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	<title>Grecia &mdash; Ruta Cultural</title>
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	<description>Viajas mejor cuando sabes lo que estás viendo</description>
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		<title>Diez joyas del arte griego, y dónde verlas</title>
		<link>https://rutacultural.com/arte-griego/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Bermúdez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Nov 2018 07:00:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Diez maravillas del arte griego que hoy, milagrosamente, aún podemos ver en muchos museos de Europa.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="530" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-portada-1024x530.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-portada-1024x530.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-portada-300x155.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-portada-768x397.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-portada.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>La arquitectura, la cerámica y la escultura occidentales hunden sus raíces en el arte griego, cuyas obras, tras más de dos milenios, están dispersas por una miríada de museos y galerías. Francia, Inglaterra, Alemania, Italia y Grecia conserva las principales obras maestras, aquellas que pudieron conservarse en su estado original o esas otras que, perdidas, podemos aún disfrutar gracias a las copias que hicieron los romanos.</p>
<p>Lo que sigue no es un ranking, pues faltan muchas maravillas. Pero sí es una selección de lo mejor de las distintas y variadas épocas y estilos por los que atravesó ese fenomenal conjunto de creaciones que hoy llamamos arte griego.</p>
<h2>Cleovis y Bitón, un sensacional ejemplo del arte griego arcaico</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/cleovis-biton-300x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/cleovis-biton.jpg 640w" alt="Cleovis y Bitón" /></figure>
<p>El grupo escultórico de <strong>Cleovis</strong> y <strong>Bitón</strong> es uno de los mejores representantes que aún puede verse del arte griego arcaico. Representan un tipo muy común en aquel tiempo: el <em>kuros</em> u hombre joven desnudo, una representación idealizada del atleta y del soldado, fuerte, viril y en plenitud. </p>
<p>Estos dos en concreto son figuras mitológicas. Hijos de una sacerdotisa de Hera llamada <strong>Cídipe</strong>, la historia cuenta que en una ocasión fueron capaces de tirar del carro que llevaba a su madre a honrar a la diosa, una vez que sus bueyes habían quedado exhaustos.</p>
<p>Son esculturas muy parecidas al estilo de los egipcios. Se caracterizan por una postura rígida y tirante, brazos caídos y pegados al cuerpo, avance ritual de la pierna izquierda y un carácter compacto que impide olvidar que antes de un <em>kuros</em> la escultura fue un bloque de piedra.</p>
<p>Al modelado se le prestaba entonces poca atención. El escultor, de nombre <strong>Polimedes de Argos</strong>, trazó simplemente unos gruesos incisos allí donde el cuerpo solicita juegos de relieve, como los pectorales o el encuentro de las ingles y el abdomen.</p>
<p>Aunque no es lo habitual, de estas piezas se conoce, gracias a <strong>Heródoto</strong>, que fueron un encargo de la ciudad de Argos para adornar el Santuario de Delfos. Allí se colocaron aproximadamente en el año <strong>600 a.C.</strong> Allí mismo fueron encontradas en el año 1893, y allí se pueden ver aún, más de 2600 años después, en el Museo Arqueológico de Delfos.</p>
<h2>El Vaso François, la joya de la cerámica griega</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/vaso-françois-300x292.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/vaso-françois.jpg 640w" alt="Vaso François" /></figure>
<p>El <strong>Vaso François</strong> es uno de los más impresionantes ejemplos de la cerámica griega. Mide nada menos que 66 centímetros de alto y está decorado al completo con historias de la mitología griega, monstruos e incluso escenas cómicas. Hasta las asas y la base están profusamente decorados.</p>
<p>En su fabricación se sabe que intervinieron dos autores porque ambos dejaron constancia de su firma. Se trata del alfarero <strong>Ergótimos</strong> y el pintor <strong>Clitias</strong>, que colaboraron en esta y otras obras alrededor del año <strong>570 a.C.</strong></p>
<p>Según <strong>Antonio Blanco Freijeiro</strong>, autor de uno de los mejores <a href="https://exploralibros.com/no-ficcion/arte/libros-arte-clasico/">libros sobre arte clásico</a>, el Vaso François destaca por &quot;su proporción, elegancia, firmeza y grandiosidad [&#8230;] pero a este conjunto de perfecciones constructivas se le une la exquisita decoración de Clitias, que envolvió la superficie externa del vaso en un álbum de más de un centenar de miniaturas dispuestas en franjas horizontales&quot;. </p>
<p>Que un vaso de este tamaño y con este imponente y minucioso programa decorativo acabara en <strong>Etruria</strong> es un ejemplo más de lo bien conectada que estaba por entonces la economía mediterránea, y el alto desarrollo que habían alcanzado los etruscos, capaces de importar semejantes objetos de lujo. Hoy se puede ver en el impresionante <strong>Museo Arqueológico de Florencia</strong>, <a href="https://rutacultural.com/museos-florencia/">uno de los mejores</a> de la ciudad del Renacimiento.</p>
<p>No servía simplemente para decorar. El Vaso François era una crátera de volutas (así llamada por las asas), un recipiente en el que se depositaba el vino, normalmente mezclado con agua, para que los asistentes a un banquete se fueran sirviendo.</p>
<p>Quizá este uso justifica la presencia de varias escenas marcadamente cómicas entre sagrados mitos como el de las exequias de Patroclo. O tal vez sea una prueba más del escaso fanatismo que envolvía la religión griega, sin exigencias morales y tolerante incluso con la ironía.</p>
<p>Para saber más sobre las imágenes representadas, recomendamos la lectura de <a href="https://rutacultural.com/vaso-francois/">este artículo</a>.</p>
<h2>El ¿Poseidón? del Cabo Artemisio</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/poseidon-artemisio-300x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/poseidon-artemisio.jpg 640w" alt="Poseidón de Artemision" /></figure>
<p>Se llama <strong>Poseidón</strong> de Artemision pero sólo la segunda parte de su nombre es segura, pues fue descubierto bajo el mar, en 1928, muy cerca del cabo del mismo nombre. </p>
<p>La identidad de la figura es complicada. Se ha dicho que es Poseidón en el acto de arrojar su tridente, pero ese acto de arrojar el tridente no era nada habitual. Y un tridente no encaja bien con la composición de la figura, como descubrió un grupo de historiadores. Lo que sí sabemos es que el <a href="https://rutacultural.com/templo-de-poseidon-cabo-sunion/">Templo de Sunión</a> estaba dedicado a él.</p>
<p>Se ha dicho también que podría ser <strong>Zeus</strong> en el acto de lanzar un rayo, pero la posición de las manos tampoco sería idónea. En realidad, el acto que más concuerda con la figura es el lanzamiento de una jabalina, pero la figura no es la de un atleta, que habría de ser más joven, sino la de un dios. Últimamente se le llama <strong>Dios de Artemisio</strong>.</p>
<p>En cualquier caso, es un figura valiosísima no sólo por su antigüedad (se ha datado en el año 460 a.C.) sino porque representa perfectamente la transición entre el estilo arcaico y el clasicismo. La figura es todavía rígida y carece del naturalismo que estaba por venir, pero ya hay una intención clara de romper el estatismo de la vieja escultura y añadir acción y movimiento.</p>
<p>Está en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.</p>
<h2>Los Bronces de Riace o el anuncio del clasicismo</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/bronces-riace-300x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/bronces-riace.jpg 640w" alt="Bronces de Riace" /></figure>
<p>Han sobrevivido milagrosamente tres maravillas del arte griego realizadas en bronce. Una es el Poseidón de Artemisio, otra el Auriga de Delfos. La tercera son estos misteriosos personajes que fueron encontrados por un submarinista cerca de <strong>Riace</strong>, en la actual Italia, y que son la gran joya del Museo Arqueológico de Reggio Calabria.</p>
<p>A pesar de haber realizado numerosos y concienzudos estudios, los expertos no se ponen de acuerdo sobre la identidad de los dos individuos. Unos dicen que son atletas. Otros dicen que son guerreros. Otros, que son dioses o figuras mitológicas. </p>
<p>Nada está claro excepto su maravillosa calidad y su incalculable valor histórico, pues aquí tenemos, uno frente a otro, el paso del estilo severo, o de transición, al inconfundible estilo clásico. De hecho, el llamado Bronce B es tan, tan asimilable a las esculturas clásicas que hay quien ha defendido la autoría de <strong>Fidias</strong>, el mayor exponente del arte clásico. </p>
<p>Aquí ya está casi todo lo que hará del arte griego clásico inolvidable: el naturalismo, la elasticidad de los músculos, el apoyo en uno de los dos pies, la ruptura total de la vieja ley de la frontalidad, etc.</p>
<p>Tal vez te interese leer también este recopilatorio: <a href="https://rutacultural.com/templos-griegos/">diez templos griegos para viajar al mundo antiguo</a>. Seguirás viajando por Sunión, Atenas, Delfos y otros rincones de Grecia.</p>
<h2>El Discóbolo, la obra que hizo trizas la ley de la frontalidad</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/discobolo-236x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/discobolo.jpg 640w" alt="Discóbolo" /></figure>
<p>A mediados del siglo V a.C. <strong>Atenas</strong> brilló entre todas las ciudades de Grecia, y en Atenas, en aquel tiempo, empezó a florecer <strong>Mirón</strong>. Esculpiendo dioses, atletas y animales se hizo pronto un hueco entre los grandes del arte griego. Fue verdaderamente profuso y variado en la elección de sus temas, aunque se mantuvo a la vez más apegado a ciertas rigideces del arte clásico. </p>
<p>El Discóbolo, famosísimo, representa a un lanzador de disco en plena acción. En en suelo solo apoya el pie derecho y los dedos del izquierdo. Con la mano derecha impulso el disco hacia atrás para ganar inercia. Su cuerpo, en postura inverosímil para la estatutaria anterior, se inclina y se contrae en el momento previo al violento lanzamiento.</p>
<p>Este atleta es muy distinto a todos los anteriores. Debió sorprender y asombrar a sus contemporáneos, pues cambia radicalmente la relación del espectador y la obra. Si las antiguas estatuas frontales fueron concebidas para verse de frente y solo de frente, el Discóbolo no solo puede admirarse desde cualquier lado sino que casi parece que incita a hacerlo.</p>
<p>Y a pesar de todo, al margen de la postura, el Discóbolo no es una obra excesivamente novedosa. La anatomía sigue siendo casi pre-clásica: los músculos son planos; las facciones, esquemáticas e inexpresivas, y el conjunto no alcanza gran profundidad en el espacio. Admiración y asombro era lo que buscaba, no emoción. Hoy puede verse no el original, pero sí una excelente copia romana en el <em>Museo Nazionale Romano</em>, situada en el <em>Pallazzo Massimo alle Terme</em>.</p>
<h2>La Atenea Lemnia, la más bella de las estatuas femeninas</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/atenea-lemnia-300x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/atenea-lemnia.jpg 640w" alt="Atenea Lemnia" /></figure>
<p>Así lo pensaba al menos <strong>Pausanias</strong>, que la ensalzó como la mejor de todas las obras de Fidias. La <em>Lemnia</em> se esculpió en época de Pericles para adornar, aún más, la <strong>Acrópolis de Atenas</strong>. Pero al contrario que la <em>Parthenos</em>, diosa guerrera escondida en el colosal <a href="https://rutacultural.com/partenon/">Partenón</a>, esta versión de la diosa se representó como una dispensadora de paz. Por ello lleva la cabeza descubierta, el casco en una mano y la égida sobre el pecho. </p>
<p>La cabeza tiene todos los rasgos propios del arte griego clásico: frente alta, barbilla pequeña, labios menudos y carnosos, mejillas lisas y una línea del perfil casi perpendicular al plano horizontal. El finísimo modelado y la elegante <em>taenia</em>, la cinta lisa y ancha que sujeta el pelo, terminan de acentuar la plasticidad de todo el conjunto.</p>
<p>Contemplar la <em>Lemnia</em> es emocionante, y eso que solo se conservan un par de fragmentos y no del original, sino de copias romanas posteriores. La cabeza se encuentra en el Museo Cívico Arqueológico de <strong>Bolonia</strong> y, lo que parece ser una copia del cuerpo se puede ver en la <strong>Staatliche Kunstsammlungen</strong> de <a href="https://rutacultural.com/que-ver-en-dresde/">Dresde</a>.</p>
<h2>Las Parcas de Fidias y sus &quot;paños mojados&quot;</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-fidias-300x167.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/parcas-fidias.jpg 640w" alt="Parcas" /></figure>
<p>De los frontones del Partenón ya hablamos largo y tendido en el artículo que le dedicamos a <a href="https://rutacultural.com/partenon/">dicho edificio</a>. Pero hay un grupo de esculturas que merece ser individualizado y situado aquí, brillando con luz propia entre lo mejor del arte griego.</p>
<p>Estos tres cuerpos mutilados todavía impresionan por la corporeidad y por la vida que transmiten. Se los conoce como <strong>Las Parcas</strong>, aunque seguramente representan a <strong>Afrodita</strong> y <strong>Artemisa</strong>. En ellos se percibe bien la técnica de los llamados “paños mojados”, consistente en esculpir los ropajes con tal finura que parecen mojados, pegados por tanto al cuerpo y dibujando sus curvas y ondulaciones. Fidias llevó a esta técnica a una excelencia nunca antes vista, y luego fue imitado una y mil veces. La propia <strong>Victoria de Samotracia</strong> sería impensable sin este desarrollo previo.</p>
<p>Las Parcas, como todo el frontón del Partenón, pueden verse en la <em>Sala Elgin</em> del <em>Museo Británico</em>. Están en un estado algo precario, pero son las figuras originales que durante dos milenios adornaron el mejor de los <a href="https://rutacultural.com/templos-griegos/">templos griegos</a>.</p>
<h2>El Doríforo de Policleto, &quot;el canon&quot; del arte griego</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/doriforo-223x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/doriforo-763x1024.jpg 640w" alt="Doríforo" /></figure>
<p>El <strong>Doríforo</strong> es otra de las obras maestras del arte griego que se han perdido. Por suerte su fama fue grande en su tiempo, y los copistas romanos realizaron varias copias que sí se conservan. La mejor, o la mejor conservada, se descubrió en las excavaciones de <strong>Pompeya</strong> y se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de <a href="https://rutacultural.com/ver-napoles-ciudad-infinita/">Nápoles</a>.</p>
<p>A pesar de su nombre, el representado es probablemente <strong>Aquiles</strong>, el héroe de la <em>Ilíada</em>. Y como la <em>Ilíada</em>, el Doríforo se terminó convirtiendo en la escultura más admirada, la más copiada, la que más influyó a escultores posteriores. </p>
<p>Curiosamente es una obra aún apegada a ciertos rasgos del arte arcaico. La separación de ingles y abdomen, o la línea que marca los pectorales, es excesivamente rígida. Lo mismo ocurre con las divisiones de los brazos y las piernas. Lo que <strong>Policleto</strong> aplicó de forma innovadora fue el canon geométrico que establecía el sistema ideal de las proporciones del cuerpo humano, y en en su forma de hacerlo reveló importantes influencias de los filósofos de us tiempo.</p>
<p><strong><a href="https://exploralibros.com/no-ficcion/filosofia/libros-platon/">Platón</a></strong> había defendido en el <em>Timeo</em> que los dioses dieron a la cabeza humana una forma esférica como imagen de la figura del universo. La cabeza es perfectamente esférica, pero no es el único círculo. Las curvas del pliegue inguinal y del arco torácico son segmentos de un círculo imaginario cuyo centro estaría en el ombligo. </p>
<p>Por supuesto, lo más llamativo es la posición. Policleto esculpió una obra destinada a contemplarse desde un punto de vista principal, pero el Doríforo no es una obra rígida ni estática. El peso del cuerpo se apoya maravillosamente sobre una de las piernas, y el giro ligerísimo del tronco y la cabeza añade el movimiento justo para dotar al conjunto de vida. </p>
<h2>La Afrodita de Cnido, el canon de belleza de los antiguos</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/afrodita-cnido-247x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/afrodita-cnido.jpg 640w" alt="Afrodita de Cnido" /></figure>
<p>&quot;La destreza del escultor ha sido tan acertada que parece que el mármol ha perdido su dureza para moldear la gracia de sus extremidades&quot;, dijo de esta escultura <strong>Luciano de Samósata</strong>. <strong>Plinio el Viejo</strong> relató que una vez, un joven se enamoró de ella al contemplarla, y el rey <strong>Nicomedes</strong> de Cos la quiso hasta tal punto que ofreció a la ciudad de Cnido perdonar la deuda de la ciudad. Los cnidios se negaron.</p>
<p>Estamos ante la obra maestra de <strong>Praxiteles</strong> y la estatua femenina que los antiguos consideraron la más hermosa del mundo. Representa a Afrodita, la diosa del amor, en el acto de tomar un baño. </p>
<p>Toda la obra es un prodigio de sensualidad y delicadeza. La razón de que aparezca desnuda hay que buscarla en las costumbres locales de Cnido, donde <strong>Afrodita</strong> era venerada, entre otras cosas, como protectora de la navegación, de forma similar a la fenicia <strong>Astarté</strong>. En toda la región hay representaciones anteriores, muy antiguas, donde a la diosa de la fecundidad se la representa de la misma manera.</p>
<p>Pero Praxiteles convierte la desnudez de la diosa en un logrado elemento erótico gracias a la tersura del modelado, a las formas suaves y mórbidas que se mueven en un perfil sinuoso, la célebre &quot;S&quot; o <em>curva praxiteliana</em>. La vestidura y el ánfora cumplen una función estructural, pues permiten que el cuerpo &quot;rote&quot; ligeramente hacia delante y hacia la izquierda. Es admirable cómo consigue Praxiteles que esas vestiduras, que recuerdan a los paños mojados de Fidias, caigan lánguidamente, despacio, sobre el ánfora. Como dijo Luciano de Samosata, resulta difícil de creer que el material sea el duro y frío mármol.</p>
<p>Como en el caso del Doríforo, el original se perdió. Pero como su fama fue tan grande se hicieron bastantes copias, y algunas de ellas son de excelente calidad. La más conocida está en <strong>Roma</strong>, en el Museo Nacional Romano del <em>Palazzo Altemps</em>.</p>
<h2>El Gálata moribundo y la nueva expresividad del helenismo</h2>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/galata-moribundo-300x220.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/11/galata-moribundo.jpg 640w" alt="Galata moribundo" /></figure>
<p>Es una de las obras más famosas de los <a href="https://rutacultural.com/siete-joyas-de-los-museos-capitolinos/">Museos Capitolinos</a> de Roma y una de las más reproducidas, merced a su enorme popularidad entre los viajeros del <em>Grand Tour</em> y a la intensa emoción que transmite. </p>
<p>Situada en el centro de una sala que lleva su nombre (<em>Sala del Gladiador</em>, pues en principio se pensó erronamente que el caído era un gladiador) representa a una víctima de la guerra emprendida en el siglo III a.C. por los <strong>Atálidas</strong> de Pérgamo contra los Gálatas (así llamaban aquéllos a las tribus célticas –los galos de los romanos– asentadas en el interior de la actual Turquía). El guerrero, que se muestra con la herida bien visible y próximo a morir, está rodeado de gran solemnidad y representado al estilo de los héroes clásicos, esto es, desnudo. La obra sirve así como recordatorio de la victoria, pero también como homenaje a la valía de los vencidos, que fueron dignos enemigos.</p>
<p>Apareció en el siglo XVII, en la Villa Ludovisi, junto con el Gálata suicida que puede verse hoy en el Palazzo Altemps, y fue adquirida por el museo en el siglo XVIII. Aunque los historiadores no se han puesto de acuerdo sobre su datación, la interpretación más aceptada es la siguiente: que el original griego data del siglo III a.C., que fue un encargo de <strong>Átalo I</strong> de Pérgamo como conmemoración de la citada victoria de los suyos contra los gálatas turcos, y que la copia expuesta en el museo es una obra romana del siglo I a.C., encargada por <strong>Julio César</strong> para conmemorar en el ámbito privado otra victoria –la suya– contra los galos, y realizada (esto acreditaría tanto la estima del dictador al original como la confusión de los historiadores) en mármol oriental por un taller de Pérgamo.</p>
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		<item>
		<title>Por qué tienes que visitar el Templo de Poseidón en el cabo Sunión</title>
		<link>https://rutacultural.com/templo-de-poseidon-cabo-sunion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[alvaro]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 28 Oct 2018 07:03:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En lo alto del cabo Sunión, en el extremo sureste del Ática, se alza uno de los templos griegos más bonitos del mundo</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="446" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon2-1-1024x446.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="templo de poseidon" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon2-1-1024x446.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon2-1-300x131.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon2-1-768x334.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon2-1.jpg 1900w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>En el extremo sureste de la Península del Ática, a 65 km de Atenas, se alza el <strong>Templo de Poseidón</strong> en lo más alto del <strong>cabo Sunión</strong>. Es uno de los rincones más bonitos del país (por algo está en nuestra lista de <a href="https://rutacultural.com/templos-griegos/" target="_blank">templos griegos</a>) y fue un punto de referencia, geográfico y cultural, del mundo griego antiguo durante siglos, de especial importancia para los atenienses.</p>
<p>Visitar Atenas es entrar de lleno en una ciudad con mucho que ver, en la que podemos pasar días o semanas para conocerla bien. Pero a pesar de todo lo que ofrece la capital griega (como el <a href="https://rutacultural.com/partenon/" target="_blank">Partenón</a>), una excursión para conocer el Templo de Poseidón en el cabo Sunión más que recomendable, <strong>es vital</strong>. Vital si se quiere conocer de primera mano esa sensación que experimentaban los antiguos griegos frente al mar, allí, en ese cabo consagrado al dios de los mares desde donde se veía a los trirremes partir hacia lo desconocido.</p>

