Hay lugares que nunca están solos, habitados por legendarios personajes, por historias que traspasan los límites del tiempo y de la razón, guardan el halo de aquellos que estuvieron allí antes que nosotros. Y hay lugares que tienen atrapadas en sus muros lecturas infinitas. Para entenderlos, o para dejarnos hechizar por ellos, debemos escuchar la voz de las piedras. El idioma es universal y sin embargo cada cual escucha un relato diferente.

Eso pasa por ejemplo en la Capilla de Rosslyn, que guarda según dicen los secretos de los Templarios. Esta pequeña joya de piedra, mezcla entre la expulsión del paraíso o la muerte de Cristo, símbolos masónicos, y de los templarios, además de temas paganos. Pero mas allá del mensaje simbólico de cada una de estas piezas, está esa curiosidad que lleva a querer transitar por un lugar donde pudo estar escondido el Santo Grial (puede que hasta siga allí), o la cabeza de Cristo (que algunos sitúan bajo el Pilar del Aprendiz). Son tantas que el misterio que pervive en la capilla crece como la selva que nace de los más de sesenta hombres verdes que pueblan sus muros.

Hombre Verde
Hombre Verde

El final de los Templarios

El viernes 13 de octubre de 1307 una bula papal acababa con la existencia de los templarios, una orden mítica que surgió para proteger a los peregrinos en sus viajes a Tierra Santa, y alcanzó tal poder y riqueza que se convirtió en un peligro para las monarquías europeas medievales.

Maestres y freires de todas las nacionalidades fueron encarcelados y torturados hasta confesar los peores crímenes, tras lo que fueron llevados al patíbulo. A pesar de todo, nunca se econtró el legendario tesoro que se decía había acumulado el Temple, como tampoco se encontraron los archivos secretos de la orden.

Hay teorías que cuentan que el tesoro y los archivos se sacaron en barcos y se pusieron a salvo en Escocia, gracias a algunos templarios que pudieron escapar de la matanza. En Escocia la orden se ocultó bajo los hábitos de la Orden de San Juan, nacida a raíz de la desaparición del Temple y heredera de sus posesiones terrenales. Entre los defensores del Temple destaca la figura de Sir William St.Clair, Tercer Príncipe de las Órcadas y jefe de la familia St. Clair, uno de los hombres más poderosos de Escocia durante el siglo XV a quien se le debe la construcción de la Capilla Rosslyn.

Sir William St. Clair y la Capilla de Rosslyn

Sir William St. Clair comenzó en 1450 las obras de lo que inicialmente pensó como Colegiata, pero que a su muerte en 1484 se quedó reducida a esta pequeña capilla que guarda una compleja trama ornamental. A Rosslyn llegaron maestros artesanos expertos en carpintería, vidrieras y talla de piedra, para hacer realidad un sueño de Sir William: levantar en Escocia el Templo de Salomón. No logró su sueño, pero lo construido fue suficiente para despertar el interés de sucesivas generaciones de visitantes, atraidas por los mensajes que guardan sus muros y que aún siguen sin descifrar.

Todo lo indescifrable es proclive a tejer una leyenda. Aquí las leyendas surgen desde hace siglos alimentadas por la presencia en cada rincón de algún relieve que esconde una intriga que inevitablemente provoca una especulación. Como el famoso Pilar del aprendiz. Parece ser que al maestro constructor, Sir William le encargó hacer un pilar de hechura exquisita. El maestro marchó a Roma y durante su ausencia un aprendiz talló esta maravilla siguiendo un sueño inspirador. Su osada y bellísima creación le costó cara, pues los celos del maestro acabaron con su vida.

El Pilar del Aprendiz
El Pilar del Aprendiz

Mientras para algunos este pilar simboliza el Ygdrasil, un árbol de los mitos nórdicos que sustentaba los cielos sobre la tierra, para otros, es el árbol que el Antiguo Testamento sitúa en el Jardín del Edén, el árbol de la vida o el árbol de la ciencia del bien y del mal, que le costó la expulsión del Paraiso a la bíblica pareja, Adán y Eva.

Todas las teorías le conceden una explicación al hecho de que sea el más ricamente ornamentado de toda la capilla. Su rica simbología para unos es justificada porque bajo su basa puede guardarse el mítico Grial, para otros allí abajo se conserva la cabeza embalsamada de Jesús, lo que negaría su Resurrección.

Teorías que han provocado una rica producción escrita que han culminado en el celebérrimo El Código da Vinci, que llevó a la prensa mundial historias que hasta entonces sólo circulaban en ambientes reducidos.

Están también los “cubos musicales” que esconden un código secreto en el que se han basado para componer el “Motete de Rosslyn”, hay ángeles tocando gaitas, otros interpretando la danza de la muerte, un diablo atado boca abajo (representación del ángel caído). Todos los muros son un muestrario de relieves que juegan con la imaginación.

Cubos musicales
Cubos musicales
Ángel gaitero
Ángel gaitero
Bóveda de Rosslyn
Bóveda de Rosslyn

Los Templarios en la capilla de Rosslyn, el Grial y el Descubrimiento de América

En 1992 apareció en el mercado editorial La Espada y el Grial, escrita por Andrew Sinclair, un americano que investigó en Escocia el pasado de su apellido.

En sus páginas Sinclair desarrolla la idea de que en la capilla Rosslyn se encuentran los símbolos que demuestran la vinculación de los St. Clair con la orden templaria, el Grial y el descubrimiento de América.

