La mejor forma de entrar en Amberes es en tren. Además de disfrutar de un placentero viaje en ferrocarril, uno conoce nada más bajar al andén una de las joyas de la ciudad: la estación de Amberes-Central. Es una de esas estructuras del siglo XIX que todavía no se ha podido superar; no hay estaciones de tren tan bellas como estas.

Al salir de la estación ya se nota la humedad y un leve aroma marítimo. Aunque no es una ciudad costera el mar está a muy pocos kilómetros, y el gran puerto comercial hace pensar que estamos a dos pasos de la playa. Amberes es una de las mayores ciudades portuarias de Europa, y su muelle, en la desembocadura del Escalda, ha sido de vital importancia durante siglos.

La estación Amberes CentralFoto.
La estación Amberes CentralFoto.

Ya cuando Flandes pertenecía a la Monarquía Hispánica, la ciudad era esencial para el flujo comercial de los reyes españoles. Tan importante era dominar el Nuevo Mundo y poder traer a Europa la plata y el oro, como mantener seguro el puerto de Amberes y la bolsa de Bruselas.

Una ciudad que respira barroco

Hablar de Amberes en 2018 es hablar de barroco, y quién mejor para aproximarnos a este movimiento cultural que de la mano de uno de sus mayores referentes: Pedro Pablo Rubens. Bajo el título de “Amberes barroca 2018. Rubens como inspiración“, la ciudad pretende mostrar al mundo una de sus señas de identidad. Si nunca faltan motivos, este es, sin duda, el mejor año para visitar Amberes.

No muy lejos de nuestro punto de partida, la estación central, está el epicentro de la Amberes barroca: la casa de Rubens. La buena fortuna de la ciudad llamaba la atención de todo tipo de personajes, haciendo que por Amberes pasara el dinero y se quedara buena parte de él; y donde hay dinero, suele haber arte. La Rubenshuis, donde el pintor pasó los últimos 29 años de su vida, es visitable y es el mayor punto de interés de la ciudad para este 2018.

La casa de Rubens Foto.
La casa de Rubens Foto.

Además del propio interés de visitar la Rubenshuis, la casa museo del pintor contará con exposiciones hasta 2020, ya que Amberes Barroca 2018 forma parte de un festival barroco en Bélgica que durará tres años. En 2019 se pondrá la primera piedra del edificio Centro de Experiencias Rubens, en el que Amberes nos dará herramientas para interpretar mejor la obra del pintor. El edificio, no obstante, será inaugurado en 2020 junto a una exposición sobre objetos de lujo hechos por Rubens, cerrando así el festival.

El centro y el Escalda, el corazón de Amberes

Cerca de la casa de Rubens está la catedral gótica, que resalta sobre casi todos los edificios de Amberes. Está rodeada de callejuelas repletas de bares donde se puede degustar la Triple d’Anvers, una cerveza de receta local, adornada con el skyline de la ciudad. A solo unos pasos, la estatua Silvio Brabo domina la plaza del mercado (Grote Markt). Según cuenta la leyenda, Silvio fue un centurión romano que cortó la mano al gigante que cobraba un peaje en el río Escalda. De ahí su nombre, porque Ant-werpen (Amberes en neerlandés) significa mano-lanzar.

Plaza del mercado de Amberes, con la estatua de Silvio Brabo Foto.
Plaza del mercado de Amberes, con la estatua de Silvio Brabo Foto.

Existiera o no tal gigante, lo cierto es que en el enorme río Escalda bien podrían refugiarse varios de ellos. Una de las curiosidades de la ciudad se encuentra bajo el río. No muy lejos del casco antiguo hay un túnel peatonal para cruzar a la otra parte de Amberes. Al salir a la superficie tras medio kilómetro andando bajo tierra, uno ve un paseo fluvial con mirador. Desde allí se ve el skylane de la ciudad al otro lado de un Escalda que parece, y es, inmenso.

Si quiere pasar unos días en Amberes, el Hotel Antigone es una de las mejores opciones. A un precio asequible, cuenta con buenas instalaciones y una situación perfecta, con los mayores puntos de interés de la ciudad a escasos minutos a pie.

Más allá de la historia, su importancia estratégica y algunos edificios esenciales del centro, Amberes tiene varios museos de obligada visita. En el Plantin-Moretus se expone todo el proceso de una de las imprentas más ilustres de la ciudad. El museo está en la casa-taller de Christoffel Plantijn, quien fundó la imprenta en el siglo XVI, y de Jan Moretus, yerno del anterior que heredó la propiedad.

El centro de Amberes desde el paseo del Escalda Foto.
El centro de Amberes desde el paseo del Escalda Foto.

De impresiones cartográficas Amberes no solo es experta, también es pionera. Abraham Ortelius, natural de la ciudad, editó los primeros mapas impresos en planchas de bronce. Aunque quizás es más conocido por el Theatrum Orbis Terrarum, considerado el primer atlas moderno. Ortelius lo editó en 1570, en su ciudad natal.

Siguiendo la senda de los museos, otro edificio que merece el paseo, ya que está algo alejado del centro, es el MAS. Es una estructura muy peculiar de 60 metros de altura, que contiene objetos que hablan sobre la cultura y la historia de Amberes. Además del museo, se puede visitar de manera gratuita su mirador, desde donde hay otro ángulo del skyline de la ciudad.

El museo MAS de Amberes
El museo MAS de Amberes. Foto.

Además de la ajetreada vida de la Casa de Rubens en 2018, la Rubenshuis ha colaborado para crear la principal exposición de Amberes durante este año. Michaelina será una exposición en el MAS sobre la obra de la artista Michaelina Wautier, una pintora barroca que destacó en una época dominada por las pinceladas masculinas. Estará disponible desde el 2 de junio al 8 de septiembre, el mejor momento para un viaje durante las vacaciones.

Michaelina wautier Santa Ines y Dorotea
Santa Inés y Dorotea – Michaelina Wautier Foto

Siguiendo el arte barroco de Amberes, hay más opciones para contemplar obras de Rubens o Brueghel el Viejo. En la casa museo de Nicolas Rockox, un importante mecenas (lo fue de Rubens) del XVI, se exponen algunas obras del famoso pintor. Pero tampoco puede uno marcharse sin ir al museo Mayer van den Bergh, donde podremos ver obras de Brueghel el Viejo.

Amberes es una ciudad moderna pero antigua. Conserva la línea de las casas flamencas hasta en las construcciones más recientes, y se puede ver un claro patrón desde las casas más lujosas y antiguas de la plaza del mercado hasta los barrios de estudiantes. Es la seña de una ciudad que ha sabido aprovechar sus fortalezas y mantener, gracias a ello, su espíritu. Y es, sin duda, un lugar que merece la pena visitar.