…Durante seis horas, sube la marea, durante otras seis, baja. La laguna cambia a menudo de color y de cara.

La laguna es como una mujer que simboliza la calma, el mar es el símbolo de un hombre siempre en movimiento. Ambos se encuentran, se abrazan y se separan llevándose en su interior algo del otro. Eso sucede entre la camarera china Shun Li y el pescador eslavo Bepi, protagonistas de La Pequeña Venecia (Shun Li y el Poeta), una preciosa joya, delicada, dulce y amarga a la vez. Es la primera película del director de documentales Andrea Segre, nacido en Dolo, una ciudad del Véneto, cercana a Chioggia donde se desarrolla la mayor parte de esta historia.

Chioggia es una preciosa ciudad de pescadores, con un puerto pesquero de tamaño medio, situado en el extremo sur de la laguna de Venecia. Al igual que ésta, está construida alrededor de canales y barcos, pero las diferencia el ritmo de vida, que en Chioggia es más lento, menos bullicioso. Hay menos turistas y eso hace de ella un lugar tranquilo y agradable, que mantiene el espíritu del Véneto antes de que la Serenísima se convirtiera en una atractiva ciudad de lujosos palacios, levantados por el auge del comercio veneciano, y sobre todo, antes de que el turismo de masas apareciera como un negocio-castigo para la bellísima ciudad de los canales.

Chioggia
Chioggia. Fuente

Es conocida como la "Pequeña Venecia", pero está muy lejos de la monumentalidad de la Serenísima. Tiene un par de imponentes edificios, y ese aire decadente que inunda el Véneto.

El atractivo de esta isla hay que buscarlo en la cotidiana manera de vivir que marca su puerto pesquero. Sus mañanas en la lonja del pescado son un espectáculo, y alrededor de este mundillo han proliferado restaurantes de mariscos, cuya fama atrae a los paladares más exigentes, como el Ristorante La Mederidiana, que os recomendamos entre otros muchos y buenos de este precioso puerto.

Tentaciones del Restaurante La Meridiana
Tentaciones del Restaurante La Meridiana
Pescadores de Chioggia
Pescadores de Chioggia. Fuente

Los personajes

En un pub del puerto, gestionado por unos empresarios chinos, se desarrolla la mayor parte de la película "La Pequeña Venecia" (Shun Li y el poeta) rodada en el 2011. Segre aprovecha el ambiente de este bar para retratar con mucha poesía una realidad agridulce envuelta entre inmigración e intolerancia.

Shun Li y el Poeta
Shun Li y el Poeta

Dos extranjeros de culturas muy dispares se encuentran en una tierra extraña, y viven una amistad "prohibida" por el poder destructivo de la ignorancia y los prejuicios. Una historia que avanza entre pescadores, licor, empresarios sin escrúpulos, soledad, tradiciones y acqua alta.

Shun Li y el Poeta
Shun Li y el Poeta
Acqua Alta en Chioggia
Acqua Alta en Chioggia

Y cuando cambia el agua de la laguna/ todo cambia/ Salvo el silencio/ Siempre reina el silencio/Allí permanece/ Dulce, infinito y débil/ Detiene al tiempo/ Otorga a la mente espacio para pensar/Contiene historias y memorias que no sabías que conocías/ Y nunca te deja solo/ Como una madre/Como la sonrisa y el llanto de una madre.

Así habla el director de la relación entre la vida en la laguna y los movimientos del agua. Y en ese ir y venir entre nieblas, olas y barcos, van creciendo la ternura, la esperanza y la vida, defendiéndose frágiles y poderosas ante las intransigentes normas de una sociedad ciega a la belleza.

Y continúa hablando Segre sobre sus personajes:

Como la sonrisa y el llanto de una madre/ Ésta es Shun Li, el dulce dolor de una madre dentro del profundo silencio de la laguna/ Y es por eso por lo que Shun Li tiene la fuerza para hacer temblar al viejo mundo de un pub de pescadores/ Hacer que se enamore, que tenga miedo, que cambie/ Es imposible no escuchar a Shun Li como se escucha al viento, y es triste si se decide ignorarla o aislarla/ Desgraciadamente es lo que nuestro mundo ha decidido hacer/ Pero también es lo que el cine puede mostrar.

