoria de Samotracia</strong> sería impensable sin este desarrollo previo.</p>
<p>Las Parcas, como todo el frontón del Partenón, pueden verse en la <em>Sala Elgin</em> del <em>Museo Británico</em>. Están en un estado algo precario, pero son las figuras originales que durante dos milenios adornaron el mejor de los <a href="https://rutacultural.com/templos-griegos/">templos griegos</a>.</p>
<h2>El Doríforo de Policleto, &quot;el canon&quot; del arte griego</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/doriforo-223x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/doriforo-763x1024.jpg 640w" alt="Doríforo" /></figure>
<p>El <strong>Doríforo</strong> es otra de las obras maestras del arte griego que se han perdido. Por suerte su fama fue grande en su tiempo, y los copistas romanos realizaron varias copias que sí se conservan. La mejor, o la mejor conservada, se descubrió en las excavaciones de <strong>Pompeya</strong> y se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de <a href="https://rutacultural.com/ver-napoles-ciudad-infinita/">Nápoles</a>.</p>
<p>A pesar de su nombre, el representado es probablemente <strong>Aquiles</strong>, el héroe de la <em>Ilíada</em>. Y como la <em>Ilíada</em>, el Doríforo se terminó convirtiendo en la escultura más admirada, la más copiada, la que más influyó a escultores posteriores. </p>
<p>Curiosamente es una obra aún apegada a ciertos rasgos del arte arcaico. La separación de ingles y abdomen, o la línea que marca los pectorales, es excesivamente rígida. Lo mismo ocurre con las divisiones de los brazos y las piernas. Lo que <strong>Policleto</strong> aplicó de forma innovadora fue el canon geométrico que establecía el sistema ideal de las proporciones del cuerpo humano, y en en su forma de hacerlo reveló importantes influencias de los filósofos de us tiempo.</p>
<p><strong><a href="https://exploralibros.com/no-ficcion/filosofia/libros-platon/">Platón</a></strong> había defendido en el <em>Timeo</em> que los dioses dieron a la cabeza humana una forma esférica como imagen de la figura del universo. La cabeza es perfectamente esférica, pero no es el único círculo. Las curvas del pliegue inguinal y del arco torácico son segmentos de un círculo imaginario cuyo centro estaría en el ombligo. </p>
<p>Por supuesto, lo más llamativo es la posición. Policleto esculpió una obra destinada a contemplarse desde un punto de vista principal, pero el Doríforo no es una obra rígida ni estática. El peso del cuerpo se apoya maravillosamente sobre una de las piernas, y el giro ligerísimo del tronco y la cabeza añade el movimiento justo para dotar al conjunto de vida. </p>
<h2>La Afrodita de Cnido, el canon de belleza de los antiguos</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/afrodita-cnido-247x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/afrodita-cnido.jpg 640w" alt="Afrodita de Cnido" /></figure>
<p>&quot;La destreza del escultor ha sido tan acertada que parece que el mármol ha perdido su dureza para moldear la gracia de sus extremidades&quot;, dijo de esta escultura <strong>Luciano de Samósata</strong>. <strong>Plinio el Viejo</strong> relató que una vez, un joven se enamoró de ella al contemplarla, y el rey <strong>Nicomedes</strong> de Cos la quiso hasta tal punto que ofreció a la ciudad de Cnido perdonar la deuda de la ciudad. Los cnidios se negaron.</p>
<p>Estamos ante la obra maestra de <strong>Praxiteles</strong> y la estatua femenina que los antiguos consideraron la más hermosa del mundo. Representa a Afrodita, la diosa del amor, en el acto de tomar un baño. </p>
<p>Toda la obra es un prodigio de sensualidad y delicadeza. La razón de que aparezca desnuda hay que buscarla en las costumbres locales de Cnido, donde <strong>Afrodita</strong> era venerada, entre otras cosas, como protectora de la navegación, de forma similar a la fenicia <strong>Astarté</strong>. En toda la región hay representaciones anteriores, muy antiguas, donde a la diosa de la fecundidad se la representa de la misma manera.</p>
<p>Pero Praxiteles convierte la desnudez de la diosa en un logrado elemento erótico gracias a la tersura del modelado, a las formas suaves y mórbidas que se mueven en un perfil sinuoso, la célebre &quot;S&quot; o <em>curva praxiteliana</em>. La vestidura y el ánfora cumplen una función estructural, pues permiten que el cuerpo &quot;rote&quot; ligeramente hacia delante y hacia la izquierda. Es admirable cómo consigue Praxiteles que esas vestiduras, que recuerdan a los paños mojados de Fidias, caigan lánguidamente, despacio, sobre el ánfora. Como dijo Luciano de Samosata, resulta difícil de creer que el material sea el duro y frío mármol.</p>
<p>Como en el caso del Doríforo, el original se perdió. Pero como su fama fue tan grande se hicieron bastantes copias, y algunas de ellas son de excelente calidad. La más conocida está en <strong>Roma</strong>, en el Museo Nacional Romano del <em>Palazzo Altemps</em>.</p>
<h2>El Gálata moribundo y la nueva expresividad del helenismo</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/galata-moribundo-300x220.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/galata-moribundo.jpg 640w" alt="Galata moribundo" /></figure>
<p>Es una de las obras más famosas de los <a href="https://rutacultural.com/siete-joyas-de-los-museos-capitolinos/">Museos Capitolinos</a> de Roma y una de las más reproducidas, merced a su enorme popularidad entre los viajeros del <em>Grand Tour</em> y a la intensa emoción que transmite. </p>
<p>Situada en el centro de una sala que lleva su nombre (<em>Sala del Gladiador</em>, pues en principio se pensó erronamente que el caído era un gladiador) representa a una víctima de la guerra emprendida en el siglo III a.C. por los <strong>Atálidas</strong> de Pérgamo contra los Gálatas (así llamaban aquéllos a las tribus célticas –los galos de los romanos– asentadas en el interior de la actual Turquía). El guerrero, que se muestra con la herida bien visible y próximo a morir, está rodeado de gran solemnidad y representado al estilo de los héroes clásicos, esto es, desnudo. La obra sirve así como recordatorio de la victoria, pero también como homenaje a la valía de los vencidos, que fueron dignos enemigos.</p>
<p>Apareció en el siglo XVII, en la Villa Ludovisi, junto con el Gálata suicida que puede verse hoy en el Palazzo Altemps, y fue adquirida por el museo en el siglo XVIII. Aunque los historiadores no se han puesto de acuerdo sobre su datación, la interpretación más aceptada es la siguiente: que el original griego data del siglo III a.C., que fue un encargo de <strong>Átalo I</strong> de Pérgamo como conmemoración de la citada victoria de los suyos contra los gálatas turcos, y que la copia expuesta en el museo es una obra romana del siglo I a.C., encargada por <strong>Julio César</strong> para conmemorar en el ámbito privado otra victoria –la suya– contra los galos, y realizada (esto acreditaría tanto la estima del dictador al original como la confusión de los historiadores) en mármol oriental por un taller de Pérgamo.</p>
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		<title>Perugia, la dulce capital de la Umbria italiana</title>
		<link>https://rutacultural.com/perugia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carmen Caballero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Nov 2018 07:00:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciudades]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En el corazón de Italia se encuentra esta bella ciudad inspiradora de artistas que es un disfrute para los sentidos</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="371" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/perugia-1024x371.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Perugia" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/perugia-1024x371.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/perugia-300x109.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/perugia-768x278.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/perugia.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>Capital de la región de la Umbria, Perugia está situada en el centro de la bota, de hecho esta región es su corazón verde. A menos de una hora de <a href="https://rutacultural.com/arezzo-vida-bella-toscana/">Arezzo</a>, hora y media la separa de <a href="https://rutacultural.com/como-visitar-florencia/">Florencia</a> y algo más de dos horas de <a href="https://rutacultural.com/libros-sobre-roma/">Roma</a>, en cuyo camino se encuentra <strong>Asis</strong>, a menos de media hora. </p>
<p>Su situación privilegiada en el camino de los lugares más conocidos de Italia la convierte en una visita de paso entre los viajeros que se dirigen a <a href="https://rutacultural.com/pueblos-de-la-toscana/">La Toscana</a>, o bajan a <a href="https://rutacultural.com/arte-iglesias-roma/">Roma</a>. Pero a esta preciosa ciudad, anclada en el tiempo, cuyas calles escalan un promontorio, merece la pena dedicarle mucho más que unas horas. </p>
<p>Se eleva cerca de quinientos metros sobre el nivel del mar emergiendo desde un precioso valle. Rodeada de colinas, con un desnivel tan pronunciado que subir desde la estación central del tren (en su parte más baja), hasta el corazón de la ciudad, el Corso Vanucci, no es apto para cualquiera.</p>
<p>A pesar de su aspecto, su centro histórico conserva un inconfundible y bellísimo <strong>aire medieval</strong>, Perugia es una ciudad moderna. Además de unas cuantas líneas de autobuses que suben por sus serpenteantes cuestas, ofrece un mini metro ecológico, varios ascensores y unas escaleras mecánicas (dentro de la Roca Paulina), que comunican el centro, en lo más alto de la ciudad, con las zonas más bajas. Un aeropuerto, que la conecta con el resto del país y del mundo, y un buen servicio de trenes facilitan el acceso.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/calle-de-perugia-300x225.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/calle-de-perugia-1024x768.jpg 640w" alt="Calles casco antiguo de Perugia" /><figcaption>Calles casco antiguo de Perugia <a href="https://www.flickr.com/photos/infandum/37957074">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>El ambiente estudiantil marca de manera importante el ritmo de la ciudad, no en vano tiene dos universidades: <strong>La Universidad degli Studi de Perugia</strong>, una de las más prestigiosas de Italia, creada en 1308 por el papa Clemente V, y desde 1925 La <strong>Università per Stranieri di Perugia</strong>, que acoge la demanda de estudiantes provenientes de los cinco continentes. Cuenta además con la prestigiosa <strong>Accademia Belle Arti Pietro Vannucci</strong> y el <strong>Conservatorio di Música M. Morlachi</strong>, ambos con grado universitario.</p>
<p>Perugia es un lugar ideal para hacer turismo cultural, y de naturaleza (el entorno no puede ser más favorable) y además disfrutar de la buena mesa, del jazz (<strong>Festival Umbria Jazz</strong> en el mes de julio), del arte y del chocolate.</p>
<div class="tip">La oferta hotelera en Perugia es muy variada. Desde aquí te recomendamos el <a href="https://www.booking.com/hotel/it/sangallopalace.es.html?aid=809259" rel="nofollow">Sangallo Palace</a>, situado frente a los Jardines Carducci, al final del Corso Vanucci. Ofrece todos los servicios. Su restaurante es fabuloso y además de las buenas críticas, tiene unas vistas impagables.</div>

<h2>El chocolate y los Baci Perugina</h2>
<p>Un baci es un en beso italiano, en Perugia además es una marca de bombones. Los <strong>Baci Perugina</strong> son dulces besos del mejor chocolate. De fama internacional, estos bombones surgieron de la imaginación de una mujer emprendedora llamada <strong>Luisa Spagnoli</strong> (fundó también su propia marca de ropa que ya va por la tercera generación de mujeres Spagnoli al mando). Cofundadora de una fábrica de peladillas, donde además se producía chocolate, caramelos y cacao en polvo.</p>
<p>Luisa inventó estos bombones uniendo chocolate con virutas de avellana y los coronó con una avellana tostada cubriéndolos de chocolate fundido. A la idea de Luisa se unió la visión de <strong>Federico Seneca</strong>, un dibujante y publicista famoso en su época. Hablamos de los locos años veinte. Federico añadió a cada bombón un papel con una cita literaria o una frase anónima romántica y los envolvió con papel de color plata. Las cajas, de color azul, las diseñó con un dibujo de dos amantes que se besan, inspirado en <strong>El Beso de Hayez</strong>.</p>
<p>Lo demás es la historia de un éxito que llega hasta hoy. Los famosos bombones los puedes comprar ya desde casa <a href="https://amzn.to/2DTINVo" rel="nofollow">en Amazon</a>. </p>
<p>[amazon_link asins=&#8217;B07D16B8H3&#8242; template=&#8217;AnuncioProducto&#8217; store=&#8217;rutacult-21&#8242; marketplace=&#8217;ES&#8217; link_id=&#8217;625c92d6-edce-11e8-97c5-8d28927ea0c9&#8242;]</p>
<p>Si vas a Perugia te aconsejamos que pruebes además de los Baci, la variada oferta de dulces, con chocolate o sin él, que ofrecen sus pastelerías. En la céntrica Corso Vanucci, casi enfrente de la Galleria Nazioalle dell’Umbria, se encuentra la Pasticceria Sandri. No te vayas sin probar alguno de sus manjares.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/15326332_529667697229751_8269324953109051600_n-300x264.png" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/15326332_529667697229751_8269324953109051600_n.png 640w" alt="Pastelería de Perugia" /><figcaption>Pastelería de Perugia</figcaption></figure>
<p>La relación del chocolate con Perugia es tan importante que cada mes de Octubre se celebra un Festival del Chocolate, el <strong>Eurochocolate</strong>. Una fiesta muy dulce a la que acuden empresas y visitantes de todo el mundo. Hay muchas actividades relacionadas con este manjar y sus múltiples utilidades, además de todo tipo de festejos para disfrutar de sus sabores.</p>
<h2>Qué ver en Perugia</h2>
<p>La mejor manera de descubrir esta sorprendente ciudad es perderse por sus callejuelas, en las que encontrarás casas unidas por arcos que son parte de viviendas, calles con cuestas impresionantes como la Vía del Acueducto, a la que le da nombre el antiguo acueducto romano, y piedras milenarias como testigos de su dilatada historia. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/perugia-acueducto-300x225.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/perugia-acueducto-1024x768.jpg 640w" alt="Acueducto. Perugia" /><figcaption>Acueducto. Perugia <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Perugia-acquedotto01.jpg">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>Al pasear por sus rincones encontrarás lugares increíblemente anclados en la <strong>Edad Media</strong> (parte de las murallas etruscas y medievales se mezclan con su caserío), que están sin embargo llenos del dinamismo actual. Caminar sin rumbo fijo hará que te topes con los edificios y monumentos más importantes y con vistas inolvidables. </p>
<p>La ciudad de Perugia tiene sus orígenes en la <strong>cultura etrusca</strong>. En esta etapa fue un importante distrito administrativo. Prueba de ello son algunos de los monumentos de la época que permanecen como testigos: el Arco Etrusco al que dedicamos <a href="https://rutacultural.com/arco-etrusco-perugia/">este post</a>, la Puerta Marcia o el Pozo Etrusco. </p>
<p>Conquistada después por los romanos, que le dieron el nombre de “Augusta Perusia”. Con la caída del Imperio Romano, Perugia (en latín Perusia) vivió muchas invasiones hasta que en el siglo XI se convirtió en <strong>Ciudad-Estado Independiente</strong>. </p>
<p>Fue escenario de numerosas luchas civiles entre las familias poderosas de la ciudad. Consiguieron el poder los <strong>Baglioni</strong> que lo ostentaron hasta 1531. Ese mismo años surgió la conocida &quot;Guerra de la sal&quot;, cuando el pueblo llano se levantó contra el el Estado Pontificio por el alto precio de este producto. </p>
<p>La guerra la ganó el <strong>Papa Pablo III Farnese</strong>, lo que provocó que los Estados Pontificios mantuvieran el poder en la ciudad hasta 1860, cuando Perugia pasó a formar parte del Reino de Italia. Pablo III hizo construir una fortaleza: la Rocca Paolina. </p>
<h3> Rocca Paolina, la fortaleza vaticana de Perugia</h3>
<p><strong>La Rocca Paolina</strong> era una fortaleza imponente que dominaba el horizonte de Perugia. Hoy es un recuerdo del extraordinario pasado de esta ciudad. Sus restos son un lugar fascinante. Construida, como decimos, por el Papa Paolo III Farnese en 1540 después de la “Guerra de la Sal”.</p>
<p>Su construcción fue obra del célebre arquitecto militar <strong>Antonio da Sangallo</strong>. Para levantarla da Sangallo destruyó y modificó gran parte de las casas, iglesias, torres, calles y otras construcciones, del barrio de la hasta entonces poderosa familia Baglioni. Así obtuvo no sólo espacio sino muchos de los materiales que necesitaba para la construcción de la fortaleza.</p>
<p>La Rocca se convirtió en el símbolo del poder papal en la ciudad de Perugia y <strong>sus habitantes la odiaban</strong>. Fue destruida y reconstruida varias veces. En la actualidad sólo se conserva exteriormente una parte y al visitarla en su interior podrás ver todavía calles y plazas de la Perugia medieval. A esta ciudad subterránea se accede, de manera gratuita, a través de las escaleras mecánicas que comunican la <strong>Piazza Partigiani</strong>, en la parte inferior, con la <strong>Piazza Italia</strong>, inicio del Corso Vannucci, o al revés. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/Rocca-Polina-300x193.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/Rocca-Polina.jpg 640w" alt="Interior de la Rocca Polina" /><figcaption>Interior de la Rocca Polina. Perugia  <a href="#">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>La entrada a la Rocca por la Piazza Partigiania es la <strong>Porta Marzia</strong>, una puerta que data de la época Etrusca del siglo III a. C., que fue incorporada al castillo de la Rocca. Esta puerta era el inicio de las murallas etruscas de la ciudad. Hay, tallados en su piel, una serie de personajes de la mitología romana, testimonio de la presencia del imperio en la ciudad.</p>
<p>Dentro de la Rocca Paolina se encuentra el llamado <strong>Museo de la Rocca</strong> (donde puedes seguir su historia). Este enclave histórico vive todo el año una serie de manifestaciones culturales como exposiciones, actuaciones musicales y mercados artesanos y gastronómicos.</p>
<p>La fortaleza de la Rocca ocupaba el espacio de lo que hoy es la Plaza de Italia, la Via Masi, los jardines dedicados al poeta Carducci (con unas vistas espectaculares) y la Vía de la Independencia.</p>
<h3> Plaza IV de Noviembre, el corazón artístico de Perugia</h3>
<p>La Plaza IV de Noviembre es el corazón de la ciudad y su centro artístico-cultural. La belleza y la elegancia de los monumentos que forman esta plaza son un espectáculo:</p>
<p> <strong>La Fuente Mayor que centra el espacio</strong>.

