El título de esta lista: Diez pueblos de Madrid para disfrutar de la vida, no puede ser más sincero. Esta Comunidad situada en el centro de la Meseta Central de la Península Ibérica, se desgajó en 1983 de la antigua Castilla la Nueva, a la que pertenecía desde el siglo XIX. Lo hizo sin renunciar a su castellanía. El debate autonómico estuvo centrado en la pertenencia de la entonces provincia a la Comunidad de Castilla-La Mancha. La decisión final convirtió a Madrid en una Comunidad uniprovincial, siendo la capital de la nueva Comunidad, la Villa de Madrid. Villa que es además la capital del reino, con todo lo magnífico que tiene esa capitalidad y con todo lo negativo que sin duda conlleva. Conocer Madrid es mucho más que conocer su capital, llena de vida y receptora de todos los ecos culturales del país, parece que todo pasa allí.

Pero Madrid tiene mucho más y entre ese mucho, están sus pueblos, algunos monumentales y con el latido del siglo XXI, otros milagrosamente parados en el tiempo, eso que en turismo llamamos “pueblos con encanto”, que tienen en su haber una envoltura natural extraordinaria. La naturaleza privilegiada de esta comunidad, su historia, tan determinante en la historia de España, son una llamada silenciosa para quienes entienden el disfrute de la vida como un acercamiento a lo auténtico, y eso lo regalan a manos llenas los diez pueblos que forman esta lista.

El espacio siempre nos obliga a elegir y siempre es difícil, hemos dejado fuera la monumental Torrelaguna, cuna del cardenal Cisneros, o Talamanca del Jarama cuya riqueza arqueológica y natural merecen una viaje, y hemos dejado otros muchos rincones serranos donde espera una riqueza que no tiene precio, silencio y aire limpio, pero son cuarenta y uno, ya volveremos.

Tiene esta comunidad vestigios de asentamientos humanos desde el Paleolítico Inferior, entre los que destacan el vaso campaniforme de Ciempozuelos, que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional, o las pinturas y grabados rupestres en La Pedriza del Manzanares, en el término de Manzanares el Real, y en la Cueva del Reguerillo, cerca de Patones. Las importantes huellas del Imperio Romano y las de Al-Ándalus, que tuvo en la comunidad un enclave vital en la fortaleza de Mayrit (Madrid), y la decisión de Felipe II de situar la capital de su imperio en Madrid, fue decisiva para la configuración posterior de la provincia madrileña. Arte, literatura, cultura, gastronomía, todo eso está en Madrid, y nos espera para disfrutarlo.

Aranjuez PalacioReal Cascada Castañuelas
Aranjuez PalacioReal Cascada Castañuelas

Aranjuez

Aranjuez es Conjunto Histórico-Artístico desde 1983, y desde 2001 el Paisaje Cultural de Aranjuez es Patrimonio de la Humanidad. A unos 50 km. de la capital, su entorno natural la convirtió en objeto de deseo de nobles y reyes. Atravesada por los río Tajo y Jarama, tiene en su término municipal tres reservas naturales protegidas. Su riqueza hidráulica ha propiciado el crecimiento de jardines históricos unidos a las construcciones palaciegas de la monarquía. Felipe II la declaró en 1560 Real Sitio y levantó un Palacio Real, cuyos autores fueron Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera, sobre los cimientos del palacio que construyeon en 1489 los Reyes Católicos en la antigua casona de Lorenzo Suárez de Figueroa, maestre de la Orden de Santiago. En 1890 se le concede el título de villa, con lo que su denominación oficial es la de “Real Sitio y Villa de Aranjuez”

Imprescindible conocer esta inspiradora huerta, famosa por las fresas y los espárragos, que arrancó del alma de Joaquín Rodrigo el famoso Concierto que llevaría su nombre a todos los rincones del planeta. Aquí toda la información para visitarla.

Don Quijote y Sancho charlando ante la casa de Cervantes.
Don Quijote y Sancho charlando ante la casa de Cervantes.

Alcalá de Henares

A sólo 31 km. de Madrid, Alcalá de Henares, la Complutum romana es conocida como la Ciudad del Saber, y además de Ciudad Patrimonio Mundial por ser la de primera ciudad universitaria del mundo planificada como tal, es una de las nueve ciudades españolas clasificadas por la Unesco como únicas.

Cuando nació su insigne hijo Miguel de Cervantes, llevaba más de medio siglo de historia su famosa Universidad, que propiciara el cardenal Cisneros. Por sus aulas pasaron imprescindibles de la cultura como Calderón de la Barca, Lope de Vega, Quevedo, Tirso de Molina, o San Juan de la Cruz entre otros muchos, y en el siglo XVIII se doctoró en Artes y Letras la primera mujer de la historia: María Isidra de Guzmán y de la Cerda.