En su argumentación utiliza como prueba una losa conservada en la capilla, donde aparecen talladas las figuras de una espada, un Grial y los escalones del Templo de Salomón. La espada hablaría de un primer descubrimiento y desembarco en América del Norte, casi un siglo antes de que Colón llegara a las Antillas. Los escalones, por su parte, serían la prueba del legendario tesoro que hallaron los primeros templarios, durante los años que permanecieron en las ruinas del Templo de Salomón excavando en sus laberínticos túneles, a la búsqueda de objetos tan deseados como el Arca de la Alianza o el Santo Grial. Todo está explicado en estos escalones, según el autor.

En referencia al viaje de los templarios a América, parece ser que hay una documentación que demuestra que el príncipe Henry Sinclair, con el apoyo financiero de los templarios, armó una flota de 12 navíos para hacer un viaje que les llevó al Nuevo Mundo. La fecha es anterior a 1400, porque Henry Sinclair fue asesinado ese año después de haber regresado de su viaje. Este viaje explicaría en qué se inspiraron los diseñadores del ornamento para dejar en los muros de la capilla mazorcas de maíz y plantas de aloe vera, desconocidas entonces en las tierras de este lado del Atlántico.

Mazorcas de maíz
Mazorcas de maíz. Fuente

Convencido de poder hallar la prueba que confirmara su hipótesis, el americano Sinclair, consiguió la autorización del actual conde de Rosslyn, y realizó algunos estudios. Utilizó radares en toda la capilla en busca de detectar formas y objetos metálicos a través de la piedra, pero los resultados fueron negativos. A pesar de lo cual la leyenda sigue viva por más que hayan salido publicaciones de historiadores que niegan todas las especulaciones que hay sobre el edificio.

Christopher Knight y Robert Lomas, autores de best-sellers relacionados con los orígenes de la masonería y sus conexiones templarias, apuntaban la posibilidad de que en el Pilar del Aprendiz no sólo se encontrase el Santo Grial, sino también determinados manuscritos, llegando incluso a afirmar que Rosslyn había sido construida como lugar sagrado para preservar los Evangelios Apócrifos.

Máscara del rey Roberto de Bruce, relacionado con la masonería y los Caballeros Templarios
Máscara del rey Roberto de Bruce, relacionado con la masonería y los Caballeros Templarios. Fuente

¿Dónde se encontraban ocultos esos manuscritos? Knight y Lomas son contundentes al respecto: los manuscritos se encuentran bajo la capilla de Rosslyn y en los subterráneos de construcciones anteriores a la edificación de la misma. Según esta afirmación, William St. Clair utilizó la capilla para preservar y distribuir después los manuscritos, tal y como los encontraron los templarios en el Templo de Salomón, entre 1118 y 1128.

Annie Wilson y el Rosslyn Inn

Annie Wilson fue una de las primeras guías de la capilla. Vivía con su marido en el Rosslyn Inn, un hotel del siglo XIX, que recibía a los espíritus más distinguidos de la cultura escocesa cuando llegaban a Rosslyn en busca de la mística de este lugar. Su aspecto aseguran que era el de una bruja, simpática y acogedora, pero con cierto aire siniestro. Su relato ante el Pilar del Aprendiz, no necesitaba imágenes para poner los bellos de punta. Entre los ilustres visitantes que atendió Annie se encuentran los poetas Robert Burns, Sir Walter Scott y William Wordsworth , que compusieron emocionados poemas inspirados por el lugar.

En 1806 un niño de diez años llamado George Meikle Kemp visitó la Capilla, y conoció a Annie Wilson (Annie falleció en 1820), y la escuchó recitar la historia del Maestro Mason y el aprendiz. Debió impactarle el lugar a Kemp, que llegó a ser arquitecto y ganó un concurso para diseñar un monumento conmemorativo a Sir Walter Scott. Su diseño ganador es el famoso monumento a Scott en Edimburgo, y está inspirado en la capilla de Rosslyn.

Monumento de Kemp a Sir Walter Scott. Edimburgo.
Monumento de Kemp a Sir Walter Scott. Edimburgo.. Fuente

Rosslyn en Midlothian, al sur de Edimburgo

El pequeño pueblo de Rosslyn se encuentra a unos once km. de Edimburgo. Como venimos contanto desde hace siglos es visitado por cientos de personas, muchos atraidos por las singulares historias que de ella se cuentan, como las que sostienen que las esculturas de la capilla son la guía para una puerta hacia otra dimensión, y quienes aseguran haber visto ovnis en los alrededores del pueblo. Después de que Dan Brown publicara El Código Da Vinci y Hollywood hiciera su versión para la gran pantalla, las visitas se han multiplicado y se ha construido un Centro de Visitantes con una exposición permanente que a través de pantallas interactivas con animaciones de gran calidad, explican en detalle las esculturas que ornamentan la capilla. En nuestros viajes a Escocia Rosslyn es una cita ineludible.

Un paseo desde la capilla nos lleva a Rosslyn Glen un espacio natural protegido, el Country Park, en el que la naturaleza ha tallado toda la magia imaginable. En el camino están las ruinas del castillo de Rosslyn, ligado a una leyenda local según la cual guarda un inmenso tesoro escondido que vale muchos millones de dólares y que lo custodian un oscuro caballero y una fantasmagórica dama blanca. Tras el castillo hay un viejo cementerio. El entorno tiene todo lo necesario para crear una atmósfera muy especial. Hay días que en el bosque se ven grupos de personas meditando bajo las caprichosas columnas de los árboles del parque.

Rosslyn Glen
Rosslyn Glen