En italiano Fontana Maggiore o Fontana di Piazza, es una de las joyas monumentales de Perugia y una de las más bellas de Italia. Elegante, plena de armonía y dueña de una rica decoración. </p>
<p>Sus dos platos poligonales están decorados con excelentes bajorrelieves: en el plato inferior aparecen símbolos y escenas de la tradición agraria y de la cultura feudal; los meses del año con los signos del zodíaco y las artes liberales y escenas de la Biblia y de la historia de Roma. En el plato superior conviven una serie de personajes bíblicos y mitológicos.</p>
<p>Fue proyectada entre 1275 y 1278 por los hermanos <strong>Nicolo y Giovanni Pisano</strong>, con quienes colaboraron <strong>Fray Bevignate da Cingoli</strong> para la parte arquitectónica y <strong>Boninsegna Veneziano</strong> para la parte hidraúlica. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/fontana-maggiore-perugia-300x225.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/fontana-maggiore-perugia-1024x768.jpg 640w" alt="Fontana Maggiore. Perugia" /><figcaption>Fontana Maggiore. Perugia <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fontana_Maggiore,_Perugia.jpg">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>La obra fue una celebración de la llegada del agua a la parte alta de la ciudad gracias al nuevo acueducto, que llevaba el agua desde el <strong>Monte Pacciano</strong>, en el centro de Perugia. Los dos platos de mármol poligonales y concéntricos están coronados por un recipiente de bronce que realizó el fundidor perugino <strong>Rosso Padellaio</strong>.</p>
<p>Construida con piedra del cercano Asis, la Fontana Magiore fue la primera fuente no construida in situ. Se construyó en el taller y después fue montada en la plaza pieza a pieza.</p>
<p>  <strong>La Catedral de San Lorenzo.</strong> Entre los años 936 y 1060 se construyó en este lugar un edificio catedralicio del que queda hoy solamente el crucero de la catedral actual. Dedicada desde sus comienzos a <strong>San Lorenzo y Sant&#8217;Ercolano</strong>, el proyecto actual arrancó en 1300 con un diseño de Fra Bevignate que se inició en 1345 y se completó en 1490. El exterior decorado con rombos de mármol blanco y rosa procedente de <a href="https://rutacultural.com/arezzo-vida-bella-toscana/">Arezzo</a>, de cuya catedral es evidente la influencia, no se llegó a completar. Aún se puede ver una sección de prueba en la fachada principal.</p>
<p>Curiosamente su fachada principal <strong>no mira a la plaza</strong>, en contra de lo que es habitual en cualquier catedral. El bello lateral en el que se extiende la Loggia di Braccio, que es una estructura del Renacimiento temprano atribuida a <strong>Fioravante Fioravanti de Bolonia</strong> y que formaba parte del Palazzo del Podestà que se perdió en un incendio en 1534, mira a la Plaza Mayor y al Corso Vanucci. </p>

<p>Delante de la escalinata hay una estatua del papa Julio III, obra de <strong>Vincenzo Danti</strong> de 1555. Es un agradecimiento de Perugia a este papa que restauró la magistratura local, suprimida por Pablo III. </p>
<p>En este muro inacabado hay un púlpito compuesto por fragmentos antiguos que forman un mosaico, especialmente venerado por que desde él <strong>predicó San Bernardino de Siena</strong> a mediados del siglo XV.</p>
<p>En su interior, una nave de Salón con dos pasillos laterales, destacan el sarcófago del obispo Giovanni Andrea Baglioni (fallecido en 1451), atribuido a <strong>Urbano da Cortona</strong>. La capilla del Anillo Sagrado, (reliquia del anillo de bodas de la Virgen), al parecer robada a la ciudad Toscana de <strong>Chiusi</strong> en 1473. La capilla tenía frescos de Pinturicchio y una pintura de Perugino, que están ahora en el museo de <strong>Caen</strong> (Francia). </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/perugia-interior-catedral-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/perugia-interior-catedral-1024x683.jpg 640w" alt="" /><figcaption>Perugia. Interior de la Catedral de San Lorenzo <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Perugia,_cattedrale_di_San_Lorenzo_(050).jpg">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>La obra de arte más valorada de la Catedral es el <strong>Descendimiento</strong> que realizó <strong>Federico Barocci</strong> de 1567 y que sirvió de inspiración a <strong>Rubens</strong> para un magnífico tríptico, con el mismo tema, que se puede ver en la Catedral de <a href="https://rutacultural.com/amberes-una-ciudad-conserva-esencia/">Amberes</a>.</p>
<p>Muy valorada es también la preciosa pintura de La Madonna delle Grazie, atribuida a <strong>Giannicola di Paolo</strong>, seguidora de Perugino (una de las pocas mujeres artistas reconocidas en esta época).</p>
<p>En el Museo de la Catedral hay una interesante muestra artística y documental entre la que destaca un exquisito retablo de <strong>Luca Signorelli</strong>. </p>
<p> <strong> El Palazzo Comunnale.</strong> Construido entre 1293 y 1443, es hoy sede del Ayuntamiento y símbolo de la vocación comunal de Perugia, es un brillante ejemplo de estos edificios públicos italianos, típicos de la edad comunal. Su acceso está en la Piazza IV Novembre, atravesando un portal del siglo XIII sobre el que &quot;vuelan&quot; dos esculturas: un grifo y un león, símbolos de la ciudad. </p>
<p>El palacio se extiende a lo largo del Corso Vannucci hasta la Via Boncampi. En su planta tercera alberga la Galleria nazionale dell&#8217;Umbria, orgullo de los peruginos, que tiene su acceso por el Corso Vanucci.</p>
<p>La arquitectura de este edificio es un bellísimo ejemplo de un gótico refinado y austero que despliega su belleza exterior desarrollando sobre el mármol travertino, un ritmo perfecto compuesto por sus ventanas tríforas y sus arquillos lombardos, coronados por las almenas que defendieron <strong>el poder de la ciudad</strong>.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/perugia-palacio-priori-300x226.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/perugia-palacio-priori-1024x771.jpg 640w" alt="Perugia. Palazzo di Priori" /><figcaption>Perugia. Palazzo di Priori<a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Perugia_079.JPG">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>Sobre la balconada que se abre entre la escalera de abanico (que desde 1902 sustituye a dos rampas), se leían <strong>los edictos municipales </strong>y de gobierno.</p>
<p>En su interior destacan la <strong>Sala dei Notari</strong>, que antes de 1582 era &quot;La Sala del Popolo&quot;. Entre sus ocho arcos de medio punto viven varias pinturas que narran leyendas, máximas del honor de los pueblos e historias bíblicas.</p>
<p>La <strong>Sala del Consiglio comunale</strong> con una obra de Pinturicchio y la Sala de la Udienza del <strong>Collegio del Cambio</strong>, decorada con frescos realizados entre 1498 y 1500 por Pietro Vanucci &quot;il Perugino&quot;, con ayuda del que era entonces su alumno <strong>Rafael de Sanzio</strong>.</p>
<p>La emblemática plaza del IV de Noviembre es un punto de encuentro para los estudiantes extranjeros que llenan las escaleras, sobre todo por las noches, convirtiéndola en una <strong>moderna Torre de Babel</strong>.</p>
<p>Desde esta maravilla de plaza se enfrenta el Corso Vannucci, nombre que homenajea a un hijo muy especial de la provincia de Perugia: <strong>Pietro Vanucci</strong>, un artista esencial en la historia de la pintura occidental.</p>
<p>Es la calle principal de la capital de la Umbria. Un paseo por el Corso es un disfrute entre la historia, el arte y lo más actual. En ella están las tiendas de las más prestigiosas marcas italianas y extranjeras, restaurantes, cafeterías y pastelerías para disfrutar de la Dolce Vita italiana. Y al final de la misma, como vimos, los jardines del poeta Carducci desde donde Perugia ofrece unas vistas de lujo.</p>
<p>Pero todavía guarda mucho más esta ciudad inolvidable.</p>
<h3>Museos de Perugia</h3>
<p>Hay una buena oferta museística en esta ciudad entre los cuales destacamos: </p>
<p><strong>El Museo Arqueológico nacional de Umbria</strong>. Si tu interés pasa por la arqueología no te lo pierdas. Situado desde 1948 en uno de los claustros del antiguo convento de Santo Domingo. Articulado en dos secciones principales dedicadas a la <strong>Prehistoria y al periodo etrusco-romano</strong>, tan intenso en la zona. Entre lo más interesante: El «sarcófago dallo Sperandio», el «cipo de Perugia» y los «bronces arcaicos de Castel San Mariano». Y la reconstrucción en el lugar de la tumba de los Cai-Cutu (familia etrusca) de los siglos III–I a. C.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/hipogeo-de-los-volumios-perugia-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/hipogeo-de-los-volumios-perugia-1024x683.jpg 640w" alt="Hipogeo de los Volumios. Perugia" /><figcaption>Hipogeo de los Volumios. Perugia <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Ipoego_dei_volumni,_interno_07.jpg">Fuente</a></figcaption></figure>
<p><strong>El Hipogeo de los Volumnios</strong>, es otro punto de interés arqueológico. Es una tumba hipogea etrusca de la segunda mitad del siglo II a. C., localizada en las afueras de Perugia. Situada en la <strong>necrópolis del Palazzone</strong> (siglos VI–V a. C.), un área arqueológica que presenta un gran número de tumbas subterráneas, por la que se ha creado un pequeño museo que recoge urnas y otros vestigios hallados en el lugar.</p>
<p><strong>Galleria Nazionale dell&#8217;Umbria.</strong> Si tu interés es el arte no dejes de visitar este importante museo. Como hemos visto está situada en la tercera planta del Palazzo Comunnale, con entrada desde el Corso Vanucci. En ella está la mayor colección de obras, cuadros, esculturas, orfebrería y tejidos, de artistas <strong>desde el siglo XIII al XIX</strong>, ligados con Perugia, por nacimiento o por su presencia en trabajos hechos en la región de la Umbria.</p>
<p>Vinculada con el nacimiento de la Academia de dibujo, que alrededor de la segunda mitad del siglo XVI tenía su sede en el Convento degli Olivetani en Montemorcino. Al <strong>suprimir Napoléon </strong>la órdenes religiosas, prohibición que continuó el Reino de Italia, entre los siglos XVIII y XIX, (una especie de desamortización), todo el tesoro artístico reunido pasó a ser propiedad estatal y pasó a integrar (lo que no se dispersó por museos de todo el mundo) la colección de la Academia.</p>
<p>En 1878 la pinacoteca dejó la vieja sede de la Academia y fue transferida a la tercera planta del Palacio de los Priores. La colección se amplió con adquisiciones y donaciones y hoy se exhibe en este magnífico edificio, organizada por periodos históricos y articulada por escuelas. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/pietro-perugino-300x235.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/pietro-perugino-1024x800.jpg 640w" alt="Obra de Pietro Vanucci "il Perugino" en la Galleria Nacional de la Umbria. Perugia" /><figcaption>Obra de Pietro Vanucci «il Perugino» en la Galleria Nacional de la Umbria. Perugia <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Pietro_Perugino_cat07.jpg">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>Un lujoso paseo por la Historia del arte con unas tres mil obras expuestas a lo largo de cuarenta salas, entre las que se encuentran (sin colas ni aglomeraciones), tesoros del arte creados por maestros como: <strong>Nicola y Giovanni Pisano</strong> o <strong>Arnolfo di Cambio</strong>, <strong>Gentile da Fabriano</strong>, <strong>Fra Angélico</strong>, <a href="https://rutacultural.com/la-ruta-de-piero-della-francesca/">Piero della Francesca</a> o <strong>Benedetto Bonfigli</strong>, <strong>Benozzo Gozzoli</strong> o <strong>Perugino</strong> y <strong>Pinturicchio</strong>, entre otros muchos.</p>