La ciudad de las cigüeñas, la ciudad literaria, la de las tres culturas, la de Cervantes, con un patrimonio arquitectónico y museístico más que interesante, ofrece además un envoltorio verde que le propicia el río Henares y una gastronomía típica castellana de la que los golosos no olvidan sus típicas costradas. De todo lo posible tenéis la información aquí.

Fachada sur Monasterio de EL Escorial
Fachada sur Monasterio de EL Escorial. Fuente

San Lorenzo de El Escorial

Según una leyenda medieval, Lucifer abrió una de las siete puertas de acceso a las tinieblas en San Lorenzo de El Escorial. A pesar de conocer la leyenda -o precisamente por ello- Felipe II levantó sobre esa puerta, el fabuloso palacio-monasterio renacentista. Dada la grandilocuencia del monarca, la idea de sellar una puerta del Diablo con un templo basado en el Templo de Salomón, un diseño divino, pudo tentar al hijo de Carlos V, al fin y al cabo era dueño de un imperio donde no se ponía el sol. Hay muchas y tenebrosas leyendas en torno al Monasterio. Lo que no es una leyenda es la magnífica colección de arte que alberga.

Tampoco es una leyenda su entorno privilegiado, la Sierra de Guadarrama, y el placentero caserío del pueblo, refugio de los calores veraniegos de la meseta, y del bullicio de la Villa de Madrid, de la que le separan algo más de 60 km. Impresindible visita. En su término municipal se puede vistar también Valle de los Caídos.

Patones de arriba
Patones de arriba. Fuente

Patones de Arriba

En la Sierra Norte de Madrid hay rincones que ofrecen paz y sosiego como el precioso pueblo de Patones de Arriba. El olor a horno de leña en su calles con nombres tan sugerentes como La Bruja o el Alquimista; sus casas hechas de pizarra (arquitectura negra. Patones forma parte de la ruta de los pueblos de la arquitectura negra, la mayoría en Guadalajara); rutas de senderismo y cicloturismo, exposiciones y rutas guiadas, una rica gastronomía bien regada con vino de la zona, yacimientos arqueológicos y un más que interesante patrimonio arquitectónico, justifican el nombramiento como Bién de Interés Cultural, de este pueblo pintoresco que conserva su aspecto medieval.

Cualquier época es buena para pasear por sus calles, la mayoría peatonales, pero el otoño es especial. Si os gusta la fotografía os costará dejar de disparar.

Balconada de la plaza mayor de Chinchón
Balconada de la plaza mayor de Chinchón. Fuente

Chinchón

La Plaza Mayor es el monumento más emblemático de Chinchón. Su planta irregular arropada por casas de dos y tres alturas con balcones de madera corridos en galerías adinteladas, ha sido y es escenario de múltiples actividades y espectáculos. Chinchón está a 45 km. de Madrid, y su oferta gastronómica, sus productos típicos, como el anís con denominación de origen que se viene destilando desde el siglo XI, y las variadas actividades turísticas que ofrece; senderismo, etnografía, rutas culturales, de las que tenéis toda la información aquí, justifican el atractivo que despierta en quienes la visitan.

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (1534-1626), saqueada e incendiada por las tropas napoleónicas en 1808 (al igual que su castillo del siglo XV), es otro de sus tesoros. Restaurada 1828, en su interior deslumbra el magnífico cuadro de La Asunción de la Virgen, pintado por Goya. Hay en sus casonas nobles, en sus casas solariegas, en sus patios y galerías soportadas por columnas dóricas, jónicas, y toscanas, una belleza atrapada en el tiempo que nos espera en esta joyita del sureste de la Comunidad.

Monasterio del Paular desde el puente sobre el río Lozoya
Monasterio del Paular desde el puente sobre el río Lozoya. Fuente

Rascafría

Rascafría es un precioso rincón de la Sierra de Guadarrama, situada en el valle del Lozoya. Dentro de su término municipal encontramos el Parque Natural de Peñalara, el Arboreto Giner de los Ríos, y un paraje poco conocido, “Naturaleza Viva”, donde se puede escuchar el silencio. Privilegiados miradores como el de Los Robledos o el del Valle, y la oferta de variadas actividades de turismo activo como el esquí alpino o de fondo, senderismo, rutas ecuestres, o recogida de setas en temporada. Monumentos como el Monasterio de El Paular, y focos de interesante artesanía como la madera, las vidrieras o el cuero, y La Sala permanente Luis Feito, en Oretuelo del Valle, el abanico de propuestas es más que interesante.

Si añadimos la magnífica oferta gastronómica y hotelera, y todas las ofertas de ocio, de las que encontraréis información aqui, sólo nos queda recomendaros que no dejéis de visitar este precioso refugio para desconectar.

