En el Prato de Arezzo el aire huele a pino y a paz, allí el monumento a Petrarca blanquea su marmóreo homenaje al insigne hijo que inmortalizara a su amada Laura con versos como este:

Bendito sea el año, el punto, el día,
la estación, el lugar, el mes, la hora
y el país, en el cual su encantadora
mirada encadenóse al alma mía.

Il Prato Arezzo
Il Prato Arezzo. Fuente

Es la ciudad natal de Mecenas, protector de las artes en la Antiguedad, cuyo nombre da título a todo aquel que decide patrocinar algun tipo de arte. Aquí nació el monje Guido d’Arezzo, inventor del sistema moderno de notación musical, y el dramaturgo Pietro Aretino, poeta erótico del siglo XVI a quien retrató Tiziano en más de una ocasión y uno de los personajes del “Cortesano”, un manual que retrata el ideal de la vida del Renacimiento, escrito por Baltasar Castiglione durante su estancia en Urbino.

Homenaje a Vasari
Homenaje a Vasari. Fuente

En Arezzo nació también el arquitecto, pintor, escultor y escritor Giorgio Vasari, uno de los primeros historiadores del arte, autor de una biografía de biografías del Renacimiento italiano “Vida de los mejores arquitectos, pintores y escultores italianos”, plagada de leyendas y anécdotas y algunas exageraciones, y aún así una fuente imprescindible para entender el camino de esta etapa de la Historia del Arte. A Vasari, que dio brillo a la Florencia de los Médici, le debe Arezzo la configuración de la Piazza Grande, tal como la conocemos hoy.

Piazza Grande-Al fondo la Fraternitá dei Laici y Santa Mª della Pieve
Piazza Grande-Al fondo la Fraternitá dei Laici y Santa Mª della Pieve. Fuente

El corazón de la ciudad es esta plaza de forma irregular, que presenta un juego escénico cuyo telón de fondo son los monumentos y las casas que van del siglo XIII al XIX. Una escenografía que une las distintas sensibilidades urbanísticas con absoluta naturalidad. El pronunciado desnivel, está pensado para dejar correr el agua de la lluvia cuando baja por la encadenada sucesión de cuestas, desde el punto más alto, el Prato, justo detrás del Duomo.

La plaza se empezó a construir en el siglo XIII como una obra pública representativa del gobierno Comunale. Tres siglos después Vasari construyó presidiendo la escena, una preciosa cortina calada sobre los muros deteriorados del antiguo edificio Comunale. De Vasari es también la fachada de La Fraternitá di Laici, edifico que alberga una histórica institución aretina que lleva más de setecientos años trabajando por las necesidades de la ciudad y hoy desarrolla una intensa actividad cultural.

Piazza Grande -Loggia de Vasari
Piazza Grande -Loggia de Vasari. Fuente

Junto al muro lateral de la Fraternitá, aparece de espaldas a la plaza la iglesia de Santa María della Pieve, un ejemplo extraordinario del románico toscano. Su precioso ábside abre una galería a la plaza, cuyas columnas, basas, y capiteles son todos diferentes, caso que se repite en la fachada principal. Os dejamos dos detalles de esta bellísima fachada que bebe de las fuentes del románico de Pisa.

Ábside de Santa María
Ábside de Santa María. Fuente
Chiesa di Santa Maria della Pieve. Arezzo, Italy
Chiesa di Santa Maria della Pieve. Arezzo, Italy Fuente

El campanile de Santa María es el símbolo de Arezzo, conocida como la torre de los cien agujeros ‘delle cento buche’, por sus múltiples ventanas dobles.

Campanile Santa Maria della Pieve
Campanile Santa Maria della Pieve. Fuente

Toda la decoración de esta fachada es un alarde de creatividad, estos detalles del calendario que os dejamos abajo están en la arquivolta de la portada principal.

Arezzo, pieve di Santa Maria, portale centrale di facciata. iI mesi di Luglio, Agosto e Settembre
Arezzo, pieve di Santa Maria, portale centrale di facciata. iI mesi di Luglio, Agosto e Settembre. Fuente

El despliegue decorativo continúa en el interior como vemos en estos capiteles románicos.

Chiesa di Santa Maria della Pieve.
Chiesa di Santa Maria della Pieve. Arezzo, Italy Fuente

El altar lo preside un políptico que realizó Pietro Lorenzetti en 1320, una de las joyas de guarda esta histórica iglesia aretina.

Políptico Altar Mayor
Políptico Altar Mayor. Fuente

El resto de la escenográfica plaza lo conforman el Palacio de Justicia, y dos Torres históricas unidas a sus correspondientes palacios, la Torre Lappoli y la Torre Cofani y un caserío en su mayoría medieval. Cuando cae la noche en Arezzo y trae el silencio, se escucha el gorgojeo del agua de la fuente pública que sirve de espejo a Santa María della Pieve.