<h3>Otras iglesias de Perugia</h3>
<p>Paseando entre edificios medievales te encontrarás con valiosos templos históricos entre los que descatan:</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/perugia-basilica-de-santo-domingo-300x171.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/perugia-basilica-de-santo-domingo-1024x582.jpg 640w" alt="Perugia. Basílica de Santo Domingo" /><figcaption>Perugia. Basílica de Santo Domingo <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Perugia,_Italy_-_panoramio_(36).jpg">Fuente</a></figcaption></figure>
<p><strong>La impresionante Basílica de Santo Domingo</strong>, el templo más grande de la Umbria que domina el caserío de la ciudad de Perugia. En el claustro del monasterio está el Museo Arqueológico de la Umbria.</p>
<p>Según Giorgio Vasari, lo diseñó <strong>Giovanni Pisano</strong> y la iglesia, con planta de salón, se consagró en 1459. A mediados de la década de 1610 se arruinó la iglesia y entre 1629 y 1632 <strong>Carlo Maderno</strong> la renovó, incluyendo dos alas a la nave central.</p>
<p>Guarda importantes tesoros artísticos como el altar del rosario de <strong>Agostino di Duccio</strong> y el coro de madera de finales del siglo XIV. De su iglesia procede el políptico de Perugia de <strong>Fra Angelico</strong>, que hoy está en la Galleria Nazionale dell&#8217;Umbria.</p>
<p><strong>Basílica de San Pedro</strong>. Situada frente al precioso Giardino del Frontone del siglo XVIII. Su torre, coronada por un campanario poligonal, es otro icono de la imagen de Perugia. Levantada sobre la antigua catedral de la ciudad y con una historia turbulenta por sus implicaciones políticas, después de la unificación de Italia, los monjes benedictinos, expulsados tiempos atrás, pudieron permanecer en ella.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/basilica-de-sa-pedro-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/basilica-de-sa-pedro.jpg 640w" alt="Basílica de San Pedro" /><figcaption>Basílica de San Pedro <a href="#">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>El monasterio abierto por una puerta del siglo XV, diseñada por <strong>Agostino di Duccio</strong>, conduce a una fachada de tres arcadas, obra del arquitecto perugino <strong>Valentino Martelli</strong>.</p<



<p>Su iglesia de planta basilical de tres naves, guarda en su interior una importante colección de arte, la segunda después de la que exhibe la Galería Nacional del Corso Vanucci.</p>
<p>Entre las arcadas que sostienen viejas columnas de mármol gris (probablemente romanas), cuelgan lienzos que representan escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, fechadas 1591 y 1611. Obras hechas en <a href="https://rutacultural.com/visitar-venecia-consejos/">Venecia</a> por <strong>Antonio Vassilacchi</strong> (alumno de Paolo Veronese y Tintoretto). El rico artesonado de su nave central es obra de <strong>Benedetto di Giovanni da Montepulciano</strong> fechado en 1556.</p>
<p>Entre otras importantes firmas, se encuentran en esta iglesia: obras de Ventura Salimbeni, Eusebio da San Giorgio, Perugino, Girolamo Danti (sacristía, 1574), <strong>Mino da Fiesole, Guido Reni, Giorgio Vasari</strong>, <strong>Sebastiano dal Piombo</strong>, <a href="https://rutacultural.com/roma-la-obsesion-de-caravaggio/">Caravaggio</a> o<strong> Rafael</strong>. </p>
<p>Entre otras grandes pérdidas del tesoro artístico de esta iglesia se cuenta el Políptico San Pietro, obra de <strong>Perugino</strong>, que decoró su altar mayor y que ahora se divide en varias colecciones (su panel principal se encuentra en el <strong>Museo de Bellas Artes de Lyon</strong> ).</p>
<p>Su campanario poligonal es obra de <strong>Berardo Rossellino</strong>, de 1463, con claras influencias del gótico florentino.</p>
<p><strong>Chiesa di San Michele Arcangelo</strong>. Conocida como &quot;il tempietto&quot; se eleva en el homónimo <strong>Borgo Sant&#8217;Angelo</strong>. Su situación cercana a las antiguas murallas de Perugia, está anexa a la Puerta de Sant&#8217;Angelo, es probablemente el motivo de su advocación al<strong> Ángel Guerrero de la Biblia</strong>, como símbolo defensivo. Otra interpretación de su nombre la enlaza con los lugares de culto construidos en una línea llamada <strong>Línea de San Michelle</strong>, que conforman una serie de puntos a lo largo del mundo por donde pasa el último rayo de sol al atardecer en el solsticio de verano.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/san-miguel-arcangel-perugia-300x219.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/san-miguel-arcangel-perugia-1024x747.jpg 640w" alt="Il Templi di Sant'Angelo. Perugia" /><figcaption>Il Templi di Sant&#8217;Angelo. Perugia <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Il_tempio_di_Sant%27angelo.jpg">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>Sea como fuere, la presencia de este templo en Perugia se remonta al siglo V y existe la casi total seguridad de que se levantó sobre un edificio romano, un <strong>mithraeum</strong>, levantado a su vez sobre un templo etrusco. </p>
<p>Las excavaciones arqueológicas, en las que se hallaron urnas cinerarias de origen etrusco y piedras con incisiones, permiten hablar del uso de esta zona como una necrópolis. El aura que despliega este lugar al atardecer merece la pena una visita.</p>
<p>Su planta circular está estructurada en <strong>dos áreas concéntricas</strong>: el ambulatorio y el presbiterio. Éste, centrado por un altar de piedra abrasiva de época romana, sustenta sus arcos de medio punto sobre dieciséis <strong>columnas corintias</strong> (reutilizadas), que recuerdan a la <strong>Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalem</strong> o a la <strong>Basílica de San Vitale de Rávena</strong>. </p>
<p>Tuvo cuatro capillas de las que sólo se conservan dos, que le dan a la planta forma de cruz griega. Bajo su suelo (sembrado de lápidas), descansan carpinteros, herreros, albañiles, alfareros y miembros de otros gremios artesanales. </p>
<p> <strong>El Oratorio de San Bernardino</strong>. Considerado el monumento renacentista más importante de Perugia. Esta joyita situada en la Piazza di San Francesco, fue construida por <strong>Agostino di Duccio </strong>en 1457, poco después de la canonización de San Bernardino de Siena, ocurrida en 1450.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/oratorio-de-san-bernardino-perugia-300x226.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/oratorio-de-san-bernardino-perugia.jpg 640w" alt="Oratorio de San Bernardino de Siena" /><figcaption>Oratorio de San Bernardino de Siena. Perugia <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Perugia_082.JPG">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>Su fachada frontal se desarrolla en torno a un arco sobre el que se despliega un conjunto escultórico que narra los <strong>milagros de San Bernardino</strong>. Duccio utilizó aquí una técnica poco usual para la época: bajorrelieves policromados, para los que combinó terracota, piedra caliza y mármol de diferentes colores.</p>
<p>La mesa del Altar mayor es un <strong>sarcófago paleocristiano</strong> del siglo IV, que contiene los restos del beato franciscano Egidio.</p>
<p>La poeta española <strong>Alfonsa de la Torre</strong> ganó el Premio Nacional de Poesía de 1951 con una obra inspirada en este edificio titulada «Oratorio de San Bernardino»</li>
</ul>
<h2>Excursiones desde Perugia</h2>
<p>Como decíamos al principio Perugia tiene una situación geográfica propicia para moverse descubriendo auténticos tesoros italianos. Muy a la mano de la <a href="https://rutacultural.com/pueblos-de-la-toscana/">bellísima Toscana</a> y bien comunicada por carretera y por tren, tiene también un buen servicio de autobuses que la conectan con unos alrededores de lujo. Si has decidido alojarte en Perugia, te sugerimos algunas visitas que puedes hacer desde la capital de la Umbria.</p>
<ul>
<li><strong>El Lago Trasimeno</strong>. A tan sólo cuarenta y ocho kilómetros de Perugia se encuentra la ciudad medieval <strong>Passignano sul Trasimeno</strong>, desde donde se puede tomar un barco que lleva a las islas que emergen de las aguas de este lago. Es un paraíso natural entre cañadas y nenúfares, poblado de patos salvajes, milanos y martines pescadores. Pasar un día descubriendo los preciosos pueblos que se miran en sus aguas, es toda una experiencia gastronómica en la que disfrutar de una cocina enraizada en su historia, además de adentrarse en una época llena de ecos etruscos, romanos y medievales, rodeados de una naturaleza idílica, .</li>
<li><strong>Asís</strong>. A unos veinte kilómetros de Perugia se encuentra este delicioso pueblo cuyo caserío por sí mismo merece una visita. Declarado Patrimonio de la Humanidad, es un lugar de peregrinación y de arte. Patria chica de San Francisco y de Santa Clara, predicadores de la Paz, mantiene entre sus calles una plácida sensación de tranquilidad, a pesar del turismo. Entre su rico patrimonio destaca la <strong>Basílica de San Francisco de Asís</strong>, donde descansa el santo. Además de su rica historia arquitectónica, la Basílica conserva un despliegue artístico impresionante.
<p>Decorada con frescos salidos de genios como <strong>Cimabue</strong>, <strong>Giotto</strong> y su taller, <strong>Simone Martini</strong> y el sienés <strong>Pietro Lorenzetti</strong>, entre otros, ofrece un despliegue que es un auténtico tesoro artístico.</li>
<li><strong>Spoleto</strong>. Sólo treinta y siete kilómetros separan a Perugia de la ciudad de Spoleto. Una ciudad artística situada al suroeste de la Umbria con un  patrimonio cultural tan rico como su historia, prueba de ello es su <a href="https://rutacultural.com/joyas-romanico-italiano/">románica catedral</a>. Entre los eventos artísticos que se celebran en Spoleto destaca <strong>«El Festival de los dos mundos»</strong>, fundado por el compositor italo-estadounidense Gian Carlo Menotti. Con un programa de una duración de tres semanas, en el mes de julio, dividido en siete secciones: conciertos, ópera, danza, drama, artes visuales y cine, es un atractivo más para disfrutar de este bellísimo rincón italiano.</li>
<li><strong>Gubbio</strong>. A más de setenta kilómetros de Perugia, con acceso por carretas plenas de belleza, espera una ciudad inverosímil: Gubbio, la más antigua población de la Umbria. Construida en la pendiente del Monte Ingino y atravesada por el Camignano, Gubbio es una magnífica ciudad medieval rica de historia y monumentos que ha fascinado a ilustres viajantes y escritores <strong>Herman Hesse</strong> que dijo de ella: “Produce un efecto absolutamente sorprendente y tiene algo de inverosímil y perturbador”.