Buitrago de Lozoya
Buitrago de Lozoya. Fuente

Buitrago de Lozoya

Buitrago de Lozoya mantiene íntegro su recinto medieval amurallado. Situado a los pies del puerto de Somosierra, a unos 70 km. de Madrid, en plena Sierra de Guadarrama, guarda el aire de antigua fortaleza al hilo de sus murallas amparadas por el foso natural de las frías aguas del Lozoya. Es Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural desde 1993, y su recinto amurallado es Monumento Nacional desde 1931.

Desde la finca El Bosque, en un cerro frente al meandro, donde aguantan las ruinas del palacio de recreo de los Mendoza, las vistas son únicas. Otros tesoros de su patrimonio son la iglesia de Santa María del Castillo del siglo XIV y la fortaleza gótico-mudéjar del siglo XV, convertida en plaza de toros.

Eugenio Arias, barbero y amigo de Picasso, donó la colección de obras que éste le regaló y que se pueden ver en el Museo de Picasso. De todas las actividades tanto culturales como de naturaleza que tienen cabida en este precioso pueblo, toda la información aquí

Castillo de los Mendoza. Manzanres El Real
Castillo de los Mendoza. Manzanres El Real. Fuente

Manzanres El Real

Al pie de la Sierra de Guadarrama, a 46 km. de Madrid y en la orilla del embalse de Santillana que alimenta el río Manzanares, cuyo nacimiento se localiza en el Ventisquero de la Condesa, es uno de los pueblos de la Comunidad con mayor interés ecológico. Forma parte del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, y del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. Su término atesora espacios naturales como La Pedriza y las Cabezas de Hierro, la segunda montaña más alta de la Sierra de Guadarrama, que comparte con Rascafría.

En cuanto a su rico patrimonio histórico-artístico, en Manzanres destaca el castillo de los Mendoza, uno de los más importantes de España, incluido en el itinerario turístico de la Ruta por los castillos, fortalezas y atalayas de la Comunidad.

Una rica gastronomía que se intuye en el olor a horno que inunda sus calles, espera como recompensa a las actividades de turismo activo que se pueden practicar, además de la variada oferta cultural . Seguro que querrás volver.

 Cercedilla. En primer término la estación principal de tren,  y al fondo las montañas de la Bola del Mundo y La Maliciosa.
Cercedilla. En primer término la estación principal de tren, y al fondo las montañas de la Bola del Mundo y La Maliciosa.. Fuente

Cercedilla

Cercedilla situada muy cerca del puerto de Navacerrada y a 57 km. al noreste de Madrid, en la sierra de Guadarrama, es refugio de verano de muchos vecinos de la capital, en sus vacaciones o para disfrutar de un día de esparcimiento en sus dehesas. Nació como lugar de paso y hospedaje de la antigua calzada romana Vía Antonina, que unía Titulcia con Segovia, de la que aún quedan cuatro puentes bien conservados. De hecho, es una de las vías romanas mejor conservadas del mundo. ¡Un lujo para el senderismo!. Su relación con la naturaleza marca todas las actividades posibles en este encantador rincón madrileño cuyos bosques ya disfrutó Carlos V en sus cacerías.

De Cercedilla dejaron sus impresiones viajeros como Willem Weydts, de Brujas, que pasó por aquí en el siglo XVI y Jean de L’Hermite, humanista de Flandes, que llegó a la corte madrileña de Felipe II para educar a su hijo, el futuro Felipe III, y quedó entusiasmado con sus bosques. Tampoco fue inmune a sus encantos Francisco de Quevedo que llevó a una posada del lugar a su famoso Buscón, Don Pablos.

La Hiruela
La Hiruela. Fuente

La Hiruela

Para terminar os proponemos un refugio extraordinario, se llama La Hiruela y está a poco más de cien km. de la capital. Su patrimonio etnológico es más que interesante. Hay una senda guiada que lo recorre y lleva al El molino harinero, La carbonera, El colmenar, y su Museo Etnológico que retrata a la perfección como es y ha sido la vida en tan precioso lugar.

Inmerso dentro de la Sierra del Rincón, reserva de la Biosfera desde 2005, este pequeño municipio aislado para su suerte de las grandes rutas, ha conservado inalterados desde hace siglos, los paisajes que lo rodean. Sus caminos son el paraiso de los amantes del senderismo.

Su caserío es otro ejemplo de conservación. Su proverbial aislamiento ha propiciado que el reloj se parara en el Medievo, cuando parece ser que se fundó el pueblo, en tiempos de la Reconquista allá por los siglos XII y XIII. Nunca fue un lugar muy habitado, hoy no suman 80 sus vecinos, que reciben a los visitantes con lo mejor del lugar, buena comida, paz, naturaleza, y hospedaje. De todo ello os informan aquí.