<h2 id="el-templo-de-poseid-n-en-el-cabo-suni-n-del-esplendor-al-abandono">El Templo de Poseidón en el cabo Sunión, del esplendor al abandono</h2>
<p>Es difícil rastrear desde qué momento Sunión fue un lugar de importancia para los griegos, así como rastrear desde cuándo hubo un templo (las ruinas que vemos hoy se corresponden con una reconstrucción en época de <strong>Pericles</strong>) y a qué dios estuvo consagrado, pero es posible que también fuera Poseidón.</p>
<h3 id="el-cabo-suni-n-en-la-mitolog-a">El cabo Sunión en la mitología</h3>
<p>Parte de lo que sabemos de Sunión en periodo Arcaico lo conocemos, como otras tantas cosas anteriores al periodo Clásico (antes de la revuelta jónica, en el 499 a.C.), gracias a <strong>Homero</strong>, pues en «La Odisea» aparece mencionado ya como un <strong>lugar de importancia</strong> con un santuario:</p>
<blockquote>
<p>Nosotros, entretanto, navegábamos de vuelta de Troya, el Atrida y yo con recíprocos sentimientos de amistad. Mas, al pasar por Sunion, el sacro promontorio de Atenas, allá Febo Apolo dirigió sus prodigiosas saetas al piloto de Menelao y lo mató, mientras en sus manos sostenía el timón de la nave, a Frontis Onetórida, que aventajaba a todas las gentes mortales en pilotar una nave siempre que soplaban las rachas del viento. Con que aquél se detuvo, aunque ansioso de proseguir el viaje, mientras enterraba a su compañero y se le hacían las exequias funerarias.</p>
</blockquote>
<p>[amazon_link asins=&#8217;8424926331&#8242; template=&#8217;AnuncioProducto&#8217; store=&#8217;rutacult-21&#8242; marketplace=&#8217;ES&#8217; link_id=&#8217;d4de07c6-d9c7-11e8-823c-092181933434&#8242;]</p>
<p>El templo de Poseidón no era el único en el cabo Sunio, a poca distancia también <strong>se alzaba otro a Atenea</strong>, del que ya poco queda para admirar. No obstante, en la época de esplendor del complejo sagrado también tuvo importancia, además lo encuadra dentro de la esfera de influencia de lo que fue la ciudad-estado de Atenas.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon-cabo-300x225.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon-cabo-1024x768.jpg 640w" alt="templo de poseidon cabo" /><figcaption>El cabo Sunión <a href="https://www.flickr.com/photos/easysailing/3512076973/in/photolist-6mmj8g-ax2Hzm-9rtd9D-yas1x-9hRf5X-awZ3p4-DUtnh-9eTpun-7h6nPq-2ssdva-My7L8J-6qZYgr-2mCMso-6r5kML-2surgH-7dQT7y-awZmwS-9hReuF-9LJBiG-gmJ3ge-9hRgqk-6r1tYR-6r49dL-LYxnh-9vBN6F-snUD38-VonEUg-4Ryvpq-6r4Uku-6qZs5R-2sv37P-6r55Yh-2sxFz7-6ZoTbr-C5wA-9eTqwV-2st8jF-VzBaQ4-2swBjc-qQGBP9-LYEeR-24pbgVB-SMxvPQ-C2oy4d-9hUnP5-9eWvyC-G74ruc-JgzCn-LYwLh-jiYwrN">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>Se cree, por tanto, que al menos desde el siglo VIII a.C. se comenzó a desarrollar, en el cabo Sunión, un lugar de culto sagrado a Atenea y Poseidón, con la subsiguiente construcción de templos. En buena medida debido a que era un punto geográficamente <strong>esencial para la navegación</strong> en esa zona del mar Egeo y para los atenienses, pues era el último pedazo de tierra de su «hogar» que veían al partir a sus expediciones marítimas. Se trata de algo que no hay que dejar de lado, y que <strong>Emilio González Ferrín</strong> describe de manera certera en «La angustia de Abraham»:</p>
<blockquote>
<p>Hay tres tipos de hombres: los vivos, los muertos y los que navegan. La reflexión se atribuye a Platón pero es el reflejo poético de los pueblos del mar; un automatismo perceptivo que se produce cada vez que el ojo humano se asoma, por ejemplo, al helénico cabo Sunio. Esta entrada de tierra al mar constituye el final sureño de la Grecia continental, al este de la gran mano de tierra griega helénica característica. Desde este cabo puede uno contemplar el llamado <em>Mar de enfrente</em>, el gran portal azul del resto del mundo; del resto del tiempo. Porque el sentido griego clásico del mar era prácticamente cronológico, secuencial, consecutivo. Ahora estoy aquí y voy hacia allí, con la incertidumbre que ello conlleva. En este juego connotativo, los pueblos marinos difícilmente han podido sustraerse a la profundidad de su fachada frontal, evocada por Iris Murdoch en esa elocuente reiteración «el mar, el mar» que da título a una de sus grandes novelas.</p>
</blockquote>
<p>[amazon_link asins=&#8217;841582808X&#8217; template=&#8217;AnuncioProducto&#8217; store=&#8217;rutacult-21&#8242; marketplace=&#8217;ES&#8217; link_id=&#8217;bfaf5c7c-d9c7-11e8-b123-75eb38f2d0e3&#8242;]</p>
<p>El cabo Sunión no sólo es sagrado por su connotación de puerta al resto del mundo, por los templos que contiene o porque, según Homero, allí matara <strong>Apolo</strong> a <strong>Frontis</strong> y fuese enterrado por <strong>Menelao</strong>. Lo es también por <strong>Egeo</strong>, <strong>Teseo</strong> y el Minotauro del Palacio de Cnosos.</p>
<p>Según el mito, el rey <strong>Minos</strong> de Creta había encerrado en un laberinto bajo su palacio al Minotauro. La bestia mitológica había sido producto de la unión de <strong>Pasífae</strong>, esposa de Minos, y un maravilloso toro blanco que Poseidón entregó al rey cretense para hacer un sacrificio en su honor. Pero Minos se quedó con el toro y la <strong>ira del dios</strong> de los mares no fue desdeñable claro que, como en casi toda tragedia griega, fue un proceso de larga duración que precisamente empezó con la maldición del Minotauro.</p>
<p>Tiempo después, Minos había sometido a Atenas y estos enviaban todos los años jóvenes para alimentar al Minotauro, como un tributo en sangre. En el particular <strong>mito de salvación ateniense</strong>, Teseo «rompió las cadenas» del sometimiento cretense matando al Minotauro. Como tal era su intención, antes de partir le dijo a su padre, Egeo, rey de Atenas, que si volvía con vida cambiaría las negras velas de la nave por unas blancas.</p>
<p>A pesar de que la empresa salió como había planeado, Teseo olvidó desplegar las velas blancas y Egeo esperaba, según este mito, en lo alto del cabo Sunión para ver el navío. Como vio que portaba las negras velas <strong>se lanzó por el precipicio</strong> al mar y murió, como cuenta <strong>Plutarco</strong> en sus «Vidas paralelas»:</p>
<blockquote>
<p>Llegados a la vista del Ática, olvidósele al mismo Teseo, y olvidóse también al comandante enarbolar la vela blanca, con que habían de anunciar a Egeo que tornaban salvos, por lo que, desesperanzado éste, se arrojo de un precipicio y acabó consigo.</p>
</blockquote>
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<p>Como se lanzó al mar para acabar con su vida, <strong>ese mar llevó su nombre</strong>, Egeo. Resulta curioso que un pedazo de tierra tan pequeño haya sido de tal importancia en algunos mitos griegos. Pero esto no es todo.</p>
<h3 id="las-guerras-m-dicas-o-por-qu-le-debemos-el-templo-de-poseid-n-tanto-a-pericles-como-a-jerjes">Las guerras médicas, o por qué le debemos el Templo de Poseidón tanto a Pericles como a Jerjes</h3>
<p>Según la historiografía el periodo Clásico de Grecia comenzó con la <strong>revuelta jónica</strong>, un conjunto de polis (ciudades-estado) en el Asia Menor que se encontraban bajo dominio persa. Habían estado anteriormente bajo el dominio del Reino de Lidia, pero cuando este fue derrotado por el Imperio Aqueménida (los persas, a los que los griegos llamaban «medos», que en realidad fueron conquistados por los aqueménidas), pasaron a la órbita persa.</p>
<p>Aunque los persas no fueron especialmente duros con los jonios, que formaban parte de la Hélade (la consciencia de pertenencia a un «mundo griego» sin Estado central), hubo ciertas políticas que tensaron la relación. El problema desembocó en una rebelión apoyada por Atenas y dio paso a las <strong>guerras médicas</strong>, el primer conflicto a gran escala entre griegos y persas.</p>
<p>En la segunda fase de esta guerra, o en la Segunda Guerra Médica, los ejércitos de <strong>Jerjes</strong>, en el 480 a.C., arrasaron el Templo de Poseidón y el de Atenea del cabo Sunión, y estuvieron alrededor de cuatro décadas en estado ruinoso.</p>
<p>Se estima que entorno al 440 a.C., cuando ya gobernaba Pericles en Atenas, además de reconstruir la Acrópolis de Atenas donde levantó el <a href="https://rutacultural.com/partenon/" target="_blank">Partenón</a>, ordenó la <strong>reconstrucción del complejo templario de Sunión</strong>. La ruinas que podemos ver hoy, datan de este periodo.</p>
<p>La reconstrucción de ambos templos vino acompañada, en tiempos de la Guerra del Peloponeso (431-404 a.C.), de un recinto amurallado que se convirtió en <strong>una de las fortalezas más importantes</strong> de Atenas. Era una zona próspera con minas de plata y canteras de mármol que continuó siendo un lugar de importancia durante otros dos siglos.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/sounio14-300x178.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/sounio14-1024x607.jpg 640w" alt="templo de poseidon" /><figcaption>Reconstrucción de la fortaleza de AncientAthens3D <a href="http://www.ancientathens3d.com/sounio-history/">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>En torno al siglo II a.C., el cabo Sunión fue ocupado por esclavos tras una revuelta, y es que era uno de los mayores mercados esclavistas del Egeo. Poco después las minas de plata cerraron y la zona entró en un continuado declive, que la llevó a desaparecer de los asuntos importantes del Mediterráneo. Al final esto dio paso al <strong>abandono</strong>, al consiguiente <strong>deterioro</strong> y al más que <strong>probable expolio</strong> durante siglos.</p>
<h2 id="el-templo-de-poseid-n">El Templo de Poseidón</h2>
<p>Hoy los restos del templo muestran sólo un esbozo de lo que fue. A pesar de todo, <strong>consigue cautivar a los viajeros</strong>, en buena medida, gracias al lugar en el que está. Sería difícil imaginar el Templo de Poseidón sin el cabo Sunión, así como el cabo sin el templo. Tal fue el rotundo acierto de quienes decidieron levantar un templo en este lugar, a Poseidón, para que los mares fueran propicios en la aventura de navegar.</p>
<p>Lo que hoy podemos ver fue en su día un templo períptero (rodeado de columnas) en <strong>orden dórico</strong>, el más arcaico, sobrio y sencillo de los tres órdenes esenciales de la arquitectura grecorromana. Tenía seis columnas en las fachadas frontal y trasera y trece en las laterales, de las que sólo quedan en pie dieciocho.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon-3-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon-3-1024x682.jpg 640w" alt="" /><figcaption><a href="https://www.flickr.com/photos/garrettziegler/26944689721/in/photolist-H41zvT-sM7MsG-K5Q92G-ywwgXK-NaxgnW-MLquuU-Mi9NDX-MTbWJB-yP2Mxt-rTzM26-NcSa4U-N5H6q7-N8nyjt-MqLgHx-Miaouc-N5GxyS-NcTaaJ-MiaeuZ-Mih6Gm-NaxeXw-Mv3qG3-MfS41Z-N62Pqc-Mo4ZWf-NaxfQd-x75Zne-x6wAzi-gmJ3ge-5NCZEn-LYxa9-bMXZop-sFCqRd-UZ8sgW-rGeNsU-H41vgv-yN42No-yLHKts-McY51U-xS1feN-Mo4UCQ-w9wjDE-24wUH8J-w9DDaH-w9tFB7-wNVALE-MLqrkh-NaxheW-MLqtD5-MLqr95-MfRRPR">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>Uno de los aspectos más curiosos del Templo de Poseidón es que las columnas tienen dieciséis estrías en lugar de veinte, que era lo habitual. Algunos expertos creen que se debe a que buscaban darle más robustez para <strong>evitar el desgaste</strong> producido por la humedad y los fuertes vientos. No se sabe quien fue el arquitecto, pero se cree que, por las amplias similitudes, fue el mismo que proyectó el Hefestión de Atenas, en mejor estado de conservación.</p>
<p>Otro hecho, bastante llamativo, es que las metopas eran lisas, sin ningún tipo de decoración. Donde sí se sabe que había una <strong>rica decoración</strong> era en el pronaos (literalmente, delante del naos, lo que sería la antesala del templo propiamente dicho). Los frisos que se ha conservado de la pronaos representan escenas de centauromaquia (o de amazonomaquia, no se tiene claro) y gigantomaquia. Tampoco podían faltar en esos frisos las gestas de Teseo, cerrando el círculo de forma tan poética. Estos frisos estaban esculpidos en mármol de Paros (de las <a href="https://rutacultural.com/arte-cicladico/">islas Cícladas</a>), uno de los de mayor calidad de la Hélade.</p>
<p>En la naos, el templo en sí mismo, el espacio sagrado guardado por cuatro paredes, había una estatua de Poseidón que, no obstante, <strong>se perdió</strong>. Algunos la confunden con el bronce artemisio, una escultura que no se sabe si corresponde a Zeus o Poseidón (aunque parece improbable que llevara un tridente) y que fue encontrado en el cabo artemisio, al norte de la isla de Eubea. No obstante, se ha confirmado que el templo estaba consagrado a Poseidón gracias a una inscripción.</p>
<p>Una de las curiosidades que guarda el Templo de Poseidón a simple vista es la <a href="https://www.athensguide.com/sounion/lord-byron.htm" target="_blank" rel="nofollow">firma</a> del poeta <strong>Lord Byron</strong> grabada en la piedra, junto a muchas más. Aunque Byron estuvo varios meses en Atenas durante su <em>grand tour</em> europeo y visitó dos veces el cabo Sunión, no se sabe realmente si fue él quien grabó su nombre en la columna. Este rincón de la Hélade maravilló al poeta, que le dedicó unos versos en su poema «Islas de Grecia»:</p>
<blockquote>
<p>Colocadme en la pendiente marmórea de Sunio

donde nada, salvo las olas y yo, oigamos pasar nuestros mutuos murmullos,

allí, como el cisne, dejadme cantar y morir,

¡una tierra de esclavos nunca será la mía!</p>
</blockquote>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon-firmas-300x133.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon-firmas-1024x454.jpg 640w" alt="templo de poseidon firmas" /><figcaption>Algunos de los nombres grabados en la piedra <a href="https://www.flickr.com/photos/clairity/3347938035/">Foto</a></figcaption></figure>
<p>Pero el complejo templario del cabo Sunión no terminaba con el Templo de Poseidón. Al recinto se accedía a través de unos propileos (puertas de acceso) con dos columnas en orden dórico que creaban tres espacios de acceso. Había estoas (galerías porticadas) en las zonas oeste, norte y sur, para proteger de la lluvia y el calor a los visitantes. Incluso se han encontrado vestigios de un <strong>astillero</strong> pegado a los muros de la fortaleza en el extremo oeste del cabo.</p>
<p>Separado del recinto amurallado, el Templo de Atenea estaba a unos trescientos metros al noreste del Templo de Poseidón en lo alto de una pequeña colina,c que casi lo emparejaba en altura con el de Poseidón. Se trataba de un templo (apenas quedan los cimientos) particular, pues era <strong>períptero sólo en sus fachadas sur y este</strong>, es decir, un lado y la fachada frontal. El resto de fachadas mostraban, sencillamente, el muro desnudo de la naos.</p>
<h2 id="d-nde-ver-los-restos-arqueol-gicos-del-templo-de-poseid-n">Dónde ver los restos arqueológicos del Templo de Poseidón</h2>
<p>La mayor parte de los restos arqueológicos del cabo Sunión se pueden ver en el <strong>Museo Arqueológico de Lavrio</strong>, a tan sólo 9 kilómetros del templo. Allí podremos contemplar los <a href="http://odysseus.culture.gr/h/4/eh41.jsp?obj_id=3632" target="_blank" rel="nofollow">frisos</a> esculpidos en mármol de Paros con las escenas, como hemos visto anteriormente, de temas mitológicos.</p>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon-kourosjpg-225x300.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon-kourosjpg.jpg 640w" alt="templo de poseidon kourosjpg" /></figure>
<p>Por su parte, el mayor atractivo encontrado en el cabo, que se cree pudo haber estado en las cercanías del Templo de Poseidón, es el <strong>Kouros</strong> (hombre joven) <strong>de Sunión</strong>. Se trata de una escultura de más de tres metros esculpida en mármol de Naxos, otra de las <a href="https://rutacultural.com/arte-cicladico/">islas Cícladas</a>. En estilo arcaico, está datado en el siglo VII a.C. (no se tiene claro su autor), con lo que se cree que formaría parte del anterior complejo templario. Salvado, no sin graves daños, de la destrucción que dejaron atrás los persas en el año 480 a.C., se exhibe ahora en el <a href="http://www.visitgreece.gr/en/culture/museums/national_archeological_museum" target="_blank" rel="nofollow">Museo Arqueológico de Atenas</a>, donde también está el bronce artemisio aunque, insistimos, no tiene nada que ver con Sunión.</p>
<h2 id="c-mo-llegar-al-cabo-suni-n-desde-atenas">Cómo llegar al cabo Sunión desde Atenas</h2>
<p>Hacer una excursión al cabo Sunión para ver el Templo de Poseidón es muy sencillo desde la capital de Grecia, de hecho es una <strong>escapada habitual desde Atenas</strong>. Al estar a 65 km, el coche es una opción muy buena si tienes planeado alquilar para moverte por el Ática. Si no, hay autobuses que llegan hasta el cabo en un trayecto que se puede hacer largo para lo que es, pero, al ser una carretera por la costa, tiene postales muy bonitas (se coge en la terminal de autobuses de la <strong>Plaza de Egiptou</strong>, cerca del Museo Arqueológico).</p>
<div class="tip">
<p>Otra opción, si no quieres dolores de cabeza o esperas, es hacer una visita con traslado y guía, como esta de Civitatis, con guía en español (si hay suficientes personas) y recogida en el hotel o en otros puntos de Atenas.</p>
</div>
<p>Pero si decides ir por tu cuenta, una vez en el cabo Sunión, la <strong>entrada completa cuesta 8€</strong> y la reducida 4€, y da acceso a todo el conjunto: fortificaciones y puerto, edificios civiles y templos.</p>