<p>Cada quince de mayo se celebra una fiesta anclada en el tiempo: <strong>«La Fiesta de los «Ceri»</strong>, una espectacular celebración que combina religión, amor propio y creatividad de la que surgen imágenes únicas e inolvidables.</li>
<li><strong>Arezzo</strong>. Saliendo ya la de la Umbria, nos adentramos en la Toscana, donde a tan sólo noventa y cinco kilómetros de Perugia se encuentra Arezzo. Un tesoro Toscano, del que <a href="https://rutacultural.com/arezzo-vida-bella-toscana/">hablamos aquí</a>, en el que hay sobradas razones para visitarlo.</li>
<liv><strong>San Sepolcro</strong>. Muy cerca de Arezzo, a algo más de sesenta kilómetros de Perugia, espera un lugar especialísimo. Otra excursión inolvidable. San Sepolcro es la patria chica de <a href="https://rutacultural.com/la-ruta-de-piero-della-francesca/">Piero della Francesca</a>, pero es también una de esas bellezas a la que le sobran razones para ser visitada. <a href="https://rutacultural.com/sansepolcro/">Aquí</a> os dejamos algunas.</liv>
<li><strong>Siena</strong>. A poco más de cien kilómetros de Perugia se encuentra Siena. Inevitable recomendar una visita a esta belleza Toscana. <a href="https://rutacultural.com/guia-siena/">Aquí damos algunas pistas</a> para recorrerla.</li>
<li><strong>Montalcino</strong>. Muy cerca de Siena, a poco más de cien kilómetros de Perugia, se encuentra nuestra, de momento, última sugerencia. Otro rincón medieval que conserva sus murallas y su esencia. Para recorrerla dejamos <a href="https://rutacultural.com/montalcino-abadia-san-antimo/">aquí algunas ideas</a>.</li>
</ul>
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		<title>El Vaso François, una maravilla de la Antigüedad en el Museo Arqueológico de Florencia</title>
		<link>https://rutacultural.com/vaso-francois/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Bermúdez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Nov 2018 07:00:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Vaso François es una enorme crátera de volutas, decorada de arriba a abajo por uno de los mejores pintores del mundo griego.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="778" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/françois-portada-1024x778.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/françois-portada-1024x778.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/françois-portada-300x228.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/françois-portada-768x583.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/françois-portada.jpg 1417w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>Alesandro François, el descubridor del <strong>Vaso François</strong>, se pudo considerar un arqueólogo afortunado. Nació en <a href="https://rutacultural.com/como-visitar-florencia/">Florencia</a> en 1796, aunque su familia era de origen francés. Durante su juventud, mientras por toda Europa se abatían las nubes de la revolución y los grandes reinos se enzarzaban en sangrientas batallas para frenar a Napoleón, Alessandro se dedicó a estudiar el mundo antiguo. (Sobre el arte clásico, te recomendamos estos <a href="https://exploralibros.com/no-ficcion/arte/libros-arte-clasico/">diez libros</a> imprescindibles) . </p>
<p>Viajó por toda Italia y buena parte del Mediterráneo y buscó con ahínco, por toda su tierra natal, la Toscana, la vieja Etruria, esos vestigios abandonados y rotos en mil pedazos de los que está hecha la arqueología. </p>
<p>En 1825 era ya un arqueólogo consumado. Excavó en Volterra, Fiesole, Vetulonia y Cosa. En 1857 encontrará una imponente tumba etrusca que desde entonces llevará su nombre, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tumba_François">Tumba François</a>. Su interior estaba decorado con una valiosísima serie de frescos de una época por lo demás poco conocida, el siglo IV a.C. Las imágenes, alegres y festivas, confirman la intrincada relación entre la cultura etrusca y la romana.</p>
<p>Fue su último hallazgo, pero no el más importante. Antes había encontrado, en las cercanías de <strong>Chiusi</strong>, en el extremo más meridional de la Toscana, una serie de fragmentos de lo que parecía una crátera griega de figuras negras. Su amigo, el también arqueólogo Arcangelo Michele Migliarini, quedó fascinado y animó a Alessandro a continuar excavando por la zona. En años venideros encontró más fragmentos, y con la ayuda de Vincenzo Monni y Giovan Gualberto Franceschi, el puzzle fue totalmente recompuesto. Era algo nunca visto.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/vaso-françois-300x292.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/vaso-françois.jpg 640w" alt="" /></figure>
<p>El <strong>Vaso François</strong> medía nada menos que 66 centímetros de alto y estaba decorado <strong>al completo</strong> con historias de la mitología griega, monstruos e incluso escenas cómicas. Hasta las asas y la base están profusamente decorados.</p>
<h2>La importancia del Vaso François</h2>
<p>En su fabricación se sabe que intervinieron dos autores porque ambos dejaron constancia de su firma. Se trata del alfarero <strong>Ergótimos</strong> y el pintor <strong>Clitias</strong>, que colaboraron en esta y otras obras alrededor del año 570 a.C.</p>
<p>Según <strong>Antonio Blanco Freijeiro</strong>: </p>
<blockquote>
<p>el Vaso François reúne todas las condiciones que se pueden esperar de un bello vaso griego, a saber: proporción, elegancia, firmeza, grandiosidad, etc. Pero a este conjunto de perfecciones constructivas se le une la exquisita decoración de Clitias, que envolvió la superficie externa del vaso en un álbum de más de un centenar de miniaturas dispuestas en franjas horizontales. </p>
</blockquote>
<p>Este estilo miniaturista de Clitias, en oposición a otro estilo más realista, vivió desde entonces un verdadero auge y dio origen a algunos de los más bellos ejemplos conservados de la cerámica griega, como los preciosos <em>kylyx</em> (copas de labio) de <em>Teseo matando al minotauro</em>, o el del <em>Jinete y el corredor</em>, que se conservan en <a href="https://rutacultural.com/diez-museos-de-londres/">Londres, en el Museo Británico</a>.</p>
<p>Pero en ninguna parte se encuentra un vaso de este tamaño y con este imponente y minucioso programa decorativo. Que acabara en Etruria es un ejemplo más de lo bien conectada que estaba por entonces la economía mediterránea, y el alto desarrollo que habían alcanzado los etruscos, capaces de importar objetos de semejante lujo. </p>
<p>Su función no era simplemente decorativa. Se trata de una <strong>crátera</strong> de volutas (así llamada por las asas), un recipiente en el que se depositaba el vino, normalmente mezclado con agua, para que los asistentes a un banquete se fueran sirviendo. </p>
<p>Quizá este uso justifica la presencia de varias escenas marcadamente cómicas entre sagrados mitos como el de las exequias de Patroclo. O tal vez sea una prueba más del escaso fanatismo que envolvía la religión griega, sin exigencias morales y tolerante incluso con la ironía.</p>
<h2>Las escenas del Vaso François</h2>
<p>En el Vaso François podemos ver, concretamente en la zona donde la circunferencia del vaso es más extensa, justo a la altura donde nacen las asas, una representación de la noche de bodas de <strong>Peleo</strong> y <strong>Tetis</strong>, los padres de Aquiles. Se trata de una de las bodas más importantes de la Antigüedad, no sólo por tratarse de los padres de Aquiles sino por ser aquí donde nace la disputa entre las diosas Atenea, Hera y Afrodita. La que dará lugar al Juicio de Paris y a la Guerra de Troya.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/853763CE-E803-47AA-AE0F-2957A20FF12E-300x107.jpeg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/853763CE-E803-47AA-AE0F-2957A20FF12E.jpeg 640w" alt="" /></figure>
<p>Justo debajo se encuentra el friso de <strong>Aquiles</strong> y <strong>Troilo</strong>, otro episodio de la Guerra de Troya. Un oráculo había predicho que los griegos no podrían tomar Troya si Troilo, uno de los hijos de Príamo, alcanzaba la edad de veinte años. De ahí la preocupación de Aquiles por perseguirlo y darle muerte.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/49F09165-9492-4F6D-99E7-E1DCB4592412-300x98.jpeg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/49F09165-9492-4F6D-99E7-E1DCB4592412.jpeg 640w" alt="" /></figure>
<p>Por el lado contrario, a la misma altura, aparece una escena sin correspondencia en la literatura: el retorno al Olimpo de Hefesto, ese dios tan feo y desagradable que fue desterrado por su madre, Hera, nada más nacer, pero que luego se las ingenió para ser readmitido. Por eso también son importantes estos objetos, porque completan las lagunas de los libros perdidos.</p>
<p>Más abajo se sucede un friso decorado con animales mitológicos extraídos no sólo de la mitología griega sino también de la próximo-oriental, como las efigies que aparecen alrededor del árbol sagrado. Un recordatorio más de que las culturas no son compartimentos estancos sino recipientes abiertos que se influyen mutuamente.</p>
<p>Y más abajo aún, tras unas decoraciones geométricas, en el mismo pie del vaso una de las escenas más solemnes de la Antigüedad: los juegos fúnebres organizados por <strong>Aquiles</strong> para honrar a su querido amigo <strong>Patroclo</strong>. </p>
<p>Por el lado contrario completan el programa decorativo: una escena de <strong>Teseo</strong> tocando la lira frente a <strong>Ariadna</strong>, una representación de la <strong>Centauromaquia</strong> y una bellísima y, según Blanco Freijeiro, sin duda cómica, representación de la <strong>Geranomaquia</strong>: la lucha de los pigmeos contras la grullas.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/2B71B9A2-2C99-4366-9735-F7AB327617C7-300x200.jpeg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/2B71B9A2-2C99-4366-9735-F7AB327617C7-1024x683.jpeg 640w" alt="" /></figure>
<p>En suma, el Vaso François es un objeto de uso cotidiano, una crátera, pero cuya utilidad práctica se ve sublimada por una de serie de escenas exquisitamente dibujadas que servían no sólo para embellecer, sino para dar pábulo a conversaciones, reflexiones, narraciones y, por qué no, algunas risas. </p>
<p>Se encuentra en el <strong>Museo Arqueológico de Florencia</strong>, que conserva una excelente colección de arte etrusco, egipcio y griego y cuya visita, como ya mencionamos en nuestro artículo de <a href="https://rutacultural.com/museos-florencia/">los mejores museos de Florencia</a>, es más que recomendable.</p>
<p></body>

</html></p>
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		<title>Montalcino y la Abadía de San Antimo, un precioso rincón de la Toscana</title>
		<link>https://rutacultural.com/montalcino-abadia-san-antimo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Bermúdez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 Nov 2018 07:00:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pueblos con encanto]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=14672</guid>

					<description><![CDATA[<p>Al sur de Siena nos espera Montalcino, uno de los pueblos más bonitos de la Toscana, y junto a él un impresionante monumento de tiempos de Carlomagno.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="768" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/10/montalcino-1024x768.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Montalcino. Piazza del Popolo." decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/10/montalcino-1024x768.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/10/montalcino-300x225.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/10/montalcino-768x576.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/10/montalcino.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>Unos dicen que el nombre de <strong>Montalcino</strong> viene de <em>mons</em> (monte) y de <em>ilex</em> (encina), y que significa &quot;el monte de las encinas&quot;. Otros derivan sus últimas sílabas de Lucina, la diosa, romana pero de origen etrusco, que presidía el nacimiento de los niños. La propia etimología de Lucina es muy apropiada, pues podría provenir de <em>lux</em> (luz) y también de <em>lucus</em> (bosque). </p>
<p>Ambas cosas casan bien con Montalcino. En una zona que una vez fue habitada por los etruscos agrada pensar que estamos caminando por el monte de una diosa, Lucina, que reina sobre los bosques y que trae a la luz nueva vida.</p>
<p>Montalcino es uno de esos <a href="https://rutacultural.com/pueblos-de-la-toscana/">pueblos que embellecen la Toscana</a>. Es vecino de <strong>Pienza</strong> y de <strong>Montepulciano</strong>. Se alza sobre un suave promontorio que alcanza, en su punto más alto, algo más de seiscientos metros. Es la casa de uno de los vinos con más <a href="https://www.ucpress.edu/book.php?isbn=9780520265646">renombre</a> de Italia, el <strong>Brunello</strong>, un tinto robuso acompañado de aromas a geranio y a especias.</p>
<p>En la Edad Media fue una ciudad independiente y próspera, beneficiada por su posición en plena <em>vía francígena</em>, por donde acudían los peregrinos desde Francia hasta Roma. Lo siguió siendo hasta 1260, cuando otra ciudad que ya era más grande y que lo sería aún más, <a href="https://rutacultural.com/guia-siena/">Siena</a>, la derrotó en la batalla de Montaperti.</p>
<p>En la órbita sienesa se mantuvo Montepulciano por tres siglos, y en ese tiempo vio trabajar a artistas de la talla de <strong>Simone Martini</strong> y <strong>Ambroggio Lorenzetti</strong>, de cuya autoría aún quedan algunas obras en su pequeño pero extraordinario <strong>Museo Cívico</strong>.</p>
<p>En 1555 se produjo un hecho notable. Siena cayó en las manos de una <a href="https://rutacultural.com/como-visitar-florencia/">Florencia</a> expansiva, dominada entonces por <strong>Cosimo I de Mèdici</strong>. Pero muchos nobles de la ciudad, negados a dar su libertad por perdida, se refugiaron en Montalcino y proclamaron la allí la <em>Repubblica di Siena riparata in Montalcino</em>. Resistieron cuatro años. Luego Montalcino entró a formar parte del <strong>Gran Ducado de la Toscana</strong> y allí permaneció otros tres siglos, hasta el nacimiento del Reino de Italia.</p>
<h2>Qué ver en una visita a Montalcino</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/10/vista-montalcino-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/10/vista-montalcino.jpg 640w" alt="Montalcino" /><figcaption>Montalcino. <a href="https://www.flickr.com/photos/martindo/5191854265/" rel="nofollow">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>Con sólo cinco mil habitantes no deja de resultar sorprendente el patrimonio histórico del que presume Montalcino. Arquitectura civil, arquitectura religiosa, museos y calles llenas de encanto se suceden por su pequeño casco urbano.</p>
<h3>La Fortezza</h3>
<p>De la etapa de dominio sienés se conserva todavía la fortaleza defensiva que, adosada a los muros de la ciudad, protegía a Montalcino de sus hostiles vecinos. </p>
