Hacer una lista de diez entre los noventa y siete pueblos de Jaén que hay tras el conocido eslogan de Paraiso Interior resulta una tarea difícil. Si Jaén tiene una espléndida Ruta del Renacimiento, una histórica Ruta de los Castillos, y una exhuberante y bravía naturaleza, envuelta en un derroche de agua, tiene además tesoros poco conocidos que ayudan a entender la historia de un pueblo que da nombre a la Península: los iberos.

Lugares como Ibros, en la comarca de La Loma, que debe su nombre a un fabuloso rey ibero y donde encontramos los restos de la Muralla Ciclópea, o como la Cámara Sepulcral de la Toya, en Peal de Becerro, o el también ibero Tesoro de Cerrillo Blanco de Porcuna, merecen un desvío de las rutas más transitadas. La minera y flamenca Linares, fue capital de la Oretania ibera desde el enclave de Cástulo. En el Museo Arqueológico de Linares hay un monográfico sobre esta mítica ciudad.

Entre la campiña y Sierra Morena encontramos Andújar, la Isturgi ibera, conocida por su famosa romería de La Virgen de la Cabeza. En plena campiña está Arjona, cuna del primer rey nazarí de Granada, Muhammad I, que comenzó La Alhambra. Los más de 200 asentamientos arqueológicos catalogados en Marmolejo y su histórico balneario, merecen un alto en el camino.

Ya en la comarca de Las Villas, la prehistórica Villacarrillo conserva una joya salida del genio Andrés de Vandelvira, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que levantó mientras enamoraba a la que sería su esposa, Luisa de Luna. Muy cerca una inexcusable visita a Iznatoraf, las callejuelas estrechas de la medina árabe que aguarda tras sus murallas, invitan a quedarse.

Si la cantidad de posibilidades para el conocimiento, los sueños, y el disfrute son muchas, la gastronomía es un espectáculo, aquí se come con “fundamento” que diría el conocido cocinero vasco, y si tuviéramos que definir el mejor de sus tesoros, sus gentes, bastarían dos palabras: cálida sencillez.

Plaza de los Leones. Baeza
Plaza de los Leones. Baeza. Fuente

Baeza

Centro geográfico de la provincia de Jaén, Baeza la inexpunable ciudad medieval, guarda entre sus piedras ecos llegados desde hace más de seis mil años. Su repertorio arquitectónico lleva al visitante desde el románico tardío de la iglesia de Santa Cruz, a los restos de la poderosa Muralla Almohade, del gótico flamígero de la fachada del Palacio de Jabalquinto, al delicado plateresco en la Portada de la iglesia de San Andrés, y al derroche renacentista, que la hermana con la vecina Úbeda, siguiendo los pasos de Vandelvira. Le quedan testigos del portentoso Colegio de Santiago de la Compañía de Jesús, rival de la cercana Universidad en una de cuyas aulas, siendo ya Instituto de Enseñanza Media, dio clases de francés, el poeta sevillano Antonio Machado.

Para seguir con detalle un paseo por sus múltiples monumentos, hay por suerte un preciso y precioso libro: Baeza histórica y monumental. Patrimonio de la Humanidad, cuyo autor es un ilustre hijo de Baeza, el profesor D. Juan Cruz Cruz.

“…Y además tiene Baeza…/no sé qué dulzura tiene/que se enreda en el tonillo/del ¡ea! de sus mujeres.”

Iglesia de San Pablo. Úbeda
Iglesia de San Pablo. Úbeda. Fuente

Úbeda

Declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad junto con Baeza, cuenta con un importante número de edificios renacentistas, envueltos en una más que encomiable y aparente facilidad, por los volúmenes de lenguajes árabes, góticos o barrocos.

La leyenda ha atribuido la fundación de la ciudad a un descendiente de Noé, un rey llamado Tubal, pero la arqueología lleva sus principios a la Edad del Cobre, y desde entonces guarda Úbeda secretos y testimonios de una historia apasionante que tiene su punto álgido en el siglo XVI. Sólo en la Plaza Vázquez de Molina hay tal despliegue monumental que justificaría por si sóla una visita.

Para guiaros tanto en Baeza como en Úbeda, os recomendamos la empresa Artificis, cuyos servicios son una garantía para no marcharse de cualquiera de las dos ciudades hermanas, sin conocer su esencia.