<p>A pesar del abandono, su consiguiente deterioro y el expolio, el sitio arqueológico merece la pena la entrada y allí, en lo más alto del cabo Sunión, junto al Templo de Poseidón, sentiremos <strong>lo que muchos griegos han sentido</strong> desde hace milenios y que Emilio González Ferrín describe tan bien.</p>
<blockquote>
<p>Lo que hay al final de ese cabo Sunio (al sur de Grecia, decíamos) y frente al inmenso mar de enfrente, es precisamente un templo al dios Poseidón. Porque el mundo griego, que asumimos racional, filosófico y también poético, sabía perfectamente que cuando deja de aparecer tierra bajo nuestros pies, la cosa requiere ya palabras mayores.</p>
</blockquote>
<figure class="aligncenter"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon-mar-300x169.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/10/templo-de-poseidon-mar-1024x576.jpg 640w" alt="templo de poseidon mar" /><figcaption>Vistas desde Sunión, con la isla de Patroklou (no el homérico) al fondo <a href="https://www.flickr.com/photos/visualpoetry/16900158806/">Foto</a>.</figcaption></figure>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/templo-de-poseidon-cabo-sunion/">Por qué tienes que visitar el Templo de Poseidón en el cabo Sunión</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La guía definitiva para ver el Partenón de Atenas</title>
		<link>https://rutacultural.com/partenon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Bermúdez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 23 Sep 2018 06:00:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[Destacados]]></category>
		<category><![CDATA[Guías]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Partenón es un edificio maravilloso que tiene mucho que ver, pero hay que saber mirarlo y entender cómo ha llegado hasta aquí. </p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="700" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/partenon-portada-1024x700.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Partenón de Atenas" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/partenon-portada-1024x700.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/partenon-portada-300x205.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/partenon-portada-768x525.jpg 768w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/partenon-portada.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p><strong>El Partenón es un icono de la arquitectura</strong>. Un edificio ultraconocido, universal. Entre todos los templos griegos destaca por su personalidad propia, por su belleza humanizada y joven. Ya en la Antigüedad, el historiador romano <strong>Plutarco</strong> dijo que &quot;según nacía ya era antiguo y llega recién hecho y como nuevo hasta el presente&quot;. </p>
<p>Conocer los avatares de su construcción, la serie de catastróficas desdichas que lo han dejado en su actual estado o los retos que afronta su futuro no es necesario para disfrutarlo. Cualquiera con un mínimo de sensibilidad apreciará su belleza porque es atemporal. <strong>He ahí la grandeza del clasicismo</strong>. </p>
<p>Pero advertir todo eso sí tiene importantes ventajas: lo acerca a nosotros, lo humaniza, nos ayuda a comprender la época y las personas que lo construyeron. <strong>Aprendemos, en suma</strong>. Lo bajamos del podio en el que nosotros mismos lo hemos puesto, y lo convertimos en lo que es: un fragmento milagrosamente conservado de una época maravillosa, pero conflictiva y difícil. Así lo disfrutaremos más, lo entenderemos y podremos opinar con información de causa. </p>

<p>Porque el Partenón, hoy símbolo no sólo de Atenas y de Grecia, sino de Europa y de la civilización misma, no nació para ser una pieza de museo. Es un monumento complicado, lleno de contradicciones. Su estado actual es problemático, y no sólo por la destrucción y el expolio. Su significado no es el que parece. Su construcción, hace más de dos mil quinientos años, estuvo llena de polémicas. Sus impulsores tuvieron que vencer una férrea oposición.</p>
<h2><span>Capítulo 1.</span> El Partenón y el imperio ateniense, o por qué no todo es tan bonito como parece.</h2>
<p>En el año 477 a.C., Atenas, junto con Esparta y un amplio grupo de ciudades griegas, derrotó al temible invasor persa en la segunda de las <strong>Guerras Médicas</strong>. Había construido para ello una poderosa flota de <a href="https://historicodigital.com/el-trirreme-griego.html">trirremes</a> que le dio la hegemonía marítima indiscutida sobre todas las ciudades griegas. La única que podía hacerle frente, Esparta, fue siempre una potencia terrestre.</p>
<p>Y Atenas se aprovechó de ello. Cuando terminó la guerra impulsó una alianza militar, la <strong>Liga de Delos</strong>, junto con otras ciudades marítimas. El objetivo era protegerse mutuamente de los persas y, en un principio, era un alianza igualitaria. En las reuniones había un representante de cada ciudad y las decisiones se tomaban por mayoría. </p>
<p>Entonces llegó <strong>Pericles</strong>. En el año 462 a.C. se hizo con el poder en Atenas y a partir de ahí todo cambió.</p>
<p>Pericles llevaba por bandera un programa político democrático, es decir, tendente a la igualdad de todos los ciudadanos. Pero no sólo a la <strong>igualdad política</strong>, que consistía entonces en la igualdad de derechos (isonomía) y la libertad de expresión (isegoría). También a la <strong>igualdad económica</strong>. Los griegos sabían muy bien que los derechos políticos de poco le sirven al desamparado y al dependiente.</p>
<p>Un proyecto como ese solo podía lograrse de una manera: dando trabajo a toda la ciudadanía y subsidiando al que no pudiera trabajar. Y en un mundo como aquél, donde no había impuestos directos ni herramientas fiscales como las de los estados actuales, y en lo que no dejaba de ser una ciudad pequeña, obtener fondos para tamaña empresa era complicado. </p>
<p>Los estados antiguos habían dependido hasta entonces de las aportaciones personales de reyes y aristócratas, que proporcionaban hombres para la guerra y financiaban construcciones a cambio de obtener favores y, sobre todo, de mantener un <em>status quo</em> que los situaba en la cima. </p>
<p>El estado ateniense cobraba capitaciones a los extranjeros y ciertos impuestos indirectos, como multas y aduanas. Y quería, de pronto, dar trabajo a todos los ciudadanos, mantener la flota más poderosa de Grecia y reconstruir monumentalmente una Acrópolis destruida por los persas. Era imposible. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/pericles-discurso-funebre-300x239.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/pericles-discurso-funebre.jpg 640w" alt="Discurso fúnebre de Pericles" /><figcaption>Discurso fúnebre de Pericles. Philipp von Foltz, 1877</figcaption></figure>
<p>Pero Pericles lo hizo. Primero, detuvo la guerra para permitir que floreciera el comercio, que era la principal riqueza de Atenas. Detuvo la guerra pero mantuvo intacto el poderío naval de Atenas, impuso a sus aliadas su moneda, sus leyes y su forma de gobierno, prohibiendo además abandonarlo. La Liga de Delos se convirtió <em>de facto</em> en un Imperio Ateniense. </p>
<p>Y utilizó el dinero de sus aliados no como fondo común para la defensa, sino como premio. Con él financió la prometida igualdad económica y la grandiosa reconstrucción de Atenas, además de fortalecer su posición como líder de la ciudad. Fue una verdadera <em>desviación de fondos</em>, pues sólo la <strong>Atenea Parthenos</strong> de Fidias costó el equivalente a doscientos treinta trirremes.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/fidias-friso-300x199.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/fidias-friso-1024x680.jpg 640w" alt="Fidias enseñando el friso del Partenón" /><figcaption>Fidias enseñando el friso del Partenón a sus amigos. Lawrence Alma Tadema, 1868.</figcaption></figure>
<p>Las críticas fueron amplias. El bando aristocrático intentó por todos los medios deshacerse de Pericles. Utilizaron todo tipo de tácticas, atacaron a sus amigos, criticaron el libertinaje de Aspasia y las ideas de Anaxágoras, consiguieron encarcelar a Fidias, acusado de retratarse a sí mismo en la Parthenos. </p>
<p>Tampoco los grandes filósofos defendieron la democracia. Había algo inmoral entre bambalinas y una profunda hipocresía tras la pompa de los discursos.</p>
<p>Pericles argumentó que la flota de Atenas proporcionaba un valioso servicio a Grecia y que por tanto era legítimo utilizar el dinero para su propio embellecimiento. La gran masa de braceros tenía trabajo: unos servían en las trirremes, otros levantaban templos o desempeñaban puestos en unas instituciones cada vez más infladas. Todos recibían un salario y aplaudían a Pericles. Dijo Tucídices que en Atenas &quot;todo aquel que es capaz de servir a la ciudad no encuentra impedimento alguno&quot;. </p>
<p>Era verdad. Pero, ¿era sostenible? Luciano Canfora, en <a href="https://amzn.to/2LtPIDS" rel="nofollow">El mundo de Atenas</a>, un libro maravilloso para entender las contradicciones esta época y desmitificar la Atenas de Pericles, recoge este punto de vista:</p>
<blockquote>
<p>Fue una extraordinaria política de trabajos públicos, consistente en utilizar masas de trabajadores pagados a dos óbolos la jornada, que no es un precio demasiado elevado para una política urbanística que cambió la cara de Atenas. Cratino, el gran «maestro» de Aristófanes, hace decir a un personaje en la escena: «Están construyendo el Partenón y no lo terminan nunca.» Quiere decir que se prolongan los trabajo ad infinitum, para seguir suscitando consenso a través de la indefinida prolongación de los trabajos públicos. Una política que al mismo tiempo da prestigio y es socialmente admirada. </p>
</blockquote>
<p>El gobierno griego reclama desde hace décadas la devolución de las piezas expoliadas del Partenón porque su presencia en el Museo Británico es un resultado claro del imperialismo, pero, ¿no lo es también el propio Partenón? </p>
<p>La historia es rica en paradojas. </p>
<p>La Atenas de Pericles era sin duda la más fuerte de las ciudades griegas de su época y propuso un mundo basado en el comercio. Hizo frente a Esparta, que vivía para la guerra. Hizo frente también al imperio persa. </p>
<p>Empleó para ello un dinero que no le pertenecía, pero lo hizo a cambio de una protección real que garantizó casi cincuenta años de paz. Dio trabajo a todo el mundo y construyó algunas de las obras más hermosas de la historia de la humanidad. Se convirtió en el faro de todo el que, posteriormente, persiguió la libertad y el humanismo.</p>
<p>Emitir un juicio tajante es complicado. El Partenón fue un premio que Atenas se dio a sí misma y fue parte también de lo que hoy llamaríamos un programa político populista. </p>
<p>Hoy el premio es nuestro, de todos, del mundo. Y está hecho un desastre.</p>
<h2><span>Capítulo 2.</span> Diez episodios que cambiaron el Partenón, o por qué verlo hoy puede ser considerado un milagro.</h2>
<p>El Partenón comenzó a construirse en el año 447 aC. A su cargo estaban los arquitectos Ictino y Calícrates, aunque el verdadero impulsor y cerebro fue <strong>Fidias</strong>, amigo de Pericles y director de todas las obras que se realizaban en la Acrópolis. </p>
<p>Para construirlo se utilizó un único material, el <strong>mármol</strong>, inclusive en las tejas. Dos mil quinientos años después sigue en lo alto de la Acrópolis, y aunque parezca que su estado es penoso, si miramos hacia atrás concluiremos que su estado de conservación sólo puede calificarse de milagroso.</p>
<blockquote>
<p>El Partenón es un símbolo materializado en una creación basada en la deconstrucción y la reconstrucción, en restauraciones, desrestauraciones y complejas labores de desmontaje y remontaje; es materia empleada para servir de vehículo de comunicación de valores intangibles unidos a ella, más que arquitectura propiamente dicha, a pesar de que, con toda su azarosa historia, las ruinas que hoy contemplamos sigan impresionándonos vivamente.</p>
</blockquote>
<p>Repasemos los hitos más importantes de esa historia, los siete momentos que cambiaron el Partenón. </p>
<div class="video"><iframe loading="lazy" width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/jVvZ9CbiC-0" frameborder="0" allow="autoplay; encrypted-media" allowfullscreen></iframe></div>
<h3>1. ¡Que vienen los bárbaros! El incendio del 267 dC y la restauración de Juliano el Apóstata.</h3>
<p>Como decíamos, el Partenón se construyó entre 447 y 423 aC y se mantuvo poco menos que intacto durante unos setecientos años. En el año 267 dC, un incendio en la Acrópolis, ocasionado por la ocupación de los hérulos, afectó a la cubierta original, a la columnata interior, a los techos de mármol del peristilo, a varias columnas de los pórticos y a la cara interna de las paredes de la <em>cella</em>. </p>
<p>Nada se hizo entonces. Pero un siglo y medio después, un enamorado de la cultura clásica como Juliano el Apóstata, mientras luchaba por detener el auge del cristianismo y por relanzar la religión antigua, lo restauró. </p>
<p>Esta era ya una época muy distinta, y las técnicas de construcción y la finura de los artesanos no era la misma que en la época clásica. Así que la calidad de la intervención dejó bastante que desear. Nada grave, comparado con algunas restauraciones modernas.</p>
<h3>2. ¡Que vienen los cristianos! El Partenón se convierte en la Panaguia Atheniotissa.</h3>
<p>Hasta la época de Juliano las esculturas no sufrieron ningún daño. Pero aquella era una época de disturbios, con el auge de un cristianismo vengativo y orientado a acabar con los vestigios de los dioses paganos. En el siglo V dC el Partenón se convirtió en iglesia y fue en ese momento cuando se perdieron las primeras esculturas.</p>
<p>Construyeron, en la vieja <em>pronaos</em>, en la sección este del edificio, un ábside semicurcular. Y para ello tuvieron desmontar el muro de ese lado de la cella. En la otra fachada levantaron una nueva entrada, perforando a su vez el muro de ese lado. Allí se colocó el nártex. </p>
<p>Lo más grave fue que eliminaron seis bloques de friso para abrir ventanas y también un buen número de esculturas, dado que la representación de dioses paganos era incompatible con la función de una iglesia cristiana.</p>
<p>Se perdieron entonces las estatuas más grandes situadas en el centro del frontón oriental, el que representaba el nacimiento de Atenea. Y también se golpearon las metopas de los lados este, norte y oeste, haciéndolas irreconocibles. Se salvó una metopa, que se conserva hoy <em>in situ</em> en el lado norte, por su parecido con la escena de la Anunciación.</p>
<p>También se perdió el nombre. El Partenón dejó ser el Partenón y se convirtió en la iglesia de la Panaguia Atheniotissa. Pero mantuvo su importancia. A partir del año mil se convirtió en un importante centro de peregrinación y se conserva documentación de que en el año 1018 fue visitado por el emperador Basilio II. </p>
<h3>3. ¡Que vienen los cruzados! Al Partenón le crece un campanario.</h3>
<p>En 1208 Atenas fue ocupada por los francos, tras la Cuarta Cruzada, y el Partenón se siguió utilizando como iglesia, en este caso latina, durante dos siglos y medio. Pocos cambios sufrió en esta etapa, más allá del importante añadido de un campanario de mármol sobre el opistodomos.</p>
<p>Atenas <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ducado_de_Atenas">cambió de manos</a>. La ocuparon los almogávares de la Gran Compañía de Atenas y perteneció a la Corona de Aragón. Aún hoy el Rey de España ostenta el título de Duque de Atenas. Luego pasó a manos de <a href="https://rutacultural.com/como-visitar-florencia/">Florencia</a> y de <a href="https://rutacultural.com/visitar-venecia-consejos/">Venecia</a>.</p>
<p>Terminó la Edad Media. Habían pasado mil ochocientos años desde su construcción y el Partenón, aun con algunos añadidos y algunas pérdidas dolorosas, seguía siendo reconocible. Estaba entero, y seguía reinando con orgullo desde lo alto de la Acrópolis.</p>
<h3>4. ¡Que vienen los turcos! El Partenón como mezquita.</h3>
<p>En 1458 los turcos otomanos tomaron Atenas y el Partenón se convirtió en mezquita. Dicho así parece un cambio radical, pero no lo fue tanto. El campanario se convirtió en un alminar y se hicieron algunos cambios cosméticos, pero los nuevos ocupantes en nada alteraron la estructura ni le causaron daño alguno.</p>
<p>Llegaron entonces los ecos del <a href="https://rutacultural.com/renacimiento-italiano-arquitectura/">Renacimiento</a>, y el Partenón comenzó a valorarse como edificio clásico. Muchos empezaron a viajar a Ateas para conocerlo. Y entre aquellos primeros viajeros hubo uno muy especial: <strong>Jacques Carrey</strong>.</p>
<p>Viajaba como acompañante, en el séquito del embajador francés en Constantinopla, un hombre llamado <strong>Charles-Francçois Olier</strong>, Marqués de Nointel. La visita se hizo en el año 1674, y Jacques Carrey realizó en sus cuadernos unos dibujos que luego serían valiosísimos. En ellos aparecen todas las esculturas en el estado en el que se encontraban en 1674. Son de crucial importancia no por su valor artístico sino documental, pues de haber llegado Carrey veinte años más tarde no habría tenido mucho que dibujar.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/carrey-dibujo-300x175.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/carrey-dibujo-1024x599.jpg 640w" alt="Dibujo del friso del Partenón. Jacques Carrey." /></figure>
<h3>5. 26 de septiembre de 1687. El día en que el Partenón saltó por los aires.</h3>
<p>Según Cornelia Hadziaslani, historiadora del arte experta en el Partenón, aquel día tuvo lugar <strong>&quot;la más grave destrucción en la historia de la cultura griega&quot;</strong>. </p>
<p>Hasta entonces sólo la pérdida de algunas esculturas, realizada tras la llegada del cristianismo, había tenido un carácter definitivo. El resto de los cambios eran perfectamente reversibles y el edificio estaba completo y en buen estado. Lo que pasó aquel día de septiembre fue, en cambio, una tragedia.</p>
<p>Ocurrió en el marco de una guerra entre el <strong>Imperio Otomano</strong> y la <strong>República de Venecia</strong>. Los turcos tuvieron la genial idea de utilizar el Partenón como almacén de pólvora, y unos mercenarios de la Armada veneciana, liderados por Francesco Morosini, bombardearon la Acrópolis desde las zona baja de la ciudad. </p>
<p>Ocurrió lo inevitable. Una de las explosiones fue a dar al centro del Partenón y el templo saltó por los aires. Cayeron los muros de la cella y casi toda la columnata de la pronaos, seis columnas de la cara sur, ocho de la norte y toda la techumbre. El estado ruinoso que tiene el templo hoy en día se debe básicamente a lo que sucedió aquel 26 de septiembre de 1687.</p>
<p>Además, aquello inició otra catástrofe: la del saqueo y el expolio. Empezaron los propios venecianos, que se llevaron como trofeos los caballos de los carros de Atenea y Poseidón que adornaban el frontón oeste. Poco después el francés <strong>Count Choisul-Goufier</strong>, embajador en Constantinopla, se llevó una metopa y una parte del friso de las panateneas, que hoy se exponen en el Museo del Louvre. </p>
<p>Pero lo peor estaba por llegar.</p>
<h3>6. ¡Que vienen los coleccionistas! El día en que Lord Elgin destrozó el Partenón.</h3>
<p>Elgin llegó a Atenas en 1800 como embajador del Imperio Británico en Constantinopla. Antes de partir hacia Turquía ya había expresado su deseo de que le acompañara un grupo de artistas y dibujantes para documentar el Partenón y el resto de templos de la Acrópolis, pero el gobierno de Londres ignoró sus peticiones.</p>
<p>Aun así, Elgin pagó de su bolsillo a un buen grupo de artistas que realizara la tarea. E hizo algo más. Encontró un Partenón en estado ruinoso y decidió llevarse no un <em>souvenir</em>, sino todo lo que pudo.</p>
<p>Falsificó un permiso del sultán y, con la excusa de estudiar, documentar y dibujar cada pieza, arrancó metopas y piezas de frisos sin el menor cuidado y las embarcó hacia Inglaterra. Ya en su época hubo quejas incluso entre sus propios compatriotas, como Lord Byron.</p>
<blockquote>
<p>Habiendo escapado de la rabia de los turcos y godos,

tu país envía un usurpador peor que los otros dos </p>
</blockquote>
<p>Desde entonces se conocen como Mármoles de Elgin. Iban a decorar su residencia privada, pero un oportuno divorcio lo dejó sin fondos y se vio obligado a vender sus piezas, que acabaron, como es sabido, en el Museo Británico. Para ver de verdad el Partenón hay que ir a Londres.</p>
<h3>7. ¡Que vienen los restauradores! El día que los románticos quisieron reconstruir ¡y corregir! el Partenón.</h3>
<p>Y después de los cristianos, los musulmanes, los venecianos y los coleccionistas, llegó el nacionalismo.</p>
<p>Grecia logró en 1822 despegarse del yugo otomano y se erigió en país independiente. Y las ruinas del período clásico cobraron de pronto un nuevo valor. Un valor político. La joven nación quería identificarse con aquella época gloriosa y para ello eran incompatibles los añadidos cristianos y musulmanes. Sobraba cualquier cosa, en general, que no &quot;pareciera&quot; del siglo V a.C. Y lo primero que hicieron fue eliminarlas. </p>