<p>Llamada en italiano <em>fortezza</em>, impresiona el grosor de sus muros y la altura de sus torreones, aunque hoy, en su amplísimo patio o <em>cortile</em>, ya no hay escudos, espadas ni lanzas sino un programa casi continuo de espectáculos culturales. Desde sus altos muros hay vistas preciosas de los campos circundantes.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/toscana-300x201.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/toscana.jpg 640w" alt="Vista de la Toscana desde Montalcino" /><figcaption>Vista de la Toscana desde Montalcino. <a href="https://www.flickr.com/photos/carlotardani/3094919741/" rel="nofollow">Foto</a>.</figcaption></figure>
<h3>Los museos</h3>
<p>Se llaman <em>musei riuniti</em> porque engloban dos: el <strong>Museo Cívico</strong> y el <strong>Diocesano</strong>. Ambos contienen obras de interés, pero en el primero especialmente encontrarán los amantes del arte varias obras de renombre. </p>
<p>Pertenecen todas a la <strong>escuela de Siena</strong>, el grupo de pintores que desde dicha ciudad desarrolló un proto-renacimiento luminoso, dulce y algo apegado a la vieja solemnidad del arte bizantino. Simone <strong>Martini</strong> y Ambroggio <strong>Lorenzetti</strong> son los nombres más destacados, aunque no los únicos.</p>
<h3>La Piazza del Popolo</h3>
<p>En el centro de todo pueblo italiano se encuentra una agradable <em>piazza</em>, casi siempre llamada <em>del popolo</em> o <em>della repubblica</em>. La de Montalcino es pequeña, pero está adornada con dos edificios históricos: el <strong>Palazzo Publico</strong>, aquí llamado también <strong>Palazzo dei Priori</strong>, y la <strong>Loggia</strong>.</p>
<p>El primero lleva siendo la sede del poder local desde que al gobernante local se la llamaba <em>podestà</em>, esto es, desde hace aproximadamente siete siglos. Decenas de signos heráldicos adornan unos muros que rezuman historia. Y a su lado, una preciosa <em>loggia</em> renacentista pone al broche a una plaza con verdadero encanto, el lugar ideal donde disfrutar de un buen <a href="https://rutacultural.com/el-cafe-ese-interesante-y-mundano-companero-de-viaje/">café</a>.</p>
<h3>Las iglesias</h3>
<p>Es sorprendente que un espacio urbano tan reducido como el de Montalcino se puedan encontrar decenas de iglesias. Las hay de todas las épocas, la mayoría pequeñísimas, poco más que parroquias locales.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/montalcino-san-agustin-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/montalcino-san-agustin.jpg 640w" alt="Iglesia de San Agustín" /><figcaption>Iglesia de San Agustín. <a href="https://www.flickr.com/photos/bonajf/45115576471/" rel="nofollow">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>La más destacada es la <em>Chiesa di Sant&#8217;Agostino</em>, que ha podido conservar su sobria fachada románica. El Duomo, en cambio, de estilo neoclásico y construido en el siglo XIX, es menos impresionante.</p>
<h3>La Abadía de San Antimo</h3>
<p>Muy cerca de Montalcino, junto a la pequeña aldea de <strong>Montelluovo del&#8217;Abate</strong>, se encuentra una de las mayores joyas del <a href="https://rutacultural.com/joyas-romanico-italiano/">románico toscano</a>. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/abadia-san-antimo-300x199.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/abadia-san-antimo.jpg 640w" alt="Abadía de San Antimo" /><figcaption>Abadía de San Antimo. <a href="https://www.flickr.com/photos/lubro/5495761844/" rel="nofollow">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>Se trata de una abadía cuya fundación está relacionada nada menos que con <strong>Carlomagno</strong>, quien, al regreso de ser coronado emperador en Roma, se detuvo en una pequeña abadía y decidió sufragar su reconstrucción monumental. Su hijo <strong>Ludovico Pío</strong> fue quien finalmente envió los fondos. De esta primitiva abadía hoy solo queda el ábside, conocido como <em>capilla carolingia</em>.</p>
<p>Es conveniente acercarse a verla por la monumentalidad del edificio, construido en piedra, alabastro y mármol travertino, por su precioso emplazamiento, por la calidad de su fábrica y por las sorpresas que guarda su interior, donde se pueden encontrar capiteles formidables como el <em>Daniel en la fosa de los leones</em>, del <strong>Maestro de Cabestany</strong>.</p>
<h2>Infinitas excursiones en el corazón de la Toscana</h2>
<p>Por supuesto, Montalcino se encuentro en el corazón de la Toscana, y eso significa que las posibilidades para el turismo son casi infinitas. </p>
<p>Los pueblos de la Toscana, de las que <a href="https://rutacultural.com/pueblos-de-la-toscana/">ya hemos hablado</a>, son verdaderas maravillas, y junto a Montalcino podemos encontrar dos de los mejores: <strong>Pienza</strong> y <strong>Montepulciano</strong>. Siena está a muy poca distancia, como también el lago Trasimeno y sus múltiples bellezas.</p>
<p></body>

</html></p>
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		<title>Los diez mejores museos de Florencia</title>
		<link>https://rutacultural.com/museos-florencia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Bermúdez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 Nov 2018 07:00:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Museos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Recopilamos diez museos de Florencia que no te deberías perder cuando visites la capital de la Toscana.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="575" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/museos-florencia-1024x575.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Museos de Florencia" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/museos-florencia-1024x575.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/museos-florencia-300x169.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/museos-florencia-768x431.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/museos-florencia.jpg 1800w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>Florencia es <a href="https://rutacultural.com/como-visitar-florencia/">una ciudad artística</a> y por lo tanto también una ciudad de museos. En la cuna del <a href="https://rutacultural.com/renacimiento-italiano-arquitectura/">Renacimiento</a>, como no podía ser de otra manera, la mayoría de los museos de Florencia se centran en aquella época: los <em>Uffizi</em>, la <em>Academia</em>, el <em>Bargello</em> o <em>l&#8217;Opera del Duomo</em> albergan las mejores que obras que se pueden ver de esta etapa artística. Otros, como el <em>Palazzo Pitti</em>, se extienden más en el tiempo. </p>

<p>Pero también está el <em>Museo Arqueológico</em>, que es una verdadera sorpresa, y el <em>Museo Galileo</em>. Y, <a href="https://rutacultural.com/arte-iglesias-roma/">como en Roma</a>, también están las iglesias, que en muchos casos albergan colecciones de arte que para sí quisieran muchos museos del mundo. </p>
<h2>10. El Palazzo Vecchio, donde se ha escrito la historia de Florencia.</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palazzo-vecchio-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palazzo-vecchio.jpg 640w" alt="Interior del Palazzo Vecchio" /><figcaption>Interior del Palazzo Vecchio. <a rel="nofollow">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>El Palazzo Vecchio domina desde el siglo XIV la más conocida plaza de Florencia, la <em>Piazza della Signoria</em>, y además del Ayuntamiento alberga un museo llamado <em>dei Ragazzi</em>. Allí se exponen obras de Bronzino, <a href="https://rutacultural.com/miguel-angel-buonarroti-roma-florencia/">Miguel Ángel</a> y Vasari, entre otros.</p>
<p>Su fachada principal contiene uno de los emblemas de la ciudad, la <strong>Torre de Arnolfo</strong>, y en su interior sobresale el <strong>Salón de los Quinientos</strong>, con muros decorados con frescos de Vasari. No es poca cosa, si bien en su día trabajaron en ellos tanto Leonardo da Vinci, cuya <em>Batalla de Anghiari</em> se terminó perdiendo, y Miguel Ángel, que no llegó a terminar la <em>Batalla de Cascina</em>. </p>
<p>Pero además de los grandes salones hay rincones pequeños donde cuelgan varias sorpresas. Una de ellas es el más célebre retrato del gran <strong>Nicolás Maquiavelo</strong>, con su sonrisa indiscifrable. Otra es la <a href="https://rutacultural.com/sala-mapas-geograficos-florencia/">Sala de los mapas Geográficos</a>, realizada por Vasari: un verdadero atlas del mundo entonces conocido.</p>
<p>El propio edificio es un museo de la historia de Florencia. Llamado en origen <em>Palazzo dei Priori</em> o <em>Palazzo Novo</em>, fue luego <em>Palazzo della Signoria</em>, pues éste era el organismo principal de la República florentina en el siglo XV. Cuando, en 1540, <strong>Cosme I de Médici</strong> empezó a utilizarlo como residencia se convirtió en <em>Palazzo Ducale</em>. Y cuando, en 1565, el mismo Cosme I se mudó al <em>Palazzo Pitti</em> pasó a ser <em>Palazzo Vecchio</em>, el palacio viejo. Hasta hoy.</p>
<h2>9. El Museo de Historia de la Ciencia, un templo dedicado a Galileo</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/museo-galileo-300x203.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/museo-galileo.jpg 640w" alt="Museo Galileo" /></figure>
<p>También llamado <strong>Museo Galileo</strong>, conserva verdaderas joyas, como los telescopios con los que el genio pisano divisó por primera vez las lunas de Júpiter. </p>
<p>Es un museo pequeño, pero lleno de maravillas. Los experimentos que llevó a cabo Galileo han sido reconstruidos de forma interactiva y los propios visitantes pueden realizarlos.</p>
<p>La misma preocupación por el espacio que hizo a los artistas florentinos maestros de la perspectiva los convirtió también en excelentes navegantes y cartógrafos. Puede ponerse como ejemplo el célebre <strong>Américo Vespucci</strong>, nacido en la pequeña aldea de <a href="https://rutacultural.com/greve-in-chianti-montefioralle/">Montefioralle</a>. Muchos de esos preciosos mapas se conservan aquí, y entre ellos destaca el del portigués <strong>Lopo Homem</strong>.</p>
<h2>8. El Museo dell&#8217;Opera del Duomo, el complemento perfecto a la Cúpula y el Baptisterio.</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/museo-opera-duomo-300x225.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/museo-opera-duomo.jpg 640w" alt="Museo dell'Opera del Duomo" /><figcaption>Museo dell&#8217;Opera del Duomo. <a href="https://www.flickr.com/photos/manelzaera/1247208142/" rel="nofollow">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>Desde hace algunos años sólo hay una forma de visitar el Duomo florentino: pagar 18€. La entrada, eso sí, incluye la visita a la catedral, las subidas a la cúpula y al <em>campanile</em>, la entrada al baptisterio y la visita al <strong>Museo dell&#8217;Opera del Duomo</strong>. </p>
<p>Son muchos los que, agotados por todas las visitas anteriores, que incluyen esas dos subidas a las alturas florentinas, deciden no visitar el museo. Y aunque no hay duda de que en Florencia los hay mejores y más completos, su visita es muy recomendable y actúa como complemento perfecto a todo lo anterior.</p>
<p>Porque aquí están las esculturas originales que durante siglos decoraron la catedral, y desde hace tiempo fueron, como pasa con el David, sustituidas por réplicas. Porque aquí está la <em>Piedad Bandini</em> de <strong>Miguel Ángel</strong>, esculpida para decorar la que iba a ser su tumba en Roma. Y la <em>María Magdalena</em> de <strong>Donatello</strong>. Porque aquí se conservan también las puertas originales del impresionante baptisterio, obra de <strong>Lorenzo Guiberti</strong> y de <strong>Brunneleschi</strong>. Y aquí están también algunas de las herramientas, radicalmente innovadores para su época, que utilizó <a href="https://rutacultural.com/ruta-de-brunelleschi-florencia/">Brunneleschi</a> para la construcción de la cúpula. </p>
<p>Si alguien duda del interés de estos elementos no tiene más que leer el libro de Ross King La Cúpula de Brunneleschi, y se dará cuenta de hasta qué punto este genial arquitecto e inventor revolucionó las posibilidades del arte y la ingeniería de su época. </p>
<h2>7. La Capilla Brancacci, la Capilla Sixtina del primer Renacimiento.</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/capilla-brancacci-300x199.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/capilla-brancacci.jpg 640w" alt="Capilla Brancacci" /><figcaption>Capilla Brancacci. <a href="https://www.flickr.com/photos/johnreynoldsphotography/8050660899/" rel="nofollow">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>En el interior de la iglesia de <strong>Santa María del Carmine</strong>, en el barrio de <strong>Oltrarno</strong>, se encuentra la que ha sido calificada como la Capilla Sixtina del primer Renacimiento.</p>
<p>Se trata de una capilla concebida como un todo y en el que todas las escenas se compusieron tomando como referencia el punto de vista de un espectador situado en el centro. Los frescos no deben verse por tanto (aunque pueden verse, y bien que se disfrutan) uno a uno, acercándose a ellos, como en cualquier iglesia, sino desde el centro, como un gigantesco políptico desplegado ante nosotros.</p>
<p>La capilla la encargó la familia <strong>Brancacci</strong>, que terminó desterrada por los Médici, y la llevó a cabo en su mayor parte uno de los pintores más innovadores de la historia, <strong>Masaccio</strong>, que de no haber muerto con sólo 27 años quizá estaría hoy en la lista de los más grandes.</p>
<h2>6. El Convento de San Marco y los exquisitos frescos de Fra Angelico.</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/san-marcos-florencia-300x218.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/san-marcos-florencia.jpg 640w" alt="Fresco en San Marcos" /><figcaption>Fresco en San Marcos. <a rel="nofollow" href="https://www.flickr.com/photos/snarfel/4119225715/">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>No es un museo, pero estas rígidas categorías, a veces, no sirven de mucho. Porque en el convento de San Marco, renovado monumentalmente en 1437 por <strong>Michelozzo</strong> bajo encargo de <strong>Cosimo il Vecchio</strong>, alberga una impresionante serie de frescos que para sí quisieran los mejores museos del mundo.</p>
<p>Son casi todos del mismo autor, el fraile dominico <strong>Fra Angelico</strong>, que acometió el proyecto decorativo monástico más ambicioso de la historia. No hay habitación sin su correspondiente fresco, no hay pasillo ni cámara sin decorar. Y todas están bañadas de la misma serenidad, de la misma fantástica luz que muchos han calificado de metafísica, de una piedad que sólo podía surgir de la intensa devoción del propio autor, dominico él también como los frailes a los que iban destinadas sus obras.</p>
