Un cómic del Mundo Antiguo escrito en un mosaico romano. Uno de los conjuntos de mosaicos figurativos y geométricos más importantes de España. Los restos de unas termas romanas, y el testimonio del paso del mundo árabe por el lugar, son los testigos arqueológicos de la lujosa Villa Romana de Fuente Álamo. Las huellas que los seres humanos han dejado en este lugar a lo largo del tiempo nos acercan no sólo a la historia, también a los sueños, las inquietudes, las esperanzas, las costumbres y la lucha por la vida de aquellos lejanos habitantes de estas fértiles tierras.

Situado en el término municipal de Puente Genil, en la provincia de Córdoba, a sólo sesenta y ocho kilómetros de la capital, se conserva y se cuida oficialmente desde 1982 este yacimiento arqueológico que está abierto al público desde 2011. Un Centro de Interpretación que tiene una sala de exposición permanente en la que hay réplicas y paneles explicativos, y una proyección audiovisual ayudan a entender esta joya arqueológica cordobesa.

Los restos arqueológicos del Yacimiento de Fuente Álamo nos hablan del enlace de culturas que se encuentra entre sus piedras, de sus años de plenitud, de los años de abandono y destrucción, y por suerte de los años de “rescate” que aún hoy se viven. Su historia la van redactando poco a poco a medida que avanzan las excavaciones. Lo que hay descubierto es más que suficiente para saber la importancia de las mismas.

Villa Romana de Fuente Álamo
Villa Romana de Fuente Álamo

En el lugar conviven restos de la que fue una lujosa Villa Romana cuya vida transcurrió entre los siglos IV al VI. Edificada en parte sobre las ruinas de unas termas romanas del siglo I. Nueve siglos más tarde, en época emiral y califal, se reutilizaron muchos de sus materiales y algunas de sus estancias en un asentamiento islámico que buscaba la fértil tierra de Fuente Álamo.

La Villa estuvo siempre en la memoria colectiva de Puente Genil, en realidad nunca se perdió del todo, según cuenta el historiador y arqueólogo Luis Alberto López Palomo director de las excavaciones durante muchos años.

Fuera de los límites del yacimiento se encontró una gran necrópolis, que reafirma que estamos ante una importante fuente de información histórica. Por las tipologías de los enterramientos, y los ajuares encontrados, se sabe que la necrópolis abarca todo el espacio cronológico de ocupación del yacimiento. Hasta el momento se han encontrado trescientos enterramientos.

Las termas romanas de Fuente Álamo

Antes de Roma hubo aquí un asentamiento ibero probado por los restos encontrados de cerámica ibera. Pero fueron sin duda, los habitantes del Imperio Romano quienes dejaron una huella más clara y extendida en el tiempo en este histórico lugar. Las termas romanas anteriores a la Villa, datan de la época de Julio Claudia, del siglo I. Pavimentadas con una serie de mosaicos geométricos y figurativos en excelente estado de conservación.

Pavimento de una zona de las termas
Pavimento de una zona de las termas Fuente

Tenían un gran número de piscinas unidas y escalonadas entre sí, y varios depósitos de grandes dimensiones a los que llegaba el agua a través de unas canalizaciones que partían de dos pequeñas presas situadas pocos metros más arriba. Éstas bebían del arroyo que le da nombre al sitio arqueológico. Las termas fueron abandonadas no se sabe si a causa de los desbordamientos del arroyo o por alguna otra causa.

El Mosaico Nilótico de Fuente Álamo. Un cómic del Mundo Antiguo

El pavimento de una de las salas más representativas de las termas, es un mosaico que tiene forma lobulada: un cuadrado central y cuatro semicírculos como cuatro ábsides, cubiertos de teselas. Este mosaico se ha convertido en el emblema de Fuente Álamo. De los cuatro ábsides sólo se conservan completos dos. La temática de las escenas figurativas de este curioso mosaico, único en Hispania, es una composición poblada de personajes relacionados con el Nilo.

En el cuadrado aparece el río egipcio representado como un dios que reposa sobre un recipiente, del que brotaría el agua, y está acompañado de un hipopótamo, un cocodrilo, y dos aves zancudas.

Mosaico Nilótico de Fuente Álamo
Mosaico Nilótico de las termas de Fuente Álamo Fuente

Las escenas que se conservan en los ábsides laterales cuentan con inscripciones latinas, a modo de cómic, historietas jocosas sucedidas entre grullas y pigmeos. Lo espectacular y raro de este mosaico polícromo ha suscitado la atención de investigadores, historiadores, filólogos, arqueólogos y público en general.