<p>Entre 1835 y 1844 se llevaron a cabo restauraciones desastrosas, con un criterio mucho más romántico que científico. Se llegaron a &quot;corregir&quot; las desviaciones ópticas de las columnas para erigir un templo de líneas rectas y a construir nuevas columnas de hormigón forradas de materiales que parecían antiguos. </p>
<p>Afortunadamente, a finales de siglo comenzaron otras restauraciones que, con criterios mucho más sólidos, utilizaron materiales y técnicas antiguas y distinguieron las intervenciones.</p>
<h2><span>Capítulo 3.</span> La arquitectura del Partenón, un templo renovador, imaginativo y moderno.</h2>
<p>Hasta aquí la historia del Partenón. Hay que conocerla para entender por qué lo que tenemos delante se nos presenta de esta manera y no de otra. Y con un edificio tan antiguo y tan relevante, la historia es larga. Veamos ahora qué tiene el Partenón que ofrecernos, y en qué debemos fijarnos para aprovechar la visita. </p>
<p>El Partenón es un templo <strong>dórico</strong>, aunque con algunas particularidades. El Partenón es un templo <strong>octástilo</strong>, es decir, tiene ocho columnas en sus dos fachadas, que miden 31 metros de anchura. En sus laterales, de 69,50 metros, se disponen diecisiete columnas. Y el Partenón es un templo períptero, es decir, tenía una columnata exterior que rodeaba todo su perímetro.</p>
<p>La cella la tiene (o la tuvo) dividida en dos partes desiguales. Un muro transversal la convertía en un especie de doble templo, con dos grandes estancias. La celebre <strong>Parthénos</strong> de Fidias ocupaba la mayor de ellos. Flanqueaba la estatua una columnata dórica sobre la cual corría un arquitrabe que soportaba una segunda hilera de columnas que sostenía la techumbre. La altura era necesaria, pues la Parthénos medía unos pantagruélicos trece metros de altura.</p>
<p>El otro recinto de la cella servía para guardar el tesoro, una función muy habitual en este tipo de edificios, y no solo en Grecia. Aquí guardó Pericles el tesoro de la Liga de Delos, tan polémico.</p>
<h3>Los arreglos visuales, una sinfonía de curvas e inclinaciones</h3>
<p>Parece mentira, pero el Partenón tiene pocas líneas rectas.</p>
<p>Los arquitectos utilizaban muchas veces pequeñas desviaciones para evitar la sensación de excesiva rigidez. La más conocida afectaba a las columnas, que en lugar de ser completamente rectas, se ensanchaban muy ligeramente en su zona central. A este fenómeno se lo conoce como <strong>éntasis</strong>.</p>
<p>En el Partenón, este tipo de arreglos se llevaron al extremo. El más importante es el que afecta a un viejo problema de los templos dóricos, resuelto aquí de forma audaz y elegantísima. </p>
<p>El canon dórico tenía una norma inquebrantable: el eje de las columnas debía coincidir con el de los triglifos, cuyo centro quedaba así perfectamente alineado y transmitía una sensación de orden y pureza. Pero el espectador avispado se dará cuenta enseguida de un problema: los triglifos son más estrechos que las columnas. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/partenon-metopas-300x200.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/partenon-metopas-1024x682.jpg 640w" alt="Partenón" /></figure>
<p>Era imposible cumplir la norma en todos los casos, pues los triglifos exteriores, los de la esquina de cada fachada, no podrían llegar al extremo. Como el último de los triglifos debía finalizar justo en el extremo de la fachada, quedaba no solamente desalineado con su respectiva columna, sino que impedía también que todas las metopas midieran lo mismo. </p>
<p>¿Cuál fue la solución tradicional? Agrandar el tamaño de las últimas metopas. ¿Qué se hizo en el Partenón? Saltarse la norma. </p>
<p>Las metopas del Partenón van reduciendo su tamaño gradualmente desde el centro hasta los extremos. Las centrales son las más anchas, y las laterales las más estrechas. Como cada una mide un poco más, ninguna de ellas está perfectamente alineada con la columna que tiene debajo. Pero como la desviación es tan pequeña, se hace imperceptible a simple vista. Sólo sacando el metro puede uno darse cuenta del engaño. Y a los griegos de la época clásica les importaba más el ojo que el metro.</p>
<p>Así es todo en el Partenón. No lo parece, pero, además:</p>
<ul>
<li>Las columnas exteriores son un poco más voluminosas que las demás, pues de otra forma parecerían más delgadas.</li>
<li>Todas las columnas del peristilo tienen una ligera inclinación hacia dentro, hacia la cella, para corregir el efecto óptico que nos llevaría a pensar que se nos vienen encima.</li>
<li>El entablamento, en contraste, está echado ligeramente hacia adelante.</li>
<li>El espacio entre las columnas se va estrechando conforme nos acercamos a los extremos. Pero a su propio ritmo, no al mismo que las metopas.</li>
<li>El estilóbato, los tres escalones que soportaban el templo, está a su vez abombado: es más alto en el centro que en los extremos.</li>
</ul>
<p>No hay en el Partenón elementos pasivos que &quot;simplemente&quot; soporten el peso, junten o apoyen. Todo está vivo, todo juega un papel activo que participa en la contemplación de la obra.</p>
<p>El Partenón es eso, una obra hecha para contemplarse. Es, más que un edificio, una escultura gigante. Y tiene sentido, pues si un edificio normalmente se construye desde su interior, que ha de cumplir una función, el <a href="https://rutacultural.com/templos-griegos/">templo griego</a> tiene un interior vedado al público. La mayoría de la gente sólo podía contemplarlo por fuera y ese exterior debía estar a la altura de un dios, pues era su casa.</p>
<p>Lo que alcanza el Partenón es una maravillosa relación de equilibrios y contrastes entre sus partes. Supera por fin la vieja rigidez de los templos arcaicos. Es grácil, pero no débil. Es fuerte, pero no robusto. Está hecho pensando exclusivamente en los ojos que habían de contemplarlo, en las imperfecciones de la mirada humana. Igual que sus esculturas representaron a los dioses de una forma más humana que nunca, las normas se adaptaron también a los espectadores. </p>
<p>Dijo <a href="http://revistes.ub.edu/index.php/EstudiosHelenicos/article/viewFile/5306/7066">Francisco Andrados</a> que el Partenón fue incluso demasiado moderno. Que los griegos de su tiempo no encontraban en él la espiritualidad propia de los edificios religiosos. Que la diferencia entre el Partenón y un templo arcaico podía ser la misma que entre una iglesia románica y una renacentista. Que el Partenón de Fidias, como las iglesias de <a href="https://rutacultural.com/ruta-de-brunelleschi-florencia/">Brunelleschi</a>, era más humano que divino.</p>
<p>Pero aún no hemos hablado de las esculturas.</p>
<h2><span>Capítulo 4.</span> Las maltratadas, destrozadas, robadas y maravillosas esculturas del Partenón.</h2>
<p>La decoración escultórica del templo comprende tres partes:</p>
<ol>
<li>el friso que ciñe los muros de la cella, que un templo dórico no debería existir pero que en el Partenón sí existe.</li>
<li>las metopas, que ya sabemos que son los espacios libres que quedan entre los triglifos</li>
<li>los frontones, los espacios triangulares que coronan ambas fachadas</li>
</ol>
<p>Fidias fue el encargado de su realización, pero obviamente él no pudo hacerlo todo. Debió tener un número importante de ayudantes, no sólo por la cantidad de trabajo sino por las diferencias estilísticas que se aprecian entre unas y otras.</p>
<h3>Las metopas</h3>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/partenon-metopa-300x273.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/partenon-metopa.jpg 640w" alt="Metopa 26" /><figcaption>Metopa 26</figcaption></figure>
<p>En cada una de las fachadas menores había catorce metopas. En los laterales, treinta y dos. Noventa y dos metopas en total, todas y cada decoradas con altorrelieves que representaban luchas míticas:</p>
<ul>
<li>La <strong>Gigantomaquia</strong> en la fachada oriental.</li>
<li>La <strong>Amazonomaquia</strong> en la fachada occidental.</li>
<li>La <strong>Iliupersis</strong>, o Guerra de Troya, en la septentrional.</li>
<li>La <strong>Centauromaquia</strong> en la meridional.</li>
</ul>
<p>Hoy día, como es tristemente obvio después de haber visto las historia del Partenón, las metopas no se conservan <em>in situ</em>. Para verlas hay que ir al Museo de la Acrópolis, al Louvre y al Museo Británico.</p>
<h3>El friso de las panateneas</h3>
<p>El principal alejamiento del Partenón con respecto a los templos dóricos clásicos es la existencia de un friso sobre toda columnata interior. El Partenón, como templo períptero, tenía un doble columnata alrededor de todo su perímetro. Sobre la exterior se situaban los triglifos y las metopas de los que ya hemos hablado. Sobre la interior se desplegaba un friso, una superficie decorada, sin interrupciones, que era un rasgo propio de los templos jónicos.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/friso-panateneas-300x154.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/friso-panateneas.jpg 640w" alt="Friso de las panateneas" /></figure>
<p>El tema del friso era uno solo: la procesión de las panateneas. Cada año, y de forma especialmente significativa cada cuatro años, las doncellas tejían y bordaban un precioso peplo destinado a la diosa protectora de la ciudad, y lo llevaban en procesión hacia el templo que la custodiaba, el Partenón. </p>
<p>El friso es maravilloso en su calidad técnica y en su concepción, pues aquí, entre doncellas y dioses, aparecen y son reconocibles personajes de Atenas de la época, sobre todo ancianos. Humano es el Partenón hasta en los últimos detalles.</p>
<p>Este friso ya no está en el Partenón, cuyos muros interiores se han perdido. Y si estuviera, no lo veríamos a la altura y al detalle al que puede contemplarse en el Museo Británico. Sí, fue una de las muchas piezas de escultura que se llevó con Lord Elgin.</p>
<h3>Los frontones</h3>
<p>También están el British los dos frontones, o lo que quedaba de ellos en 1800.</p>
<p>Las escenas de los frontones tenían como protagonista a Atenea. En el oriental se representaban su nacimiento. En el occidental, su enfrentamiento con Poseidón para lograr el dominio de la región ática. </p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/partenon-fronton1-300x121.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/partenon-fronton1-1024x413.jpg 640w" alt="Frontón occidental del Partenón" /></figure>
<p>Empecemos por <strong>el nacimiento de Palas Atenea</strong>, representado en la fachada oriental del edificio. Citamos aquí al que sigue siendo el libro de referencia en los asuntos del arte griego, el manual de <a href="https://amzn.to/2MRm9RC" rel="nofollow">Antonio Blanco Freijeiro</a>, que disfrutará enormemente cualquier interesado en esta materia:</p>
<blockquote>
<p>En medio del frontón oriental encontrábase Zeus, sentado en su trono, y frente a él Atenea, recién nacida de la cabeza de su padre como la encarnación de una idea. Lejos de recordar a la vivaracha muñequita de las representaciones tradicionales, Palas Atenea viene al mundo con la figura de una fuerte doncella, que es coronada por Niké. Hefesto y Hermes, que han asistido a Zeus en su extraño alumbramiento, hacen ademán de huir, asombrados por el prodigio. Dos grupos de dioses olímpicos presenciaban aquel estupendo suceso: comenzando por la izquierda, Hera y su sirvienta, Iris, en pie; Démeter y Koré, sentadas, y Dionisos, tendido —la única estatua de los frontones que todavía conserva la cabeza en su sitio—, embelesado en la contemplación del carro de Helios, que en aquel momento surgía del mar. </p>
</blockquote>
<p>Ver todo esto de cerca, en el Museo Británico, es un experiencia de las que ponen los vellos de punta. Seguramente sería aún mejor verlo en el Museo de la Acrópolis, que tienen habilitada una sala, hoy vacía, para albergarlos algún día. Una sala desde la que se ve el propio Partenón.</p>
<figure class="alignnone"><img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/partenon-fronton2-300x149.jpg" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2018/09/partenon-fronton2.jpg 640w" alt="" /></figure>
<p>Pero sigamos.</p>
<blockquote>
<p>A mano derecha del espectador, en la otra ala, había tres figuras femeninas envueltas en finísimos vestidos, las tres llamadas tradicionalmente Parcas; una de ellas tiénese hoy como representación de Ártemis, y la otra, reclinada en su regazo, como efigie de Afrodita, que se entretiene, de modo equivalente al Dionisos del extremo opuesto, contemplando la inmersión del carro de Selene en las ondas del océano. La cabeza del caballo de Selene, última escultura del frontón, es obra de una perfección tal, que Goethe la señala como ejemplo insigne de superación de la naturaleza por el arte.</p>
</blockquote>
<p>Interrumpimos para hablar un momento de los frisos, un elemento muy particular. Estaba ya ahí cuando se levantaron los primeros templos, y los arquitectos siguen recurriendo a él en la actualidad cuando quieren transmitir solemnidad y elegancia. Pero el friso es problemático, o mejor dicho, lo es su decoración. Es un elemento que obliga al escultor a adecuarse a diferentes alturas, que se van haciendo imposiblemente pequeñas cuando se acercan a los extremos.</p>
<blockquote>
<p>La figura de Zeus no ocupaba exactamente el centro del frontón, sino que estaba un poco desviada hacia la izquierda, porque los atenienses, a diferencia de los demás griegos, no eran amigos de colocar una figura en el centro geométrico de los frontones. Los atónitos cirujanos Hefestos y Hermes se apartan de Zeus con vivos ademanes, que las demás figuras repiten, atenuando gradualmente su fuerza, hasta llegar a las de los extremos, que por su carácter estelar, cósmico, acogen con indiferencia el nacimiento de una diosa destinada a guiar a los mortales. Así, pues, en este frontón se observa un movimiento que irradia del centro y se debilita en los extremos, un <em>decrescendo</em>.</p>
</blockquote>
<p>En los templos más antiguos, la mayoría de las veces se representaban monstruos, animales y figuras mitológicas. Un ejemplo es la célebre Gorgona del Templo de Artemisa de <a href="https://rutacultural.com/corfu-delicia-griega-con-aire-veneciano/">Corfú</a>. Las figuras más grandes ocupaban el centro del friso, y en sus laterales se representaban, simplemente, figuras secundarias que adoptaban un tamaño menor, de acuerdo a su menor relevancia en la escena.</p>
<p>Pero esta era un solución imperfecta. El arte griego iba tendiendo al naturalismo y estos trucos eran un incordio. Con el tiempo, se empezaron a utilizar monstruos marinos o animales alargados, como serpientes, en las zonas donde el friso reducía su altura. Hasta que la eclosión de una religión cada vez más antropocéntrica obligó a utilizar las soluciones que vemos aquí. Cuando prácticamente son figuras humanas las que ocupan la totalidad de la escena, se representan de pie en las zonas centrales y se van sentando y tumbando hacia los lados. Si hace falta un caballo, se muestra solo su cabeza. La necesidad agudiza el ingenio. </p>
<p>Sigamos con el frontón occidental, donde se desarrollaba <strong>la lucha entre Atenea y Poseidón por el dominio del Ática</strong>. Damos paso, de nuevo, al maestro Freijeiro:</p>
<blockquote>
<p>En un magnífico alarde de fuerza elemental, el señor de los mares hería la tierra con su enorme tridente y hacía surtir de la brecha un manantial de agua salada; al mismo tiempo, Atenea clavaba su lanza en el suelo y su golpe producía el olivo que le dio la victoria. A espaldas de los dioses litigantes, los corceles de sus carros, gobernado el uno por Niké y el otro por Anfítrite, se levantaban de manos hasta tocar con sus cabezas la sima del frontón. Como jueces asisten al duelo Hermes e Iris, «ojos y oídos de Zeus», y los héroes locales: la familia de Kekrops y la de Erecteo. Finalmente, en los ángulos se encontraban dos figuras tendidas, una femenina y otra varonil, que sin razón alguna se llaman por costumbre «divinidades fluviales». Las gigantescas figuras de este frontón se mueven con inusitada violencia. Los dos grandes rivales están «fuera de sí» espiritualmente y fuera de su centro de gravedad materialmente. Las demás figuras, incluso los caballos, parecen conmovidas por la formidable lucha que se desarrolla en el centro y que rompe el frontón en dos mitades hostiles. Es muy probable que ambas composiciones se forjasen en la mente de Fidias, aun cuando luego el mismo artista confiase su ejecución a sus mejores discípulos.</p>
</blockquote>
<p>En el interior del Partenón, como ya hemos comentado, había dos salas. Una guardaba al tesoro. La otra, la principal, albergaba una gigantesca <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Atenea_Partenos">estatua</a> de la diosa a la que estaba dedicada al templo. La protectora de Atenas, Palas Atenea. Esta estatua era obra de fidias y estaba hecha toda ella de oro y de marfil, por lo que se conoce como crisoelefantina. Hoy, tristemente, no se conserva. </p>
<h2><span>Capítulo 5.</span> Unos apuntes finales.</h2>
<p>Para ver el Partenón hay que ir Atenas, claro. Y allí no sólo hay que ver la ruina del Partenón, sino también el moderno Museo de la Acrópolis. Las autoridades griegas esperan que en un futuro próximo se pueden mostrar allí los mármoles de Elgin, cuya campaña de recuperación sigue en marcha.</p>
<div class="tip">
<p>Y para verlo bien lo mejor es contratar una <a href="https://www.civitatis.com/es/atenas/visita-guiada-atenas-completa/?aid=1263" rel="nofollow">visita guiada</a> que, a ser posible, incluya el Partenón en una ruta más amplia.</p>
</div>
<p>También hay que ir a París, al Louvre, donde se conservan una serie de metopas y esculturas. Y por supuesto hay que ir también a <a href="https://rutacultural.com/diez-museos-de-londres/">Londres</a>, donde hoy por hoy y quién sabe durante cuánto tiempo están los mármoles de Elgin. El Museo Británico no tiene, de momento, intención de devolverlos. </p>
<p>Para aprender más sobre el apasionante edificio, y sobre su época, recomendamos <a href="https://exploralibros.com/no-ficcion/arte/libros-arte-clasico/">este artículo</a> en Exploralibros sobre los mejores libros de arte clásico. Por aquí te dejamos los dos que más nos han servido para la elaboración de este artículo:</p>
<p>El de <a href="https://amzn.to/2MRm9RC" rel="nofollow">Antonio Blanco Freijeiro</a> sigue siendo el mejor manual sobre arte griego disponible en español. Y no sólo era un experto en la materia y un apasionado, sino un excelente escritor. Su lectura es una gozada.</p>
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<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2xv5CNI"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51HZa-U9mnL._SX353_BO1,204,203,200_.jpg" alt="Arte griego"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2xv5CNI">Arte griego</a></span><span class="amz-author">Antonio Blanco Freijeiro</span><span class="amz-data">Tapa dura. 464 páginas. Consejo Superior de Investigaciones Cientificas.</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/2xv5CNI">Comprar</a></div>
<p>El de Luciano Canfora es el libro que mejor describe la época en la que se construyó el Partenón. Por su amplia visión, su tratamiento desmitificador y su profunda mirada crítica, la la lectura de <a href="https://amzn.to/2LtPIDS" rel="nofollow">El mundo de Atenas</a> es una idea excelente para comprender en toda su complejidad la Atenas de Pericles.</p>
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<div class="amz-img"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/3ewxsK4"><img decoding="async" src="https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/4112DmKu%2B%2BL._SY344_BO1,204,203,200_.jpg" alt="El mundo de Atenas"></a></div>
<p><span class="amz-title"><a rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/3ewxsK4">El mundo de Atenas</a></span><span class="amz-author">Luciano Canfora</span><span class="amz-data">Tapa blanda. 544 páginas. Editorial Anagrama S.A..</span><a class="amz-buy" rel="nofollow noopener noreferrer" target="blank" href="https://amzn.to/3ewxsK4">Comprar</a></div>
<p>La entrada <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com/partenon/">La guía definitiva para ver el Partenón de Atenas</a> se publicó primero en <a rel="nofollow" href="https://rutacultural.com">Ruta Cultural</a>.</p>
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			</item>
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		<title>Senderismo, salud y cultura, otra forma de viajar.</title>
		<link>https://rutacultural.com/senderismo-salud-y-cultura/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carmen Caballero]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 04 May 2016 19:27:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[Gastronomía]]></category>
		<category><![CDATA[Geografía]]></category>
		<category><![CDATA[Naturaleza]]></category>
		<category><![CDATA[Senderismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Unir en un viaje senderismo, salud y cultura es una magnífica forma de disfrutar de la vida. Las posibilidades son muchas, te mostramos algunas.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="683" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2016/05/19039752298_4768a2ffc0_k-1024x683.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2016/05/19039752298_4768a2ffc0_k-1024x683.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2016/05/19039752298_4768a2ffc0_k-300x200.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2016/05/19039752298_4768a2ffc0_k.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>Senderismo, salud y cultura son tres posibilidades que viajan juntas. La necesidad de la sociedad actual es acercarse a la naturaleza, disfrutar de la vida rural para combatir el estrés. Los ruidos de las ciudades y una vida llena de prisas, propician que busquemos actividades al aire libre como el senderismo, una actividad que en realidad no es más que caminar tranquilamente disfrutando de las maravillas que nos ofrece el camino. Al calor del senderismo han ido surgiendo multitud de posibilidades que enriquecen este tipo de salidas enfocadas a lo que se ha dado en llamar turismo activo, turismo de naturaleza o ecoturismo, turismo ornitológico, astroturismo, turismo rural, turismo de salud, etc. En definitiva todas estas formas de viajar buscan una aproximación, o más bien una vuelta, al medio natural.  </p>
<p>Nada más entroncado con la cultura que la naturaleza, el entorno natural marca las costumbres y el desarrollo cultural de los pueblos; el color de su arquitectura, los materiales; los temas de sus pinturas y esculturas, que reinterpretan las corrientes artísticas llegadas de otros lugares; la moda; la gastronomía, etc. Por lo que unido a todo este mundillo del turismo de naturaleza, hay una variada oferta para completar a quienes quieran enriquecer su conocimiento de los lugares por los que transitan.</p>
<h2>Un poco de historia sobre el senderismo</h2>
<p>Nacida en Francia en los años cuarenta del pasado siglo, esta actividad surgió cuando empezaron los primeros Senderos de Gran Recorrido(SRG´s), relacionados con los deportes de alta montaña, pero enseguida encontró un ámbito propio enmarcado en una actividad de ocio, a la que se ha ido uniendo de manera natural la cultura; arqueología, etnografía, gastronomía, astroturismo y muchas más posibilidades que se unen al senderismo, como la fotografía, o la pintura. Es en suma un disfrute que ofrece muchas vertientes que se añaden al saludable encuentro con la naturaleza.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/99/Hiker_overlooking_from_top_of_hill.jpg/1024px-Hiker_overlooking_from_top_of_hill.jpg" alt="Caminante mirando desde lo alto de la colina"><figcaption>Caminante mirando desde lo alto de la colina. <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3AHiker_overlooking_from_top_of_hill.jpg" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>En España se introduce en Cataluña a finales de los 60 y, desde aquí, se extiende a otras comunidades autónomas. La Federación Española de Montaña, hoy <strong>Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada</strong> (FEDME), asumió esta nueva actividad y la denominó senderismo.</p>
<h2>Tipos distintos de senderismo</h2>
<p>En la numerosa red de caminos que se han señalizado en Europa, se encuentran además de personajes curiosos de las zonas, vivencias, singularidades y muchas sorpresas envueltas en paisajes, algunos tan cercanos que parece mentira que nos pasen desapercibidos fuera de esos senderos. Todos se fusionan para el disfrute de las más gratas sensaciones que nos esperan en montañas, campos y playas.</p>
<p>Hay varios tipos de senderos señalizados para poder elegir según estemos de fin de semana, o vacaciones, o cerca de casa y queramos disfrutar de un grato paseo:</p>
<p>. <strong>Senderos de Gran Recorrido</strong> (GR), que son aquellos de más de 50 kilómetros y unen puntos distantes y recorren parajes, comarcas, regiones o países muy lejanos entre sí, y que suelen dividirse en tramos para su recorrido.</p>
<p>. <strong>Senderos de Pequeño Recorrido</strong> (PR), que tienen entre 10 y 50 km., muestran entornos específicos o llegan hasta una población o punto de interés, y se pueden hacer en una jornada. </p>
<p>. <strong>Senderos Locales </strong>(SL), que alcanzan hasta 10 km. y su dificultad es mínima. </p>
<p>Hay además en las cercanías de pueblos y ciudades una serie de caminos conocidos como: <strong>vías verdes, caminos naturales, corredores verdes y puertas verdes</strong>.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/c/c1/Senderistas%2C_Alicudi%2C_Islas_Eolias%2C_Sicilia%2C_Italia%2C_2015.JPG/1024px-Senderistas%2C_Alicudi%2C_Islas_Eolias%2C_Sicilia%2C_Italia%2C_2015.JPG" alt="Senderistas en Sicilia (Italia)"><figcaption>Senderistas en Sicilia (Italia). <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ASenderistas%2C_Alicudi%2C_Islas_Eolias%2C_Sicilia%2C_Italia%2C_2015.JPG" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<figure><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/59/Senderismo.jpg" alt="Villanueva Mesía, Granada (España)"><figcaption>Villanueva Mesía, Granada (España). <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ASenderismo.jpg" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<figure><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/f/ff/Lagos_Covadonga_-_Minas.JPG/1024px-Lagos_Covadonga_-_Minas.JPG" alt="Camino hacia los Lagos de Covadonga"><figcaption>Camino hacia los Lagos de Covadonga. <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ALagos_Covadonga_-_Minas.JPG" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>Cualquiera de ellos suele estar al alcance de todos, salvo los recorridos de alta montaña, que requieren una preparación previa y unas actitudes físicas concretas. Pero sabemos que caminar es un excelente ejercicio apto para todas las edades y que ofrece numerosos beneficios, tanto a personas sedentarias que buscan una actividad para practicarla ocasionalmente, como para deportistas, a los que les sirve para complementar su entrenamiento con una actividad tranquila y sana. Muchos empiezan por los caminos más suaves y acaban necesitanto ampliar el tiempo de disfrute que les supone el senderismo. </p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm8.staticflickr.com/7454/10631853546_545ff6b1fe_b.jpg" alt="La senda de los cazadores"><figcaption>La senda de los cazadores. <a href="https://www.flickr.com/photos/susoalenda/10631853546/in/photolist-hcv2DL-r9vG5T-rrjpG5-rri4m6-wajvGm-raKk6z-dwcaoX-ek8RFd-8kY1ra-djbkhS-reNyjH-586yvF-ek36Aa-bshrbf-586CPK-dKThLv-4UTFUV-58aKRC-58aQEb-586wnn-r8ae95-8NkRqx-dKTegv-3Kvh8a-ek8RRA-raBKMU-ahWSTv-ahZduY-raKgSv-rs6ZX9-ahWqJ8-rs6ZEA-quCDLn-ahWU5X-ahWVu2-r7Dnk2-r7Dmoc-KchEu-qvpP3Z-8M6Ka8-p3wBXx-58aQJh-58aHMb-pfe2Wc-4cfaQh-7fSDF9-aczKRR-ek36tV-AzBuw-6Dbtrs" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<h2>Los beneficios del turismo de naturaleza</h2>
<p>El contacto con la naturaleza propicia <a href="http://www.lavanguardia.com/vida/20151129/30469616705/valor-terapeutico-bosque.html?utm_campaign=botones_sociales&amp;utm_source=facebook&amp;utm_medium=social">un aumento de las proteínas anticancerígenas</a>, refuerza el sistema inmunitario y mejora el bienestar de las personas con fibromialgia. </p>
<figure><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/bd/Bosque_de_Oma_%284%29.JPG/1024px-Bosque_de_Oma_%284%29.JPG" alt="Bosque de Oma, en Kortezubi (obra de Agustín Ibarrola)."><figcaption>Bosque de Oma, en Kortezubi (obra de Agustín Ibarrola). <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ABosque_de_Oma_(4).JPG" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>Como leemos en el artículo de la Vanguardia, «&#8230;es, el de la salud y el bienestar, uno de los servicios más importantes que presta la naturaleza, pero quizás también uno de los más desconocidos; de momento, porque en algunos ámbitos de la sanidad comienza ya a hablarse del <strong>&quot;déficit de naturaleza&#038;quot</strong> como un problema nuevo que vincula la falta de contacto con esa naturaleza y determinados síntomas característicos de la vida más urbanita». </p>
<p>Pero esa es sólo una parte, importantísima, pero no la única. Ligadas a la práctica del senderismo encontramos actividades que complementan la marcha con el descubrimiento de las zonas que unen los caminos.</p>
<p>En Ruta Cultural recibimos hace algún tiempo la demanda de organizar lo que aquí llamamos <strong>senderismo cultural</strong>. Entre los senderos de las ciudades que nos regalan su aire libre, sus campos, sus bosques o sus paisajes marinos hay mucho que descubrir para ayudarnos a crecer. </p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm4.staticflickr.com/3764/13326937983_ccc0b140fc_b.jpg" alt="Contemplando el horizonte en el Refugi de Siurana"><figcaption>Contemplando el horizonte en el Refugi de Siurana. <a href="https://www.flickr.com/photos/tirsomaldonado/13326937983/in/photolist-miE3mP-9tM9SH-eANa9v-miHBNd-bZGvzG-dw6ehz-feQ9Um-7eLqH-sc34DV-9tKTc6-bZGk8y-dwbiEC-sraYRL-miEosb-9tMBka-9DCAmt-9DFwjw-miCBP6-bZGFs9-miGjz6-bZGF23-c8Jfxb-4arVTJ-miH3jt-sa9W4F-miDXna-9tN1VX-4arW1J-8c8diT-49bo1c-6NKckH-bsXEdd-5YTGaC-4arVHm-rwFjfH-sbTZ7U-BpUxe-c8Jg5L-8YwMKc-c8JpeJ-miFGzH-8mJb8E-4arVZy-8cbxXj-dw6axK-dwcCnN-sbTUvj-4arVFJ-c8H7iu-miFrh8" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>Nos pusimos manos a la obra y hoy podemos ofrecer viajes de naturaleza que incluyen gastronomía de la zona recorrida, visitas culturales ligadas a caminos históricos como lo son cualquiera de los <a href="http://rutacultural.com/12-ejemplos-del-romanico-en-espana/">caminos que llevan a Santiago</a>; o la hermosa <a href="http://rutacultural.com/tierra-campos/">tierra de Campos</a>; enclaves únicos en cualquier zona de la Península como Castilla-León; la cornisa Cantábrica, Galicia o Extremadura, o Cataluña desde cuyos caminos nos sigue el azul del Mediterráneo; viejas calzadas romanas que guardan los ecos lejanos de nuestra historia; la amplísima, bellísima y poco conocida red senderista de Andalucía, donde todo es posible, desde la extensa red de senderismo malagueño; los abruptos caminos de Sierra Morena; los suaves senderos de la Janda gaditana; o el <a href="http://rutacultural.com/diez-pueblos-para-descubrir-granada/">megalitismo de Gorafe (Granada)</a>; o el <a href="http://rutacultural.com/diez-pueblos-de-jaen-paraiso-interior-de-andalucia/">astroturismo de las sierras de Jaén</a>, Huelva, Córdoba o Sevilla.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/7a/Caminito_del_Rey_4.jpg/1024px-Caminito_del_Rey_4.jpg" alt="EL Caminito del rey en Málaga, antes de la restauración"><figcaption>EL Caminito del rey en Málaga, antes de la restauración. <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ACaminito_del_Rey_4.jpg" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<figure><img src='https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2016/05/P6080125-1024x768.jpg' alt='Caminando Extremadura' /><figcaption>Caminando Extremadura</figcaption></figure>
<figure><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/70/Via_XlX_Romana.JPG/1024px-Via_XlX_Romana.JPG" alt="Via romana desde Portugal "><figcaption>Via romana desde Portugal . <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3AVia_XlX_Romana.JPG" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>Y salimos de España para, de momento, disfrutar de <strong>los más bellos cielos de Italia</strong>, y llegar como poco <a href="http://rutacultural.com/viajes/un-viaje-grecia-el-corazon-de-occidente/">al hogar de los dioses griegos, el Monte Olimpo</a>, y a las <strong>dulces colinas de Escocia</strong>. Y seguimos trabajando para ampliar la oferta fuera de nuestras fronteras.</p>
<h2>Y además</h2>
<p>En busca de completar la primera &quot;misión&quot; del senderismo, la salud, en nuestros viajes senderistas habrá yoga, masajes sensitivos, charlas sobre alimentación y visitas a fincas de ganaderos y agricultores.</p>
<p>Alojamientos rurales donde sentirnos como en casa. Y un cuidado especial en conocer la gastronomía y la viticultura de la zona donde la haya; como decían en Roma &quot;In vino veritas&quot; y queremos conocer la verdad del cultivo y el mundillo de las bodegas, para reponer fuerzas al volver de los caminos.</p>
<p>Y dependiendo de la demanda de los viajeros, organizamos otros tipos de recorridos como el senderismo fotográfico, avistamiento de aves, cursillos de cocina, cursos de corte de jamón, de fabricación de queso, cursos de pintura al aire libre, paseos en globo o en barco, rutas a caballo. Pero como somos artesanos de los viajes a medida, estamos abiertos a cualquier sugerencia, vuestra necesidad es nuestro trabajo.</p>
<p>Hacer amigos es más fácil cuando se comparten caminos, esperamos aumentar lazos de amistad entre bosques y senderos.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm6.staticflickr.com/5107/5820653513_206c64b60c_b.jpg" alt="Camino de Santiago"><figcaption>Camino de Santiago. <a href="https://www.flickr.com/photos/respenda/5820653513/in/photolist-9Smnv4-9SpgPN-f6TCCW-9NRPfS-rNc8j7-cBy8uC-fezJzk-nRicTU-8uNmgf-3KCm7L-3KsQxp-3KxeNM-3KDk4u-bQkN2T-3Kw2db-4ZE2j3-CwH6zX-3KXFjA-gH2Nwz-3KmDLG-3JVwb2-3GZR6i-9SMrq6-gDtQMN-gFVgA2-cpk9ys-6S3tgR-eyzQ5e-cpk9kU-d9r2nE-gFUvbv-eaLxDc-515FSG-3K6rPN-9SMoK4-gH6jF7-3KLBj8-d9rf6U-gH5N8y-gFaf2v-3KW3zf-3KnNjH-wErfzz-gGVDDq-3KxiaF-gGVyMy-gFYLpm-gH2SAg-gH5EDW-gF7jXQ" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
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		<title>Diez templos griegos para viajar al mundo antiguo</title>
		<link>https://rutacultural.com/templos-griegos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Bermúdez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Oct 2015 07:00:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://rutacultural.com/?p=6299</guid>