<p>San Marco alberga lo mejor de uno de los mejores pintores del <em>quattrocento</em>. Y todas las obras se encuentran en sus lugares originales. Además, el propio convento, obra de <strong>Michelozzo</strong>, es también una maravilla de la arquitectura, un edificio tremendamente moderno gobernado por la funcionalidad. </p>
<h2>5. El Palazzo Pitti, el último capricho de los Médici.</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palazzo-pitti-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/palazzo-pitti.jpg 640w" alt="Palazzo Pitti" /><figcaption>Palazzo Pitti. <a rel="nofollow" rel="https://www.flickr.com/photos/127226743@N02/26679013285">Foto</a></figcaption></figure>
<p>El Palazzo Pitti es el que convirtió en <em>vecchio</em> al Palazzo Vecchio. Se construyó a mediados del cinquecento para el banquero florentino <strong>Luca Pitti</strong>, aunque sus descendientes lo terminaron vendiendo a la dinastía más famosa de la ciudad, los Médici.</p>
<p>Lo adquirió en realidad <strong>Leonor Álvarez de Toledo</strong>, la esposa de <strong>Cosme I</strong>, que venía de un mundo de lujo en <a href="https://rutacultural.com/ver-napoles-ciudad-infinita/">Nápoles</a> que no podía compararse al que se encontró en el Palazzo Vecchio. </p>
<p>Con la compra vinieron también las reformas y entre ellas estuvo el <strong>Corredor de Vasari</strong>, una red de pasadizos que lo conectan con la vieja residencia del Palazzo Vecchio, pasando por el Ponte Vecchio y los Uffizi. Y se construyeron también los preciosos <strong>Jardines de Bóboli</strong>. Y se llenó de una colección de arte que no cabía ya en los Uffizi. Con el paso de los siglos se asentaron aquí otras dinastías de gobernantes que fueron llenando los enormes salones del palacio de nuevas obras de arte. </p>
<p>La colección resultante es amplia y espléndida, coronada por obras de <strong>Tiziano</strong>, <strong>Rafael</strong>, Andrea del <strong>Sarto</strong>, <strong>Tintoretto</strong>, <a href="https://rutacultural.com/roma-la-obsesion-de-caravaggio/">Caravaggio</a>, <strong>Rubens</strong>, <strong>Van Dyck</strong> o Antonio <strong>Cánova</strong>.</p>
<h2>4. El Museo Arqueológico, el más inesperado de los museos de Florencia.</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/museo-arqueologico-florencia-300x217.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/museo-arqueologico-florencia.jpg 640w" alt="Quimera de Arezzo" /></figure>
<p>Demasiadas veces pasa desapercibido, quizá por ser el único gran museo florentino no centrado en el Renacimiento, y por tanto alejado de lo que muchos buscan o esperan encontrar.</p>
<p>Sin embargo, este Museo Arqueológico es uno de los mejores que se pueden ver en Italia. Alberga una extraordinaria colección de arte <strong>etrusco</strong>, como le corresponde por su situación geográfica. Pero además contiene una interesantísima colección de arte <strong>egipcio</strong> y una sorprendente, brillantísima de arte <strong>griego</strong>. </p>
<p>De hecho aquí hay que situar la gran joya del museo, la famosa crátera de figuras negras conocida como el <a href="https://rutacultural.com/vaso-francois/">Vaso François</a>, datada hacia 570 a.C. y decorada con una compleja serie de narraciones mitológicas.</p>
<h2>3. El Bargello, la mejor colección de escultura renacentista.</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/museo-bargello-300x199.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/museo-bargello.jpg 640w" alt="Patio del Bargello." /><figcaption>Patio del Bargello. <a rel="nofollow" href="https://www.flickr.com/photos/gaspa/164322455">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>El Bargello es uno de los museos más bonitos que se pueden ver en Italia. Está en un edificio del siglo XIII que se construyó como ayuntamiento, y que más adelante fue residencia del jefe de policía de la ciudad (llamado <em>bargello</em>) y, más adelante aún, se utilizó como cárcel. En su patio hoy apacible fueron ejecutados decenas de condenados.</p>
<p>Con la unificación de Italia, el nuevo gobierno tomó la acertada decisión de convertirlo en uno de los primeros museos nacionales italianos. Y aquí se fue trasladando, desde 1865, una extraordinaria colección de escultura florentina. En el Bargello están los mejores escultores del Renacimiento: <strong>Miguel Ángel</strong>, <strong>Donatello</strong>, <strong>Verrocchio</strong>, <strong>Gianbologna</strong>, <strong>Cellini</strong>&#8230;</p>
<p>Tiene una colección mucho más valiosa y más amplia que el <em>Museo dell&#8217;Opera del Duomo</em>, e incluso que la <em>Galería de la Academia</em>. Y es el complemento perfecto a la visita a las Uffizi, más centrado en la pintura.</p>
<h2>2. La Academia, donde se puede ver el gran icono de Florencia.</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/galeria-academia-300x199.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/galeria-academia.jpg 640w" alt="Galería de la Academia" /><figcaption>Galería de la Academia. <a rel="nofollow" href="https://www.flickr.com/photos/toniescuder/15220388371/">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>En 1563 nació en Florencia la primera escuela de Europa dedicada exclusivamente a enseñar las artes del dibujo, la pintura y la escultura. Su fundador fue Cosimo I de Médici y se llamó <em>Accademia degli Arte del Disegno</em>. </p>
<p>Con los años su función fue interrumpida, y no fue hasta 1784 cuando se refundó, ahora con el nombre de <em>Accademia di Belle Arti</em>, y acomodó numerosas obras de arte que sirvieran de inspiración y ejemplo a los nuevos estudiantes. Desde entonces y hasta hoy no ha dejado de ser un museo.</p>
<p>La Academia es famosa porque alberga una de las obras más icónicas del mundo. Como la Gioconda en el Louvre, aquí todo el mundo viene a ver el <strong>David</strong> de <a href="https://rutacultural.com/miguel-angel-buonarroti-roma-florencia/">Miguel Ángel</a>; el original, no las copias que adornan la <em>Piazza della Signoria</em> o el <em>Piazzale Michelangelo</em>.</p>
<p>Y, por supuesto, merece la pena. La merecería incluso si esta fuera la única obra expuesta. Pero no es así. En la Academia se pueden ver otras dos obras de <strong>Miguel Ángel</strong>: su <em>San Mateo</em> de 1508 y sus <em>Cuatro prisioneros</em>, obra que esculpió entre 1521 y 1523 para que adornaran la monumental tumba del papa <strong>Julio II</strong>.</p>
<p>Pero además de Miguel Ángel aquí hay una interesante representación de artistas locales, que en otro lugar podría sonar a poca cosa pero en Florencia significa <strong>Fra Bartolomeo</strong>, Filippino <strong>Lippi</strong>, <strong>Bronzino</strong>, <strong>Botticelli</strong> o <strong>Ghirlandaio</strong>. </p>
<h2>1. La Galería de los Uffizi, uno de los mejores museos del mundo.</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/uffizi-300x225.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/uffizi.jpg 640w" alt="Galería de los Uffizi" /></figure>
<p>Y por fin, la <em>Galleria degli Uffizi</em>, la galería de arte más antigua del mundo y sin duda el más destacado de los museos de Florencia. Hoy extiende sus dos elegantes brazos desde la vera del <em>Palazzo Vecchio</em> hasta el Arno, casi a las puertas del <em>Ponte Vecchio</em>. Pero al contrario que estos <em>viejos</em> edificios, los Uffizi representan lo <em>nuevo</em>, lo moderno.</p>

<p>Fueron obra también de un hombre nuevo, un <strong>Cosimo I de Médici</strong> cuyo notorio apellido no debe llevar a engaño. Cosimo provenía de una rama menor de los Médici y era básicamente un don nadie cuando llegó a Florencia a mediados del <em>cinquecento</em>. Pero entonces desplegó unas sobresalientes dotes de mando. Trasladó su residencia al <em>Palazzo Vecchio</em>, centro del poder florentino, renovó por completo la administración, se casó estratégicamente con <strong>Leonor Álvarez de Toledo</strong> (cuyo fantástico retrato, obra de <strong>Bronzino</strong>, se conserva en los Uffizi), construyó fortalezas y puertos, conquistó Siena y convenció al papa <strong>Pio V</strong> para que creara el <strong>Gran Ducado de la Toscana</strong>, que le sobrevivió en varios siglos. </p>
<p>Y para su nuevo gobierno, reclutado entre las capas más humildes de la población puesto que no se fiaba de las viejas familias florentinas (de la suya especialmente) creó un fantástico edificio de oficinas. Al poco tiempo todos lo llamaban los <em>Uffizi</em>.</p>
<p>Cosimo, como sus predecesores, se rodeó de un notable grupo de artistas entre los que destacaban <strong>Benvenuto Cellini</strong> y <strong>Giorgio Vasari</strong>. Y a este último le encargó la construcción de sus nuevas <em>oficinas</em>, construidas en buena parte a base de hierro y de cristal. La planta alta es de hecho, prácticamente, una cristalera continua. </p>
<p>Un edificio ultra-moderno que treinta años después de su construcción, tras la muerte de Cosimo, ya se había convertido en una galería artística para albergar la extensa colección de arte de los Médici, que para esa época ya habían comprado también, y llenado de arte, el enorme Palazzo Pitti.</p>
<p>Hoy la <em>Galería degli Uffizi</em> es un macro-museo donde se puede encontrar lo más granado del arte italiano, del <em>duecento</em> al Barroco. De sus muros cuelgan obras como <em>El nacimiento de Venus</em> o <em><a href="https://rutacultural.com/la-primavera-botticelli/">La primavera</a></em> de <strong>Botticelli</strong>, la extraordinaria <em>Anunciación</em> de <strong>Leonardo</strong>, el <em>Tondo Doni</em> de <strong>Miguel Ángel</strong>, la <em>Venus de Urbino</em> de <strong>Tiziano</strong> y cientos de obras maestras de los más grandes artistas italianos. Es uno de los grandes templos del arte.</p>
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		<title>Vanitas Vanitatis, la vanidad ante la muerte en el arte occidental</title>
		<link>https://rutacultural.com/vanitas-vanitatis-arte/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carmen Caballero]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 31 Oct 2018 07:00:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=14451</guid>

					<description><![CDATA[<p>La vanidad enfrentada a la inexorable llegada de la muerte, vista por grandes artistas de todos los tiempos</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="623" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/claeszoon-vanitas-1024x623.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Pieter Claeszoon. Vanitas" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/claeszoon-vanitas-1024x623.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/claeszoon-vanitas-300x182.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/claeszoon-vanitas-768x467.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/claeszoon-vanitas.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>Vanitas vanitatis son dos términos relacionados con un pasaje del Eclesiastés: «Vanitas vanitatum omnia vanitas» («Vanidad de vanidades, todo es vanidad»), que intenta transmitir la inutilidad de los placeres mundanos ante la certeza de la muerte y el absurdo intento del hombre de parecerse a Dios, olvidándose de que es un ser mortal y finito. </p>
<p>Vanitas es un término latino que podemos traducir por vanidad, en el sentido de insignificancia. Asimilable a la expresión &quot;en vano&quot;. </p>
<p>En el mundo del arte se denominan &quot;Vanitas&quot; a una categoría de bodegones que se practicaron mucho en la época barroca, sobre todo en Holanda. Pero la vanidad y la muerte se han tratado en el mundo del arte antes y después del Barroco. </p>
<p>Autores como <strong>Dalí</strong>, <strong><a href="https://www.museoreinasofia.es/coleccion/obra/trois-tetes-mouton-tres-cabezas-cordero">Picasso</a></strong> o el controvertido contemporáneo <strong>Damien Hirts</strong> (un ejemplo es su famosa calavera de diamantes), han interpretado el tema de la vanidad y del memento mori bajo la mirada de su tiempo.</p>
<p>Durante el Barroco se desarrolló de una manera especial la percepción de la debilidad del ser humano, la fugacidad de la vida y la presencia de la muerte. La sensación social de la situación del hombre estaba en el siglo XVII en <strong>un clarooscuro continuo</strong>; de la lujuria de las fiestas barrocas, en las que se combinaban la celebración religiosa con la risa y los placeres sensoriales, lo sagrado con lo profano, se pasaba a entonar el mea culpa en iglesias y manifestaciones populares. Fue en esta época cuando empezaron a tomar fuerza los desfiles procesionales de la <a href="https://rutacultural.com/oficios-semana-santa-de-sevilla/">Semana Santa</a>.</p>
<p>El arte reflejó esta situación utilizando de manera dramática la luz y las sombras en busca del impacto, <strong>la conmoción del espectador</strong>. Y los bodegones llamados &quot;Vanitas&quot; fueron una ayuda muy útil en la predicación devocional. Eran mensajes &quot;moralizantes&quot; que proliferaron en el siglo XVII, con un mensaje claro: el &quot;memento mori&quot; (recuerda que has de morir). Tanto en el Norte como en el Sur de Europa, en el <strong>ámbito cristiano y en el protestante</strong>, se usaron una simbología e intenciones muy parecidas.</p>
<p>Pero sin ser bodegones al uso, hubo otros pintores, como <a href="https://rutacultural.com/roma-la-obsesion-de-caravaggio/">Caravaggio</a>, que se acercaron a las &quot;Vanitas&quot; desde un punto de vista muy personal, incluyéndolos en representaciones de santos. <strong>Antes del barroco</strong> ya hubo grandes pintores, influenciados por las ideas medievales, que relacionaron la muerte y el pecado, como lo hicieron por ejemplo <strong>El Bosco o Brueguel el Viejo</strong>, o <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Allegorical_paintings_by_Jacopo_Tintoretto#/media/File:Tintoretto_Allegory.jpg">Tintoretto</a> en el Renacimiento con su alegoría de la muerte.</p>
<p>El tema de las vanitas se llevó a la escultura e incluso a la arquitectura como en la capilla <strong>Magadalenenklause</strong>, construida en los jardines del Palacio Nymphenburg de Múnich. Una vanitas arquitectónica levantada en un jardín idílico para meditar sobre lo efímero de la vida.</p>
<p>Estamos en vísperas de una celebración muy especial, el Día de todos los Santos y el Día de los difuntos. Son fechas en las que se visitan los <a href="https://rutacultural.com/15-cementerios-del-mundo/">cementerios</a> y se celebran cultos para honrar a los que se fueron y rogar por su descanso eterno.</p>
<p>Traemos aquí unos cuantos ejemplos que recuerdan a través del &quot;memento mori&quot; la fugacidad de la vida, con un mensaje claro por nuestra parte, el que acuñó el poeta romano Horacio: <strong>&quot;Carpe diem, quam minimum credula postero&quot;</strong> (Aprovecha el día, no confíes en el mañana).</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/el-jardin-de-las-delicias-detalle-300x201.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/el-jardin-de-las-delicias-detalle-1024x687.jpg 640w" alt="EL Bosco. El Jardín de las delicias. Detalle" /><figcaption>EL Bosco. El Jardín de las delicias. Detalle</figcaption></figure>