El que hay en Fuente Álamo es una réplica del original que permanece en el Museo Arqueológico de Córdoba donde fue trasladado para su protección, pues en el momento de su descubrimiento aún permanecía abierto el yacimiento y sin control de nadie. Se espera muy pronto su vuelta al lugar para el que fue creado.

La Villa Romana de Fuente Álamo

Sólo en una sociedad próspera puede surgir una villa como la que se construyó en Fuente Álamo, lo que habla del momento de auge de esta zona hasta el final del Imperio Romano. El dueño de este lujoso edificio, cuyo nombre se desconoce, debió ser una persona de gran importancia social dado el tamaño de la misma y la cantidad de mosaicos que embellecían los suelos de las estancias. Los especialistas que han estudiado el edificio hablan de un posible alto mando del ejército romano, para lo que se basan en la existencia de un mitreo. Probablemente fue un militar de alto rango, pues el ejército romano era habitual que se encomendara al dios Mitra.

Villa Romana de Fuente Álamo. Puente Genil
Villa Romana de Fuente Álamo. Puente Genil Fuente

Datada en el siglo IV se construye sobre los restos de las antiguas termas y su desarrollo se prolonga en el tiempo hasta el siglo VI, poco después de la caída del Imperio Romano de Occidente, cuando la inestabilidad política y social propició la llegada de los visigodos.

Los trabajos arqueológicos han dado hasta el momento como resultado la existencia de dos residencias señoriales separadas por el arroyo, cuya utilización tenía como destino el verano o el invierno. La que está en el margen derecho del arroyo tenía unos cuatrocientos metros cuadrados y una parte está construida sobre el frigidarium de las termas. Esta casa se conocía de siempre por el pueblo de Puente Genil.

Habitaciones de la Villa Romana de Fuente Álamo
Habitaciones de la Villa Romana de Fuente Álamo Fuente

La del margen izquierdo se descubrió en 2008 y su existencia es la prueba de la importancia de esta villa y el estatus social de sus dueños. Es en esta residencia donde esperan aún, con toda seguridad, tesoros ocultos que ayudarán a conocer más esta brillante etapa de la historia de Puente Genil. Entre sus muros se han hallado restos de estucos polícromos, cerámica, tégulas de barro cocido y sus inseparables ímbrices, que eran las tejas romanas, y un capitel cuyo uso primero aún se desconoce.

Teja romana de Fuente Álamo
Teja romana de Fuente Álamo con las huellas de una sandalia.

Las dos residencias estaban separadas por el arroyo. Las dos orillas del mismo estaban recorridas por dos pasillos decorados por mosaicos de composición geométrica, y unidas por un puente de más de cinco metros de ancho y treinta y ocho de largo, cuyo pavimento eran también mosaicos geométricos. Del puente sólo se conservan los comienzos a cada lado, pues la parte central está desaparecida.

Otros mosaicos de la Villa Romana de Fuente Álamo

Además de los abundantes y bellísimos mosaicos geométricos y del especialísimo Mosaico Nilótico, nos fijamos en otros figurativos por su especial belleza.

El conocido como mosaico del las “Tres Gracias” es el pavimento de un espacio a cielo abierto que precede al oecus. Son tres cuadros con una escena cada uno por las que desfilan Pegaso, las ninfas, algún sátiro y las Tres Gracias. Algunos historiadores han visto en este mosaico la unión de las tres escenas en un argumento único centrado en la simbología del matrimonio.

Mosaico de las Tres Gracias
Mosaico de las Tres Gracias en la Villa Romana de Fuente Álamo Fuente

Otro mosaico figurativo es el pavimento de la estancia principal del oecus, de planta cuadrada que tiene veinticinco metros de superficie. Son dos alfombras dedicadas al dios Baco.

La inferior presenta la lucha de Baco por la conquista de la India ayudado por un ejercito de ménades, sátiros y lo que parece ser una leona.

En la superior se narra la entrada triunfal de Baco acompañado por su amada Ariadna, el dios Pan y Sileno entre otros personajes. Se cree que el personaje que monta sobre un asno es el dueño de la casa acompañado por su mujer y su hijo que tira del animal.

Triunfo de Baco
Villa Romana de Fuente Álamo. Triunfo de Baco Fuente

Este mosaico es otra rareza, no sólo en Hispania, si no prácticamente en todo el Imperio, pues no era habitual narrar los dos capítulos esenciales de la historia de Baco: Conquista de la India y Pompa triunphalis. Lo normal era representar sólo uno.

La cabecera del oecus sobreelevada del resto de la habitación, estaba pavimentada con un espectacular mosaico polícromo en forma de abanico, rematado con una orla de motivos vegetales y geométricos.

Cabecera del oecus
Cabecera del oecus de la Villa Romana de Fuente Álamo Fuente

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