					<description><![CDATA[<p>Te proponemos diez viajes por el Mediterráneo para visitar los lugares más sagrados de la Antigüedad, los templos construidos por los griegos.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="685" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/10/sounion-1024x685.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Templo de Poseidón en Sunión" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/10/sounion-1024x685.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/10/sounion-300x201.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/10/sounion.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>Los templos griegos son uno de los atractivos turísticos más visitados en muchas ciudades cuya historia se remonta a los tiempos de Solón, Pericles o Alejandro, y que han tenido la suerte de conservarlos, aunque sea en ruinas.</p>
<p>Antiguamente <strong>fueron el alma de esas ciudades y su lugar más sagrado</strong>. No al modo de nuestras <a href="https://rutacultural.com/gotico-frances/">modernas</a> <a href="https://rutacultural.com/catedrales-goticas-de-inglaterra/">catedrales</a>, pues los templos de los griegos eran lugares cerrados. Eran la casa de un dios, o más bien la casa de la estatua de un dios, que quedaba custodiada en el interior. Todos los rituales y ceremoniales religiosos se celebraban fuera del tempo, y allí mismo la ciudad dedicaba estatuas a sus héroes militares y deportivos, y celebraba fiestas que impulsaron el desarrollo de la lírica, la música o teatro. </p>
<p>El templo griego siempre se caracterizó por la extrema <strong>rigidez de sus proporciones</strong>, tan estudiadas que cualquier pequeña reducción o ensanche habría alterado su belleza. Los más primitivos fueron de adobe o madera, tan modestos y pequeños como habitaciones, pero poco a poco, en una progresión lenta y constante, se fueron haciendo de piedra y mármol y se embellecieron con pórticos de columnas y con pinturas. Pero desde sus más modestos inicios aparece ya <strong>el gusto griego por la medida y la proporción</strong>, y con él desarrollaron esos conjuntos inmortales que conocemos como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Órdenes_clásicos">órdenes</a>.</p>
<p>En la siguiente lista mezclamos templos en estado ruinoso, pero de importancia capital en la evolución de la arquitectura o en lo simbólico, y otros que en su tiempo quizá fueron menos relevantes, pero que han sorteado a los avatares del tiempo permaneciendo –casi– intactos. <strong>Algunos se han conservado muy bien por haber permanecido en uso,</strong> en forma de iglesias cristianas o cumpliendo otras funciones. Es una lista, nos parece, de hermosos lugares que conocer, rincones llenos de historia, portadores de una belleza nunca perdida.</p>
<div class="tip">
<p>Si te gustan este tipo de lugares, estas bellezas evocadoras, barnizadas por el paso del tiempo, te interesará también nuestra lista de <a href="https://rutacultural.com/diez-ruinas-romanas/">ruinas romanas</a> que merecen un viaje. Y si eres aficionado a los libros, aquí tienes <a href="https://exploralibros.com/no-ficcion/arte/libros-arte-clasico/">una selección</a> de diez para entender el arte clásico.</p>
</div>
<p>Sin más, te dejamos con la lista. Los que siguen son <strong>diez templos griegos que merece especialmente la pena conocer</strong>, y que te transportarán de inmediato al mundo antiguo.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm2.staticflickr.com/1402/975035486_f669cb5272_b.jpg" alt="Templo de Hera en Olimpia, uno de los templos griegos más antiguos"><figcaption>Templo de Hera en Olimpia. <a href="https://www.flickr.com/photos/mulford/975035486/" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<h2>El templo de Hera en Olimpia</h2>
<p>De forma perfecta, si bien exageradamente alargado, este <em>Heraion</em> es uno de los templos más antiguos que en Grecia se pueden visitar. Data del siglo VII a.C. y debió sufrir varios derrumbes y reconstrucciones, pues aún en el siglo II d.C., cuando lo visitó Pausanias (<a href="https://amzn.to/2KYVOkt" rel="nofollow">el gran viajero de la Antigüedad</a>), quedan algunas columnas hechas no de piedra sino de troncos de árbol. </p>