<h2>1-El Jardín de las Delicias. Jheronimus van Aken el Bosco</h2>
<p>Comenzamos este acercamiento a la representación del pecado y la muerte en el mundo del arte con una obra fascinante. El Jardín de las Delicias de El Bosco. En él el maestro holandés va desgranando la creación del mundo, desde el tercer día, cuando se separan el cielo y la tierra (imagen del tríptico cerrado). </p>
<p>En las tres tablas interiores de la obra, El Bosco nos empuja a entender el mundo desde la <strong>Creación del hombre</strong> (tabla de la izquierda), a la inconsciente felicidad del <strong>Jardín de las delicias</strong> (tabla central) y al destino inevitable en el <strong>Infierno musical</strong> (tabla derecha).</p>
<p>Hay mucho de vanitas en estas tablas enigmáticas y sarcásticas, pero en el recorrido por las etapas de la presencia del hombre en la tierra, son, la tabla central (el Jardín de las delicias) y la derecha (el Infierno), las que nos sirven para encabezar este recorrido por las vanitas.</p>
<p>En el Jardín de las delicias El Bosco nos presenta una situación de la humanidad inmersa ya en el pecado, especialmente el de <strong>la lujuria</strong>, aunque toca otros como la avaricia, que lo llevan a la perdición. Escenas eróticas heterosesuales, homosexuales y onanistas llenan la tabla de personajes entregados al disfrute. Entre los numerosos desnudos aparecen muchos tipos de frutas, en clara alusión a los placeres sexuales. En la Edad Media <strong>&quot;coger la fruta&quot; </strong>significaba tener comercio carnal. Además las frutas son un <strong>símbolo de la fugacidad de la vida y del placer</strong>, por su rápido deterioro. </p>
<p>Los animales que vemos en esta tabla se han interpretado como un símbolo de lujuria y los estanques de agua son símbolos de concupiscencia. Las mujeres que están en el interior del estanque van tocadas con cuervos e ibis, <strong>símbolos de vanidad</strong>, que veremos después en los <strong>bodegones de vanitas</strong>. </p>
<p>En la parte inferior derecha de la tabla <strong>un personaje vestido</strong>, el único, que mira al espectador mientras señala a la culpable de toda la situación: Eva, la que trajo el pecado al mundo. El arte occidental ha dejado auténticas maravillas respecto <a href="https://rutacultural.com/erotismo-arte-occidental/">al erotismo</a>, en las que siempre aparece la mujer como provocadora de los pecados.</p>
<p>Y como la humanidad ha caído en desgracia, sólo tiene un destino posible: el infierno.</p>
<p>La tabla del infierno, conocida como &quot;EL infierno musical&quot; porque está llena de instrumentos musicales (no se sabe porqué El Bosco relaciona la música con el castigo eterno), es la más sombría de las tres y explica que los innumerables tormentos que esperan a la Humanidad serán el pago por sus desmanes. </p>
<p>Personajes que defecan monedas, juegos de cartas y dados, en clara alusión a <strong>la avaricia</strong>, envuelto todo en un caos de torturas y confusión. Una sombría visión de las consecuencias de los pecados del hombre.</p>
<p>Se necesitan muchas horas para transitar esta maravilla datada entre 1500 y 1505, que se puede ver en el <strong>Museo del Prado de Madrid</strong>. Siempre hay algo en ella por descubrir.</p>
<p>Su influencia como obra moralizante ha sido enorme y muchos de los símbolos que en ella aparecen han inundado <strong>las obras de Vanitas del Barroco</strong>: juegos de mesa, monedas, instrumentos musicales, frutas, aves, etc.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/el-triunfo-de-la-muerte-brueghel-el-viejo-300x213.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/el-triunfo-de-la-muerte-brueghel-el-viejo-1024x728.jpg 640w" alt="El triunfo de la muerte. Brueghel el Viejo" /><figcaption>El triunfo de la muerte. Brueghel el Viejo</figcaption></figure>
<p><h2>2-El triunfo de la muerte. Pieter Brueghel el Viejo</h2>
</p>
<p>Este cuadro que también se puede ver en el<strong> Museo del Prado de Madrid</strong>, lo realizó el maestro flamenco en 1562, un siglo antes de que nacieran los bodegones de Vanitas. Lo compró Isabel de Farnesio, la madre de Carlos III, en el siglo XVIII y pasó a la colección del Prado en 1827.</p>
<p>Es una <strong>obra moralizante</strong> que te sitúa ante el triunfo de la muerte sobre las cosas mundanas. Ésta está simbolizada por un gran ejército de esqueletos que arrasan la Tierra. Y dentro de él ya podemos ver algunas Vanitas (miradas con la sátira de Brueghel). </p>
<p>En la esquina derecha del cuadro encontramos un <strong>reloj de arena</strong>, marcando el final de la vida de un rey que tiene cerca unos barriles llenos de monedas (dos objetos muy utilizados en los bodegones de Vanitas). Al rey de nada le sirven ni el escudo, ni su apariencia lujosa, ni su alto rango para perecer como los demás.</p>
<p>Justo en la esquina contraria una pareja de enamorados son incapaces de ver que el músico que deleita su arrobamiento no es otro que un <strong>soldado de la muerte.</strong> </p>
<p>Influenciado por El Bosco, Brueghel inunda el cuadro de una desoladora realidad; la muerte es la vencedora inapelable ante la que es inútil resistirse. Entre los personajes desesperados, unos luchan contra lo evidente mientras otros se resignan a lo que les espera. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/vanitas-anonimo-flandes-300x220.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/vanitas-anonimo-flandes-1024x752.jpg 640w" alt="Vanitas Anónimo. Flandes s.XVII" /><figcaption>Vanitas Anonimo. Flandes s.XVII</figcaption></figure>
<p><h2>3-Vanitas. Anónimo holandés</h2>
</p>
<p>En esta tabla datada en el siglo XVII, de la que se desconoce el autor, vemos una mirada sarcástica, <strong>típica de los maestros holandeses</strong>, al género de &quot;Vanitas&quot;. El viejo avaro, sólo y rodeado de objetos que aparecen apiñados sin sentido decorativo, <strong>pura avaricia</strong>, mira asombrado al esqueleto que lleva colgado un bolso verde, ¿que llevará dentro?. Tocado con un sombrero de plumas, le dedica una canción antes de llevárselo.</p>
<p>Hay un cuadro, a la izquierda de la composición, en el que se ve <strong>la advertencia</strong> que ya le hizo el tétrico músico en la juventud: &quot;memento mori&quot;: recuerda que vas a morir.</p>
<p>Los animales de las esquinas son también un divertido mensaje del anónimo autor. El lujurioso mono, que acaricia tranquilo la esfera terrestre mientras fuma (el tabaco como placer e indicio de mortalidad), parece expresar que con él no va la cosa, mientras el perro, símbolo de fidelidad, puede que se refiera aquí, a la interpretación iconográfica que utiliza a este animal para acompañar a los muertos en su tránsito por la <strong>laguna Estigia</strong> en su camino hacia el Hades, aunque en esta escena, el perrillo parece ladrar asustado ante el tétrico cantante.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/alegoría-del-tiempo-leonard-kern-200x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/alegoría-del-tiempo-leonard-kern-683x1024.jpg 640w" alt="Niño dormido. Leonard Kern" /><figcaption>Niño dormido. Leonard Kern</figcaption></figure>
<p><h2>4-Leonard Kern. El infante dormido o la alegoría del tiempo.</h2>
</p>
<p>Del escultor alemán <strong>Leonard Kern</strong>, que se llevó de su estancia en Roma el amor por el arte clásico, traemos este &quot;Niño Dormido&quot; que realizó en marfil en el siglo XVII.</p>
<p>Es una obra de &quot;Vanitas&quot;, que representa una alegoría del tiempo. Se puede ver en el Departamento de Artes decorativas del <strong>Louvre de París</strong>.</p>
<p>Sus escasos treinta centímetros retratan con una maestría, podríamos decir que minimalista, la <strong>esencia de las &quot;Vanitas&quot;</strong>. Apoyado el brazo, sobre el que descansa su laureada cabeza, en una calavera (memento mori), que corona un reloj de arena, utilizado como un pedestal, mientras mide el tiempo de la vida.</p>
<p>La <strong>antorcha invertida </strong>entre sus piernas reafirma la sentencia de la muerte. El laurel que provoca sueños premonitorios, corona la cabeza del niño, que dormido nos envía un mensaje inequívoco. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/autorretrato-de-clara-pieters-alegoría-de-la-vanidad-300x222.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/autorretrato-de-clara-pieters-alegoría-de-la-vanidad-1024x758.jpg 640w" alt="Alegoria de la vanidad. Clara Pieters. Autorretrato" /><figcaption>Alegoria de la vanidad. Clara Pieters. Autorretrato</figcaption></figure>
<p><h2>5-Clara Peeters. Alegoría de la Vanidad</h2>
</p>
<p>La pintora flamenca Clara Peeters nos dejó en este posible autorretrato del siglo XVI un bodegón Vanitas, que es una alegoría de la vanidad. La obra pertenece a una colección particular.</p>
<p>En ella se muestra vestida de manera lujosa, con un espejo abierto en la mano y apoyada en una mesa repleta de objetos que no son otra cosa sino <strong>muestras simbólicas</strong> utilizadas en las Vanitas.</p>
<p>Monedas, joyas, flores a punto de marchitarse, la bola de cristal que refleja lo que ha de venir y el generoso escote que deja ver sus pechos turgentes. Hay aquí mucha materia de la que vimos en el Jardín de las delicias. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/san-jeronimo-caravaggio-300x216.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/san-jeronimo-caravaggio-1024x736.jpg 640w" alt="Michelangelo Caravaggio. San Jerónimo" /><figcaption>Michelangelo Caravaggio. San Jerónimo</figcaption></figure>
<p><h2>6-Michelangelo Caravaggio. San Jerónimo escribiendo </h2>
</p>
<p>Este &quot;San Jerónimo escribiendo&quot; fue una de las últimas obras de <a href="https://rutacultural.com/roma-la-obsesion-de-caravaggio/">Caravaggio en su etapa romana</a>, que se puede ver en la <a href="https://rutacultural.com/galeria-borghese/">Galería Borguese</a> de la ciudad eterna. </p>
<p>En él el <strong>santo escritor de la Vulgata </strong>aparece pobremente vestido y acompañado de una calavera para no olvidar el &quot;memento mori&quot;.</p>
<p>Lejos de representarlo acompañado con el león, compañero iconográfico de este santo, reduce sus atributos al mínimo, lo representa en <strong>la pobreza más absoluta</strong> y absorto en su trabajo de escribir. Esta es una Vanitas moralizante, con un mensaje claro de cuál es la actitud a tomar si se quiere afrontar el momento de la muerte sin miedo al infierno.</p>
<p>La austeridad que transmite San Jerónimo fue inspiradora de la Orden de clausura monástica que lleva su nombre, que ha llevado su voz a tantos rincones de Europa. En su nombre se han fundado monasterios por muchos lugares, pero como vimos en nuestro recorrido por el <a href="https://rutacultural.com/monasterio-de-los-jeronimos-de-belem/">Monasterio de Los Jerónimos de Belem</a>, o el extraordinario Monasterio del Escorial, la <strong>vanidad de sus creadores</strong> se alejó mucho del mensaje del santo ermitaño.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/valdes-leal-in-ictu-oculis-296x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/valdes-leal-in-ictu-oculis-1012x1024.jpg 640w" alt="Juan Valdés Leal. In ictu oculis" /><figcaption>Juan Valdés Leal. In ictu oculis</figcaption></figure>
<p><h2>7-Juan Valdés Leal. Las postrimerías de la vida</h2>
</p>
<p>El maestro del barroco sevillano de cuya obra se puede ver una amplia muestra en el <a href="https://rutacultural.com/museo-bellas-artes-sevilla-imprescindibles/">Museo de Bellas Artes</a> de su ciudad, dejó en la Capilla del Hospital de la Caridad dos cuadros de Vanitas, fechados hacia 1670 que son considerados como obras cumbres de este género, no sólo por la magnífica factura técnica de ambos, si no por el nivel intelectual que derrochan. </p>
<p><p>Inspirado por <strong>&quot;El discurso de la verdad&quot;</strong> que escribió Don Miguel de Mañara, fundador del Hospital de la Caridad de Sevilla, Valdés Leal <strong>pintó dos lienzos</strong> conocidos como «Las postrimerías de la vida», que cuelgan en <a href="https://rutacultural.com/iglesias-de-sevilla/">la Iglesia de San Jorge </a> en el citado Hospital.</p>
<p>El primero lo tituló: In ictu oculi (En un abrir y cerrar de ojos).</p>
<p>La muerte, representada por un esqueleto que lleva un ataúd bajo el brazo, destroza con su guadaña la esfera celeste, mientras en un <strong>&quot;abrir y cerrar de ojos&quot;</strong> apaga la vela de la vida dejando sin sentido alguno los restos desordenados de todo lo que tiene poder en el mundo: una corona, una tiara, ricos vestidos y libros de eruditos científicos y de historia. </p>
<p>Entre éstos hay uno abierto por un grabado de <strong>Theodor van Thulden</strong> sobre un dibujo de <strong>Rubens</strong>: es uno de los arcos triunfales con que fue recibido en <a href="https://rutacultural.com/amberes-una-ciudad-conserva-esencia/">Amberes</a> el cardenal-infante don Fernando de Austria tras la batalla de Nördlingen. Entre los que aparecen cerrados se ve el nombre de Plinio (quizá su Historia Natural) y la primera parte de la Historia y la vida de <a href="https://rutacultural.com/retratos-carlos-v/">Carlos V</a>, de fray Prudencio de Sandoval.</p>
<p>Pero las glorias del mundo acaban en el segundo cuadro: <strong>&quot;Finis gloriae mundi&quot;</strong> (El fin de la gloria del mundo), con dos cadáveres en descomposición en primer plano; un obispo y un caballero calatravo, como lo fue Mañara. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/finif-gloriae-mundi-valdes-leal-295x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/finif-gloriae-mundi-valdes-leal-1006x1024.jpg 640w" alt="Juan Valdés Leal. Finit Gloriae Mundi" /><figcaption>Juan Valdés Leal. Finit Gloriae Mundi</figcaption></figure>
<p>La muerte, <strong>paso previo para el juicio del alma</strong>, aparece como un brazo, como en un rompimiento de gloria, cuya mano sostiene una balanza con las inscripciones: Ni más, Ni menos.</p>
<p>En el platillo de la izquierda se pesan los pecados capitales. Sirviéndose de animales simbólicos, Valdés Leal pesa la soberbia, la gula, la avaricia o la pereza. <strong>No se necesita más para caer en pecado mortal</strong>.</p>
<p>Mientras que en el de la derecha, representado por rosarios, libros y enseres de iglesia, explica que <strong>no se necesita menos que la oración para salir de él</strong>.</p>
<p>Este &quot;menos&quot; enlaza con el discurso iconográfico desarrollado en la serie de cuadros de Murillo en la nave del templo. <strong>Todo el discurso artístico</strong> en esta iglesia lleva a la obra de Miguel de Mañara.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/antonio-pereda-la-vida-es-sueño-300x212.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/antonio-pereda-la-vida-es-sueño-1024x724.jpg 640w" alt="Antonio Pereda. La vida es sueño" /><figcaption>Antonio Pereda. La vida es sueño</figcaption></figure>
