Una visita al Anfiteatro de Itálica
El cuarto anfiteatro más grande de todo el Imperio se conserva, de forma milagrosa, en razonable buen estado.
El cuarto anfiteatro más grande de todo el Imperio se conserva, de forma milagrosa, en razonable buen estado.
El Trofeo de Augusto o Trofeo de los Alpes domina el Principado de Mónaco desde las alturas de La Turbie. Fue uno de los más ambiciosos edificios augusteos, y sigue en pie de milagro.
El conjunto arqueológico romano de Munigua es una joya que el tiempo ha conservado para nuestro deleite. Si te faltan razones para visitarla, te las damos.
Urbino parece una fortaleza, pero elegante y acogedora. Con el efecto de la nieve, su serenidad renacentista se envuelve de fantasía y parece salida de un cuento de hadas.
Una recopilación con lo mejor que tiene que ofrecer el románico francés: iglesias, abadías y catedrales desde Normandía a la Provenza.
Desde los barros vidriados que decoraron los exóticos palacios de Babilonia hasta el envolvente colorido que brilla en los salones nazaríes de Al-Ándalus, la historia del azulejo es un reflejo de la vida de los lugares en los que arraiga.
Era la puerta de entrada a Rimini desde la Via Flaminia, es el arco romano más antiguo conservado y uno de los más brillantes símbolos de la Pax Romana.
Un paseo pictórico por el valle de Dedham con la mejor guía posible: los cuadros de John Constable.
Fano es una hermosa ciudad de la costa adriática, adornada con bonitos monumentos de todas las épocas. Entre ellos un arco de triunfo, del año 9 d.C., construido en honor de Augusto.
Tierra de Campos es una comarca castellana con un paisaje genuinamente bello y con una historia milenaria de la que conserva hoy un patrimonio de primer nivel.
El Achilleion de Corfú es un homenaje en forma de palacio que el romanticismo idealista dedicó a los dioses y los mitos de la Antigua Grecia.
El Arco Etrusco de Perugia es un vestigio monumental y antiquísimo de una ciudad que fue en el año 40 a.C. arrasada por Augusto. Y luego reconstruida.