En la historia hay dos poetas Bepi, que es en realidad un tipo sensible que hace rimas con cierta gracia, por lo que le apodan el poeta, y Qu Yuan que vivió unos 300 años a. C. y es un clásico de la literatura china. Por las luchas entre antiguos reinos chinos el poeta se quedó sin patria, lo que le llevó a arrojase al río Miliu, desapareciendo para siempre. En su aniversario, Shun Li envía un preciosa luminaria roja a través de la Laguna, para proteger el alma del venerado poeta.

Chioggia como escenario

Esta pequeña ciudad laguna conserva una fuerte identidad social y territorial, lo que la hace perfecta como escenario de la película. Alrededor de su calle central, Corso del Popolo, que recorre la isla de norte a sur en paralelo con el canal Vena, surgen las callejuelas laterales que recorren la isla en ángulo recto, y que mantienen intacta su personalidad histórica.

Chioggia
Chioggia. Fuente
Barcas de Chioggia
Barcas de Chioggia. Fuente

Su posición privilegiada con fines defensivos hizo que ya los etruscos se establecieran aquí. Conocida en época romana como Clodia, Chioggia fue creciendo por los asentamientos de pueblos que buscaban en ella lugares más seguros donde desarrollar sus vidas. La República de Venecia se la arrebató a la República de Génova en 1380.

Corso del Popolo
Corso del Popolo. Fuente

El Corso del Popolo tiene un paseo inolvidable por sus múltiples terrazas de cafés y restaurantes, que invitan a parar y disfrutar de un ambiente anclado en el pasado. Hay en este corso algunas tiendas a las que parece que hubiéramos llegado a través del túnel del tiempo.

Dos museos, uno de Arte Sacro y otro Etnográfico que funciona también como Oficina de Turismo y varias iglesias, concentran el interés arquitectónico de Chioggia. Entre ellas destacan San Domenico donde conservan un San Pablo, de Vittore Carpaccio, y obras de de Tintoretto y Bassano, y donde según el sacristán se encuentra el crucifijo el más antiguo del mundo. La otra es San Giacomo Apostolo, en cuyo Altar Mayor hay un icono que narra la aparición de la Virgen de la Navicella a un campesino en 1508. Multitud de exvotos, agradeciéndole a la Señora sus milagros, son un auténtico muestrario de arte local, la mayoría del siglo XIX.

Y luego está su catedral, en el extremo del Corso, obra de Baldassare Longhena, el arquitecto de la Salute de Venecia, donde se venera a los patronos de la ciudad, los santos Félix y Fortunato. Todo ello justifica su nombramiento como Ciudad de Arte de Venecia.

Y sus playas, inmensas franjas de arena acariciadas por las mareas, que son otro motivo más para visitarla. No sólo hay mar y playa, hay también un turismo de salud organizado en la localidad-balneario de Sottomarina dentro de esta isla de pescadores, que es además Sede del Departamento de Estudios de Biología Marina de la Universidad de los Estudios de Padova.

Playa de Chioggia
Playa de Chioggia. Fuente

Cuando se llega a Chioggia desde Venecia, el ferry se desliza a lo largo de las “paredes del mar”, una impresionanate pieza de ingeniería, terminada en los últimos días de la República de Venecia. Y entre el fascinante paisaje de la laguna aparecen unas cabañas de pescadores, destartaladas sobre pilotes, entre granjas de mejillones.

En la cinta de la “Pequeña Venecia” hay una imagen que se queda grabada en la memoria. Es una de estas cabañas, la única propiedad de Bepi, su refugio lleno de melancolía y soledad, aislada en mitad de la laguna y con el fondo de los Dolomitas nevados.

Shun Li y el Poeta
Shun Li y el Poeta

El Véneto tiene un enorme poder de seducción. Solemos quedarnos fascinados en Venecia, no es para menos, pero en cada rincón de esta laguna hay motivos para enamorarse. En un momento de la cinta, el director pone en boca de una amiga de Shun Li una frase que nos parece un símil de lo que sucede al visitar este rincón de Italia:

…el agua del mar entra en la laguna y vuelve al mar, pero hay agua que no puede volver y se queda atrapada para siempre en la laguna…

Es difícil marcharse del todo de un lugar como el Véneto.

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