Cascada de la Cimbarra. Aldeaquemada
Cascada de la Cimbarra. Aldeaquemada. Fuente

Aldeaquemada

El famoso bandolero Jose María el Tempranillo, tenía una de sus famosas guaridas en el abrigo de la Cueva de los Muñecos, en un paraje de extraordinaria belleza muy cerca de Aldeaquemada.

Se fundó en 1768, por Carlos III, que repobló estas tierras con foráneos venidos de Alemania, motivo por el cual hoy por sus calles encontramos jaeneros rubios y de ojos azules, pero la existencia de vida en la zona se pierde en la Prehistoria. Desde 1998 la Unesco declaró Patrimonio de la Humanidad el arte rupestre levantino, en el arco mediterráneo español, quedando Aldeaquemada incluida en este nombramiento por los diecinueve yacimientos que posee donde se encuentran numerosas pinturas rupestres.

Si la práctica del senderismo puede llevarnos a lugares llenos de magia, en este pequeño pueblo serrano tenemos uno: el Paraje Natural de la Cascada de la Cimbarra. Inolvidable paraje donde encontrar paz entre aromas a jara y tomillo.

Vista de Baños de la Encina
Vista de Baños de la Encina. Fuente

Baños de la Encina

Si por algo es conocido este municipio situado a los pies de Sierra Morena es por su castillo, del que ya hablamos en una lista de los Castillos de Andalucía

Pero hay mucho más. Además de sus importantes yacimientos arqueológicos, su casco antiguo es dueño de un interesante patrimonio monumental, que le valió la consideración de Bien de Interés Cultural, y en él se cruzan varias rutas culturales: la Ruta de los Nazaríes, la Ruta de los Castillos y Batallas, y la Ruta del Renacimiento.

Al formar parte del Parque Natural de la Sierra de Andújar, disfruta de un entorno natural privilegiado para realizar una variedad importante de rutas de senderismo y variados deportes de naturaleza, como recorridos en kayac, cicloturismo, o mountain bike.

Alcalá la Real
Alcalá la Real. Fuente

Alcalá la Real

Posiblemente esta ciudad fuera uno de los últimos lugares donde habitaron los Neanderthales. Con muy pocas evidencias del mundo ibero, que pudo ser arrasado por Roma de cuya presencia hay testimonios en el cerro de La Mota. Su privilegiada situación geográfica hicieron de ella un lugar estratégico y codiciado a lo largo de la historia, que la convirtió en frontera medieval con el Reino de Granada. Tras la toma de Granada su fortaleza pierde su principal motivación defensiva y Alcalá se extiende bajo la falda de La Mota dando lugar al espléndido caserío que llega a nuestros días.

Cuna de artistas como Pablo de Rojas y Martínez Montañés, cuyas creaciones engrandecen la Semana Santa de Sevilla, la variedad turística que ofrece Alcalá: naturaleza, cultura, gastronomía, es cuidada por una asociación de empresas turísticas que buscan implantar el llamado SICTED (Sistema de Calidad Turística en Destino).

Castillo de La Guardia
Castillo de La Guardia. Fuente

La Guardia de Jaén

La Mentesa Bastia referida por Plinio en la Historia Antigua, era la 32ª y última mansión de la vía militar que bajaba desde los Pirineos a Cazlona (Cástulo). Fuertemente defendida, desde Mentesa se podía controlar la Vía Augusta (Vía Hercúlea). Habitada desde el Neolítico como prueba el yacimiento de Cueva Cabrera, fue un importante asentamiento ibero y cabecera de diócesis en tiempos visigodos, cuando era el mayor enclave de la comarca gracias a su relevancia heredada de la época romana, y a su posición estratégica sobre el valle del Río Guadalbullón que le procuró un importante protagonismo también en época árabe, pues fue la capital de la extensa Cora de Yayyán. Es en La Reconquista cuando La Guardia toma el topónimo de La Guardia de Jaén, por su papel en la defensa de la frontera castellana. Su importancia decayó con la Toma de Granada.

Situada en las estribaciones de la Sierra de Mágina, es parada obligatoria de la Ruta de los Nazaríes. Dueña de un patrimonio que explica su larga historia, hoy La Guardia es uno de los pueblos con más encanto de Jaén.