<p>Es un templo <strong>períptero</strong> (es decir, rodeado de columnas) y <strong>hexástilo</strong> (con seis de ellas en su pórtico), que sería luego la combinación más repetida. Tiene el opistodomos (sala trasera) más antiguo del que se tiene constancia. Custodiaba en su interior un Hermes de Praxiteles <a href="https://latunicadeneso.wordpress.com/2009/01/31/el-hermes-de-praxiteles/">milagrosamente conservado</a>.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm9.staticflickr.com/8467/8143364884_1bb4f1b032_b.jpg" alt="Templo de Apolo en Delfos"><figcaption>Templo de Apolo en Delfos. <a href="https://www.flickr.com/photos/elf-8/8143364884/" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<h2>El templo de Apolo de Delfos</h2>
<p>Fue tristemente destruido en uno de esos tristes episodios de intolerancia religiosa, el liderado por el emperador Teodosio contra los templos paganos. En estado de ruina, sólo pueden verse los cimientos y algunas columnas recuperadas en las excavaciones, que permiten confirmar cómo era, en su última versión, un <strong>templo dórico hexástilo</strong>, que albergaba una colosal estatua del dios Apolo.</p>
<p>Más que esto, la importancia del templo y del sitio de Delfos es que fue sede del más famoso <strong>oráculo</strong> de la Antigüedad, y en su interior daba consejo o presagio la <strong>Pitia</strong>. La importancia simbólica del templo, la belleza natural de los alrededores y las piezas que se conserva en los cercanos museos hacen de esta una <a href="https://www.civitatis.com/es/atenas/excursion-delfos/" rel="nofollow">visita obligada</a>.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm5.staticflickr.com/4017/4680091456_dd2bb3a74b_b.jpg" alt="Templo de Afaia en Egina"><figcaption>Templo de Afaia en Egina. <a href="https://www.flickr.com/photos/dvallejo/4680091456/" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<h2>El templo de Afaia en Egina</h2>
<p>El templo dedicado en Egina a la diosa local, Afaia, es el compendio perfecto del dórico clásico y el más nítido anticipo del <a href="https://rutacultural.com/partenon/">Partenón</a>. Las columnas son ya más delgadas y el <strong>éntasis</strong> (la mayor anchura de las columnas en su parte central) casi inapreciable; los equinos del capitel menos chatos y más armónicos. </p>
<p>Maravilla aparte de este templo son las esculturas de sus <strong>frontones</strong>, compradas por Luis I de Baviera y conservadas desde 1811 en la Gliptoteca de Múnich. Hablan, entre otras cosas, de las hazañas que en Troya realizó el héroe local, <strong>Áyax</strong>.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm3.staticflickr.com/2561/3805759848_a552bf97de_b.jpg" alt="Templo de Hera en Paestum"><figcaption>Templo de Hera en Paestum. <a href="https://www.flickr.com/photos/healinglight/3805759848/" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<h2>El templo de Hera en Paestum</h2>
<p>Lo llamaron basílica sus descubridores, creyendo por su tamaño colosal (mide 24 x 54 metros) que era un edificio romano. Es, en realidad, un templo arcaico dedicado a la diosa Hera, igual que su &#8220;hermano&#8221; llamado erróneamente &#8220;templo de Poseidón&#8221; (hoy se conocen como templos de Hera I y Hera II). </p>
<p>Se percibe intacto el encanto robusto del dórico más antiguo: anchas columnas con exagerado éntasis, unos capiteles curiosamente delgados y achatados, y una fachada de nueve columnas, que obliga a desempolvar el poco usado término de <strong>eneástila</strong>. Estas pequeñas rarezas son más habituales en las colonias que en la Grecia continental. Paestum está en la Campania, en la antigua Magna Grecia, y es una de las mejores excursiones que se pueden hacer desde <a href="https://rutacultural.com/ver-napoles-ciudad-infinita/">Nápoles</a>.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm6.staticflickr.com/5181/5619467560_fdfca200da_b.jpg" alt="Templo de Apolo en Bassae"><figcaption>Templo de Apolo en Bassae. <a href="https://www.flickr.com/photos/sarah_c_murray/5619467560/" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<h2>El Templo de Apolo en Bassae</h2>
<p>Pausanias, el gran escritor de &#8220;guías de viaje&#8221; de la antigüedad, hablaba maravillas del templo de Apolo Epicuro en Bassae. Está situado en una pequeña elevación de terreno, solitario, en medio de las montañas de Arcadia. En la actualidad lo cubren unas carpas de lona para protegerlo, por lo que el efecto paisajístico se ha perdido, pero sigue conservando su magnífico interior.</p>
<p>Es un templo <strong>hexástilo</strong> que tiene la extraña particularidad de combinar columnas pertenecientes a <strong>los tres órdenes</strong>. Su columnata exterior es dórica, pero en su interior se transforma e incluye una elegante columnata jónica entre la cual se introduce la mayor rareza: <strong>el primer capitel corintio conocido</strong>.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm5.staticflickr.com/4125/5209574199_9cbccc4c59_b.jpg" alt="Templo de Zeus en Olimpia"><figcaption>Templo de Zeus en Olimpia. <a href="https://www.flickr.com/photos/smb_flickr/5209574199/" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<h2>El Templo de Zeus en Olimpia</h2>
<p>En el bosque sagrado de Olimpia se erigía, en honor de Zeus, el más hermoso de los templos del Peloponeso. Era un edificio de <strong>tamaño colosal</strong> (27 x 64 metros), construido por arquitectos de la generación anterior a la que levantó en Atenas el Partenón</p>
<p>Pocos años después de su construcción albergó una de las estatuas de culto más admiradas de la antigüedad, ejecutada por <strong>Fidias</strong> en honor al rey de los olímpicos, en oro y marfil. Fue una de las siete maravillas de la antigüedad.</p>
<p>Lamentablemente nada queda de todo aquello. El templo está en ruinas, pero en el <a href="http://www.katakolon.gr/Olympia_Greece/51/index.es.html">Museo de Olimpia</a> sí se han conservado valiosas piezas de sus frontones. Y se puede visitar el &#8220;taller de Fidias&#8221;. No es poco.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm7.staticflickr.com/6148/5940932305_1774ac1965_b.jpg" alt="Templo de la Concordia"><figcaption>Templo de la Concordia. <a href="https://www.flickr.com/photos/globetrotter_rodrigo/5940932305/" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<h2>El Templo de la Concordia de Agrigento</h2>
<p>Con permiso del templo de Hefestión, en Atenas, puede decirse que el de la Concordia de Agrigento es el templo griego que mejor ha capeado los avatares del tiempo. Más allá de la decoración, está notablemente intacto, gracias a su uso ininterrumpido como iglesia cristiana entre los siglos VI y XVIII. </p>
<p>Construido en en el siglo V aC, poco antes de que los cartagineses destruyeran la ciudad, es un ejemplo modélico de la sobriedad y el equilibrio arquitectura dórica. Una curiosidad: su fachada principal es la que inspira el <strong>logotipo de la UNESCO</strong>.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm2.staticflickr.com/1130/1346359712_fa0f74cbf7_o.jpg" alt="Partenón"><figcaption>Partenón. <a href="https://www.flickr.com/photos/marettay/1346359712/" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<h2>El Partenón, rey de los templos griegos, y el resto de la Acrópolis</h2>
<p>El más bello y monumental de los edificios de Atenas ha llegado a nosotros en un estado de conservación que puede calificarse de excepcional. Dórico y octástilo, la impresión de elasticidad que producen sus líneas es el resultado de la curvatura de muchos elementos teóricamente rectilíneos. No sólo las columnas: el estilóbato es más alto por el centro; las columnas de las esquinas son más voluminosas y todas las del peristilo se inclinan hacia atrás; las superficies verticales caen ligeramente hacia el interior y el entablamento hace lo contrario. Si te interesa, en <a href="https://rutacultural.com/partenon/">este artículo</a> lo explicamos al detalle.</p>

<p>En la misma Acrópolis hay otros dos templos magníficos: el <strong>Erecteion</strong> y el diminuto y precioso de <strong>Atenea Niké</strong>. El Hefestión, fuera del recinto sagrado, también debería visitarse por su excepcional estado de conservación.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm1.staticflickr.com/169/413606679_2327e8da27_b.jpg" alt="Templo de Segesta"><figcaption>Templo de Segesta. <a href="https://www.flickr.com/photos/doevos/413606679/" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<h2>El Templo de Démeter en Segesta</h2>
<p>En Segesta, a pocos kilómetros de Palermo, se encuentra <strong>uno de los templos mejor conservados del Mediterráneo</strong>, y no porque fuera usado como iglesia, que es lo habitual, sino porque nunca se terminó y se construyó aislado de poblaciones locales, lo que evitó el uso de sus materiales. </p>
<p>La construcción se debió abandonar súbitamente, porque ni siquiera las columnas llegaron a ser estriadas. Nunca tuvo techo. Puede decirse, no sin emoción, que el templo de Démeter en Segesta lleva más de dos mil años en el mismo estado en que puede verse hoy.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://farm1.staticflickr.com/766/21231773641_2508374a3f_b.jpg" alt="Templo de Poseidón"><figcaption>Templo de Poseidón. <a href="https://www.flickr.com/photos/jsmjr/21231773641/" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<h2>El Templo de Poseidón en Sunión</h2>
<p>Quizá sea, en la actualidad, el más escénico de todos los templos griegos. Y puede que también lo fuera en el lejano siglo V aC, cuando Pericles, en plena edad de oro del imperio ateniense, ordenó su construcción sobre las ruinas de un templo más antiguo. </p>
<p>Se erige sobre un promontorio a 60 metros sobre el mar, en un <strong>lugar estratégico</strong> por el que habían de pasar todos los barcos que se dirigían a Atenas, un lugar mítico en el que según la leyenda se había suicidado Egeo, dando nombre al mar.</p>
<div class="tip">
<p>Del Templo de <a href="https://rutacultural.com/templo-de-poseidon-cabo-sunion/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Sunión</a> sólo quedan quince de sus treinta y cinco columnas dóricas, con menos estrías de lo habitual para combatir la erosión del mar. Pero sigue siendo un templo soberbio y un lugar especial y simbólico, una <a href="https://www.civitatis.com/es/atenas/excursion-cabo-sunion/" rel="nofollow">excursión obligada desde Atenas</a> y una de las vistas más hermosas de toda Grecia.</p>
</div>
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		<title>Diez joyas del legado bizantino en Grecia</title>
		<link>https://rutacultural.com/grecia-joyas-bizantinas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Bermúdez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Sep 2015 06:00:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Listas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://rutacultural.com/?p=6027</guid>

					<description><![CDATA[<p>La presencia bizantina en Grecia duró siglos y dejó por todo el país un rico patrimonio en forma de iglesias, monasterios y valiosísimos mosaicos.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="683" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/mistra-portada-1024x683.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Santa María Peribleptos" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/mistra-portada-1024x683.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/mistra-portada-300x200.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/mistra-portada.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figure>
<img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/ezequiel-osios-david.jpg" alt="La Visión de Ezequiel, en el Osios David de Salónica." /><figcaption>La <em>Visión de Ezequiel</em>, en el <em>Osios David</em> de Salónica.</figcaption></figure>
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<h2>La iglesia de Osios David, en Salónica.</h2>
<p>Salónica fue durante siglos la segunda ciudad más importante del Imperio Bizantino, superada sólo por Constantinopla (hoy es la segunda ciudad más importante de Grecia, superada sólo por Atenas). De aquél tiempo ha conservado un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Monumentos_paleocristianos_y_bizantinos_de_Tesalónica">rico acervo patrimonial</a> en forma, sobre todo, de iglesias.</p>
<p>Sus dos mayores exponentes, <strong>Santa Sofía</strong> y <strong>San Dimitrios</strong>, debieron ser en gran medida reconstruidas tras el gran incendio de 1917: como resultado hoy conservan excelentes mosaicos pero han perdido parte de su alma, de su olor de siglos.</p>
<p>No pasa lo mismo en el <strong>Osios David</strong>, la diminuta iglesia de un antiguo monasterio de la Ciudad Alta (Ano Poli), que tiene un patio encantador y un interior con planta de cruz dominado por un mosaico dedicado a la <a href="http://davensati54.blogspot.de/2013/04/not-religion-reflections.html"><strong>Visión de Ezequiel</strong></a>: sin duda, uno de los más impresionantes que se pueden ver en Grecia. </p>
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<img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/dafni.jpg" alt="" />

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<h2>El monasterio de Dafni, en Atenas</h2>
<p>A 11 kilómetros de Atenas, en la vía sagrada que lleva a la antigua ciudad sagrada de Eleusis, se encuentra Dafni, monasterio que forma parte del Patrimonio Mundial junto a los de Osios Lukas y Nea Moní.</p>
<p>Su iglesia principal pertenece al llamado &#8220;estilo octogonal&#8221; y conserva excelentes mosaicos del siglo XII, producidos durante el reinado de la dinastía Commena. La sustitución de las representaciones hiératicas y austeras –que habían marcado la tradición del arte bizantino– por un estilo más delicado y naturalista se puede apreciar clarísimamente en el Pantocrátor de la cúpula cetral. </p>
<p>El interior es, por lo demás, una maravilla de la decoración: mármoles, cerámicas y mosaicos se suceden en sus muros con tal suntousidad que todos los estudiosos dan por hecha la relación de Dafni con la corte imperial.</p>
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<img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/simonos-petra.jpg" alt="Monasterio de Simonos Petra, en el Monte Athos. Foto" /><figcaption>Monasterio de <em>Simonos Petra</em>, en el <em>Monte Athos</em>. <a href="https://www.flickr.com/photos/wpfdc/8121523870/">Foto</a></figcaption></figure>
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<h2>El Monasterio de Simonos Petra, en el Monte Athos.</h2>
<p>El Monte Athos es una península situada en el norte de Grecia, no muy lejos de Salónica. Está compuesta por veinte monasterios ortodoxos y es –de facto– políticamete independiente de Grecia y de la Unión Europea. Su población es estrictamente masculina: las mujeres no pueden siquiera visitarla y los hombres necesitan un <a href="http://www.altairblog.com/usuario/tribuAltaïr/experiencias/10/Requisitos_para_entrar_en_el_Monte_Athos_Grecia">permiso previo</a>. Dentro, el único alojamiento es el que ofrecen los propios monjes.</p>
<p>De los veinte, y al margen de la estrecha jerarquía religiosa que los ordena, el más escénico es el de <strong>Simonos Petra</strong>, que visto de lejos parece colgar del acantalido y asomarse, orgullos, al mar. Pero es recomendable visitarlos todos, si se puede, y disfrutar sus notables decoraciones bizantinas.</p>
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<img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/panagia-ekatontapyliani.jpg" alt="Panagia Ekatontapyliani. Foto." /><figcaption>Panagia Ekatontapyliani. <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Paros_Parikia3_tango7174.jpg">Foto</a>.</figcaption></figure>
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<h2>Basílica de la Panagia Ekatontapyliani, en Paros</h2>
<p>En la ciudad de Parikia se encuentra esta antiquísima y compleja iglesia, la basílica de la <strong>Panagia Ekatontapyliani</strong> o <em>Nuestra Señora de las Cien Puertas</em>, fundada lengendariamente por Santa Elena, la madre de Constantino, sobre un lugar en el que había descansado durante su viaje a Tierra Santa. La iglesia fue luego modificada y agrandada por sucesivos emperadores y gobernantes y eso explica su estructura compleja y su mezcolanza de estilos.</p>
<p>En el interior, que sorprende por lo espacioso, destaca su inmensa cúpula, los iconos de la iconostasis y de las capillas laterales, y su elegante bapdisterio del siglo IV.</p>
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<img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/nea-moni.jpg" alt="Nea Moni. Foto." /><figcaption>Nea Moni. <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Mosaics_in_Nea_Moni_of_Chios.jpg">Foto.</a></figcaption></figure>
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<h2>El Monasterio de Nea Moni, en Chios</h2>
<p>El <strong>Monasterio de Nea Moni</strong>, en la isla de Chios, que se asoma a las costas de Turquía, se encuentra en un estado lastimoso, después de la destrucción que sufrió por parte de las tropas otomanas en 1822, durante la guerra de la indenpendencia de Grecia, y por el terromoto que arrasó su cúpula en 1881. </p>
<p>Pero a pesar de todo ha conservado parte de su estructura y, sobre todo, sus excelentes mosaicos dorados, cuya valía es equirable a los que se conservan en <strong>Osios Loukas</strong> y en <strong>Dafni</strong>, motivo principal por el que estos tres templos, tan lejanos geográficamente y tan cercanos en todo lo demás, sean Patrimonio Mundial de la UNESCO como notables ejemplos de la “segunda edad de oro” del arte bizantino.</p>
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<img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/meteora.jpg" alt="" />

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<h2>Los monasterios de Meteora</h2>
<p>Los más famosos monasterios de Grecia empezaron a construirse a finales del siglo X, en lo más alto de unas formaciones geológicas de asombrosa verticalidad.</p>
<p>La mayoría de los monasterios, que hoy siguen en activo, son visitables, y en este caso a la rica decoración interior de valiosos frescos, iconos y mosaicos, se añaden las fabulosas vistas que se pueden disfrutar, desde lo alto de estos riscos, de las infinitas llanuras de Tesalia. </p>
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<img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/parigoritisa.jpg" alt="" />