Fuente en la Plaza Grande
Fuente en la Plaza Grande. Fuente

Frente a la fuente hay un pozo conocido como “Il pozo di Tofano”, personaje que Bocaccio inmortalizó en una escena del Decamerón, en su cuarto episodio, una escena de celos…“il amore” reclamando su espacio en el escenario del poder.

Pozo di Tofano
Pozo di Tofano. Fuente

En esta plaza y en gran parte del caserío de Arezzo, el primer sábado y domingo de cada mes se celebra una feria de antiguedades ¡un festín para quien disfrute con lo antiguo¡ La feria se viene celebrando desde 1928 por iniciativa de Ivan Bruschi, famoso anticuario aretino que donó toda su colección a la fundación que lleva su nombre y cuyo museo recomendamos encarecidamente.

Feria de Antiguedades de Arezzo
Feria de Antiguedades de Arezzo. Fuente
Feria de Antiguedades de Arezzo
Feria de Antiguedades de Arezzo. Fuente
Feria de Antiguedades
Feria de Antiguedades. Fuente

Aquí también se celebra cada año el penúltimo domingo de junio, festividad de San Donato, y el primero de septiembre, La Giostra del Saracino, una fiesta espectacular y llena de colorido, que rememora los ejercicios militares que tenían lugar en ella para detener el avance de los musulmanes.

Bando Il giostra del sarraceno
Bando Il giostra del sarraceno. Fuente
Giostra il Saracino
Giostra il Saracino. Fuente

En la parte más alta de Arezzo se encuentra el Duomo, cuya historia se remonta desde 1203 a 1511, salvo su fachada que se terminó a principios del siglo XX. Desde la escalinata preside la plaza la estatua del Gran Duque de la Toscana, Fernando I de Médici, hijo de Cosme de Médici y la española Leonor Álvarez de Toledo.

Duomo de Arezzo
Duomo de Arezzo. Fuente

Guarda tesoros artísticos que pasan por el nombre Giotto, a quien se atribuye el diseño del Arca de San Donato, que vemos en el altar mayor del templo.

Interior Duomo
Interior Duomo . Fuente

O el monumento fúnebre obra de Vasari para honrar a Guido Tarlati, obispo de Arezzo en 1312 y personaje esencial en la historia de la ciudad.

La lista de artistas dentro del templo es extraordinaria, encontramos a Piero della Francesca, o al maestro del Vescovado, a Andrea della Robia, o los vitrales del francés Guillaume de Marcillat de principios del siglo XVI, o por acabar con la música, una maravilla del siglo XVI, el órgano de Luca de Cortona aún en funcionamiento.

Si bajamos desde la plaza del Duomo, a pocos metros nos encontramos con la iglesia de San Francisco, donde tenemos una cita ineludible con Piero Della Francesca, a quien Arezzo le debe hoy su fama mundial por los admirables frescos que dejó en esta sencilla iglesia franciscana.

Capilla Baci en San Francisco - Crucifijo de Cimabue
Capilla Baci en San Francisco – Crucifijo de Cimabue. Fuente

Otra visita más que recomendable es la Casa de Vasari. ¡Un espectáculo de sensibilidad¡

Casa de Vasari
Casa de Vasari. Fuente
Casa de Vasari
Casa de Vasari. Fuente

Hay mucho más que ver en esta deliciosa ciudad, como en tantos otros lugares de la Toscana, como la Casa de Petrarca, la Iglesia de Santo Domingo, la de la Annunziata, los restos del Anfiteatro Romano y cualquiera de sus estupendos museos. Pero como no sólo de arte vive el hombre, queremos recomendaros un restaurante al que siempre volvemos, es el Restaurante Darío y Anna, ¡un disfrute asegurado¡ Están en la Via Vittorio Veneto 14. Hay muchos más y muy buenos, este es una experiencia personal que siempre es una garantía a la hora de recomendar un sitio concreto. Buena mesa y buen vino y todo lo que acabamos de ver, harán que nos marchemos de Arezzo pensando que Roberto Benigni eligió un escenario certero para emocionarnos con su hermosa fábula La vita e bella, La vida es bella

La historia de Arezzo, como la de muchos lugares, está plagada de etapas de paz y etapas de duros desencuentros. Durante la Segunda Guerra Mundial, Arezzo sufrió la destrucción de gran parte su caserío, que fue remodelado sobre todo en su parte baja, pero como en el final de la película de Benigni hoy podemos decir con el pequeño Josué que “hemos ganado”, y nuestro regalo es poder disfrutar en paz tanta belleza.

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