Peña de Martos
Peña de Martos. Fuente

Martos

Martos es el resultado de un camino recorrido al abrigo de esa especie de Tótem que es la Peña, abrazo y protección de sus gentes, e imagen identificativa de la ciudad. La Peña, cuya cima alcanza los 1.003m. de altitud, riega las tierras de Martos con generosos manantiales que han hecho posible la vida en un entorno privilegiado desde la Prehistoria. Iberos, romanos, visigodos y árabes que la rodearon de murallas y levantaron dos castillos. La imponente fortaleza de la Peña y un Alcázar cerca del núcleo urbano y dentro de la muralla, fueron dando carácter a Martos para llegar a un brillante siglo XVI del que encontramos auténticas perlas en su caserío, y ejemplos del barroco, del eclecticismo historicista, del regionalismo andaluz y del modernismo, por lo que Martos asegura un repertorio inigualable para seguir el hilo de la historia.

Esta “Cuna del Olivar” tiene por techo un cielo que le ha valido la distinción de Reserva Astronómica Internacional Starlight. Lo que propicia en la zona el llamado Astroturismo, cada vez más en auge.

Cazorla
Cazorla. Fuente

Cazorla

Cazorla es una de las principales poblaciones del Parque Natural Cazorla Segura y las Villas. Su conjunto histórico-artístico y el entorno que la envuelve hacen de ella un lugar inolvidable. Marcada como tantas poblaciones jienenses por ser frontera entre reinos, Cazorla muestra orgullosa las heridas de su pasado y los testimonios de su cultura milenaria.

Además del atractivo turístico de sus potentes bosques, hay una clara apuesta por la cultura. Lo demuestra su Festival Internacional de Teatro de Cazorla, o el Festival Internacional de Blues, Bluescazorla, que se celebra a principios de Julio.

A la vera de La Hiruela, y en las cercanías de Peal de Becerro o Pozo Alcón, forma parte de la mancha verde más al sur de Europa. Las posibilidades de disfrutar de senderismo, gastronomía y cultura son tan grandes como este inmenso parque natural, que es el más grande España. Os dejamos el link de una guía con un viaje de 130 kms. desde Tiscar en Quesada, (cuna del pintor Rafael Zabaleta), hasta Siles, que seguro os hará soñar con volver.

Jorge Manrique. Segura de la Sierra
Jorge Manrique. Segura de la Sierra. Fuente

Segura de la Sierra

Una de las posibles cunas del poeta Jorge Manrique, Segura de la Sierra forma parte del mismo Parque Natural que Cazorla de la que la separan unos 90 kilómetros hacia noreste. La Orospeda griega y la Secura árabe pasó a formar parte de la Orden de Santiago en el siglo XII, quedando de aquellos tiempos testigos suficientes para ser declarada Conjunto Histórico Artístico en 1972.

Es uno de los trece municipios que forman la Comarca de la Sierra de Segura, entre los que se encuentra la medieval Siles, y el espectáculo de la atalaya del Castillo de Hornos, declarado Bien de Interés Cultural, datado entre los siglos XII al XIV, es un lujo para disfrutar el paisaje y las estrellas en su Cosmolarium. Senderismo entre sonidos de agua, rutas de fotografía en una naturaleza espectacular y mucho más nos aguarda en el corazón de los verdes caminos de estas tierras.

Solera entre las sierras de Mágina
Solera entre las sierras de Mágina. Fuente

Solera

Y para terminar nos dejamos llevar por la magia de Mágina, bajo el pico más alto de la provincia, el Mágina, hay lugares llenos de leyendas y parajes de inigualable belleza como la Senda de los Adelfares, bosque de galería de adelfas situado en las riberas del río Cuadros, en el término de Bedmar y Garcíez, o el Monumento Natural del Pinar de Cánava, en Jimena a los pies del pico de Aznaitín, donde ya en la Prehistoria los hombres convocaban a sus dioses en la Cueva de de la Graja, o el Nacimiento de Mata-Bejid, recóndito espectáculo de silencio y belleza entre Cambil y Huelma, bajo el vuelo del águila real. Senderos llenos de sorpresas como el de Fuenmayor y su cascada del Zurreón, caudaloso salto de agua convertido en escultura cuando el frio lo congela.

Mágina tiene la denominación de origen del aceite Sierra de Mágina, y una interesante Ruta de la Cultura del Olivo que pasa por Baeza, donde empezamos este recorrido. Privilegiada atalaya de la Loma que se asoma al valle del Guadalquivir desde las murallas que paseara Machado, y desde un amanecer de cine hasta un crepúsculo de naranjas imposibles, disfruta de toda la magia de las sierras de Jaén.