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<h2>La iglesia de Parigoritisa, en Arta</h2>
<p>Tras la caótica Cuarta Cruzada, el Imperio Bizantino quedó hecho añicos, y fue sustituido por varios estados que se disputaron la legitimidad de la sucesión. Nuevos líderes, nuevas capitales, nuevos estilos artísticos y arquitectónicos.</p>
<p>Uno de esos nuevos estados fue el <strong>Despotado de Épiro</strong>, que situó su capital en la ciudad de <strong>Arta</strong>. Allí edifició una iglesia originalísima, la <strong>Parigoritissa</strong>, que podríamos traducir como &#8220;iglesia de la consolación&#8221;, un templo que reproducía la estructura bizantina tradicional de la planta central y la disposición ortogonal, pero cuyo aspecto exterior asemeja, por su planitud y la superposición de ventanas a lo largo de tres pisos, a los edificios civiles. En el techo, cuatro cupulillas idénticas flanquean la gran cúpula central.</p>
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<img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/osios-lukas.jpg" alt="Ósios Lukas. Foto." /><figcaption>Ósios Lukas. <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Hosios_Loukas_Katholikon_20091116-44.JPG">Foto.</a></figcaption></figure>
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<h2>El monasterio de Ósios Lukas</h2>
<p>Osios Lukas se construyó en el año 944 y fue reconstruido en el 1011. Dedicado a <strong>San Lucas</strong>, un ermitaño del siglo X que profetizó que el monasterio &#8220;estaría vivo hasta el final de los tiempos&#8221;, lleva ya vivo mil años, manteniendo de forma ininterrumpida la presencia monástica y con ella el patrimonio artístico, religioso: la rica liturgia greco-ortodoxa y los cantos bizantinos.</p>
<p>Forma parte del Patrimonio Mundial (junto a Nea Moni y Dafni), por la riqueza de sus mosaicos de fondo dorado (la mayor parte del siglo XI), y destaca por la finísima riqueza de su decoración de mármol y jaspe. Su armoniosa composición octogonal, la magnífica ejecución artística de todos los detalles y la gracia y ligeraza que transmiten sus estructuras lo convierten en el modelo por excelencia de la arquitectura tardo-bizantina, y en uno de los monumentos medievales más notables de Grecia.</p>
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<img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/santa-maría-peribleptos.jpg" alt="Santa María Peribleptos" /><figcaption>Santa María Peribleptos. <a href="https://www.flickr.com/photos/alehins/19067489616/">Foto.</a></figcaption></figure>
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<h2>El Monasterio de Santa María Peribleptos, en Mistra</h2>
<p>La ciudad de <strong>Mistra</strong>, en el Peloponeso (a escasos ocho kilómetros de la antigua Esparta), fue uno de los mayores focos de la luz durante el ocaso del bizantinismo. Desde mediados del siglo XIV, cuando fue recuperado por los emperadores de Constantinopla, hasta su toma por los otomanos apenas un siglo después, fue la gran ciudad bizantina, más allá de la capital y el hogar de su último gran filósofo (Gemistos Pletón, un heterodoxo que se atrevió a recuperar los cultos paganos).</p>
<p>De aquella época se ha conservado milagrosamente la iglesia de <strong>Panagia Peribleptos</strong>, que en su tiempo formó parte de un monasterio. Su valía, más allá de la arquitectura, está en los frescos, de excelente calidad y conservación, que son uno de los poquísimos ejemplos sobrevivientes de la pintura bizantina tardía. </p>
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<figure>
<img decoding="async" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/panagia-kera.jpg" alt="" />

</figure>
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<h2>La iglesia de Panagia Kera, en Creta</h2>
<p>En el oeste de Creta, en medio de un paisaje de olivos donde reina la tranquilidad, la iglesia de Panagia Kera se conserva con su original fachada de tres cuerpos que anuncian sus tres naves interiores (la central dedicada a la Virgen, las laterales a San Antonio y Santa Ana). </p>
<p>En el interior, y especialmente en la nave derecha, se conservan preciosos frescos de los siglos XIV y XV, frescos que muestran ya una humanidad y una ternura más cercanas al Renacimiento que al tradicional hieratismo bizantino. </p>
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		<title>El misterioso arte de las Cícladas</title>
		<link>https://rutacultural.com/arte-cicladico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Bermúdez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Sep 2015 06:00:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arqueología]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://rutacultural.com/?p=5748</guid>