<p>
<h2>8-Antonio Pereda. La vida es sueño</h2>
</p>
<p>Del vallisoletano <strong>Antonio Pereda</strong> traemos aquí un óleo fechado en 1650 que se puede ver en <strong>La Real Academia de las Artes de San Fernando de Madrid</strong>, titulado &quot;El sueño del caballero&quot;. </p>
<p>La obra describe cómo un ángel le muestra a este caballero, <strong>vestido elegantemente a la moda del siglo XVII</strong>, entregado en los brazos Morfeo, lo efímeros que son los placeres, las riquezas, la gloria y los honores.</p>
<p>Una colección abigarrada de objetos, que hemos visto repetidos a lo largo de este artículo: joyas, monedas, una vela apagada, juegos, armas, un reloj, la onmipresente calavera y <strong>una careta que simboliza la hipocresía</strong>. Con ellos el autor va desgranando la advertencia del ángel, que le muestra un jeroglífico en el que una flecha vuela sobre el sol, con tanta velocidad como pasa el tiempo de nuestras vidas.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/paul-cezanne-piramide-de-calaveras-300x240.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/paul-cezanne-piramide-de-calaveras.jpg 640w" alt="Paul Cézanne. Pirámide de calaveras" /><figcaption>Paul Cézanne. Pirámide de calaveras</figcaption></figure>
<p><h2>9-Cézanne. Pirámide de calaveras</h2>
</p>
<p>Este óleo de Cézanne fechado en 1901, pertenece a una colección particular. Realizado cinco años antes de su muerte, la composición es un tétrico &quot;memento mori&quot; que tiene toda la fuerza de las pinceladas del maestro que <strong> sembró las bases del cubismo.</strong> </p>
<p>No se sabe si Cézanne, el pintor de <a href="https://rutacultural.com/aix-en-provence-guia-breve/">Aix-en-Provence</a>, realizó estos cuadros como consecuencia de ver cerca su final (hizo varias &quot;Vanitas&quot; en sus últimos años), o simplemente como otro tipo de bodegones, pero cambiando sus famosas manzanas por estas calaveras.</p>
<p><h2>10-Carpe Diem. Mosaico romano de Pompeya.</h2>
</p>
<figure class="alignleft"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/carpe-diem-mosaico-romano-de-pompeya-230x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/carpe-diem-mosaico-romano-de-pompeya-785x1024.jpg 640w" alt="Carpe diem. Mosaico romano de Pompeya" /><figcaption>Carpe diem. Mosaico romano de Pompeya</figcaption></figure>
<p>Terminamos este recorrido con una loa al &quot;carpe diem&quot; representado en este mosaico romano, hallado en la libertina ciudad de <strong>Pompeya</strong>, al que le dieron el nombre de &quot;Scheletro copiere&quot; (esqueleto copero). Se expone en el Museo Arqueológico de <a href="https://rutacultural.com/ver-napoles-ciudad-infinita/">Nápoles</a>.</p>
<p>No es el único &quot;carpe diem&quot; encontrado en la ciudad de Pompeya representado en el viejo arte del mosaico. Formaban parte estas obras de los <strong>suelos del comedor</strong> de algunas casas insignes.</p>
<p>Aunque algunos historiadores relacionan estas obras con las religiones mistéricas orfico-dionisíacas, la interpretación más apoyada, a la que ayuda el lugar de la casa donde se encontraron, es que se trata de un claro &quot;carpe diem&quot;. Una <strong>invitación a disfrutar de los placeres de la vida</strong>, en este caso los placeres de la mesa y más concretamente del buen vino: <strong>«mientras te quedas como yo, aprovecha y disfruta»</strong>, parece ser el mensaje del viejo esqueleto compuesto con pequeñas teselas de piedra en blanco y negro, que ha llegado a nuestros días. </p>
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			</item>
		<item>
		<title>Siete razones para no perderse Sansepolcro</title>
		<link>https://rutacultural.com/sansepolcro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Bermúdez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 24 Oct 2018 06:00:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pueblos con encanto]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://rutacultural.com/?p=14437</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sansepolcro no es sólo un pueblo con encanto: es una colección de patrimonio artístico y tiene a mano todas las bellezas del centro de Italia.</p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/sansepolcro/">Siete razones para no perderse Sansepolcro</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="768" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/sensepolcro-1024x768.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Sansepolcro" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/sensepolcro-1024x768.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/sensepolcro-300x225.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/sensepolcro-768x576.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/sensepolcro.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>Se admira mucho la belleza pintoresca de los <a href="https://rutacultural.com/pueblos-de-la-toscana/">pueblos de la Toscana</a>, esos que, subidos a menudo en lo alto de una colina, llenan las postales y los <em>tablones</em> de Pinterest. Pero los hay que son bellos por dentro además de serlo por fuera y Sansepolcro es uno de ellos. Sus calles son un museo al aire libre, sus iglesias están llenas de arte, y en sus museos se conservan varias obras de uno de los mejores pintores del Renacimiento, <a href="https://rutacultural.com/la-ruta-de-piero-della-francesca/">Piero della Francesca</a>, nacido en Sansepolcro.</p>

<p>Si esto no fuera suficiente, Sansepolcro está en la región de la <em>Valtiberina Toscana</em>, el Valle del Tíber, entre la Umbria, la Toscana y Las Marcas, y el suyo es un emplazamiento privilegiado. Tiene a su alcance ciudades, pueblos llenos de encanto y algunos de los enclaves naturales más notables de los Apeninos. </p>
<p>Sansepolcro, como su nombre indica, tiene además su propia mitología. Dice la leyenda que fue fundado en el año 934 por dos peregrinos que volvían de Jerusalén. <strong>Arcano</strong> y <strong>Egidio</strong> eran sus nombres, y traían con ellos varias reliquias sagradas para las que construyeron un templo que hoy es la <strong>Catedral</strong>. Que es precisamente una de las razones para visitarlo. Empecemos.</p>
<h2>La Catedral, o Duomo</h2>
<p>Técnicamente no es Catedral sino co-Catedral, pues por motivos administrativos el <em>capoluogo</em> o capital de la provincia es <a href="https://rutacultural.com/arezzo-vida-bella-toscana/">Arezzo</a>. Pero poco importa. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/duomo-sansepolcro-300x225.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/duomo-sansepolcro.jpg 640w" alt="Duomo de Sansepolcro" /><figcaption>Duomo de Sansepolcro. <a rel="nofollow" href="https://www.flickr.com/photos/paoloserra/8211765421/">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>Se trata de un edificio de fábrica románica, levantado en el siglo XI aunque luego reconstruido durante el Renacimiento. Tiene dentro un <strong>crucifijo</strong> de madera policromada del siglo XII, uno de los más antiguos conservados en Italia. </p>
<p>Y conserva también, en una de las capillas del antiguo palacio del obispo, la tumba del más notable hijo de Sansepolcro: Piero della Francesca.</p>
<h2>El Museo Cívico y sus cuatro obras de Piero della Francesca</h2>
<p>La ciudad está asociada a su hijo más famoso: <strong>Piero della Francesca</strong>, quizá el mejor pintor del Quattrocento italiano. Piero residió aquí la mayor parte de su vida y aquí pintó la mayor parte de sus obras, aunque la mayoría se encuentren dispersas por los grandes centros del arte, tanto <a href="https://rutacultural.com/la-ruta-de-piero-della-francesca/">italianos</a> como europeos.</p>
<p>En el Museo Cívico de Sansepolcro quedan cuatro: el <strong>Políptico de la Misericordia</strong>, los frescos de <strong>San Julián</strong> y <strong>San Ludovico</strong> y el impresionante fresco de la <strong>Resurrección</strong>.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm3.staticflickr.com/2885/9381046993_25d930727f_b.jpg" alt="Portoferraio"><figcaption>Portoferraio. <a href="https://www.flickr.com/photos/mariejirousek/9381046993/" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>El <strong>Políptico de la Misericordia</strong> fue un encargo de la Hermandad del mismo nombre en 1445, y es la primera obra de la que se tiene noticia. Tardó casi quince años en terminarla.</p>
<p>El fondo dorado del retablo, una exigencia de los comitentes, recuerda el estilo Gótico, pero la contundencia de las figuras la aprendió de <strong>Masaccio</strong>. El colorido le viene de su maestro en Florencia, <strong>Domenico Veneziano</strong>, y la perspectiva, que consigue en el panel central con el manto de la Virgen, del gran <a href="https://rutacultural.com/ruta-de-brunelleschi-florencia/">Brunelleschi</a>.</p>
<p>Si bien los de <strong>San Julián</strong> y <strong>San Ludovico</strong> son consideras obras menores en la producción de Piero, el de la <strong>Resurrección</strong> es uno de sus más importantes trabajos, Datado entre 1463 y 1465 y pintado para la <em>Sala dell’Udienza</em> de Sansepolcro, tiene una trabajada iconografía que mezcla el poder civil y el divino.</p>
<p>Hay que fijarse en los paisajes, que sirven para simbolizar la exuberancia de la vida, a la izquierda de Cristo, y la tristeza de la muerte, a su derecha. Si atendemos al lugar para el que fue realizada, estos paisajes se pueden entender como una alegoría del buen y el mal gobierno, al estilo de los célebres frescos de <strong>Lorenzetti</strong> en Siena. </p>
<p>Su factura es una prueba del manejo extraordinario de la perspectiva por este geómetra apasionado, que da una lección con la utilización de la luz para resaltar la poderosa figura de un Cristo que triunfa ante la muerte. </p>
<p><strong>Aldous Huxley</strong> calificó el fresco de la Resurrección como “la pintura más grande del mundo”. Lo dejó escrito en su libro de viajes <em>A lo largo del camino</em> y curiosamente, en 1944, un lector suyo llamado Anthony Clarke se encontró al mando de un destacamento de las fuerzas aliadas que se abría paso en Sansepolcro. Era una tarea ardua, con los nazis atrincherados y decididos a utilizar cada ciudad y cada edificio como una fortaleza. Clarke recibió la orden de bombardear, de arrasar el pueblo, pero jugándose un consejo de guerra decidió no hacerlo. Luego se supo que los nazis ya se habían retirado y que un bombardeo no habría servido de nada.</p>
<h2>El Museo Aboca</h2>
<p>Después del atracón de arte en el Museo Cívico toca cambiar de aires, y visitar otro museo muy distinto. El <strong>Aboca</strong> está dedicado a las hierbas medicinales, lo que lo hace sumamente original. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/museo-aboca-300x238.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/museo-aboca.jpg 640w" alt="" /></figure>
<p>Contiene una enorme colección de morteros, objetos de cerámica y de vidrio, herramientas de laboratorio y, por supuesto, todo tipo de hierbas utilizadas en la cocina y en la farmacia. </p>
<p>Contiene también una joya histórica: la <em>Bibliotheca Antiqua</em>, una colección extremadamente valiosa de libros antiguos dedicados a las plantas medicinales.</p>
<h2>La Iglesia de San Lorenzo</h2>
<p>Es un pueblo, Sansepolcro, de muchas iglesias, pero la de San Lorenzo es la más destacada. Y lo es sobre todo porque conserva una obra maestra del manierismo, un <em>Descendimiento</em> del pintor <strong>Rosso Fiorentino</strong>, datada de 1528. Es menos conocido que el de Volterra, pero igualmente magistral.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/descendimiento-sansepolcro-232x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/descendimiento-sansepolcro.jpg 640w" alt="Descendimiento, de Rosso Fiorentino" /></figure>
<p>Además de esta joya, el propio edificio es un notable ejemplo de su época y conserva una elegante fachada del siglo XVI.</p>
<h2>El Convento de Montecasale</h2>
<p>A las afueras del pueblo, en un precioso emplazamiento desde el que se pueden disfrutar grandes vistas, está el convento que albergó hace ochocientos años a <strong>San Francisco de Asís</strong>. </p>

<p>En toda la zona es venerado el líder de los franciscanos, y aquí, donde vivió varios años, se puede visitar su habitación, donde vivió rodeado de naturaleza y de tranquilidad. Es un lugar sencillo, como mandaban los cánones de los franciscanos, pero lleno de encanto y espiritualidad.</p>
<h2>El Palio della Ballestra</h2>
<p>El segundo domingo de septiembre es el día grande de Sansepolcro. El Palio, tradición típicamente toscana, tiene aquí un toque particular, pues en lugar de consistir en una carrera de caballos, como en <a href="https://rutacultural.com/guia-siena/">Siena</a>, lo que se celebra es un concurso de tiro con ballesta que enfrenta a los ballesteros de Sansepolcro contra los vecinos de Gubbio.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/palio-balestra-300x186.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/palio-balestra.jpg 640w" alt="" /></figure>
<p>Antes del concurso hay un espectacular desfile de banderas que parece un viaje en el tiempo a la Edad Media. Es un evento que los locales se toman muy en serio y lleva celebrándose ininterrumpidamente casi cuatrocientos años. Y aunque atrae a cada vez más visitantes, no es comparable en masificación al Palio de Siena. En suma: es muy recomendable visitarlo.</p>
<h2>Las múltiples excursiones por la Toscana, la Umbria y Las Marcas</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/alpe-della-luna-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/alpe-della-luna.jpg 640w" alt="" /></figure>
<p>Si te gusta la naturaleza, muy cerca de Sansepolcro se encuentra la <strong>Reserva Natural del Alpe della Luna</strong>, una zona boscosa famosa por su casi total aislamiento. No la atraviesan carreras ni grandes caminos, solo pequeños caminos forestales para senderistas y ciclistas de montaña. </p>
<p>Por supuesto, si estás por la zona no te puedes perder el <em>capoluogo</em>, <a href="https://rutacultural.com/arezzo-vida-bella-toscana/">Arezzo</a>, la ciudad que hizo famosa Roberto Benigni cuando estrenó <em>La vida es bella</em>. Como hace tiempo publicamos una guía detallada, no profundizamos más.</p>
<p>Y si has llegado a Sansepolcro buscando las huellas de Piero della Francesca, has de saber que hay mucho más por la Toscana, la Romagna, la Umbria y las Marcas, y que visitar Perugia, Arezzo, <a href="https://rutacultural.com/como-visitar-florencia/">Florencia</a> o <a href="https://rutacultural.com/razones-visitar-urbino/">Urbino</a> es además una experiencia muy satisfactoria. Te remitimos a nuestra guía para hacer la ruta completa. </p>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/sansepolcro/">Siete razones para no perderse Sansepolcro</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
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