					<description><![CDATA[<p>El arte cicládico sigue siendo misterioso y fascinante, y a falta de entendimiento hacemos acopio de los mejores museos y galerías donde disfrutarlo.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="681" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/08/bg-arte-cicladico-1024x681.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Figurilla cicládica, Cincinnati Art Museum" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/08/bg-arte-cicladico-1024x681.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/08/bg-arte-cicladico-300x200.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/08/bg-arte-cicladico.jpg 1600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>El siglo XIX presenció el primer auge del turismo en el sentido moderno, es decir de masas. Al tiempo que surgían las primeras agencias de viajes y los primeros viajes combinados, la aristocracia europea escudriñaba los mapas a la caza de nuevos destinos que añadir al tradicional <em>Grand Tour</em> por Italia. Uno de esos destinos fue el Egeo, y en particular las más de treinta pequeñas islas que los geógrafos antiguos bautizaron como las Cícladas (palabra derivada de círculo, que hace referencia al escudo que forman en torno a la pequeña Delos, donde la mitología situaba la cuna de Apolo y Artemisa).</p>
<p>Las Cícladas, entre las cuales se cuentan Paros, Miconos o Santorini, no han perdido su encanto para el turista del siglo XXI, pero aquellos primeros viajeros, además de «playas paradisíacas, aguas cristalinas y pueblos con encanto», encontraron allí un tesoro artístico que iba a volverse muy popular en las capitales europeas. </p>
<p>Junto al turismo despegaba entonces la arqueología, impulsada por los espectaculares descubrimientos de Pompeya y Herculano (una arqueología entendida aún como “búsqueda del tesoro”, poco respetuosa con concepciones modernas como el patrimonio), y en las Cícladas aparecieron unas misteriosas figurillas que muchos se llevaron de vuelta como curiosos <em>souvenirs</em>. Desperdigas por Europa, pronto despertaron una admiración salvaje entre los artistas de vanguardia y los coleccionistas de arte. </p>
<figure><img src='https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/arte-cicladico.jpg' alt='Figurillas cicládicas.' /><figcaption>Tres figurillas de tipo «spedos». Museo de Arte Cicládico de Atenas.<a href="https://www.flickr.com/photos/klovovi/7710866014/" rel="nofollow">Foto</a></figcaption></figure>
<p>Eran todas de mármol (un nombre más apropiado para las Cícladas habría sido <em>Marmarinai</em> o “islas de mármol”, pues este material se encuentra en abundancia en el archipiélago), utilizaban un lenguaje naturalista, a veces tan altamente estilizado y reducido a lo esencial que el ojo moderno se ve tentado a llamarlo minimalista. La mayoría, no todas, eran de sexo femenino, y algunas mostraban el abdomen hinchado ligeramente para sugerir un estado de embarazo. Las cabezas eran alargadas y estaban ligeramente inclinadas hacia atrás; los rasgos del rostro no existían o se limitaban a un largo triángulo para marcar la nariz. Eran figuras monolíticas y austeras, y sin embargo delicadas y alegres. </p>
<p>Rígidas y uniformes, evidenciaban sin embargo infinitas variaciones y un sugestivo movimiento contenido. Las de la última época representaban a músicos, flautistas y arpistas que recordaban al estilo alegre y jovial del arte cretense.</p>
<h2>La fascinación y el misterio</h2>
<p>Durante los últimos años del XIX <a href="http://lapasiongriega.blogspot.com/2009/11/arte-cicladico-tres-milenios-de.html">el interés por estas figurillas fue en aumento</a> y en paralelo creció el saqueo de los yacimientos, causando un daño irreparable no sólo a las comunidades locales sino al propio entendimiento del arte cicládico. </p>
<p>En Europa, la fascinación por estas figurillas alcanzó su cénit en la época de las vanguardias artísticas, que proporcionaron algunos de sus más fervientes admiradores: Picasso, Brancusi o Giacometti se entusiasmaron por la fuerza calmada de sus formas y por el misterio que las rodeaba. Las admiraban profundamente, pero poco sabían de la cultura que las había creado. </p>
<div class="two-images">
<figure><img src='https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/arte-cicladico-4.jpg' alt='arte-cicladico-4' /></figure>
<figure><img src='https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/arte-cicladico-3.jpg' alt='arte-cicladico-3' /></figure>
</div>
<p>Hoy sabemos un poco más. Que se produjeron a finales de la Edad de Bronce, entre el año 3.000 y el 2.200 a.C., y que durante ese tiempo experimentaron, como el arte griego posterior, una evolución lenta, pero constante. Que formaban parte del ajuar funerario de los difuntos, aunque no pueda afirmarse si habían sido valiosas propiedades de los enterrados o si se producían <em>ad hoc</em> para acompañarlos en su descanso eterno.</p>
<p>Que la mayoría de las figuras representen a mujeres y que muchas de ellas aparezcan embarazadas parece sugerir que tenían una función similar a las esculturas neolíticas –las diosas madre– que rendían culto a la fertilidad. Que muchas de estas obras se hayan encontrado en ajuares funerarios podría sugerir algún tipo de creencia relacionada con el más allá. Reafirmar la vitalidad de la vida podría ser también el objetivo simbólico de los tipos masculinos propios de la última etapa del arte cicládico: el flautista, el arpista, el servidor de vino, el cazador o el guerrero.</p>
<div class="two-images">
<figure><img src='https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/arte-cicladico-1.jpg' alt='arte-cicladico-1' /></figure>
<figure><img src='https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/arte-cicladico-2.jpg' alt='arte-cicladico-2' /></figure>
</div>
<p>Los europeos del cambio de siglo admiraron estas figurillas, en fin, igual que admiraron otras, neolíticas o africanas, porque eran testigos de un tiempo remoto y más puro, libre de las estrictas normas de la civilización moderna. Pero los últimos estudios dibujan un escenario muy distinto. </p>
<p>La producción cicládica de esculturas no sólo respondía a una fórmula estandarizada, que los escultores conocían de memoria, sino a un extraordinario refinamiento en el diseño que alcanzaba la armonía a través del cálculo y la proporción, exactamente igual que el arte griego clásico. Los ídolos cicládicos –ídolos en el sentido griego del término, <em>eidolon</em>, es decir, imagen– eran sofisticados y hacían gala de un primitivo antropometrismo como el que un par de milenios después sustentará el arte de Atenas o Corinto. </p>
<p>El arte cicládico puede ser un ejemplo tardío de cultos remotos que se hunden en la Prehistoria, pero es también una piedra en el camino que llevó al Doríforo y al Partenón.</p>
<p>El referido “misterio” de las figuras nace de su carencia de detalles, de su increible sencillez, pero este “minimalismo” (dicho sea con toda la precaución) pudo tener motivos más pragmáticos que filosóficos. Los escultores de las Cícladas produjeron, en todas las épocas de su desarrollo, dos líneas de productos: una era más naturalista e intentaba reflejar con precisión los rasgos del cuerpo; la otra era más sencilla y los reducía a la mínima expresión (con un talento exquisito), hasta el punto de reducir los brazos a un par de incisiones sobre el pecho o dejar el rostro reducido a su forma (que luego, no obstante, se pintaba). </p>
<p>Hoy son estas últimas las que más nos llaman la atención y las que más convencidamente llamamos “modernas”, pero bien pudieron ser el intento de los escultores cicládicos de reducir costes de producción, simplificar el proceso de fabricación y llegar a mercados más amplios, dejando los tipos más naturalistas como versión avanzada para clientes más adinerados. No hay que olvidar que en las Cícladas, como en la mayor parte de las islas griegas, la agricultura estaba geográficamente negada, y fueron la industria y el comercio los motores de la economía.</p>
<p>El avance del conocimiento no tiene que desmitificar estas fantásticas creaciones. Su valor reside en su belleza y en el talento que fue necesario para diseñarlas, más allá de que su sencillez respondiera a creencias y rituales perdidos o a la búsqueda del beneficio empresarial. Lo verdaderamente importante es que estos productos milenarios, nacidos de talleres desconocidos y por motivos que sólo empezamos a imaginar, siguen disponibles en nuestros museos, y siguen maravillándonos cuatro mil años después.</p>
<h2>Para ver arte cicládico, no vayas a las Cícladas</h2>
<p>Consecuencia directa de la forma en que el arte cicládico se redescubrió en Europa –en oleadas desordenadas de viajeros coleccionistas– es que hoy en día esté disperso en museos de medio mundo. El título de este último epígrafe, no obstante, es un poco tramposo: en realidad, el <a href="http://odysseus.culture.gr/h/1/eh151.jsp?obj_id=3302">Museo Arqueológico de Naxos</a> sí conserva una buena colección de arte cicládico. Y el expolio sistemático del que fue víctima esta colección se consiguió arreglar, en parte, a finales del siglo XX, cuando el gobierno griego consiguió traer de vuelta la importante colección de Nicholas Goulandris. </p>
<p>Con ello, la más importante colección permanece en Grecia (eso sí, en Atenas), repartida entre el <a href="http://www.namuseum.gr/index-en.html">Museo Arqueológico</a>, el <a href="http://www.cycladic.gr/frontoffice/portal.asp?cpage=NODE&#038;cnode=1">Museo de Arte Cicládico de Atenas</a>, y el –menos importante– Museo de Pavlos y Alexandra Kanellopoulou.</p>
<div class="one-image">
<figure><img src='https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/09/arte-cicladico-met.jpg' alt='El arpista del MET' /><figcaption>El arpista del MET. <a href="https://www.flickr.com/photos/ancientartpodcast/8896765265/" rel="nofollow">Foto</a></figcaption></figure>
</div>
<p>En Inglaterra, el <a href="https://rutacultural.com/diez-museos-de-londres/">British Museum</a> tiene una sala entera dedicada a las Cícladas; también conviene visitar el <strong>Ashmolean Museum</strong> de Oxford, el <strong>Fitzwilliam Museum</strong> de Cambridge y el <strong>Sainsbury Centre for Visual Arts</strong> de Norwich. Excelentes colecciones se conservan en Alemania, especialmente en el <strong>Staatliche Antikensammlung</strong> de Munich, en el <strong>Badisches Landesmuseum</strong> de Karlsruhe y en el <strong>Staatliche Musee</strong> de Berlín. </p>
<p>Notable es también la colección del <strong>Antiksamlingen Nationalmuseet</strong> de Copenaghe. En Francia la única colección reseñable está en el <strong>Louvre</strong>. En España no existe ninguna</p>
<p>En Estados Unidos son destacables las colecciones del <strong>J. Paul Getty Museum</strong> de Malibú, la del <strong>Metropolitan Museum of Art</strong> de Nueva York y la de la <strong>Menil Collection</strong> de Houston, aunque hay colecciones menores en decenas de museos.</p>
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		<title>Corfú, delicia griega con aire veneciano</title>
		<link>https://rutacultural.com/corfu-delicia-griega-con-aire-veneciano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Bermúdez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 May 2015 06:00:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Tiene la pequeña Corfú montañas y playas y vistas exquisitas, y un patrimonio milenario que mezcla influencias griegas, venecianas y francesas.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<img width="1024" height="618" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/05/corfu-1024x618.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Corfú" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/05/corfu.jpg 1024w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/05/corfu-300x181.jpg 300w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2015/05/corfu-728x440.jpg 728w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p>Corfú es una pequeña y hermosa isla situada en el extremo noroccidental de Grecia, frente a las costas de este país y a las de Albania. Tiene, vista en perspectiva cenital, una forma que recuerda <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Corfú#/media/File:CorfouSatellite.jpg">a la de Italia</a>, sin el tacón de Sicilia. A lo largo de sus costas se elevan, aquí y allá, otras islitas diminutas que adornan vistas privilegiadas desde sus playas y desde sus montes. Una de ellas, Pontikonisi, es tan pequeña que sólo tiene espacio para una casa y unos cuantos cipreses. Dicen que su aspecto misterioso e irreal inspiró la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/La_isla_de_los_muertos_(pintura)">Isla de los Muertos</a> de Arnold Böcklin. </p>
<figure><img decoding="async" src="https://c2.staticflickr.com/2/1276/752404787_36ac86edf6_b.jpg" alt="Pontikonisi, "la isla de los ratores""><figcaption>Pontikonisi, «la isla de los ratones». <a href="https://www.flickr.com/photos/ava_babili/752404787" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<figure><img decoding="async" src="https://c1.staticflickr.com/1/10/12525491_008e1d9e7e_b.jpg" alt="Corfú"><figcaption>Corfú. <a href="https://www.flickr.com/photos/mickpix/12525491" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>El nombre de Corfú, en griego, es Korkyra. Korkyra era una figura mitológica: una náyade hija de Asopos, dios fluvial, y la ninfa Metope. Cuenta cierta leyenda que Poseidón, prendado de su hermosura, la raptó y se la llevó a una isla aún sin habitar en los confines del mundo conocido, a la que puso su nombre. Poseidón y Korkyra tuvieron un hijo al que llamaron Phaix y este Phaix dio origen al pueblo de los feacios, que más adelante se haría famoso por su intrepidez en la exploración de los mares.</p>
<p>Los feacios. En la Odisea este es un pueblo protagonista, que acoge y atiende al héroe errante en una de sus últimas aventuras, y lo agasaja, tras escuchar su relato, con uno de sus formidables barcos “dotados de inteligencia”. Corfú, la mítica Esqueria de los feacios (pongamos siempre un asterisco pero, prudentemente, pensemos que así es), resulta para Odiseo un destino reparador. No sería mala idea utilizar en la promoción turística aquellas palabras que le dirige el rey Alcinoo:</p>
<blockquote>
<p>Dime también tu tierra, tu pueblo y tu ciudad para que te acompañen allí las naves dotadas de inteligencia. Pues entre los feacios no hay pilotos ni timones en sus naves, cosas que otras naves tienen. Ellas conocen las intenciones y los pensamientos de los hombres y conocen las ciudades y los fértiles campos de todos los hombres. Recorren velozmente el abismo del mar aunque estén cubiertas por la oscuridad y la niebla, y nunca tienen miedo de sufrir daño ni de ser destruidas.</p>
</blockquote>
<p>Así emprende Odiseo camino a casa, a la vecina Ítaca, otra de las hermosas Islas Jónicas. Pudiendo, por fin, descansar:</p>
<blockquote>
<p>Y la nave… como los cuadrúpedos caballos se arrancan todos a la vez en la llanura a los golpes del látigo y elevándose velozmente apresuran su marcha, así se elevaba su proa y un gran oleaje de púrpura rompía en el resonante mar. Corría ésta con firmeza, sin estorbos; ni un halcón la habría alcanzado, la más rápida de las aves. Y en su carrera cortaba veloz las olas del mar portando a un hombre de pensamientos semejantes a los de los dioses que había sufrido muchos dolores en su ánimo al probar batallas y dolorosas olas, pero que ya dormía imperturbable, olvidado de todas sus penas.</p>
</blockquote>
<figure><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/25/Departure_of_Ulysses_from_the_Land_of_the_Pheacians.jpg" alt="Así reflejaba Claude Lorrain, en 1646, la partida de Ulises del hogar de los feacios"><figcaption>Así reflejaba Claude Lorrain, en 1646, la partida de Ulises del hogar de los feacios. <a href="undefined" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>Cuenta Tucídides que la primera batalla naval que tuvo lugar jamás entre dos ciudades griegas ocurrió en el año 664 a.C. y que las combatientes fueron Corinto y Corfú. Corfú pudo entonces desembarazarse del yugo de su metrópoli e iniciar una especie de edad dorada: a pesar de su tamaño llegó a ser una respetable potencia naval que mandó sesenta trirremes a las Guerras Médicas. Hoy quedan de aquellos tiempos pocas huellas, porque unos siglos después, durante las guerras civiles entre Augusto y Marco Antonio, Corfú tomó partido por el bando equivocado y como castigo fue totalmente destruida (destino similar al de <a href="http://rutacultural.com/legado-romano-pula-istria/">Pula</a>, aunque ésta fue luego perdonada y reconstruida). </p>
<figure><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/be/Gorgon_at_the_Archaeological_Museum_in_Corfu.jpg" alt="Frontón de la Gorgona"><figcaption>Frontón de la Gorgona. <a href="undefined" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>Una huella de aquellos tiempos sí se ha salvado. Corfú construyó, a principios del siglo VI a.C., un templo verdaderamente colosal: seguramente <a href="https://rutacultural.com/templos-griegos/">uno de los más grandes de su tiempo</a> y uno de los primeros en aplicar el canon dórico. Estaba dedicado a la diosa Artemisa y de aquella obra maestra se conserva hoy, en el Museo Arqueológico de Corfú, el famoso Frontón de la Gorgona. Es una de las grandes maravillas que se conservan del arte griego antiguo y una excusa más que suficiente para animarse a conocer Corfú. </p>
<blockquote>
<p>Su figura central es una impresionante Gorgona que lleva en brazos a Pegaso y Crisaor; a su lado se acuestan dos leones o panteras que incrementan el efecto terrorífico de la figura mayor y llenan con sus cuerpos de eje horizontal el espacio de techo descendente. Pero he aquí que el artista, agotados todos sus recursos, abandona la escala del grupo central y añade como relleno de los ángulos unas escenas en miniatura: a) una diosa sentada frente a un guerrero; b) la pelea de Zeus con un gigante. No conforme todavía, incrusta materialmente, de cabeza, en cada vértice, una figura yacente sin relación visible con todo lo demás.</p>
<p class="quote-source">Antonio Blanco Freijero, <em>El Arte Griego</em>.</p>
</blockquote>
<figure><img decoding="async" src="https://c1.staticflickr.com/9/8652/15419224144_8f2ffd35e8_b.jpg" alt="iglesia suburbana de San Jasón y San Sosípatro"><figcaption>Iglesia bizantina de San Jasón y San Sosípatro. <a href="https://www.flickr.com/photos/128934630@N02/15419224144" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>La isla fue en épocas posteriores romana y bizantina. De las grandes culturas que han dominado el Mediterráneo sólo la islámica no puso nunca pie en Corfú, convertida durante siglos en inexpugnable fortaleza del imperio veneciano. En buena medida, de ahí le viene su aspecto actual, verde y ocre más que azul, más semejante a Dubrovnik que a Mykonos.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://c4.staticflickr.com/8/7473/16014451125_c35f8ce6a1_b.jpg" alt="Ciudad de Corfú"><figcaption>Ciudad de Corfú. <a href="https://www.flickr.com/photos/128492964@N03/16014451125" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<figure><img decoding="async" src="https://c4.staticflickr.com/8/7581/15827186790_9b380933fd_b.jpg" alt="Ciudad de Corfú"><figcaption>Ciudad de Corfú. <a href="https://www.flickr.com/photos/128492964@N03/15827186790" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<figure><img decoding="async" src="https://c4.staticflickr.com/8/7469/15855470610_a79d0378d3_b.jpg" alt="Ciudad de Corfú"><figcaption>Ciudad de Corfú. <a href="https://www.flickr.com/photos/128934630@N02/15855470610" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<figure><img decoding="async" src="https://c4.staticflickr.com/8/7494/16040806611_fdd9f654a2_b.jpg" alt="Ciudad de Corfú"><figcaption>Ciudad de Corfú. <a href="https://www.flickr.com/photos/128934630@N02/16040806611" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<figure><img decoding="async" src="https://c1.staticflickr.com/9/8182/8020563817_64db9bcf1a_b.jpg" alt="Ciudad de Corfú"><figcaption>Ciudad de Corfú. <a href="https://www.flickr.com/photos/michaeljohnbutton/8020563817" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<figure><img decoding="async" src="https://c4.staticflickr.com/8/7534/15855271960_279b05156b_b.jpg" alt="Ciudad de Corfú"><figcaption>Ciudad de Corfú. <a href="https://www.flickr.com/photos/128934630@N02/15855271960" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<figure><img decoding="async" src="https://c1.staticflickr.com/1/22/40533545_45af63574a_b.jpg" alt="Ciudad de Corfú. Vieja Fortaleza"><figcaption>Ciudad de Corfú. Vieja Fortaleza. <a href="https://www.flickr.com/photos/duncan_mcneil/40533545" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>Después de la Guerras Napoleónicas la isla pasó a manos de los franceses –y el viajero que dedique un rato a pasear por la <em>Spianada</em> verá que tiene esa zona <a href="http://lapasiongriega.blogspot.com/2010/05/corfu-el-liston.html">un inconfundible aire parisino</a>– y luego de los ingleses, hasta que en 1864 se incorporó a la Grecia independiente. </p>
<figure><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/1e/Kipos_tou_Laou_in_Corfu.jpg" alt="Jardín del Pueblo, Corfú"><figcaption>Jardín del Pueblo, Corfú. <a href="undefined" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<figure><img decoding="async" src="https://c4.staticflickr.com/8/7306/9633263263_06d1be6e31_h.jpg" alt="Palacio de San Miguel y San Jorge"><figcaption>Palacio de San Miguel y San Jorge, construido durante el dominio inglés. <a href="https://www.flickr.com/photos/53095491@N06/9633263263" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
<p>A finales de ese siglo la emperatriz Sisí, enamorada de la isla igual que el pintor Edward Lear o el escritor Lawrence Durrell, se construyó en ella un palacio romántico que es un homenaje a los mitos de la Antigua Grecia. Lo nombró Achilleion en honor al gran héroe de la Ilíada y lo llenó –literalmente– de estatuas y pinturas. Hace tiempo le dedicamos <a href="http://rutacultural.com/achilleion/">un artículo</a> en Ruta Cultural.</p>
<p>El Achilleion, la Gorgona, el Monte Pantokrator con sus vistas de las colinas albanesas, las playas, los rincones que parecen concebidos para el retiro y la reflexión, las <a href="https://www.youtube.com/watch?v=iBP06fkZrBA">noches</a>, la elegante mezcla helénica, veneciana y parisina de sus ciudades, las islas diminutas de su litoral, el patrimonio milenario… Corfú es una verdadera maravilla.</p>
<figure><img decoding="async" src="https://c1.staticflickr.com/9/8630/16040755802_9ab1d02e1e_b.jpg" alt="Playa en Palaiokastritsa"><figcaption>Playa en Palaiokastritsa. <a href="https://www.flickr.com/photos/128934630@N02/16040755802" rel="nofollow">Fuente</a></figcaption></figure>
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		<title>El Achilleion, un palacio en honor de Aquiles en la isla de Corfú</title>
		<link>https://rutacultural.com/achilleion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Bermúdez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Dec 2014 07:00:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Museos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Achilleion de Corfú es un homenaje en forma de palacio que el romanticismo idealista dedicó a los dioses y los mitos de la Antigua Grecia.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img width="800" height="483" src="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2014/11/achilleion.jpg" class="attachment-large size-large wp-post-image" alt="Jardines del Achilleion" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2014/11/achilleion.jpg 800w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2014/11/achilleion-300x181.jpg 300w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p>La pequeña localidad de Gastouri está a diez kilómetros de la ciudad de Corfú. De ella la separa una carretera serpenteante que atraviesa verdes campos de olivos y nunca se aleja del mar. Gastouri es un pueblecito encantador. El visitante atraviesa largas calles con casas llenas de flores, buganvillas que trepan por las falladas y pérgolas de vivos colores. Pasado el pueblo, sobre un promontorio natural, rodeado de altos cipreses, se encuentra el palacio del <strong>Achilleion</strong>, así llamado en honor el héroe griego Aquiles. </p>
<p>El visitante queda pronto aturdido ante uno de los más ilustres ejemplos del idealismo romántico de finales del siglo XIX. Dos importantes figuras de la historia europea pasaron entonces por este palacio: <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Isabel_de_Baviera">Isabel de Baviera</a> (Sissi), emperatriz de Austria, y el káiser Guillermo I de Alemania. </p>
<p>Ella lo construyó para escapar de sus propias tragedias –y lo dedicó, paradójicamente, a un personaje esencialmente trágico– y tras su muerte, en 1898, él lo compró para disfrutar de una paz que, también paradójicamente, rompería la <a href="http://reasilvia.com/granguerra/">I Guerra Mundial</a>, entre cuyos causantes él mismo ocupó un puesto de honor.</p>
<p>El Achilleion recibe al visitante con una placa que recuerda la fecha en la que comenzó su construcción: 1889; con una cabina para tickets que durante varios años, terminada la II Guerra Mundial, fue utilizada como comisaría; con una casa que se construyó para albergar a la guardia del káiser Guillermo y que también tras la II Guerra Mundial se convirtió un hotel, para albergar a los visitantes del casino que se había instalado en la planta superior del palacio. Eclécticos usos para un edificio que a pesar de estar dedicado al amor por los <a href="https://rutacultural.com/templos-griegos/">templos griegos</a> bebió de muchas fuentes.</p>
<figure id='post-11614 media-11614' class='alignnone'><img src='https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2014/12/corfu-achilleion.jpg' srcset='https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2014/12/corfu-achilleion-150x150.jpg 320w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2014/12/corfu-achilleion-300x201.jpg 640w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2014/12/corfu-achilleion-1024x685.jpg 1100w' alt='Entrada al Achilleion' /><figcaption>Entrada al Achilleion<a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:20140416_corfu171.JPG"> Jean Housen</a></figcaption></figure>
<p>Pasadas estas construcciones, una abundante vegetación va presentando las primeras esculturas de sátiros, náyades y dioses, la mayoría inspiradas en esculturas antiguas y reproducidas a partir de las copias conservadas en los Museos Vaticanos y en el Museo Arqueológico de Nápoles, pues la compañía comisionada para su realización fue la italiana <em>Caponeti</em>.</p>
<figure id='post-11611 media-11611' class='alignnone'><img src='https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2014/12/aquiles-vistas-corfu.jpg' srcset='https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2014/12/aquiles-vistas-corfu-150x150.jpg 320w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2014/12/aquiles-vistas-corfu-300x201.jpg 640w, https://rutacultural.com/wp-content/uploads/2014/12/aquiles-vistas-corfu-1024x685.jpg 1100w' alt='Vistas de Corfú desde el Achilleion' /><figcaption>Vistas de Corfú desde el Achilleion<a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:20140416_corfu258.JPG"> Jean Housen</a></figcaption></figure>
<h2>El interior del Achilleion</h2>
<p>Ya en el interior del Achilleion el visitante se topa ante un amplio salón eclécticamente decorado: un enorme fresco de <em>Las cuatro estaciones</em> decora el techo, envuelto en un marco inspirado en la Villa Borguese de Roma y una decoración copiada tal cual de algunas villas de Pompeya; a la derecha una chimenea de mármol coronada con esculturas de Atenea y Hebe, la diosa de la juventud; de frente, una monumental escalera precedida por dos columnas de estilo dórico y dos esculturas de bronce representando a Zeus y a su mujer, Hera.</p>
<p>Se llama <em>Escalera de los Dioses Griegos</em> y fue encargo particular de Isabel de Baviera. Todo su recorrido está adornado por pequeños bronces de dioses, náyades, sátiros, leones, medusas y ménades. </p>
<figure><a href="https://www.flickr.com/photos/stephanrudolph/7572150596" title="Achilleion, Corfu, Greece by Stephan Rudolph, on Flickr"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://farm9.staticflickr.com/8431/7572150596_83abed8c92_b.jpg" width="1024" height="681" alt="Achilleion, Corfu, Greece"></a></figure>
<figure><a href="https://www.flickr.com/photos/chrisparker2012/15343184637" title="Achilleion Palace by Chris Parker, on Flickr"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://farm4.staticflickr.com/3955/15343184637_63f8756330_b.jpg" width="1024" height="683" alt="Achilleion Palace"></a></figure>
<figure><a href="https://www.flickr.com/photos/merlejajoonas/3574873389" title="Achilleion by Merle ja Joonas, on Flickr"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://farm4.staticflickr.com/3402/3574873389_7e1dc37873_b.jpg" width="1024" height="685" alt="Achilleion"></a></figure>
<figure><a title="By Jean Housen (Own work) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons" href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File%3A20140416_corfu287.JPG"><img decoding="async" width="1024" alt="20140416 corfu287" src="//upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/4/41/20140416_corfu287.JPG/1024px-20140416_corfu287.JPG"></a></figure>
<figure><a href="https://www.flickr.com/photos/merlejajoonas/3575681472" title="Achilleion by Merle ja Joonas, on Flickr"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://farm4.staticflickr.com/3376/3575681472_bcf2dc3169_b.jpg" width="1024" height="685" alt="Achilleion"></a></figure>
<p>En lo alto de dicho escalera, visible desde abajo y también desde la terraza del segundo piso, se sitúa una de las joyas pictóricas del palacio: el lienzo de <strong>El Triunfo de Aquiles</strong>, obra del austriaco <strong>Franz Matsch</strong>. </p>
<p>Se trata de una representación del Aquiles victorioso que, tras derrotar a Héctor, arrastra el cuerpo del caído tirado por su cuadriga, entre los vítores de los aqueos y el llanto de los troyanos. Es uno de los pasajes más hermosos y terribles de la Iliada, y Matsch lo representa con escrupulosa atención al detalle y honor al relato homérico (con la única excepción de un Aquiles con expresión quizá demasiado angelical, petición expresa de la emperatriz).</p>
<figure><a title="By Painter: Franz Matsch (died 1942) Franz Matsch info also here Photographer: User:Dr.K. [Public domain], via Wikimedia Commons" href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ATriumph_of_Achilles_in_Corfu_Achilleion.jpg"><img decoding="async" width="1024" alt="Triumph of Achilles in Corfu Achilleion" src="//upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/58/Triumph_of_Achilles_in_Corfu_Achilleion.jpg/1024px-Triumph_of_Achilles_in_Corfu_Achilleion.jpg"></a></figure>
<p>Otra de las joyas del palacio es sin lugar a dudas la Capilla de Isabel de Baviera, un habitáculo coronado por una amplia cúpula y dominado por un cuadro del artista húngaro <strong>Michail Munkatsy</strong> que juega con el reflejo de las luces para aparentar un cambio de perspectiva a medida que se mueve el visitante. </p>
<p>Otras dos joyas adornan la capilla: dos pequeñas esculturas que representan el nacimiento de Cristo, obra de Lucas y Andrea della Robbia, del siglo XVI.</p>
<figure><a title="By Dr.K. (Own work) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons" href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ACorfu_Achilleion_chapel_autocorrected.jpg"><img decoding="async" width="1024" alt="Corfu Achilleion chapel autocorrected" src="//upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/b3/Corfu_Achilleion_chapel_autocorrected.jpg/1024px-Corfu_Achilleion_chapel_autocorrected.jpg"></a></figure>
<figure><a href="https://www.flickr.com/photos/32329659@N00/2589980124" title="Achilleion- Private Chapel by Steve Talas, on Flickr"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://farm4.staticflickr.com/3166/2589980124_82b1a5021e_b.jpg" width="1024" height="768" alt="Achilleion- Private Chapel"></a></figure>
<p>La habitación de Isabel hará las delicias de los amantes de los muebles antiguos. Al estilo del <a href="http://rutacultural.com/museos-ver-provenza/">Palacio Ephrussi de Rothschild</a> de la Costa Azul, aquí se puede encontrar un amplio vestidor adornado en su puerta por el relieve de una medusa, un cuadro de Ulises y Nausica obra de <strong>Ludwig Thierch</strong>, un escritorio decorados con elaborados arabescos, un ánfora regalada al káiser Guillermo por el monarca árabe Abdun Hamit, y un fenomenal espejo de madera y oro laqueado que ocupa una de las esquinas de la sala.</p>
<figure><a title="By Jean Housen (Own work) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons" href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File%3A20140416_corfu325.JPG"><img decoding="async" width="1024" alt="20140416 corfu325" src="//upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/f/f7/20140416_corfu325.JPG/1024px-20140416_corfu325.JPG"></a></figure>
<figure><a title="By Jean Housen (Own work) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons" href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File%3A20140416_corfu315.JPG"><img decoding="async" width="1024" alt="20140416 corfu315" src="//upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/03/20140416_corfu315.JPG/1024px-20140416_corfu315.JPG"></a></figure>
<figure><a title="By Jean Housen (Own work) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons" href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File%3A20140416_corfu313.JPG"><img decoding="async" width="1024" alt="20140416 corfu313" src="//upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/5b/20140416_corfu313.JPG/1024px-20140416_corfu313.JPG"></a></figure>
<p>La habitación del káiser es menos fantástica. Conserva un retrato de Guillermo con uniforme naval y escondiendo el brazo izquierdo (que siempre ocultaba, por ser mucho más corto que el derecho), una silla con elevador, que usaba para permanecer en sus reuniones siempre por encima de sus invitados, y un conjunto de fotografías y documentos históricos, entre ellas varias dedicadas a los nuevos barcos producidos por los pujantes astilleros alemanes.</p>
<figure><a title="By Jean Housen (Own work) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons" href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File%3A20140416_corfu303.JPG"><img decoding="async" width="1024" alt="20140416 corfu303" src="//upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/98/20140416_corfu303.JPG/1024px-20140416_corfu303.JPG"></a></figure>
<figure><a href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File:20140416_corfu302.JPG#mediaviewer/File:20140416_corfu302.JPG"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/9/9d/20140416_corfu302.JPG" alt="20140416 corfu302.JPG" height="803" width="1200"></a></figure>
<h2>Los jardines del Achilleion</h2>
<p>De nuevo fuera del palacio, tras bajar una escalinata a la izquierda de la entrada principal, al visitante lo asaltan una serie de jardines, columnatas y peristilos, siempre en rojo y blanco y mezclando los órdenes dórico y jónico, adornados por innúmeras estatuas de dioses y musas.</p>
<p>Destaca el Peristilo e las Musas, donde brilla con luz propia una gracia esculpida por <strong>Antonio Canova</strong>; la Arcada de los Filósofos Griegos, que al modo de las salas de retratos del Vaticano reproduce una serie de bustos de grandes personalidades de la Antigua Grecia; las esculturas de la Nueve Musas y la obra de <strong>Ernst Gustav Herter</strong> del <em>Aquiles moribundo</em>. </p>
<figure><a href="https://www.flickr.com/photos/emmanueleragne/6947107156" title="Achilleion Palace by Emmanuel Eragne, on Flickr"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://farm8.staticflickr.com/7051/6947107156_5bb68ea86d_b.jpg" width="1024" height="662" alt="Achilleion Palace"></a></figure>
<figure><a href="https://www.flickr.com/photos/chrisparker2012/15343085617" title="Achilleion Palace by Chris Parker, on Flickr"><img decoding="async" loading="lazy" src="https://farm4.staticflickr.com/3934/15343085617_863e1edfb2_b.jpg" width="1024" height="683" alt="Achilleion Palace"></a></figure>
<figure><a title="By Piotrus (Own work) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC-BY-SA-3.0-2.5-2.0-1.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons" href="http://commons.wikimedia.org/wiki/File%3AAchilleion_1_100.JPG"><img decoding="async" width="1024" alt="Achilleion 1 100" src="//upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/0b/Achilleion_1_100.JPG/1024px-Achilleion_1_100.JPG"></a></figure>
<p>Los jardines son una mezcla curiosa entre los clásicos jardines renacentistas y barrocos, que adornan tantas villas italianas, y un amor escapista hacia el pasado idealizado, tan propio del romanticismo.</p>
<p>Aquiles es el tema principal, pero en realidad el Achilleion está dedicado a Grecia, o a la Antigüedad grecorromana en general, a sus dioses y sus mitos. </p>
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